
Este mundo que se ha vuelto frio por fuera, imitando la frialdad interior que nos congela el alma; ha visto aparecer el segundo disco, el tercero si queréis contar el álbum en directo, " Live At Skipper's" que Wynn y sus creyentes publicaron el año 2010.
“Brothers & Sisters” Es una de las cosas más dolorosamente hermosas que he escuchado en tiempos. Un compendio de canciones que,(a) parecen, quebradizas y que, sin embargo, respiran con una fuerza primitiva, musculando cada estrofa, cada nota, como un grito primigenio. Algo que late en el fondo de todas aquellas personas que aún saben sentir, quieren sentir, pueden sentir.
Las diez nuevas canciones del músico de Orlando se cubren con la manta del Gospel, del sonido más Roots y primitivo de la música tradicional norteamericana, y Soul, poderoso y emocional Soul que transmite el músico de Florida en cada pedazo de alma que se arranca en cada canción que interpreta. Todo ello electrificado, todo ello lleno de una poderosa energía que brota desde lo más profundo de un alma que, aún escondida, está viva y puja por cubrir todo de la misma emoción que le insufla vida.
Thomas Wynn canta, a veces pareciera morir tras terminar la canción, y toca la guitarra; Olivia Wynn hace coros y toca el órgano y la pandereta; Chris Bell sopla la harmónica de una manera excepcional, hay que decirlo. Con registros, en ocasiones, similares al del músico John Popper; Tim Turner es el guitarra solista y coros; Rion Smith es el batería; y Matt Lapham el bajista de estos maravillosos Believers que adornan y elevan al cielo más oscuro de este mundo las canciones que Wynn ha creado en este hermosa segunda aventura discográfica.
Nueve canciones originales y una versión, “Alright” de su propio disco de 2009, “The Reason” altamente recomendable.
El disco, producido por el propio Wynn, está lleno de pedazos de pasión, de letras arrebatadas, de una necesidad de cantar, casi gritar, lo que siente. El resultado es Brothers & Sisters.
Pura belleza.