domingo, 31 de enero de 2010

The Max Weinberg 7

Max Weinberg, batería de la E. Street Band, aparte de su afanoso trabajo con el Boss tiene una banda alternativa de swing y jump-blues, llamada “Max Weinberg 7”, con la que abre y da paso a los invitados del “late night” de Conan, O'Brien en Estados Unidos. En el año 2000 grabo un único y maravilloso disco que sepamos, en el que no podrás dejar de mover el pie y de chasquear los dedos al trepidante ritmo de las 17 canciones que lo componen. Prepárate un buen Martíni y únete a la fiesta. AQUÍ.

sábado, 30 de enero de 2010

Pidgeon Impossible & This Way Up

Me encantan estas pequeñas historias sin diálogos de 8 o 10 minutos, que son como pequeñas películas de cine mudo. Aquí os dejo un par de cortometrajes que me han gustado mucho.
El primero, es la aventura de un agente secreto un tanto cutre y una simpática paloma, corto que a su director Lucas Martell le costo hacer cinco largos años para poco mas de seis minutos de metraje, aunque visto el resultado, creo que mereció la pena.
Y el segundo son las visicitudes de una pareja de enterradores, para poder llevar un ataúd al cementerio, con un toque de humor negro muy sutil, creado por Smith & Foulkes.



viernes, 29 de enero de 2010

Wilson Hawk "The road"

La verdad es que ya he perdido la cuenta de todos los proyectos en los que trabaja el prolífico Richie Kotzen, mas conocido por ser o haber sido el guitarrista de Poison o Mr Big que por su dilatada carrera en solitario.
Este año pasado y bajo el nombre de Wilson Hawk, grabo junto a su amigo, productor y también guitarrista Richie Zito, un disco fabuloso bajo las influencias de blues y del soul. El resultado de este “The Road” es la composición de once maravillosas canciones en la que destaca sobre manera la excelente y poderosa voz de Richie, incluso por encima de su siempre perfecto y pulido trabajo a la guitarra.
Seguramente sus fans mas acérrimos no gusten de este tipo de sonidos, pero a decir verdad, a mi me gusta incluso mas que en esos otros discos cuando nos demuestra lo buen guitarra que es, que ciertamente lo es, aunque en mi modesta opinión yo creo que el gran Richie saca mas provecho, cuando se dedica a las canciones como tal, es decir, estrofa, estribillo, solo y estrofa estribillo otra vez.
Además como esto es una cuestión de gustos, este “The Road”, es para mi el mejor disco de su carrera junto con aquellos dos volúmenes firmados como “The Mother Head's Family Reunion” y el “Nothing To Lose” que bajo el nombre de Forty Deuce y acompañado entre otros por el guitarrista japonés Taka, parieron un magnifico disco de rock n’roll de alto voltaje.
En fin, la verdad es que este tipo con lo bueno que es y sobre todo prolífico a la hora de grabar y componer, ha llegado a publicar hasta tres discos en un mismo año, no me importaría que sacaría un par de discos al año, cada uno de un estilo diferente y así nos tendría contentos a todos.

PD: Me acabo de meter en su web y ya tiene nuevo disco titulado “Peace Sign”. Este tio, es la bomba, una puñetera maquina de hacer canciones y nosotros unos afortunados de que haya gente enamorada de su trabajo como lo esta, el amigo Richie.


jueves, 28 de enero de 2010

Graham Parker "Un tipo fiable"

Pues si, queridos amigos y amigas, Graham. Parker pertenece a esa cada vez más rara estirpe de artistas fiables, como lo puedan ser Petty, Hiatt, Mellencamp o incluso el último Bruce Springsteen, y otros muchos que no pasare a nombrar, porque cada uno de nosotros tiene los suyos.

Sabes, que con cada edición de un nuevo disco de cualquiera de esos artistas, el sinónimo de calidad esta garantizado, que no te hace falta escuchar el single, ni los samplers de su web, lo único que te hace falta es saber la fecha de llegada del disco a la tienda, para poder encargarlo de antemano y así tener tu copia asegurada.

Otros dirán que algún disco malo tendrán. Pues si algún resbalón que otro también han tenido. Pero daros cuenta que estamos hablando de gente que llevan en esto desde la década de los 70s y el que más o el que menos tiene la friolera cifra de quince o veinte discos en el mercado. Incluso en esos discos que yo no calificaría de malos, te puedes encontrar 3 o 4 canciones, por las que, las estrellitas de hoy en día que triunfan en los charts, matarían por tener en su ínfimo repertorio.

Pues bien, la ultima joya del querido y poco reconocido Graham. Parker es este “Don’t Tell Columbus” editado en 2007 y el cual pasa a engrosar la ya larga lista de maravillosos discos de este próximo sexagenario londinense, donde nos encontramos mas de lo mismo, si, pero es que lo hace tan bien, que siempre es un placer tenerle de vuelta.

En fin, para los que lo conozcan, ya sabéis de que estoy hablando, y para los que no, este seria un buen comienzo, y así podríais empezar a bucear en su larga discografia. Estoy seguro que no os defraudara, porque el señor Graham Parker es eso, un señor, un tipo fiable.





miércoles, 27 de enero de 2010

Zach Williams "La Pasión"

No creo en Dios, en ningún Dios.

Si me sumerjo en los pozos de la memoria, hondo, en las zonas más lejanas y casi olvidas, me veo ajeno a esa necesidad religiosa de las personas que les da una esperanza o una credulidad suficiente para seguir un día tras otro.

No veo necesidad en formar parte de un clan, ni de ser vigilado por un tío con superpoderes que, supuestamente me ama y que no obstante, no tiene reparos en condenarme por todo la eternidad (con lo largo que parece eso) a sufrimientos inenarrables.

No entiendo esa necesidad, pero comprendo y respeto el que las personas se aferren a este cúmulo de ideas y tradiciones que supone pertenecer a una religión. Porque, incluso conceptos, para mí, equivocados, son capaces de lograr cosas buenas, a veces, buenísimas. Y este es el caso que me ocupa.

La vida de Zach Williams era un tren desbocado encaminándose de manera suicida hacía la tumba. La historia no es nueva, es más, diría que es aburrida, manida, evidente y repetitiva. Adicción extrema a estupefacientes, la libertad al límite, la promesa de un tío con, más que evidente, talento, echada a perder por su propia necedad. Hasta la llegada de Stacey, su mujer y voz de acompañamiento en todo su disco, y de su mano un nuevo comienzo, un borrón y cuenta nueva. Encontrar un sitio mejor, una persona que le da lo que, erróneamente, buscaba en los fármacos, y con ello, la posibilidad de redirigir sus pasos a esa otra adicción, que nunca ha hecho daño a nadie. La música. ¡Y que música! Lo que ha hecho Zach Williams con este Story Time del año que acaba de terminar, es, probablemente, uno de los mejores discos que he escuchado en mucho tiempo. La rotundidad de sus canciones, la manera que tiene de interpretarlas, la forma en que te transmite todo su apasionamiento, en cada estrofa, en cada nota. La necesidad, en definitiva de cantar cada canción como si fuera la última vez que la va a interpretar, sumerge, a quien quiera escucharlo, en el corazón de una persona que está viva, por primera vez en mucho tiempo, que se siente completo y a gusto consigo mismo.

Williams se entrega de manera visceral y absoluta en cada canción. Sin parecerse, veo en sus modo de interpretar, sombras de Bruce Springsteen, Otis Redding o James Brown. Canciones cercanas al sonido Americana y Roots como “Across The Bridge” o “Mountain Water”. Sonidos de una pureza Soul y, sin embargo, tan propios y únicos como son “Down To Blood”, “Lions And Dragons” y “Right On Time” o hermosas canciones como “James”, “Take Care” u “Hospital”. La ayuda de Stacey en canciones como “Lions And Dragons”, “Fears” o “Across The Bridge” enriquecen, aún más, si cabe, estos pedazos de alma hechos canción que componen Story Time. Como anécdota reseñar que Zach Williams nació en Georgia, lugar de espacios amplios y horizontes lejanos, en donde uno podría, a priori, sentirse libre y sin embargo, acabó aprisionado por sus miserias. Sin embargo, una vez que abrazó la mística y la fe, se trasladó a Nueva York, Brooklyn, más concretamente. Lugar que, en teoría, se apresta más para caer en los peores vicios. Sin embargo esto a Williams le ha venido más que bien. Inspirándole una obra maestra como es Story Time. Al parecer Zach hace suya esa máxima budista que dice: “que ser un santo en las montañas, alejados de todos, es fácil, lo difícil es ser un santo en la ciudad.”

Sin comulgar con su modo de ver la vida, me alegro no obstante de que, al igual que ese otro gran músico y persona que es Mike Farris, se haya aferrado al barco difuso de la fe. Si el resultado son discos como este o los del propio Farris, bien merece la pena embarcarse en lo que Rabelais llamó: “Chercher un grand peût-être”, o buscar un gran quizás.





martes, 26 de enero de 2010

Beth Hart "Poderosa Afrodita"

Para la música, la mujer siempre ha estado situada en un segundo plano respecto del hombre. Supongo que todo esto se debe al carácter eminentemente antropocentrista de la sociedad. El caso es que, incluso cuando ésta ha tenido la misma o mayor capacidad compositiva, siempre ha quedado relegada al segundo cajón de la historia. Aún cuando en la edad medía y el renacimiento, ha habido compositoras de renombre, Ella, siempre ha sido considerada como una interprete, una extensión, en muchas ocasiones, de grandes autores que, lógicamente, no poseían una determinada voz, pero si por ellos hubiera sido, habrían interpretado sus propias obras. La mujer ha sido un mal menor e inevitable, necesario, en muchas ocasiones para autores masculinos. Y esto no se supedita al mundo clásico. En el siglo XX, cantantes de Jazz como Billie Holyday, Ella Fitzgerald o Aretha Franklin, eran extensiones de la canción compuesta. Y en el Rock pasaba lo mismo. Janis Joplin, es su más claro ejemplo. Con esto no quiero decir que los hombres relegaran a la mujer a un segundo plano, de esto se ocupa la sociedad, que, como buena masa ciega y anónima señala o condena sin asumir responsabilidades.

Esto no implica que no existieran compositoras, Rickie Lee Jones o Joni Mitchell son dos ejemplos, pero eran el oasis en el desierto. Afortunadamente, la cosa esta cambiando. Y esto no quiere decir que por ser mujer lo va ha hacer mejor, ni mucho menos. Simplemente, tendremos la posibilidad de escucharlas y decidir si gusta o no.

Este siglo XXI está dando varios grandes ejemplos de compositoras e interpretes de su propia música que brillan con luz propia. Ana Popovic, guitarrista y cantante de Blues-Rock norteamericana, K T Tunstall, cantante de Pop-Rock escocesa, Stacey Collins, cantante y harmonicista norteamericana, Laura Izibor, pianista y cantante de los U:S:A: y la dama que nos ocupa: Beth Hart. Cantante, pianista, compositora de las canciones que tan soberbiamente interpreta y con cuatro discos ya en su currículo. El último de los cuales “37 Days”, publicado en 2007, resulta, para mi gusto, uno de los mejores discos de Rock que he escuchado en mucho tiempo.

Beth desgrana en las 14 canciones que componen el disco un compendio de Rock intenso y contundente que es interpretado con ferocidad y pasión por una cantante que siente y disfruta lo que está haciendo. Los sonidos basculan entre un sonido eminentemente americano, deudor de músicos de los setenta como Bob Seger o John Fogerty con tintes Soul y Americana. “Jealousy”, “Easy”, la magnifica “Over you” o la intensa “Crashing Down”, se enmarcan dentro de un sonido más baladístico. Contraponiéndose a canciones como “Good as it gets”, soberbia para abrir el disco; “One eye chicken”, “Waterfalls”, “Missing you”, magnifica, y la muy “Bobsegeriana”, si se me permite el palabro: “Heaven lock down”.

Beth Hart desarrolla en una hora y pico todos los buenos trucos que hacen de una canción una experiencia maravillosa y logran algo aún mejor. Que escuches las canciones y, al igual que las ¿músicos?, ¿se dirá así? Que he mencionado anteriormente, se te olvide que quien toca la guitarra de esa manera tan prodigiosa sea una mujer, caso de Ana Popovic, sople la harmónica con ese poderio, caso de Stacey Collins o cante y toque el piano con la intensidad con que lo hace Beth Hart.

Lo único reprochable a Beth, tres años y nada nuevo para escuchar. Ojala pronto pueda abrir un nuevo comentario en el Blog para hablar de su nuevo disco, mientras, disfrutad de este “37 Days”




lunes, 25 de enero de 2010

IKE "Los sueños de un chico de Philly"

Afortunadamente en este mundo egoísta y malencarado en que vivimos, existen personas del talento y, sobretodo, la tenacidad de John Faye. Cantante, guitarrista y principal compositor de la banda de Powerpop ubicada en Filadelfia: IKE.

El grupo comenzó su andadura en 2001 con un álbum de debut que pasó, como casi siempre desapercibido para el público en general, incluyendo al especializado en Powerpop. Seria con su segundo disco “Parallel Universe” de 2003, donde la banda desarrollaría todo su potencial.

Aún sin ser superventas ni llenar estadios en sus conciertos, la intensidad y el corazón con que IKE desgranan sus canciones les ha llevado a ser apreciados por una crítica saturada de nuevas promesas y futuros genios musicales. A mi parecer, cuando eres bueno y le echas tripas a lo que estas haciendo, hasta el más necio debe rendirse a la evidencia.

En 2006, dos de los miembros originales decidieron salir de la formación para seguir una carrera en solitario, caso de Cliff Hillis, el cual ha sacado dos magníficos discos.

John Faye no se desanimó, contacto con una de los miembros originales de la banda: Joan Schmidt, que pasaría a tocar el bajo y reforzó al grupo con un par de colegas pertenecientes a otras bandas: Brent Talley de Outset a la guitarra y Tom Krystich de The Jellybricks en la bateria. Este reclutar a músicos de otros grupos para su proyecto es algo que se sigue produciendo. Así, en su disco de 2007: “Where to Begin” , figuran músicos de la talla de Butch Walter, a las guitarras y coros.

La banda ha seguido dando conciertos por todo Norteamérica y, a juicio de la crítica creciendo en talento e intensidad. “Tocan igual para 100 personas, que para 10.000”

Además de conciertos, John Faye ni se ha quedado quieto y afortunadamente, aquí tenemos, recién salido al mercado, el nuevo disco de IKE: “Tie The Knot With All You Got” Disco que no aporta, ni tiene porque hacerlo, nada nuevo a la trayectoria de los IKE. Grandes canciones de Powerpop con guitarras poderosas, intensidad dramática en las interpretaciones y un cuidado exquisito en la producción y el enriquecimiento de las canciones en cuanto a las armonías vocales y los instrumentos.

Canciones como la que da titulo al disco o “1 Way To Avalon”, “Latitude”o “Aftermath”, dan buena muestra de lo que es creer en un sueño, en este caso el sueño de tener una gran banda y hacer grandes canciones. Y es que John Faye es un gran soñador.





domingo, 24 de enero de 2010

Spike "So Called Friends"

Hoy en la Sinfonola, el gran Spike (Quireboys) nos presenta su disco del 2008 “So Called Friends” donde nos canta temas de su ídolo Frankie Miller , cuatro en total, y el resto están firmados por él y por “ so called friends”, entre los que se encuentran su compañero en los (Quireboys) Paul Guerin, Darrell Bath (Dogs d’amour), o Willie Dowling (exWildhearts), con sonidos mas cercanos al Soul, al Jazz, al Blues o al Country……… Bourbon y cerveza por favor!!! AQUÍ.

sábado, 23 de enero de 2010

Locksley "Be In Love"

Sin querer imitar a Sara Montiel, estamos que nos fumamos los golondrinos a la espera del nuevo disco de los norteamericanos Locksley. Aquí tenéis el single de adelanto de su nueva obra que sale a la venta este próximo martes 26 de Enero:”Be In Love” , música sin compromiso, con ganas de divertir y divertirse.


viernes, 22 de enero de 2010

Pat Boone "Yo,te perdono"

Hay que ver las cosas que hacia la sociedad puritana americana, a mediados de los 50s.

Con la llegada del rock and roll, la música negra comenzó a formar parte del repertorio de discos comprados y escuchados por la juventud blanca, hecho este, propulsado por mitos como Elvis Presley, quien en sus actuaciones en vivo desprendía energía, rebeldía y sexualidad, lo que provoco la preocupación de gran parte de los progenitores de la chavalería, infectada por el ritmo vivaz y la excitación de esa música que invadía sus hogares y corrompía a sus hijos. Para acomodar, edulcorar y en muchos casos minimizar el éxito de esa música endiablada, comenzaron a aparecer una serie de cantantes de tez más o menos agraciada, bien peinados y pulcramente vestidos, que solían cantar con factura lustrosa, los éxitos de maestros del rock como Fast Domino o Little Richard.

El mas exitoso de estos cantantes y mas odiado por el mundo del rock, denominados Teen Idols fue nuestro querido personaje Pat Boone.

El mas odiado, por que siempre que un artista, (generalmente negro) tenia un éxito en las listas musicales, salía el ínclito Pat Boone, con su versión mas light, para esa masa de jóvenes mas puritana influenciadas por la sociedad americana de la época. Versiones que, el paso del tiempo les ha sentado muy mal y que podríamos incluir en un recopilatorio para venderlos en las gasolineras a un céntimo la copia. Recuerdo en no se que articulo de no se que revista leí, que la versión que hizo el querido Pat Boone del Tutti Fruti de Little Richard, le costo verdaderos dolores de cabeza y que incluso, tras mas de 72 intentos, solo para hacer esa magnifica introducción que tiene la canción, quiso dejarla, por que no podía cantar a la velocidad que la cantaba el gran Little Richard, pero obligado por los mandamases de las discográficas, tuvo que hacerla aunque fuera a regañadientes y así quedo claro. Pero como resultaba que esas versiones vendían incluso más que las originales, así siguió durante unos años, haciéndose de oro a costa del trabajo de los demás, cosa bastante habitual en aquella época. Por eso, es o ha sido uno de los personajes más babosos y odiados del mundo del rock and roll.

Y es por eso, que si en los años 50s Pat Boone suavizaba (por no decir otra cosa) los sonidos del rock and roll, que nos presentamos en el año 1997 donde sorprendió a propios y extraños con un disco de versiones de clasicos del hard-rock en clave de swing, un disco de claro tono irónico y auto paródico, con un Pat Boone tatuado, con pendientes y vestido de cuero, donde versiona, ni mas ni menos que el “Enter Sadman” de Metallica, el “Paradise City” de Guns N’Roses, el ”Starway To Heaven” de Led Zeppelín, el “The Wind Cries Mary” de Hendrix, el “It’s A Long Way To The Top” de Ac/Dc, el “Smoke On The Water” de Purple, donde colaboro el mismísimo hombre de negro (Ritchie Blackmore), el “Crazy Train” con la ayuda de su amigo y vecino Ozzy Osbourne y la que para mi, entre otras, es la mejor versión del disco, la mítica e hipnotica “Holy Diver” del señor Dio.

Todo ello apoyado por una maravillosa banda de músicos con los cuales parieron este soberbio disco al cual podríamos calificar de Hard-Rock & Swing. Cuentan que por falta de espacio se quedaron fuera, otras versiones de bandas como Ratt, Kiss o Motorhead.

Estamos pues ante uno de los mejores, si no el mejor, discos de versiones que yo haya escuchado nunca, y es por eso que haremos un acto de fe, redimiremos sus pecados y perdonaremos sus deudas…..tu que opinas….Yo por mi parte querido Pat, yo te perdono.





Pat Boone - Smoke On The Water w/Blackmore

jueves, 21 de enero de 2010

Betty Blowtorch "Nos vemos en el High Voltage"

Dicen que la historia se repite cada cierto tiempo, y en el caso de Bianca Butthole se volvió a repetir allá por el 2001 en forma de un desgraciado accidente de coche.

Mala suerte, desgracia, destino, vive deprisa muere joven y harás de ti un bonito cadáver, no se, podríamos hacer muchas conjeturas, pero lo único cierto y triste es que Bianca ya no esta con nosotros.

Triste, porque Bianca y sus chicas habían grabado un disco poderoso, de rock and roll callejero y alto voltaje, del que siempre que lo escuchas, te das cuenta de las ganas que estas cuatro chicas tenían de hacer algo importante en este mundillo del rock and roll. El disco contiene quince trallazos (in the face), interpretados con la rabia y la mala baba del que sabe que puede ser su ultima oportunidad, y así fue, su opera prima y su réquiem, eso es lo que te podrás encontrar en este maravilloso, “Are You Man Enough” de las adorables Betty Blowtorch.

Y como dicen que los rockeros vamos al infierno, estoy seguro que lo primero que hizo Bianca, fue visitar el bar que hay, allí abajo, el bar Hihg Voltage, que esta regentado por el gran Bon Scott.

Al acercarse a la barra para pedir su cerveza y su whiskey, el camarero le dijo al oído, que al fondo del bar en la mesa 666, había dos chicas que le estaban esperando desde hace tiempo, y cuando se dirigió a susodicha mesa, se dio cuenta que todas las mesas tenían el mismo numero (cosas del diablo que es un revoltoso) y al llegar al fondo del bar, una picara sonrisa se le dibujo en la cara, nada mas y nada menos que Mia Zapata y Wendy O. Williams para darle la bienvenida a su nuevo hogar.

Cuentan las viperinas lenguas del diablo, que en estos momentos, están componiendo canciones a la espera de que Suzy Quatro y Joan Jett se dignen a visitar el High Voltage, para formar, la que posiblemente seria la mejor banda rock de chicas….., y cuando eso suceda, a uno también le darán ganas de ir a visitar, ese bar. Nos vemos allí Bianca.





miércoles, 20 de enero de 2010

John Campbell "Lleno de Blues"

Tienes cinco años y estás en la radio de Sreveporth, Lousiana. Es 1957.

En 1955 ya estás aprendiendo a tocar la guitarra gracias a la tenacidad de tu abuela.

Has nacido tres años antes en ese pueblo del estado de Louisiana, un 20 de Enero.

Te vuelve loco la música. Cuando a tu padre lo trasladan, por motivos de trabajo, es trabajador de la construcción, primero a Baton Rouge, después al este de Texas, para ti es un cúmulo de oportunidades que propician más conocimientos musicales.

Eres bueno, eres muy bueno, para ser un chico blanco de 13 años tocando esa música de negros llamada Blues. Eres tan bueno que teloneas a gente tan imprescindible para el Blues y la música como Clarence “Gatemouth” Brown, Son Seals o Albert Collins.

Pero la velocidad, los coches y motos te apasionan, tal vez te empujen a creer que puedes correr lo suficientemente rápido como para escapar de esa monotonía mísera de vida en la que todo adolescente cree estar atrapado, y a veces ciertamente lo está.

No importa, eres joven, salvaje y eterno. Participas en carreras de coches en la ciudad, también tienes talento para eso, ¡¡¡tienes talento para cualquier cosa joder !!!

Entonces el destino retorcido del cual escribirás años más tarde, te involucra en un terrible accidente. Te rompe varias costillas, te colapsa un pulmón y te hace perder el ojo derecho. Tú cara necesita ser reconstruida con más de 5.000 puntos dejándote para siempre un recordatorio de lo poco que valen las creencias en uno mismo y en su capacidad. Es 1967.

Lo que te ha pasado le ha pasado a muchos, John, te dicen, y te dices a ti mismo. Tu mente se mueve como los dedos de Collins por el mástil de su Telecaster. ¿Y ahora qué? Bueno, tienes tiempo para pensarlo, si algo te sobra es tiempo. La recuperación es lenta, dolorosa, casi infinita. Estás condenado en la prisión de tu cuerpo, quien sabe por cuanto tiempo. ¿Qué vas a hacer? Tienes la guitarra cerca y en ese momento, vislumbras un futuro, tal vez no el mejor o el deseado, pero desde luego que tuyo, únicamente tuyo.

Estudias el Blues con dedicación religiosa. Te sumerges en la raíz de todo ese mundo único producto del dolor la humillación el hambre y el orgullo de una raza.

El año pasa rápido. En tu cabeza resuenan las enseñanzas de Muddy Waters, Son House, Lightnin´ Hopkins, Robert Johnson, y tantos grandes. Has decidido cual es tu camino, tu familia acepta tu destino, como acepta todo lo demás, es una de las raras habilidades de la clase trabajadora. Sales de tu casa para no tener una casa propia nunca más. Es 1968.

Eres un músico de Blues. Vives como vivían 35 años antes ese tipo de músicos. De manera itinerante, no posees residencia fija, ganas el dinero suficiente para comer, un techo en cual pasar la noche y tener en condiciones tu guitarra. Por ahora te conformas con algo que suene bien pero tienes buen gusto, más adelante acabarás poseyendo una Gibson Jumbo acústica de 1952. Una nacional de acero de 1934 y una Resophonic de 1940.

Te mueves por Nueva Orleáns cuidad que consideras como la madre de la música, pero no te quedas en ella mucho tiempo. Tocas en garitos, en la calle en gasolineras. Cuando tienes el dinero suficiente, prosigues viaje eres un Bluesman.

Grabas un primer disco llamado “Street Suite” en 1975, del que yo, amigo mío, nada se.

Diez años más tarde estás en Nueva York abriendo conciertos para los grandes del Blues. El guitarrista Johnny Earl te ve, precisamente en uno de esos conciertos se queda fascinado contigo, establece un gran amistad y se decide a producir tu segundo disco :”A Man and his Blues” que saldrá a la venta en casi todo el mundo en 1988. Es un disco que posee el sonido Campbell en estado puro. “bad Night Blues”, “Sittin´Here Thinkin´” o “Going To Dallas” hablan ya de esa portentosa manera de tocar la guitarra, del sonido profundo, doloroso e intenso de su voz.

Es 1989 el músico DR: John os casa a ti y a tu mujer, Dolly en una ceremonia motera. Sigues enganchado a la velocidad y cuando algunos te preguntan como es posible que tras aquel terrible accidente aún tengas ganas de conducir, tú, te limitas a sonreír con tristeza.

Es 1991 grabas el disco que te dará fama en Europa, incluso se editó aquí, con promoción incluida. En “One Believer”, John Campbell ha desarrollado su mundo al completo. La música es un cruce asombrosamente medido de influencias y estética propias. Del sonido eléctrico de Muddy Waters o Elmore James, al mundo rural de Son House y “Blind”Willie Johnson pasando por sus obsesiones de imagineria vudú y cajún.

“Devil In My Closet” “Angel of Sorrow”y “Tiny Coffin”, nos muestran a un Campbell girando alrededor de temáticas relacionadas con la magia, los pactos en los cruces de caminos, las iglesias abandonadas y a ese hombre solitario que sabe que le queda poco tiempo y es perseguido por los fantasmas de todos sus errores pasados.

La estética de Campbell no es una parafernalia absurda creada para epatar al crédulo. Campbell vive la vida conforme a su particular creencia, sea ésta, equivocada o no.

Ganas pasta, giras por Europa con Buddy Guy, en Alemania eres adorado como la máxima revelación del Blues. Sigues viviendo rápido y tu salud ya de por si precaria, se resiente. Y, desde luego, el abuso de estupefacientes, no ayuda. Sin embargo, tu mente no para, tus sueños te presentan imágenes demoníacas y llenas de presagios. Con todo eso en tu cabeza y tus dedos, grabas en 1993 tu último disco : “Howlin´Mercy” . Haces versiones fantásticas del “Saddle up my Pony”, del “Down in the Hole”y del “When the Leeve Breaks” de Led Zeppelin. Junto a maravillas propias como “Ain´t A fraid of Midnight”, “Wolf Among the Lambs”o la hipnótica “Wiseblood”.

Tu vida funciona. O tal vez seria mejor decir que cuando funciona, te mantiene, otras veces, apenas funciona. Tu salud se sujeta con imperdibles frente a una ventana tras la cual aúlla un viento de muerte que reclama lo que considera suyo. Apenas duermes, en parte por las drogas, en parte por las secuelas de tu accidente y en parte por el temor que tienes a no despertar al día siguiente. Esto último, te hace esbozar esa sonrisa triste tan tuya. Sin embargo no paras de trabajar, de crear. Entras en el estudio y preparas las pistas de un nuevo proyecto compartido por Tommy Shannon, bajista de Double Trouble, la banda del ya desaparecido Stevie Ray Vaughan, sigues tocando, intuyes que, como decías en una grabación rescatada en 2000 llamada “Austin Sessions” y que data de los primeros 80, “Feel Like my time Ain´t Long”.

Es la noche del 13 de Junio de 1993 te acuestas en tu casa de Nueva York, escuchas a tu mujer Dolly jugar con tu hija Paris de 5 años. Cierras los ojos. Y no los vuelves a abrir.

Mueres de una insuficiencia cardiaca a la edad de 41 años.

El 17 de Junio, tras incinerar tu cuerpo junto a tus talismanes y objetos personales y una vez acabó tu funeral, dirigido al igual que tu boda por el Dr. John, la urna que te llevaría, fue montada en una Harley Davidson y transportada hasta tu ultimo garito de conciertos, el cementerio.

Curiosamente supe de tu muerte en un diario poco proclive a hablar de música Rock o Blues. Supe de tu muerte en un momento de mi vida tan cabrón, que aún me asombra poder contarlo ahora.

Supe de tu muerte y en aquel momento tan oscuro y frío pensé con ironía: -vaya, las cosas mejoran a cada segundo – y eso me hizo esbozar una sonrisa triste muy parecida a la tuya.

Es 20 de Enero de 2010. Es tu cumpleaños.

Feliz día John.

martes, 19 de enero de 2010

Israel Nash Gripka "A veces, los monstruos aciertan"

La industria discográfica es un monstruo necio aburrido y obsesivo. Cuando uno de sus músicos tiene éxito, buscan desesperadamente a 100 más como él chico o chica de talento del mes pasado. Esto significa para nosotros, amantes de la música en general. Avalanchas de mediocres y clones de ese primer bicho exitoso. Habitualmente esto supone un trance amargo que hay que pasar, buscando entre la porquería, algo que de verdad merezca la pena. Sin embargo, hasta un reloj roto acierta dos veces al día y, gracias a la obsesión del bicho malo en buscar remedos de Ryan Adams, nos hemos topado con Israel Nash Grypka. Muchacho este nacido en el medio oeste norteamericano. Esto supone influencias de la música americana más pura, en su vertiente más rural y, lo que para mí supone, un deseo de salir de allí. Ya que tras varias bandas locales, Grypka se dirigió a la ciudad de Nueva York para crear su primer disco titulado, precisamente:”New York Town” con una portada que parece querer hablar de las intenciones del autor:- estoy sólo en este asunto, mi guitarra y yo, nos bastamos en el mundo- Esto no significa, desde luego que no haya contado con músicos de primera categoría para la grabación del disco. Pero si que constata la intención de marcar un territorio en el cual la música de autor domina.

La similitud interpretativa con Ryan Adams se aprecia en canciones como “Let It Go”, “Bricks” o “Pray for Rain” pero esto no significa que “imite” al ex de Whiskeytown ni mucho menos. La capacidad interpretativa de Grypka está más que demostrada en canciones como “Evening” donde se acerca al registro sonoro de John Fogerty, hecho este que va impregnando el conjunto del disco. Israel Nash Grypka cuenta historias pequeñas, honestas del tipo de al lado, de la chica con la que sueñas, óyete la intensa “Beautiful” . Canciones a medio tiempo dominan pero no poseen el disco. Frente a “You were right” con una intensidad fogertyana, hay una festiva “Concrete” o “Pray for rain”

Grypka sabe lo que está haciendo. Su música se basa en la emoción, en sentirse y sentir a los demás. En crear películas de tres minutos que te hacen emocionar y llegan a hacerte sentir mejor. Y todo esto se lo debemos a la voracidad ciega y estúpida de la industria discográfica…Increíble.








lunes, 18 de enero de 2010

David Brookings "La sonrisa del Verano pasado"

Llevamos milenios viviendo momentos terribles. Pero parece que en lo más crudo del crudo Invierno, (perdón por la apropiación William) estos momentos parecen más desoladores aún, si cabe. Añádele a esa sensación desoladora las noticias de Haití, y a la gente más paupérrima de Sudamérica, machacados por algo aleatorio e incontrolable como un terremoto, y parece que es misión imposible darle la vuelta a días aciagos.

Y realmente lo es. Así que, considerándome inútil para darle la vuelta al momento, al menos voy a pintarrajearlo de colores más brillantes buscando un trozo de azul entre tanto gris.

Para ello voy a utilizar la caja de colores en forma de cd de un norteamericano llamado Dave Brookings. Cantante y guitarrista, muy buen guitarrista debo añadir que con este su cuarto álbum, pinta un mundo menos oscuro y más esperanzador del que se ve si te asomas a la ventana.

Dave Brookings salió de su ciudad natal Richmond, Virginia en 2001. Después de haberse producido (with a little help of his friends) su primer disco: “Sounds Off”. Trasladado a Menphis, en donde sigue trabajando como guía turístico del famoso estudio de grabación Sun Studio. Allí compagina este trabajo con los conciertos y grabaciones de sus discos: “End of an Error”en 2003, “Choirs of the Bridge” en 2005 “Obssesed” en 2007 y este último cd titulado: “Glass Half Full”de 2009. La verdad es que el titulo es cuanto menos irónico (El vaso medio lleno) teniendo el día lluvioso y gris que asola esta ciudad hoy.

“Glass half full” continua la senda marcada por el autor en sus discos anteriores. Powerpop y rock pleno de melodía y buenas guitarras. Sonidos cercanos a un Matthew Sweet o a unos Raspberries. Música limpia en su estructura compositiva siguiendo la senda que tan inteligentemente marcaron sus ídolos “The Beatles”.

“Still not crazy yet” despliega por sus notas lo evidente. Si vives en Menphis, no puedes escapar al sonido que domina en la ciudad. Canciones como, “Destiny”, “One Lonely Word” y, sobretodo “Gettin´Older”, demuestra el amor del músico por el cuarteto de Liverpool. Luego están esas canciones como “Don´t Wake Up” o “We Never Ever Spoke Again” que te hacen salir de esa miasma de abatimiento que pueden provocar días torcidos.

Luminosidad, coros casi angélicos, una voz que, al menos para mí es preciosa, guitarras vivas, con ganas de jugar a subir a la cumbre de la buena música y en definitiva, un trozo de luz del Verano en este crudo, crudo Invierno.






sábado, 16 de enero de 2010

The Fame "Get On The Beat"

Aquí os dejo al grupo The Fame que en 2006 sacaron este E.P. de seis canciones con el que montaron bastante ruido, producidos por Kim Fowley y apadrinados por Steve Jones (Sex Pistols).

The Fame es puro Rock americano radiofónico 70s, buenas guitarras, estribillos pegadizos y radiantes melodías, influenciados por Raspberries, Cheap Trick o Rick Springfield, pero sobre todo por el grupo The Babys referencia esta que serviría para definirlos estilísticamente. Pincha y disfrutalo. Aqui

La Jota-Blues

Y para clausurar la XV Semana Grande de la jota en este blog, como gran colofón, la inigualable actuación del solista Carlos Abad perteneciente a la mítica banda pamplonica (y por lo tanto Navarrrrrrra, tierrrrrra de gigaaaaannntesss) Bur-abad.
Hela aquí. La prueba palmaria de mis rotundas afirmaciones respecto de la conexión Jota- Blues.


viernes, 15 de enero de 2010

Ray Davies "Un perfecto Dandy socialista Ingles"

Ray Davies es un hombre afortunado. Ha sobrevivido a los años ochenta, horteras y conservadores. A los noventa, fríos, egoístas y desangelados. Y se está manteniendo bastante bien, para un respetable señor con una más que respetable edad, en esta mísera década primera del siglo 21.

Ray Davies es un hombre afortunado porque ha sido capaz de mantener el buen gusto y una apariencia musical más que respetable si lo comparamos con otros compañeros de viaje musical desde aquellos lejanos años 60. Ha envejecido, musicalmente hablando, mejor que los Jagger, McCartney, Elton John,o Rod Stewart que hace ya años que titaron por el sumidero recubierto de oro de sus mansiones el buen gusto y el talento.

Ray Davies es un hombre afortunado porque se puede jactar de haber parido, junto a “The Kinks”, decenas de canciones históricas, de esas que quedaran en la memoria, más allá de ti y de mí.

Ray Davies es un hombre afortunado porque pocos pueden decir que han sobrevivido a un atraco en Nueva Orleáns, con tiro incluido, y al cúmulo de despropósitos que es la sanidad norteamericana. En los cuales se cuenta la negación a atenderlo por no tener el seguro médico en orden, desde el punto de vista de la burocracia administrativa del hospital al cual fue trasladado tras interminables minutos de yacer desangrándose en un callejón de la ciudad y que nadie le hiciera el más mínimo caso. Hasta que una persona se lo echó al hombro y cargó con él. Y tras una llamada a la embajada inglesa y el hospital acceder a atenderlo, permaneció en un pasillo de dicho centro, minutos de dolor y de ciego opiáceo debido al chute constante de morfina que le suministraban. Como deja magníficamente demostrado en la cuarta canción, “Morfine Song” de su soberbio disco del 2007: “Working Man´s Café ” Disco este que, en gran parte de sus canciones canta y cuenta sus experiencias en Estados Unidos y sus perspectivas al regresar a su país.

Soberbios argumentos literarios arropados por una música fresca y madura a la vez. Esa alquimia casi imposible de conseguir por muchos y que al inglés le sale tan fácil como respirar. “Vietmam Cowboys” y “Vooodo Wall” junto a la ya mencionada “Morfine Song” y la fantástica “No One Listen”, plasman esas terribles experiencias en esa ciudad en la que se estableció por amor, o algo que se le parecía. Y de la que se marchó para sobrevivir física y anímicamente.

“In A Moment”, una de mis preferidas, “Imaginary Man” Y la magnífica “Working Man´s Cafe” en la cual relata sus recuerdos de niño, acompañando a su padre a esos bares londinenses ocupados siempre por trabajadores y desempleados en los cuales se daban mítines y se decidían huelgas contra un sistema perverso y podrido, culminan uno de los mejores discos de esta primera década del siglo 21.

Ray Davies es un hombre afortunado. Es el tío que tituló y compuso uno de los mejores discos de la década de los 80 “Give The People What They Want”, óyetelo, es impagable de principio a fin. Es el tío que cantó unos años más tarde, “Young Conservatives” bajo los gobiernos de Reagan en los U.S.A. y Margaret Tatcher en el Reino Unido. Canción vitriólica y llena de humor y mala leche a partes iguales.

Ray davies es un hombre afortunado porque Chrissie Hynde , cantante de “The Pretenders”, loca de amor por el músico inglés, dejó todo para vivir un apasionado romance.

Ray Davies es un hombre afortunado porque está envejeciendo con buen gusto, talento y capacidad creadora y de él, sólo podemos esperar cosas buenas.

Y por esto somos afortunados.








jueves, 14 de enero de 2010

Bob Seger "Early Seger vol.1"

El ultimo rugido de nuestro querido y amado “León de Detroit”, son estas diez maravillosas canciones, pertenecientes al primer volumen de grabaciones de sus primeros años titulado “Early Seger vol.1” y editado a finales de noviembre de este pasado año 2009.
Para todos los que amamos, crecimos, bailamos e incluso nos enamoramos escuchando los discos del tio Bob, desde sus inicios, la edición de un nuevo disco es como un regalo caído del cielo, como un manjar de dioses. Además, uno no se explica como algunas de estas canciones pudieron quedarse fuera de aquellos primeros discos.
Junto a canciones ya conocidas, “Early Seger, Vol. 1” incluye cuatro inéditas: tres de principios de los ochenta (‘Star Tonight’, ‘Wildfire’ y ‘Days When the Rain Would Come’), más ‘Star Tonight’, grabada por Don Johnson en 1986. ‘Long Song Comin’’, perteneciente al álbum “Seven” (1973) ha sido regrabada para la ocasión. En todos los temas, Seger ha añadido a las cintas originales nuevas instrumentaciones.

Contenido de “Early Seger, Vol. 1”:
‘Midnight Rider’ (from “Back in ‘72” 1973)
‘If I Were a Carpenter’ (”Smokin’ O.P.’s” 1972)
‘Get Out of Denver’ (”Seven” 1973)
‘Someday’ (“Smokin’ O.P.’s”)
‘U.M.C. (Upper Middle Class)’ (“Seven”)
‘Long Song Comin’’ (“Seven”)
‘Star Tonight’ (previously unreleased)
‘Gets Ya Pumpin’’ (previously unreleased)
‘Wildfire’ (previously unreleased)
‘Days When the Rain Would Come’ (previously unreleased)

Esperemos que este solo sea eso, el primer volumen y que en el futuro sigan apareciendo más volúmenes con canciones inéditas de nuestro querido “Leon de Detroit”. Y si puede ser un disco nuevo como el que nos regalo en 2006, “Face The Promise”, pues mejor todavía. Que grande eres Bob, que grande.







miércoles, 13 de enero de 2010

Memento

La vida es lo que vemos y experimentamos segundo a segundo. El mundo nos define bajo una serie de parámetros, y con esta premisa, funcionamos, mal que bien.

Pero, ¿y si la realidad fuera constantemente nueva e inasequible y el único asidero fiable fuesen los recuerdos de un pasado que ya no está?

Imagina que has sufrido un acontecimiento traumático. Imagina que este hecho marca y define tu existencia para siempre.

Supón que tu mujer es violada y asesinada ante tus ojos mientras tú, tras sufrir una tremenda contusión, estás imposibilitado para hacer nada. Imagina además, que tras el golpe, tu cerebro se ve incapaz de retener un recuerdo más allá de quince minutos en tu memoria; que todas las personas que ves y, también conoces, son siempre desconocidas para ti. Que para darle un cierto sentido común a tu vida funcionas en base a fotos polaroid con notas garabateadas al dorso que indican quien o que significa la foto para ti.

Imagina que tu vida se paró tras el accidente y posterior asesinato de tu mujer y que tu memoria marcó a fuegos esos últimos detalles de tu vida normal. Imagina que ahora te empuja la obsesión / necesidad de buscar al asesino de tu mujer en un mundo que funciona de una manera a la cual tú eres incapaz de adaptarte.

Bajo esta intrigante premisa, Christopher Nolan filmaba en 2000 una de las mejores películas que he tenido el placer de ver.

Guy Pierce, magnífico en su papel de Leonard Selby y Joe Pantoliano y Carrie Ann Moss secundando al australiano dan forma al guión que Chris Nolan y su hermano Jonathan, desarrollan en 108 minutos de metraje y una carrera hacia ninguna parte. Una historia que empieza con el final de la película y termina con lo que, habitualmente seria el inicio del film. La historia se va desplegando, literalmente hacia atrás en intervalos de 15 minutos, y esto, que podría resultar confuso y desanimar a la hora de ver la peli, es un lujo para el consumidor de buen cine. La historia avanza / retrocede aportando datos y pistas al respecto de la obsesiva persecución de Leonard Selby a la cual tu te ves arrastrado y terminas poniendo en el lugar del pobre Selby ya que, al fin y al cabo, tú como espectador sabes tanto de la historia como el protagonista.

El recorrido de Selby a través de esta enrevesada historia su apoyo obsesivo a base de fotos polaroid y tatuajes en el torso, escritos al revés para poder ser leídos sólo si los miras en un espejo como cruel recordatorio de su misión/obsesión, marcó, al menos para mí un después a la hora de realizar historias, grandes historias como esta hipnótica Memento.

Como anécdota, reseñar que hacia el 1900, el psicólogo francés Edouard Cleparéde trató a una mujer con un daño cerebral similar y con un trauma de asimilación de recuerdos igual al protagonista de la película. Imagino que los Nolan se basarían en este caso para desarrollar la historia.





martes, 12 de enero de 2010

Frank Carillo & The Bandoleros "Someday"

Frank Carillo, bandolero trotamundos, y músico experimentado, que lleva en esto desde los primeros años setenta. Empezó tocando la guitarra para un bisoño Peter Frampton, después, formo su propio grupo llamado Doc Hollyday, compuso canciones para Carly Simon o Joan Jett, se lanzó en solitario bajo el nombre de Carillo, a secas, mas tarde formo parte del dúo Golden-Carillo con la cantante Annie Golden, giró con bandas como The J. Geils Band, Cheap Trick, Van Halen o Tom Petty & The Heartbreakers, hasta que por fin en el 2001 formó lo que parece su proyecto mas estable, Frank Carillo & The Bandoleros, con los cuales ha grabado dos magníficos discos, el primero titulado “Bad Out There”, editado en el 2004, y el segundo este brillante “Someday” que os presento.

Si me preguntas a que suena este disco de Frank y sus bandoleros, te diría que a rock-gypsy…. a matas voladoras que se arrastran impulsadas por el viento envueltas en polvo y arena, a garitos llenos de humo donde las cazallosas gargantas beben whiskey sin parar, a chicas de moral distraída donde un guiño vale más que mil palabras, y por favor, no disparen al pianista que la música tiene que continuar. A eso, suenan Frank y sus bandoleros.

Por cierto, todavía no tenemos fecha pero, para este año 2010 esta prevista la edición de su tercera fechoría titulada “The Rail To Kingdom Come”. Limpiaremos nuestras botas y nuestros sombreros, engrasaremos nuestras espuelas, y jugaremos nuestra última partida de poker, mientras esperamos el regreso de Frank y sus bandoleros.








lunes, 11 de enero de 2010

Mason Ruffner "Sangre gitana"

¿Que fue de Mason Ruffner, que en 1987 sacó un excepcional álbum titulado “Gipsy Blood”, y que en su día tuvo cierta repercusión en los ámbitos imperantes del mundo del rock and roll de aquella época?. Pues lo de siempre, que la casa discográfica con la que grabó (Epic) apostó fuerte por él, hizo una fuerte promoción del artista, grabó videos con presupuesto e incluso escogió al gran Dave Edmunds para producir el disco, en el cual, se deja notar su presencia, sabiendo sacar todo el jugo a su voz y a su guitarra.

Guitarra que llegó a llamar la atención de gente como Stevie R. Vaughan, Carlos Santana o Jimmy Page que se presentaban frecuentemente en sus conciertos. Su canción Gipsy Blood fue incluida en la banda sonora de la película “Magnolias de Acero” y alcanzó el numero diez en las listas de las radios de rock and roll del país, pero al parecer todo esto no bastó, y su casa discográfica se cansó de esperar un buen resultado de ventas que nunca llegó, deshizo el contrato, y el querido Mason pasó al mas puro ostracismo.

Diez años después grabo su tercer disco con una compañía independiente (Archer Records) titulado “ Evolution” disco que paso totalmente desapercibido, pero en el que incluía la canción “Angel Love” que llegó a versionar el ahora místico, paz y amor Carlos Santana. En 1999 grabó lo que hasta el momento es su último disco de estudio titulado “You Can’t Win”, algún recopilatorio y un directo después, terminaron con la carrera del que pudo haber sido y no fue.

Desde aquí sirva este pequeño homenaje a este artista y a su gran disco de sangre gitana, el cual deberías haceros con el, a la menor oportunidad.






domingo, 10 de enero de 2010

Eli "Paperboy" Reed "As de espadas"

El próximo día 5 de abril de 2010 "El chico de los periódicos" Eli Paperboy Reed, editara Lo Que Sera su tercer larga duración titulado "Come and Get It". Podeis escuchar el single de adelanto en su pagina web http://www.elipaperboyreed.com/ .

Muchas son las esperanzas depositadas en el de Massachusetts, que tan solo con 24 años en el 2008 edito uno de los mejores discos de esta década El Magnifico "Roll With You".

Mientras tanto y a modo de aperitivo aquí os dejo este magnifico EP de cinco canciones que pudimos Adquirir En su concierto del año pasado en el Akena Rock Festival, en el que se atreve ni mas ni menos Que a versionar el "Ace of Spades" de los Motorhead, ¿Te lo puedes creer ?....http://www.megaupload.com/?d=1V17X8ZW

sábado, 9 de enero de 2010

Champagne "Ready Steady Go!"

Son muy buenos.

Y no porque suenen en sus arreglos vocales como unos Beach Boys o que su estructura compositiva pueda asemejarse a Matthew Sweet, Cliff Hillis, Rooney o los I.K.E.,que, para la gente que surfea las Popderosas olas del Powerpop, son la cresta de la ola en lo que a esa música se refiere y que ,a mi juicio, darían lo que fuera por tener alguna de estas canciones.

Champagne son muy buenos porque han hecho un disco de canciones, 12 en concreto, sin desperdicio. Ninguna de relleno o para cubrir el expediente, y ¡¡¡ SON DE CÁDIZ!!! Y diréis, pero cantan en inglés. ¿Y? Afortunadamente vivimos en un país donde tenemos idiomas para elegir y uno se debe dirigir al lugar más cómodo para sentirse bien.

Y no tienen nada que envidiar a los norteamericanos, ingleses o australianos que tan buenas bandas de Powerpop nos han regalado.

“In my mind, “Red Hair Girl, “Waiting for the Summer”, “Travel to the Sun” “Caroline”. “Summer and Kisses”, ”Smile” Las influencias de Beach Boys, Matthew Sweet, T Rex, The Sweet no tapan un saber hacer original y de talento en canciones… y que canciones … ¡¡¡Joder, imposible seleccionar solo unas cuantas!!!

Paolo, Dani, Alberto y Octavio, grabaron en 2004 en el estudio “La Factoría”, en San Fernando (Cádiz), uno de los mejores discos de Powerpop que he escuchado este año.

Y una última duda que me atenaza…¿Qué canción elegir para que os hagáis una idea de lo buenos que son esta gente?...Hamlet no se vio en esta tesitura, seguro. Aunque no importa, cualquiera que elija será buena.

El mundo, a mi alrededor se despereza tarareando…Shala la-uh-shala la…






viernes, 8 de enero de 2010

The Fortunate Sons "Rock and Roll a vapor"

Imagina un mundo alternativo en el cual las cosas hubieran trascurrido de forma sutilmente distinta.

Supón que en esa Tierra, ni Nikola Tesla ni Thomas Alba Edison, hubieran desarrollado lo que luego todos hemos llamado energía eléctrica. Supón entonces, un mundo en el cual la base en la que se asentase la civilización no fuese ni la electricidad y todo lo que de ella deriva, ni los combustibles fósiles que, indefectiblemente, han acabado asociados a la electricidad.

Supón que la civilización se sigue fundamentando en el vapor, igual que lo hacia en el siglo 19.

Dentro del contexto musical, que es lo que nos interesa, la música sigue un camino parecido a esta Tierra nuestra. El Blues, El Jazz, las Big Bands, los discos de pizarra de 78 revoluciones, los tocadiscos de manivela. En la década de los 50, los Presley, Cash, Lee Lewis, Berry etc desarrollan un estilo denominado Rock and Roll pero éste, posee una base eminentemente rural y acústica y se fundamenta en el Blues, el Country y el Folk. De forma mucho más intensa que lo ha hecho en nuestra Tierra.

Los sonidos y los conciertos se dan de manera diferente. Los recintos son más pequeños las amplificaciones de los instrumentos, cuando las hay toman como base los conceptos y estructuras de los órganos de iglesia. Las giras mundiales duran años, aún con el incipiente desarrollo de los Zeppelines, las bandas prefieren la seguridad de los grandes barcos a vapor. El Eterófono transmite a través del éter la música de esos músicos de allende los mares. El mundo es parecido, el mundo es muy distinto y el Rock and Roll…el Rock and Roll suena como suenan “The Fortunate Sons” una banda de Rock americano procedente de Edimburgo, Escocia. Porque imagino que en este mundo paralelo que he pergeñado el Rock tendría un sonido parecido a lo que la banda escocesa parió en su primer disco del 2008, de titulo similar al nombre de la banda y claro homenaje a esa grandisima banda yankee llamada Credence Clearwater Revival.

El sonido de los Fortunate fundamenta todo su peso sonoro en las guitarras acústicas, el violín y la intensa voz de su cantante Sam West, el cual semeja en ocasiones a un hijo bastardo de los cantantes de Rock de los 70 y John Fogerty. Es por ello que las canciones, a pesar de su poso acústico, poseen una intensidad y una fuerza evidentes.

Escuchas “Born Disguised” y tu mente vuela hacia el sonido “Faces”. Así como “All i need” y “Get Away” hubieran encajado sin problemas en los repertorios de gente como “Mountain” “Cream” o los propios “Zeppelin”

“Say nothing ”y “She Comes Around”, rinden su particular homenaje a esos sonidos Soul Rock que tanto la Credence como otras bandas de los 70 desarrollaron en sus canciones.

Una cosa resulta llamativa el absolúto arrojo y pasión de la banda en sus canciones. Máxime cuando el lugar de nacimiento está tan alejado de la cuna del Rock and Roll como lo está Edimburgo. Lo cual me reafirma en mi opinión respecto de la música como interlocutor válido para llegar a cualquiera y derrumbar muros.

¡¡¡“The Fortunate Sons” consígalo en su almacén musical de costumbre o espere a que el Zeppelín de Albión recale en su ciudad con maravillas exportadas de la tierra del rey Jorge y hágase con un disco de pizarra junto a su Glicerofosfato de Cal, su aceite de Hogg y su material foto-heliográfico para reproducciones artísticas inalterables!!!







jueves, 7 de enero de 2010

Brett Dennen "La excepción"

La mayoría de los melómanos que llevamos escuchando música desde hace ya no se cuantos años, cuando en la actualidad vemos la etiqueta pop en un artista o un disco, torcemos el morro y lo desechamos inmediatamente. Y aunque la mayor parte de las veces (el 99%) acertamos de pleno en ese rechazo, siempre nos queda la excepción que confirma la regla, y esa excepción se llama Brett Dennen.

A mi, no se porque, pero la primera vez que vi una imagen suya, me recordó al típico chaval que todo el mundo se reía de él en el colegio, si hombre si, aquel al que el macarrilla de turno le robaba el bollycao en el recreo y era objeto de todo tipo de bromas por parte de los demás alumnos, en definitiva el “capacico de las ostias”.

Y tal vez sea por eso, o tal vez no, quizás este equivocado, pero me parece que este tipo de personas, según mi impresión, siempre han tenido una especial sensibilidad por toda aquella incomprensión que les rodeaba en su infancia.

Brett Dennen nació en 1979 en la localidad californiana de Oakdale. Desde bien pequeño ya se sintió atraído por la música y muy pronto empezó a aprender a tocar la guitarra inspirado por el folk americano y los sonidos acústicos. A pesar de escuchar a bandas como Pearl Jam o Rage Against The Machine y de formar parte de algunos grupos de rock juveniles, Brett enseguida se dio cuenta de que lo que realmente le llenaba era escribir letras, componer canciones y tocar la guitarra en solitario. A partir de entonces fue cuando comenzó a hacer sus primeras actuaciones en pequeños locales y cafés, hasta que en el año 2004 consiguió editar su primer disco de título “Brett Dennen”.
Con la publicación de su primer disco llegarían las primeras giras de conciertos en las cuales Brett comienza a tener su pequeña facción de seguidores. Más tarde comienza a entrar en los carteles de algunos festivales locales para posteriormente telonear en sus giras a otros músicos más importantes. En aproximadamente un año y a pesar de tener únicamente un disco autoproducido en el mercado, Brett Dennen llegó a ofrecer multitud de conciertos hasta que en 2006 regresa al estudio para registrar su segundo álbum.
Grabado en los estudios que el artista Jackson Browne posee en Santa Mónica, en Noviembre de 2006 veía la luz el segundo disco de Brett Dennen titulado “So much more”. Con este trabajo, Brett Dennen fue aclamado unánimemente por la crítica y sus temas fueron pinchados en emisoras de todos los Estados Unidos e incluso utilizados en las bandas sonoras de algunas series televisivas como “Scrubs”, “Anatomía de Grey” y “House”. Su sonido folk, sus letras ínimas y su cálida voz hicieron que “So much more” subiera a lo más alto de las listas de ventas del género, siendo calificado como “Artista revelación del folk”. Con “So much more” llegaría la consagración definitiva de Brett Dennen y su despegue como músico de directo, actuando junto a John Mayer, John Butler Trio, Colbie Caillat, Rodrigo y Gabriela y Ben Folds entre otros.
En Octubre de 2008 salía a la venta “Hope for the hopeless”, el último disco de estudio de Brett Dennen, el cual le conduciría definitivamente a la fama internacional. Brett presentó “Hope for the hopeless” por toda América, Europa e incluso Oceanía, acompañado por una banda de músicos de lo más selecto. Con temas como “Make you crazy” o “Heaven”, en este disco Brett Dennen da un acertado giro estilístico adentrándose un poco más en el pop melódico, eso sí, sin perder su característica vena folk.
Esperemos que Brett Dennen, siga siendo esa excepción que confirma la regla, de que no todo el pop es malo.






martes, 5 de enero de 2010

BUSCANDO UN MOJO QUE FUNCIONE



¿Qué hace que una canción perdure, más allá incluso, de la vida de sus creadores?
¿Existe una magia concreta que sitúa a autores de talento en la cúspide, mientras relega a otros de igual capacidad a las habitaciones de los hoteles del olvido y el abandono?
La verdad, no lo sé. Me sigue asombrando la absoluta veleidad y frivolidad con que los escuchantes de música ascendemos a los altares o arrojamos a los abismos a gente sin talento alguno o con una capacidad creativa notable.
Y, ¿Qué convierte a una persona en estrella? ¿La belleza, la pose, la ropa, el irse a Nueva York a grabar, la actitud rebelde?
Fito Cabrales, autor que no sigo, aún cayéndome bien y reconociéndole su talento musical, lo clava en una canción suya: “Que necesario el Rock and Roll, que prescindible el cuero” Sin embargo, me gustaría contraponer esta verdad con la última idea de un músico, para mi, excepcional como John Mellencamp. Y es que al autor norteamericano se le ha ocurrido la genial idea de grabar su nuevo disco en, lo que podríamos llamar, lugares de poder. Los estudios Sun en Menphis, situándose incluso en el lugar original del estudio, mismo ángulo, misma distancia del micrófono, misma posición en que los grandes autores clásicos como Elvis Presley, Jerry Lee Lewis, Carl Perkins o Johnny cash, entre otros, grabaron aquellas canciones fundadoras de todo un sistema cultural.
Y no sólo ha peregrinado a Menphis sino que ha sentido la intensidad de estar en la habitación 414 del hotel Gunter en San Antonio donde hace 74 años Robert Johnson grabó sus míticas 29 canciones.
Pero, ¿es esto suficiente como para crear esa sensación que al final tú tendrás al escuchar su obra que, definitivamente, te haga estremecer?
Magia e imagen tienen similitudes fonéticas pero en esa similitud terminan sus parecidos. Magia es el arte de crear cosas extraordinarias, imagen es una representación.
Por lo tanto, y al no ser lo mismo, una imagen aún pudiendo tener un algo mágico no tiene, en esencia porque ser mágica.
Los antiguos seres humanos trataban de captar la fuerza y la esencia de animales poderosos cubriendo sus cabezas y cuerpos con cornamentas, cráneos, pieles, garras etc...Pero este hecho no les confería ninguna capacidad animal, salvo en un efecto placebo. Sin embargo, en ritos iniciativos desarrollados por la humanidad a lo largo y ancho del planeta, se prepara el cuerpo y la mente para albergar esa esencia totémica animal que, al parecer está vinculada con la persona que realiza dicho ritual.
Toda esta parafernalia si parece producir un cambio anímico en el individuo que surge transfigurado tras el final del ritual. Y es en este punto donde creo entender porqué algunos músicos inician esos viajes de peregrinación a esos lugares mágicos del Rock and roll.
Entendamos esto una imagen no es una actitud. Una pose no reviste compromiso alguno. Era más rockero David Bowie en los primeros 80 en plena eclosión del movimiento “New Romantic” con su disco “Scary Monsters”, sus pintas de payaso suicida, todo el maquillaje y esos arreglos de pop electrónico de sus canciones, que lo que los Kiss, Eric Clapton O Rolling Stones llevan haciendo desde hace 20 años.


"Si, esto es Rock and Roll"

Y esto también es exportable para este país y asimilable por sus “estrellas”. Siendo dos de los casos más flagrantes, el presidente del SGAE, Teddy Bautista, teclista y cantante del grupo de los sesenta, “Los Canarios” y uno de sus palmeros más representativos, el otrora marginal poeta del asfalto y los barrios proletarios, Ramón Martinez, alias Ramoncin. Punkie de postal, malote de barrio y triste sombra de lo que una vez fue. Si es que alguna vez fue alguien, además de un jeta a lomos de un montaje.

"Litros de SGAE corren por sus venas, mujer"

La necesidad de mitificar y mistificar hechos y obras que, de por si no merecerían ese tratamiento, viene del hecho irrebatible de la comodidad en la que estamos viviendo en este primer mundo tan egoísta. Y si, tendrás tus problemas, el trabajo, esa chica o ese chico que ni siquiera sabe que existes, una vida sin aspiraciones, o vacía, o repitiendo el mismo día aburrido una y otra vez. Pero vives de la ostia de bien. Porque si no fuera así, seguramente no estarías leyendo esto en TÚ ordenador, en TÚ casa, con calefacción, la nevera repleta a dos pasos de ti y pensando en que coño te vas a comprar para cenar, o que vas a hacer el fin de semana, ¿otra vez de marcha hasta las seis de la mañana? ¡¡Que coñazo!!
Por eso, porque necesitamos emoción, chutes de adrenalina, endorfina y serotonina a degüello. Todo sea por divertir al macaco que rige nuestro centro emocional.
Pero para esto no nos sirve cualquiera. Si tienes un poco, un poquito, tampoco hay que pasarse, de buen gusto, el macaco que dicta las leyes del gusto, no se conformará con cualquiera. Si le das a un individuo como Bono de U2 y tratas de convertirlo en un referente musical o humano, lo más probable es que acabe lanzándote sus excrementos como muestra de sus desaprobación. (El macaco emocional no el Bono, éste lanza excremento desde hace décadas en forma de disco)


"¿Cuanto dices que han subido mis acciones en bolsa?"

Y es que advertimos enseguida cuando nos la tratan de colar. Porque, vamos a recordar, ¿Cuántos megagrupos nos han querido vender como la gran esperanza blanca, como los salvadores de la música e incluso, de tu existencia? ¿Cuánta pasta pecuniaria y emocional has derrochado en esos gigantescos bluffs sólo por la necesidad de poder tener algo en que creer? Y lo peor ¿ha cuantos buenos y honestos músicos has denostado simplemente porque no casaban con tu estética o, seamos sinceros, no tenias la capacidad de pararte a escucharlos porque esto suponía tener que tener tiempo, incluso perderlo en una música que necesita de eso, precisamente de tiempo, es decir, de ti? Incluso se da el caso de autores que, siendo carne de revista para adolescentes, habitualmente con su conocimiento, y resultando su obra y conciertos al parecer, condenado a un consumo pueril y superficial, son creativos y trabajadores del espectáculo más honrados, imaginativos y divertidos que tipos serios y alabados por la crítica y reconocidos por el público en general como la cumbre de este negocio de la música. Si gente como “The Killers, Coldplay, Fran Ferdinanz, Rolling Stones, Babyshambles, Metallica, Kiss, etc...”Tuviera el pundonor de gente como los teenagers ingleses “McFly”o el maduro australiano Rick Springfield, esto de la música seguramente seria otra historia. Y, terminando ya, si esos malotes de postal de “The killers” fueran capaces de parir una canción como “Please, Please, Please” o, los en otro tiempo, magníficos “Aerosmith” o los “Kiss” tuvieran en su repertorio canciones como “Perfect” o “Who killed Rock n Roll” os aseguro que el que suscribe, volvería a tener fe en estos aburridos burgueses del Rock.
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Continuará (me temo)