lunes, 21 de abril de 2014

Tommy Ebben: Reflejos Dorados Flotando En El Aire De Primavera


"La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba.
La muchacha mojada era blanca en el agua y el agua, llamarada.
La muchacha dorada era una blanca garza y el agua la doraba."
Dorada..como las canciones como la luz que se filtra por sus cabellos inundándolos de fuego. Dorada como la música, como el poema de Lorca sobre Casida, como la canción conque empieza este primer- tercer disco del músico holandés Tommy Ebben. Dorada como la palabra que iba a titular el álbum y que. al final, se convirtió en canción. Brillante como su sonrisa, similar a la música que el holandés crea y recrea con su guitarra, el nuevo-tercer disco de Ebben mantiene el altísimo nivel que ya tenían sus dos álbumes anteriores con su banda: Small Town Villains. En esta ocasión, el de Utrecht se rodea de amigos, algunos de ese otro proyecto de Ebben llamado Lorrainville, del que ya se habló en este blog años ha y recrea ese estilo de canciones que tanto ama y que tanto amamos por este Necesito Un Rock N Roll, Fol-Rock, Americana, Blues y Rock N Roll cargado de melodias electrizantres, coros angélicos, emocionalidad a flor de piel y poesía luminosa como su mirada, como su pelo acariciado por mi mano en una mañana de primavera.

Las diez canciones que el músico nos ofrece en lo que parece un inicio en solitario, u otra manera de afrontar una creatividad que le chisporrotea y necesita ser trasladada de su corazón a nuestros orejas, posee una belleza y una intensidad ya conocidas en obras anteriores. Sonidos luminosos como "Battle Of The Bismarck Sea", "Golden" o "Red Curled Curtain" y sonidos más intimistas y quedos, como susurros, como besos que caen a tus labios como la fina lluvia de primavera en  canciones como "Heed Your Call", "Keep A Light On" o "September Skies".
Luz y claroscuros, tal vez, menos Rock N Roll que en sus discos con los Small Town Villains, pero buenas canciones, composiciones que han de ser degustadas como un buen vino, a pequeños tragos, como besos en los labios, como los ecos que una guitarra deja en tu corazón una vez que la canción ha terminado y en tus orejas, igual que en tu boca, queda un sabor dulce, susurrante, como viento fresco en primavera.

Las canciones que despliega sobre el lienzo que hoy es tu vida, tienen el color suave y honesto de la luz filtrándose, perezosa por las cortinas de una habitación, cuando el tiempo ha perdido sentido y dirección en los corazones del que sonríe a la mañana, consciente de que ésta podría ser eterna, como los besos, como mil veranos, como el amor.


















viernes, 18 de abril de 2014

Podemos Ser Héroes


Me gustan los tebeos. Adoro sumergirme en océanos de imaginación y pura creatividad humana.
 Todos los mares que gente con talento han desplegado para nosotros, me son necesarios para buscar mi propio horizonte emocional.
Desde Little Nemo a Terry And The Pirates, del Silencio De Comes al Tarzán de Burne Hogart, del Makinavaja de Ivá a las obras de Hugo Pratt, del Monster o el 20 Century Boys de Naoki Urasawa al Sgto. Rock de Bob Kanigher y Russ Heath o los tebeos de Ibañez, del Slaine al Kozure Okami de  Kazuo Koike y Goseki Kojima, del Peter Punk del Max al Alack Sinner de Muñoz y Sampayo...
Y los Superhéroes.
¡Joder, los superhéroes! Me fascina ese extraño y absurdo equilibrio entre industria y pura y desbordada imaginación y talento de los autores norteamericanos. Así, no es de extrañar que el tebeo, como tal se crease en los Estados Unidos, país que, en muchos aspectos se comporta como un adolescente. Este hecho no hace sino confirmar el curioso fenómeno que se ha ido desarrollando en estos años recientes.
Con Daredevil:Born Again, de Frank Miller y David Mazuchelli, The Golden Age de James  Robinson Y Paul Smith y, sobre todo con Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons,  los Superhéroes se volvieron humanos, con el sobrevalorado Kick-Ass de Mark Millar y John Romita Jr. se apuntó en la dirección correcta al sugerir el porqué nadie se volvía un Superhéroe en la vida real, en este mundo real.
 Y es que en este mundo donde cualquier papanatas es una estrella, por muy efímero que sea su brillo y los artistas se ven empujados a ser superestrellas, no extraña el que aparezcan individuos que se crean su propio modo de ver un mundo degradado y envilecido y quieran marcar la diferencia.

 Decía Pico Della Mirandola en 1489 en su "Discurso sobre la dignidad del Hombre" que tendemos a reconstruir las historias que nos contamos a nosotros mismos. Así, aprendemos tanto de nosotros mismos como de los que están a nuestro alrededor. Y en esta época caótica que vivimos, estamos reforzando constantemente la idea perversa de que somos aberraciones antinaturales que nos empujan y nos precipitamos gustosos a un vacío que no hace más que crecer. Si esta idea arraiga en nuestras mentes influenciables y deja huella en el arte, la política, en la sociedad en si; si dejamos que las historias sólo sean de culpa y fracaso y tengan un final infeliz, viviremos bajo la sombra ominosa de esa oscuridad para siempre. 
Me pregunto si ha sido esa percepción de lo más triste y gris de nuestras vidas las que han empujado a tipos tan normales como cualquiera a lanzarse y crear sus disfraces, a coser capuchas, símbolos e imaginar nombres brillantes y llamativos para hacer lo correcto, para hacer el bien. 

Personas como Life que con un fuerte sentido de la justicia social que dedica horas de su vida a  trabajar con las personas sin hogar y marginados que encuentra a su alrededor y dispensar esas, aparentemente pequeñas comodidades que vitalmente llenan los huecos dejados por el Departamento de Servicios para Desamparados de NYC.  Cargado con una mochila llena de cepillos de dientes, lociones, jabones y alimentos, patrulla las zonas más desfavorecidas de la ciudad ayudando a la gente.
Está Lionheart en Liberia, vestido con una camiseta y una máscara que da esperanza a quien menos tiene. Ver la devastación que la guerra y la pobreza causaron a sus compatriotas: la tuberculosis, la disentería, la muerte, lo marcó de por vida .Sabía que no tenía más remedio que actuar. Buscar los medios para que cada aldea se proveyese de agua potable, educar a las chicas de los poblados para que no sean un número más como las otras que se llevaron, prometiéndoles una cosa para luego convertirlas en esclavas sexuales. Lionheart va por los pueblos y trata de educar a las gentes sobre esto, para decirles que sean conscientes de si mismos, para llegar a ser autosuficientes.
Están Zetaman en Portland que patrulla las calles con comida y ropa para los sin techo de la ciudad. En Atlanta Crimson Fist, un ex-politoxicómano que procura que los chicos y chicas no sigan el camino que sufrió él, The Statesman en Birmingham, Reino Unido y su lucha contra el narcotráfico,  En Vancouver, Canadá, está Thanatos, que reparte comida y ropa de abrigo entre quienes solo la muerte parece prestarles atención. Está Nyx en Nueva York, si, también hay chicas, y ésta procura ayudar a aquellas que sólo tienen su cuerpo para procurarse una dosis de Crack. Incluso verdaderos luchadores contra el crimen como Phoenix Jones en Seatlle cuyo conocimiento en artes marciales y un eficaz táser ha evitado robos y violaciones y ha dado más de un susto a narcos de la zona. Están Oni en Japón, Superbarrio en Mexico...
Ridículos ¿No? Imagino esa sonrisa de suficiencia que algunos pueden estar poniendo ahora. Payasos, colgados, frikis, mataos, colgaos... Si, puede que también haya algo, o mucho de eso, pero, dime ¿que los diferencia de esos chavales y chavalas que imitan a Sid Vicious, a Axl Rose, a Shakira a Cristiano Ronaldo a cualquier estrella o estrellita efímera del mundo de la música o el cine o los deportes?.

La gente se hace tatuajes, se cambia de sexo, se aumenta o disminuye las tetas, el culo, el estomago, tratan de ser perfectos, de que todos los admiren y se fijen en ellos en una obsesiva carrera hacia si mismos. El Yo, mi, me, conmigo que excluye a todos los que no sean ellos.
Al menos, estos mataos miran fuera de sus ombligos. Tratan de manera

 casi infantil de arreglar todo aquello que se roto o corrompido aportando un algo que haga de este mundo un sitio mejor. Dan, no a ti o a mi, que lo tenemos fácil, una esperanza, marcan una diferencia y, de paso, viven esa experiencia única y deseada por ellos desde que eran niños.
Y tú puedes decir que para ayudar a los demás no necesitan disfrazarse de mamarrachos. Si, pero ¿que los diferencia de los del pañuelo palestino de los cojones, o de los del hábito, la sotana o el traje evangélico?


 Por ahora se centran en cosas pequeñas, viven vidas emocionantes y creen, de verdad que lo creen, que aportan algo a la sociedad. Centran su energía en facilitar, unos minutos nada más, algo de sosiego y confort a quienes no tienen nada, y nada es nada, ni pensión, ni sueños, ni ropa, ni hogar. Aportar algo de luz a tanta oscuridad, darles un mínimo de esperanza, aunque sea disfrazado de mamarracho, merece la pena, creo yo.
Y, no deberías poner esa cara. Tú, seguramente, conoces algún Superheroe. Gente que ha hecho cosas admirables, sin necesidad de trajes estrafalarios, es cierto, pero, ¿hubiera importado si lo hacían disfrazados?.

Yo sé de gente que en el mejor momento de su vida cargó con las vidas de otras personas como Atlas, en su momento, cargó con el peso del mundo a sus espaldas. Admiro de una manera absoluta a esta persona y procuro aprender de sus gestos y vivencias cada día.
También conozco a otro que luchó contra una supervillana de comic que se adueño de su cabeza y después trató de acabar con su cuerpo. Su perseverancia, su tesón y su actitud vitalista han logrado que, hoy en día, se pueda considerar a esa arpía derrotada. Y, sí, conozco a otra persona que volvió su vida muro de contención, y aún lo hace, para salvaguardar a aquellos que más quería de cualquier mal de este mundo aún a riesgo de privarse de una vida que otros, y ella misma también, hubieran disfrutado despreocupadamente.
Imagino que muchos pensareis:"que pobres tarados. Que pena de vida tiene que tener para acabar creyéndose personajes de tebeo" ¿Y tú y yo?. ¿Y cualquier tipo o tipa un sábado a la noche imitando en los bares de cualquier ciudad a James Dean, o a Scarlett Johanson, ávidos y a la vez atemorizados por un mínimo de contacto, de cariño o una dosis de autoestima que eleve el ego?. ¿hay tanta diferencia, es menos ridículo?.
No es tan extraña una vida donde las personas pretendan ser más de lo que son. E. Paul Zerh explicó en su libro:" Becoming Batman" el tipo de entrenamiento, dieta, tabla de ejercicios y tiempo que se necesitarían en la vida real para transformarse en un Superheroe.
Los tebeos poseen esa vitalidad primitiva del arte prehistórico, esa magia simpática que se recreaba en las cuevas de este mundo hace 40.000 años donde algo más grande que la vida daba esperanza, fuera al final real o no.
En este siglo XXI, donde todos estamos continuamente bombardeados por unos medios de comunicación aterrorizantes, abrumadores, alarmistas y nihilistas donde imágenes de muerte, guerra, humillación, dolor y miedo se adueñan de cada segundo de nuestras vidas so pretexto de que es esa la historia que precisan y desean los consumidores de entretenimiento. En este siglo vilipendiado, ¿no deberíamos de enfatizar nuestra inteligencia, nuestra gracia, nuestra bondad, la honestidad, la capacidad de amar, la creatividad, el sentido del humor, la solidaridad? ¿No deberían de manifestarse en nuestro comportamiento, en nuestro trabajo y relaciones? Deberían de resultarnos esperanzadoras la proliferación de historias de Supérheroes. Su luminosidad, su afán de buscar lo mejor de cada uno de nosotros, de imaginar lo más justo, decidido y bueno que albergamos es un lujo que deberíamos de agradecer. Al fin y al cabo, el primer Supérheroe, Superman, de 1938, fue concebido por dos chavales como un superhombre solidario, socialista en su pensamiento y enfrentado a políticos corruptos, maltratadores de mujeres y policías que abusaban de su cargo para imponer una ley del miedo y el silencio.
Las historias de Superhéroes se crean en los, supuestamente, niveles más bajos de nuestra cultura, pero contienen en su interior todos los sueños y miedos que albergamos los seres humanos.
Estos chicos y chicas, estos mequetrefes con buenas intenciones y la cabeza en las nubes, quieren, de verdad, hacer algo mejor por el mundo. Aunque éste sea un barrio, una calle, una persona que come caliente o se arrebuja en un abrigo o una bufanda, o salva su cuerpo y su alma de una agresión. Estos mataos hacen algo positivo en su vida y en la de los demás...¿Tan malo es?




martes, 15 de abril de 2014

Nigel Ray Beck: Las Nanas Que Cantan Los Lobos A Sus Cachorros



El mundo se abalanza sobre nosotros, estemos preparados o no. Estampidas de sucesos que arrasan con lo que tienen delante en una huida enfervorizada hacia la entropia. Las cosas, las que deseas y las que no, suceden al margen de ti, otras veces por tu causa. Hechos y consecuencias. Caminos que se estrechan o se desparraman más allá de lo que tu vista, incluso tu imaginación es capaz de asir. 
El cuerpo aguanta como puede el embate de las cosas que pasan día día, aferra su alma a esa tierra que tiembla y se sacude a cada respiración, aprieta los dientes con un orgullo fatuo y entrecierra los ojos con el deseo, casi una plegaria, de ser capaz de ver todo lo que va a sucederle en la vida sin cerrarlos, sin apartar la vista de las maravillas y las miserias que se van a ir desplegando ante él porque eso es estar vivo. No sobrevivir cómodamente, en una repetición pastosa y anodina de ese puto día en el que no sucedió nada reseñable, sino lamerse las cicatrices cuando las hay, quitarse el sudor del alma y del cuerpo cuando el amor a rodado contigo en una pelea cómica y hermosa, contar las arrugas que esa vida a marcado a fuego en ti, las de las risas, las del llanto, las de los gritos jubilosos, los susurros, los surcos que las lágrimas han arrancado a la piel diciendo más de ti , de lo que serás nunca capaz de hacer tu mismo.

Cuando la vida descubre en un sólo día las cartas de jugadas tan distintas, cuando la noche parece un sarcasmo del día, cuando necesitas aferrarte a un mástil, sea el del barco desvencijado de tu existencia o el de una guitarra que sabe hablar de tu sentimiento mejor que tu mismo, es un lujo contar con tipos como Nigel Ray Beck.
¿Quien? si, claro ese  tipo ..¿Como decías que se llamaba? Joder, pues un puto músico cargado de una emocionalidad difícil de ignorar. Un tipo nacido en  Weymouth, Inglaterra y que lleva años viviendo y desarrollando su carrera musical en Dinamarca. Un tipo que acaba de sacar una maravilla de disco titulado:"13 Four Minute Songs". Trece apasionadas canciones que cuentan con la colaboración de una banda norteamericana llamada U.S. Rails en ocho de los temas del disco...¿He cantado vuestra atención? Si ,esa maravillosa banda se decidió a grabar con Nigel Ray Beck el grueso del álbum, es porque, evidentemente, poseen un gusto excelso por la música, habida cuenta de su propio bagaje sonoro. Y ese gusto revolotea por todas y cada una de las canciones de este discazo cargado de amor y pasión por hacer canciones de esas que te llegan al corazón, lo vuelven un globo de un rojo intenso y lo echan a volar por el cielo azul vertiginoso de su mirada, forzando, en unas cosquillas en forma de canción, una risa que se enreda a mi alma igual que "Acting Like Jane", o "Over a Kiss" lo hacen en mis orejas, con el gorgoteo delicioso de una risa de niño que juega en la vida y con la vida como quien tararea una canción.

Dice el propio Nigel Ray:"Las canciones tratan a menudo sobre la vida, los cambios y las diferentes experiencias en el camino ... pero no siempre...Pero,una cosa es segura, siempre están cerca del corazón y  más cerca aún del hueso.
Canciones que se enredan en el alma con la intensidad de un primer beso, con la dolorosa y desgarradora realidad del último beso que darás o que te darán...Besos en forma de canciones que se quedan tatuadas al alma como la dolorosamente bella "Beautifully Broken" o como " Sideways Glances". Ese Hurt so good que hace que veas, por entre nubes oscuras y tormentosas, toda la luz del sol o de la luna llena.

El músico actúa en solitario en bastantes ocasiones pero a menudo es acompañado en el escenario por Kirstine Hansen a las voces  y Henrik Carstens al contrabajo.Juntos tejen un hermoso tapiz lleno de historias donde las canciones cobran vida. Cuando no se agarra a los Low High Fives, su banda para desgranar cancionacas del tamaño de "Secret Name", " Almost All the Time" o medio tiempos preciosos como " I'm Still Blue".

Canciones que llenan esos agujeros que la vida te hace intencionada o casualmente. Canciones que arrancan una sonrisa al corazón y le prometen días de verano interminables, con la luz del día enredándose en su pelo y volviéndolo, por un segundo, un sol de medianoche.







sábado, 12 de abril de 2014

Cardiopatias Sonoras:....Hacía Colinas Lejanas..Willie Nile Y Led Zeppelin


Willie Nile es uno de esos tipos que crecen a cada escucha, a cada afortunado concierto del que somos testigos. El pequeño e inmenso músico neoyorquino posee esa mágica capacidad de elevar la emoción que transmite y te hace sentir y dotarla de una esencia poderosa y adictiva que se desparrama por el mundo a cada escucha que haces de sus obras. 
Una de ellas, "Far Green Hills", perteneciente a su álbum "The Innocent Ones", es una canción cantada por un niño de sesentaitantos años a otros chavalines y chavalinas que necesitan emocionarse y jugar con la vida por un mundo que se encuentra allá, cruzando esas colinas verdes tan lejanas, y que se va desplegando a cada risa, a cada beso, a cada momento en que el sentimiento desplaza a la razón y doblega la persistente y anodina realidad a una pelota a la que le puedes dar un patadón que llegue más allá, lejos más lejos que esas colinas verdes tan lejanas.
"Far Green Hills" me llena el alma de niño, me emociona y fuerza a mis orejas y a mi corazón a escucharla una y otra y otra vez. Y siempre, siempre, tendrá un lugar en mi alma como banda sonora del chavalin que siempre quiero ser.
El vídeo que he escogido para ilustrar esta maravilla posee esa magia del directo que evita las perfecciones del estudio. De hecho, la ausencia de guitarra eléctrica facilita el asombro y la delicia que supone escuchar a un músico del calibre de Johnny Pisano, bajista habitual de Willie Nile, y que en toda la canción sostiene y embellece el tema con las cuatro cuerdas.







Y es una deliciosa casualidad el permanecer en estas colinas lejanas hacia las cuales pueden dirigirse los sueños y la imaginación. Porque, una vez, un tío de quince o dieciséis años, escuchó por primera vez el "House Of The Holy" de los británicos Led Zeppelin para quedar, irremisiblemente enganchado a este álbum para siempre. La obra del cuarteto aunaba la intensidad y la testosterona que un adolescente exuda y precisa, con la lírica y la poesía que mi interior reclamaba con insistencia. "House Of The Holy", publicado en un glorioso años de acontecimientos musicales y vitales como fue el año 1973, tuvo como primer single del vinilo la canción "Over The Hills And Far Away" y a mi me agarró el corazón y robó el alma de inmediato. Su inicio pausado y cargado de una sosegada intensidad, daba paso a una tormenta emocional y llena de esperanza en mundos a los que yo, únicamente había accedido en los sueños. El inglés precario que manejaba me permitía atisbar frases repletas de magia y momentos oníricos; con los años supe que el tema plasmaba en su letra  referencias del libro El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien. Que esta canción fue inicialmente compuesta por Jimmy Page y Robert Plant durante su estancia en el pueblo de Bron-Yr-Aur en Gales el año 1970 y se completó en la gira de la banda por Estados Unidos de ese mismo año, que el primer nombre de la canción fue «Many, Many Times» y que para los Zeppelin era una canción fetiche. Para mi, era un  sueño, un deseo la ilusión de buscar un lugar en el mundo fuera de la vida que estaba viviendo, de ilusionarme con hallar sitios cargados de magia y presagios y dotarle a esos momentos de una banda sonora de la intensidad de "Over The Hills"...



..Laughing like a bad boy....




..And a pocket full of gold...

jueves, 10 de abril de 2014

Paolo Nutini: Susurrando Bajito Con La Intensidad De Una Tormenta



La madurez. El monstruo agazapado tras la puerta de la habitación de tu disoluta adolescencia. La cerradura que parte y se queda con la mitad de la llave de tu juventud. Ese suelo que traga tus días de farra, de aguante, de insolente despreocupación y te escupe a un suelo realizado con tiralíneas, frío, aburrido y predecible.
La madurez, mitos, frases hechas y tonterías que nos contamos para justificar demasiadas cosas injustificables. En un músico la madurez, sin embargo, suele simbolizar un paso adelante, una evolución acertada y gozosa de la creatividad del autor. Canciones más inteligentes, mejor estructuradas, más pensadas y meditadas. O el camino que escoge para adentrarse en una vida alumbrada por un  sol que, en este caso, es Soul. El disco más maduro del cantante y compositor Paolo Nutini, originario de Paisley, Escocia.
A los dieciséis ya estaba de gira con un grupo escocés "indie" que tuvo corta vida. Paolo hacía las veces de "roadie" vendiendo las camisetas del grupo en las salas de conciertos y además actuando como telonero del grupo. Aunque la música fuera ya su amor perdurable en este punto de su corta vida, esto contravenía una larga tradición familiar de la que parecía casi inviable escapar. "Siempre pensé que continuaría con el negocio familiar de patatas fritas" Pero el destino intervino de la manera más fortuita. Y la verdad es que tuvo tenacidad y suerte y un pundonor que le facilitó las cosas. El tipo es una máquina creativa ya que la discográfica Atlantic Records, y poco después de cumplir 18 años, le grabó y lanzó su primer álbum "These Streets" en el año 2006, al cual le siguió, tres años despues,"Sunny Side Up", el cual supuso un cierto desencanto para este que suscribe, a pesar de que contaba con buenas canciones.
Y ahora, "Caustic Love", recién salido al mercado. Más maduro, muchísimo más Soul que sus dos álbumes anteriores, con grandes canciones y un alejamiento de sonidos más de MTV y una aproximación bastante más sincera a sonidos que Marvin Gaye o Al Green, sobre todo, no hubieran declinado interpretar. 
Amor Caústico es un disco notablemente trabajado en sus arreglos, aunque abuse en ocasiones de soniditos y aparatejos o samplers que a mi, personalmente, me tocan los nakasones. Pero, si excluyes esas pequeñeces, y te centras en temas como el intensisismo "Better Man", la deliciosa "One Day" o el modo más sencillo de decir: te quiero, o temas como "Bus Talk", "Iron Sky", " Let Me Down Easy" o "Looking for Something", asistes a un músico que se ha rodeado de una mística que se aferra al inicio de la década de los setenta sin perder de vista, claro está, lo que gente como Paul Weller realizó a finales de los ochenta.

"Caustic Love" es una carta de amor al Soul elegante y emocional de los setenta. Es un disco que rinde homenaje a figuras como Bettye Lavette y  Margie Joseph y a los legendarios compositores del Motown Sound,  Lamont Dozier, Brian Holland y Eddie Holland. Tiene un camino una dirección una intensidad y un deseo de llegar al corazón y a las orejas del alma con una honestidad y un amor por lo que hace y por lo que homenajea que te hace cerrar los ojos, sonreír y susurrar bajito..."She makes me smile, she thinks the way i think,that girl makes me wanna be better.. Oh that girl, makes me wanna be a better man, sure she sees, she fit, gonna treat her like a real man can...."

Paolo Nutini:One Day