martes, 16 de septiembre de 2014

Mike Farris: Lo Que Significa Sentirse Libre


Cuando todo lo que escuchas, todas esas obras, de esos artistas que te han dado tanto y en los que has depositado esa fe atea en espera de que te compensen con momentos sublimes, se difuminan y terminan confundiéndose con el paisaje. Y sabes que no importa lo que las hojas promocionales digan, ni lo que los sesudos críticos prometan, todas las costas a las que nadas, acaban siendo espejismos, más agua y horizonte difuso en una inmensidad de la misma, lo único que te queda es rogar al mismo dios ateo, no al de Farris, para que la inspiración divina que él atribuye al altísimo, le haya guiado en la consecución de la nueva, deseada y esperada obra, maná que dirían ellos, del músico norteamericano.

Desde su lejano "Salvation in Lights" de 2007, Farris no grababa en estudio nuevas composiciones y versiones de Gospel a las que imprime su característico sonido, alma, de las de verdad, del tío que siente, que sabe, que recuerda lo fácil que se cae, lo terriblemente difícil que es sobrevivir así y desasirse de esa condena y ver esa luz a la que nombra en tantas canciones y que le inspira a la hora de afrontar temazos como el poderosamente Nueva Orleans, "Sparrow" o "Mercy Now" , de la popular Mary Gauthier.

Dice Mike Farris respecto a esto tan norteamericano que es la redención: "He descubierto que la caída es una cosa divina, es parte integral del ser humano. Lo importante es mantener la fe, levantarse y seguir adelante. " Y es que el autor ha tomado un camino donde los absolutos son dogma inamovible. Y este álbum es testigo de esa determinación. De lo que significa poner un pie delante del otro y agarrarte a lo que te sea necesario, fe en dioses, fe en uno mismo, fe en que la vida es y, mientras se vive, somos capaces de llevarnos a nosotros mismos, sin que nos arrastre nadie, ni nada. Y, desde luego, fe en el poder de la música para llegar hasta allí, sea ese allí lo que tú quieras que sea.

"Real Fine Day", " The Lord Will Make A Way Somehow", "Power Of Love", " Something Keeps Telling Me" o "How It Feels To Be Free" son canciones emocionales, terriblemente emocionales y poderosamente emocionantes, son canciones que tratan de reconfortar, a su modo, a almas desamparadas, son caricias de plumas de ángeles, con y sin sexo, como más te gusten, de travelos celestiales que engalanan los cielos con arco-iris y soles brillantes que proyectan haces de luz pura a través de nubes algodonosas y dolorosamente blancas mientras las canciones de este " Shine For All The People" resuenan, celestiales y cósmicas por todo el universo.
Farris se ha aferrado a este sonido como una guía sólida y definitiva en su singladura vital. Y ese acertado y extrañamente novedoso modo de realizar el entrelazamiento del Rock, el Blues y el Gospel con esa poderosa necesidad de creer en lo que hace con la ilusión de un niño, le permitió redescubrir y reinterpretar la música espiritual tradicional de los afroamericanos añadiendo su propio mezcla de Soul y sonidos con base en Nashville. El resultado es este Luz Para toda la Gente...
Canciones para abandonarse a una gloria mundana o divina, tú eliges y respirar, sosegadamente ante ese primer, único y conocido amanecer que tienes la puta suerte de vivir cada día.

Mike Farris:How It Feels To Be Free

Mike Farris: Something Keeps Telling Me






miércoles, 3 de septiembre de 2014

Flashy Jacks & The Allnighters: El Rock n´ Roll Que Me Envenena Ultimamente



Sip..septiembre..y los tópicos de vuelta a la rutina, adiós al sol y a los cielos azules... se acabó lo bueno y bla,bla, bla..Y más de lo mismo, y novedades discográficas, y locos por hacerse con tal o cual disco recién salido al mercado..y el matao este, que es un petulante y un engreído de cojones, se saca de la manga un disco corto, ocho canciones, o un EP largo, ¡ocho canciones, coño ya! y encima del año 2010, y además de una banda que, ¡¡maldito sea José Ignacio Wert!!, no existe y este EP largo, ocho canciones, o disco corto, ¡¡que siii, ocho canciones y la ostia!!, es lo único que este maravilloso sexteto sueco grabó y publicó hace cuatro puñeteros años.
Pero es que en este bendito blog lo que se ha pretendido siempre es señalar a aquellos músicos que merecían la pena que te parases a escuchar, a degustar, a sentir cómo y porqué, este y no a otro álbum merece la pena hacerle un hueco en tu reproductor y, quien sabe, si en tu corazón.

Los de  Linköping sacaron ocho intensas y arrolladoras canciones repletas de una melodía venenosa y cargada de efluvios setenteros donde paseaban con naturalidad y orgullo ecos de los Faces, de los Stones, los Diamond Dogs o el mejor sonido Bruce Springsteen y su E Street Band, oyete "Cheap Whiskey" y me dices si no suena al mejor Boss pasado por la turmix de Sulo y sus chicos.

Flashy Jacks & The Allnighters, crean y recrean sonidos y armonías que por estos pagos nos resultan queridos, necesarios y aditivos. Añádele esa efervescencia de una juventud desinhibida, las guitarras jugetonas, sus vientos y sus preciosos coros y me dirás si no eres capaz de rendirte a las canciones que Klas Jarle al  Piano y a la Voz, Joakim Ejdeholm a las Guitarras,  Joakim Vennerholm a las Guitarras,Nikolaus Harryson al bajo, Lucipher Christopher Bigun a la Armónica el Organo y la Percusión y Erik Andersson a la batería son capaces de hacer para que te enfundes un verano interminable en el corazón y ponerte una sonrisa de esas que sólo es capaz de ponerte un puto Rock n Roll. "Black Backbone", la inicial "Conquered Dreams”", "Cheap Whiskey", "Chaperone", la dulce e intensa "Stories" o "Don't you Worry" no engañan no estafan el corazón con artificios o producciones engominadas y repletas de ruiditos y productores papanatas que se creen que mean Moet Chandon. Hablamos de una banda que pare un  Rock’n’Roll de intensidad y sudorosas melodías de esas que disfrutamos los que llevamos en la mochila aural del alma miles de canciones y que encontramos refugio en los clásicos y para los que gozamos también de la energía que reverbera a cada riff, sin florituras, a la puta canción, con una voz que se recrea en la emoción y en la textura  que crea el arroparse con vientos, pianos, armónicas y coros femeninos deliciosos.
Es como si los colegas de Pippy Calzaslargas hubieran pegado el estirón  y se hubiesen dedicado a esto de hacer magia con guitarras eléctricas..Y le hubieran dicho a la mismísima Pippy que tal salir en la portada...

Flashy Jacks & The Allnighters:Cheap Whiskey


Flashy Jacks & The Allnighters:Don't you Worry




miércoles, 27 de agosto de 2014

Los Últimos Días Del Vienés


Se cerrarán las puertas. Se bajaran, para siempre ya, las persianas metálicas con ese crujido sordo como de mortaja. Se apagará las cafetera y, ni el aroma intenso del café o del té, ni la deliciosa y tentadora pieza de pastel seducirán nuestros sentidos. 
Las circunstancias, malditas sean, forman muro, castillo kafkiano, un NO terrible y burocrático que enmudece por segundos el alma y nos echa a la intemperie de un verano que, en un  momento, se vuelve invierno inmisericorde, no como aquel otro, hermoso
y necesario que enmudecía mi pensamiento y reconfortaba el alma al hallar refugio de un frío invernal que nunca fue tan terrible como el que sentimos todos aquellos que hicimos del Café Vienés nuestra casa, nuestra sala de estar, nuestro escondite.
El Café Vienés cierra. Se cierran tantos ecos, de risas, de miradas cómplices, de conversaciones intrascendentes, de esas otras intensas y cargadas del fuego grato y acogedor de la sala de estar en medio del parque de La Taconera. Esa sensación única de haber hallado un lugar que te estaba esperando, que te buscaba, paciente, para que tú lo hicieras parte tuya, que lo unieras a tu sentimiento para siempre. Cierra, cuando se cumplen veinticinco años de su nacimiento. Demasiado poco para un refugio, demasiados deprisa los días se han precipitado hacia un final nunca deseado. ¿Quien quiere que se termine una historia de amor, quien es capaz de salir por una puerta, consciente de que nunca más la va a volver a abrir?. 
De esos veinticinco años, veinte, tal vez más, ¿quien puede recordar? he encontrado inspiración y locura tras sus ventanales. Me he abrazado a las palabras de todos aquellos y aquellas que sabían contar los sentimientos con la intensidad y la pasión que a mi me falta. He fortalecido mi interior con libros e historias, con pensamientos y emociones, hasta el punto absurdo e infantil de querer imitarlos. Y ha sido el Café Vienés el testigo amable y comprensivo de mis idas de cabeza, de mis locos efluvios y pretensiones. Atrapado tras ventanales que siempre mostraban lo más bonito del mundo exterior, yo he soñado despierto, he creído y creado mundos, he buscado las respuestas y me he esforzado en mejorar las preguntas. He dejado vagar la mirada por entre las mesas buscando, sin saberlo, lo que el destino me reservaba, años después. El Vienés se convirtió en refugio amable frente a las tormentas de un exterior miserable y rancio,

con esa pátina gris y odiosa que poseen las ciudades que no se han limpiado bien el culo del alma y despiden esa peste antigua y oxidada como a queroseno y requeté, a misal y alcanfor a razones por cojones y nunca por el corazón.
Allí se congregaba la derecha y la izquierda, el pensamiento vacío y el de las amebas, el veleta y el que arraigaba su corazón a la tierra, aunque ésta estuviera sorda. Allí, entre cafés y tés, entre deliciosas tartas de tiramisú y de manzana o chocolate, se arrebujaban personajes variopintos. Recuerdo al tipo aquel que se leía toda la prensa y mantenía acalorados debates contra si mismo; sus murmullos constantes crispaban y fascinaban al tiempo que despertaban una curiosidad brutal querer saber que apuntaba, de manera continua, en papelitos y trozos de servilleta. Recuerdo a una pareja amable de jubilados que eran incondicionales del Café y que, hasta que el Alzheimer no derrumbó a la mujer, despojándola de si misma, convirtieron la lectura y la observación queda y amable del mundo tras los cristales, en un rito necesario, como yo convertía al mio, fuera el que coño fuera, en algo similar. Recuerdo a la mujer mayor, sosegada y sonriente que, buena parte del año vivía entre los setos del parque y, todas las mañanas, se tomaba su vaso de leche y se engalanaba a su manera en el baño del Café, ¿que historia horrible o fascinante, terrible o inevitable vivía 
tras esa sonrisa, tras ese modo pausado de su cotidianidad?.
Tantas personas, tantas vidas, tantas emociones y anhelos, tanta estupidez y grandeza en tantas y tantas personas, tras tantos y tantos años de ver a los habituales, de ver llegar a gente que se volvía asidua, de echar de menos a los que desaparecían para siempre, de ver crecer a niños y niñas cuyos padres y abuelos mostraban un pedacito de su "casa" a estas nuevas generaciones. Tantas risas y carreras y gritos y ruidos caóticos alrededor de las mesas...¡Putos críos!, me decía en ocasiones mientras, otras, me embobaba con su modo de ver la vida, el mundo, sus sonrisas, los chupetes que alguno y alguna, amablemente me ofreció, así como trozos de galleta chupeteados y algún que otro muñecajo ajado y repleto del paso de la risa y el juego por sus costuras.

¿Cuantos desencuentros y amores truncados han visto los ventanales, cuantas palabras definitivas y cargadas de pena o rencor habrán escuchado las mesas o las tazas?
¿Cuantas historias de amor han crecido a doce pasos de distancia, entre mesas que semejaban torreones de esperanza o desesperanza y donde los amantes se buscaban la mirada con rabia, con fuego y una necesidad más brutal y arrebatadora que la de respirar?
El amor, el de verdad, el que solo sucede una vez, si es que tienes la fortuna de que así sea, creció, regado por un destino o un azar medio loco entre dos mesas para mi, para ella, con las tormentas cantando fuera del Café y Ellioth Murphy o la cansina de Norah Jones y esa puta canción suya de los huevos que suena siempre y que, sin embargo recordaré siempre porque fue una banda sonora que me acompañó entre la emoción y el pánico, la esperanza y la exuberancia de un momento único e inaudito, extraño y brutalmente sincero. Y todo entre ventanales que nos alejaban del desierto que es esta ciudad  y desplegaban las velas de uno momentos irrepetibles en pos de un mar secreto que empujaba a nuestros corazones a querer ser piratas, a navegar mares de palabras y arrecifes de conversaciones a guiarnos por las miradas, como se hace en alta mar al anochecer con las estrellas.

Se cierra el Café Vienés. Nos quedamos huérfanos y sin refugio. Algo más perdidos, abandonados a la deriva en un pedazo de papel oficial que pretende hacerse pasar por un mar azul. Nos agarramos, algo más fuerte las manos y dejamos vagar la mirada por los ecos que tantos momentos vividos cantan en la memoria.
No buscaremos sustituto,  ¿como podríamos?, no lo hay. Las puertas cerraran pronto y seremos, por unos días, algo más pobres de espíritu. Sin dramatismos, ni exageraciones, perderemos un pedacito de nosotros mismos que quedará impreso entre los cristales de sus ventanas, entre las tazas y los platos que tantos cafés y tartas albergaron. Nuestras huellas, marcadas para siempre, en las mesas, en las tazas, cucharillas y tenedores, en los pasos y su eco en el paseo hermoso que suponía llegar a esa casa donde todos los camareros y camareras te servían un trocito de sonrisa, una taza de conversación amena e intrascendente pero necesaria.
Se cierra el Café Vienés en la Taconera...pero nunca se podrá cerrar en nuestros corazones.
Agur querido Café Vienés...ojalá ese destino que atrapó mi corazón, nos reúna de nuevo..yo, ya sabes que quiero..un té y un pedacito de tiramisú....






jueves, 21 de agosto de 2014

Buckcherry:¡¡¡Que Le Den!!!


Dice Josh Todd que está hasta los compadres de las giras y hasta los mismos de grabar discos que no venden un carajo, ergo, la única manera de vivir del cuento del canto, es hacer giras y patearse el mundo, y, de paso, patearnos a nosotros las orejas con su música.
No se si este ha sido el motivo, o el único motivo,para sacar al mercado este "Fuck EP", asumo que las ganas de provocar al personal bienpensante, la irreverencia habitual de la banda angelina, tal vez una apuesta, incluidas las radios, con un ¿a que no hay cojones de poner el EP en tu programa? o un ¡Que le den! sonoro y poderoso haya podido influir en la cosa de crear seis canciones con la palabra Fuck en todas ellas.
Y es que los Fuckcherry, perdón, Buckcherry se han marcado un compendio cachondo y necesario de canciones macarras, echás p´lante, cachondas y divertidas donde circulan temas Hardcore, temas Fucky, perdón, Funky-Hard Rock, y sonidos totalmente Bucherryanos.

¡¡Y que falta me hacia la ostia!! Para cantarme a mi mismo y mi necedad persistente y su tardanza en desaparecer, para cantar a todos los miserables, hipócritas, estúpidos, malvados, bobos inútiles y tontos útiles, para bailar con mi gente las sonrisas lascivas que la vida me empuja a dibujarme en la jeta...
Y que le den a tanto envidioso y rencoroso, que le den al futuro almidonado, que le den a la vida de estantería y sofá, que le den a las miradas retadoras, a las reprobadoras, a las que las carga la frustración y la mediocridad. Que le den al mundo que calcula, que decide quien si y quien no, que le den a los que recortan en sanidad y en educación y en pensiones y aumentan los gastos  de una corona que chapotea en la endogamia y los de un ejercito y unos cuerpos represivos que no están aquí para ayudarme sino para contenerme.
Que le den a los días vacíos , a los miedos, a los celos, a las miserias que se anclan al alma con la intención de hacerte caer, que me den a mi por mi fatuidad, por el engolamiento, por las repeticiones hasta la saciedad, Riki-Raka, Riki-Raka..que me den por no saber aprender, que me den por no querer vaciarme de sombras antiguas, que le den a los que juzgan sin saber y a los que creen saber sin vivir..
Que le den...convirtamos nuestras penas en un coche y estrellemoslo contra el puente y miremoslo caer, divertidos, sonriendo, vivos y con ganas de bailar Rock n Roll toda la puta vida...
Y, a  lo demás.....¡¡¡¡¡Que le den!!!

sábado, 16 de agosto de 2014

Lucero: El Fuego De La Vida, El Amor, La Música Y Todos Los RockAndRoles Que Nos Quedan Por Vivir


La música...la de veces que la he alabado, la de veces que he cantado su magia, su capacidad de posibilitarnos la búsqueda de ese próximo segundo que nos da pie a respirar, a vivir un día más, a arrancarnos del alma la pena, la rabia, la soledad, la desesperación y empujarnos hacia ese adelante luminoso y necesario...
La música..¡joder la de veces que me ha salvado la vida, que me ha dado vida para vivir cuando todo alrededor era un huracán y yo, tratando de asir los papeles que decían quien era, que pintaba en este mundo, que camino era el mejor para mi, me perdía en la desesperada necesidad de ordenarlos! 
La música, su fuerza, su pureza, su vudú, su capacidad de derrumbar paredes y deshacer cerraduras y desgajar todas esas puertas cerradas de sus goznes y reducirlas a olvido, a nada, de volver todo eso polvo y darle la magia suficiente como para que queramos volverlo risa, baile, vida.

Tantos años detrás de ella. Viviendo en pos de los próximos tres minutos y cincuenta segundos, esos que daban a mi vida sentido, trascendencia, dirección..Y los años que pasan, mirando atrás desde la altura de los días, las noches, los meses, los años...joder...tantas canciones...que le han dado a mi existencia un acento definido, un camino bailado, más que andado...y mírame ahora...en uno de esos momentos en que puedes hacer una retrospectiva más o menos fiable de ti y sonreír porque, coño, sabes que tu vida ahora suena como el comienzo de un concierto en directo, con esos minutos previos que arrancan pedazos de emoción del alma y provocan chispas de pura alegría a tu corazón.
Ahora, mis queridos amigos y amigas, mi vida es un concierto de Lucero. Mi corazón canta desafinado, no como el gran Ben Nichols, pero lo hace con la misma intensidad y fiereza que el músico de Memphis.
32 canciones, 125 minutos de intensidad, emocionalidad, Rock N Roll y pura magia en un escenario y en los corazones de todos aquellos cabrones afortunados que tuvieron la dicha de ver a la banda norteamericana rompiendo el cielo de Atlanta. Pero es que "Live from Atlanta" no son un compendio de las tres noches que la banda hicieron vibrar su mojo en el Terminal West, es Nichols y la banda bromeando, sudando unas risas que salpican al público y les contagian de felicidad, son la pureza de una banda honesta y llena de esos claroscuros que hacen de la vida esa extraña canción que no puedes, ni quieres, dejar de tararear.
Y es Rock N Roll y es  honky tonk , como en"Like Lightning," o en  "Rick's Boogie", es la muy Springstiniana y cargada de ese hermoso y delicioso melodrama que crea el de New Jersey y recrean tan bellamente los Lucero en  "I Can Get Us Out of Here", es puro y puñetero Stax de altísimo voltaje que crepita delicioso Soul como lo hace "Goodbye Again," o "It May Be Too Late", es sonido Garage, irreverente y macarra, barriobajero y underground como hacen sonar en "Tonight Ain't Gonna Be Good" es puritito Texas-Sound, fronterizo, crepuscular, hermoso como en "I'll Just Fall," o la magnifica y arrolladora "Union Pacific Line" o "Texas & Tennessee", es poesía y dulzura y susurros que se visten de nana y abrazan el corazón como "Mom," o "Fistful of Tears" y es puto Rock N Roll cargado del fuego que arde en las jodidas entrañas, ese que sólo se enciende por amor a la música y que sólo el tuétano de un alma cargada de amor y vida puede servir de combustible como en "Women And Work", "Juniper","Like Lightning" o "Sounds Of The City"...y es que, la ostia,125 minutos dan para mucho y los Lucero lo dan todo en este maravilloso e intensisimo Live.
Así que, amigos, amigas..alzad, si os place, un Jack Daniels negro de doce años conmigo, brindemos por la música, porque siempre ha estado allí, porque no necesitamos electricidad ni tecnología para hacer arder desde nuestras entrañas la vida. 
Creedme si os digo que la música es la quintaesencia del universo respirando, que los planetas y las estrellas tararean su existencia con canciones parecidas a esas que a ti, te hacen vibrar, reír, bailar, emocionar o amar. Que la música tiene esa magia que vuelve lo soñado real. Que, si eres el cabrón más afortunado del universo, te topas con ella y ella te mira a los ojos y te sonríe y te agarra la mano, y con ella el alma y camina a tu lado y te promete que, a partir de ese momento, tu vida es música y los cielos encapotados y grises, súbitamente, se tornan del color azul esplendoroso de la felicidad, o eso que se le parece y tú, la ostia, tarareas la canción más hermosa del mundo eternamente...Y eso...eso lo es todo.