jueves, 23 de julio de 2015

Al Final..Tal Vez El Mar


Bueno..creo que esto se va terminando..A pesar de las buenas intenciones, de todo el mundo que aún espera ahí fuera, en esa vida que es más grande que la vida misma, creo que esta historia, esta necesidad, esta motivación, obsesión, obligación, este lujo, algunas veces, este deseo de llegar, de aportar, de hacer que gente a la que nunca conoceré, sepa de autores maravillosos, a los que miserablemente, fagocito, su talento momentáneamente, haciéndolo, penósamente mio por segundos, como si hablar de una belleza musical o literaria, me diera autoría sobre ella, no te jode...
Esto, en definitiva, este blog, esta ventana y puerta a otras vidas, se está deshilachando, agostando en sus ideas, agotando en sus sueños. 
Hoy, día de recuerdos que no merecen la pena, veo que la necesidad de escribir, de contar, de compartir, se torna tan imposible y absurda, tan ególatra y ridícula como Fitzcarraldo, el personaje de la película de Werner Herzog con su puñetero barco.
La historia es la de Brian Fitzgerald «Fitzcarraldo», un irlandés excéntrico, que ama la ópera con obsesión. Decide construir un teatro de ópera en plena selva amazónica. Para ello debe conseguir primero el dinero, para lo cual proyecta hacer una enorme fortuna en el negocio del caucho, que se hallaba entonces en pleno apogeo.

Para realizar su plan, Fitzcarraldo debe transportar un gran barco fluvial por tierra, pasando por encima de un monte, para lo cual cuenta con la ayuda de un gran número de nativos. Para el protagonista se convierte en una obra titánica subir y bajar el barco en una sola pieza, para luego ponerlo a navegar en un amplio río. Locura, absurdo, algo estrambótico y alejado de la realidad malsana que se empecina en mostrarse desnuda, fría, inmóvil, severa y cargada de razones que ahuyenten, los pájaros en la cabeza y las ideas que no hallan cielo para volar.

No escribo esto más que como desahogo, como un avisarme de que, como decía Sanchez Ferlosio:"Vendrán más años malos nos harán más ciegos. vendrán más años ciegos. y nos harán más malos....Vendrán más años tristes y nos harán más fríos, y nos harán más secos y nos harán más torvos....
Cuando la acción se ha vuelto inercia y rutina, ya sólo la omisión es resistencia, deliberación y libertad." Y doy gracias a la sabiduría ajena, pues sabe Palas Atenea, que carezco, cada vez más, de la propia, por plasmar un pensamiento, un sentimiento que bulle dentro y amenaza con salir a borbotones, como un grito o, más bien, como un vómito.

Escribo sin objetivo, sin buscar una justificación, sin magnificar un hecho, a todas luces irrelevante como el que un tipo anónimo y del montón como yo, deje en paz a las maltratadas palabras, las frases pretenciosas y la búsqueda tontorrona del ¡guau! que mi ego voraz busca sin, en demasiadas ocasiones, ni yo mismo saberlo. 
Terminar, no sé si hoy, o dentro de tres o cuatro discos es tan natural  como transitar por la vida de la gente, una circunstancia que parece irreversible pero que la realidad se ocupa de desmantelar al desalojar de la memoria de esas personas tu presencia para dejar paso a lo  misterioso, a lo nuevo, a lo fugaz y  llamativo de ese algo que, por ignorante, atrae.

Amo la música, amo las palabras. Amo los sueños que me provocan la alquímica combinación de ambas. La poesía de la música, la intensidad que cristaliza el alma en un gesto único, y el ritmo celestial de combinar frases que respiran sentimiento..Todo esto es necesario en mi, seguirá siendo necesario, pero no lo compartiré con vosotros, no por egoísmo, no por ausencia de belleza que buscar y mostrar, sino por una falta de fe propia en mi. Y, tal vez el cansancio, la angustia de encallar, en la montaña, de no hallar el mar al otro lado, de perderme en mis propios soliloquios y volver algo en lo que creo, pantomima, parodia, penosa imitación.
No busco aliento. No pido ánimo, solo comparto con quien quiera perder unos minutos de su vida tropezando en el fárrago de mis palabras, un sentimiento, una liberación, también al expresar algo que rebotaba, cada vez más, tan dentro de mi, que dolía, que duele a cada gesto que hago.
Me quedo con la tristeza de la belleza, con la voluptuosa hermosura del finis terrae que se presenta, me quedo con el absurdo de las palabras y la necesidad de guiñar un ojo lagrimeante al destino con la intención de confundirlo, de hacerle trastabillar en su seca percepción de lo que puede ser la vida y como debe ser vivida
Escribió Cesare Pavese:"Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más."...Pero también cantó Javier Krahe:"Si resuelves que me absuelves,cuando vuelvas, si es que vuelves,quizá vuelva yo,si vuelvo,si resuelvo que te absuelvo,no digo que no.....
Así que...¿quien sabe?




sábado, 18 de julio de 2015

Estrella: ¡¡Supernovas!!


La yema de huevo, ¿o era la clara? para construir aquellos cardados imposibles. Los pantalones elásticos de leopardo, de cebra, de rayas absolutamente freddymercuarianas, donde no había lugar para la imaginación y, se te abalanzaban tsunamis de la misma. Las chupas de cuero, las vaqueras, invadidas de parches con la definición de tus gustos, los preludios a unos tatuajes que ni siquiera sabias que existían. Las tachuelas, las muñequeras, la pasión y la entrega en cada canción, de cada banda, en cada concierto...¡Ay joder, el Heavy de los ochenta! Y sonríes, y sienta bien hacerlo. Y la banda sonora para tu risa es un cuarteto escocés que ha parido un disco, (otro), cojonudo. Porque las once canciones que componen este magnifico "We Will Go On", han robado el alma al sonido del mejor Heavy de los años ochenta. Elegancia en su factura, coros arrolladores, guitarras incendiarias, pose machote y algo lila a la vez, las incongruencias del genero humano. Doble bombo, coreografías, y jajajas todo el concierto. Eso  es  Estrella. Eso, y muchísimo más. Porque los escoceses son, a mi juicio, una de las bandas más honestas, poderosas, entusiastas y llenas de una contagiosa alegría por interpretar y compartir eso que les emociona. Su música. Putos fans que han cumplido el sueño de subirse a un escenario y jugar en serio a ser esa banda a la que admiras a muerte.

Estrella a logrado con solo dos discos en el mercado, "Come Out to Play!" del 2012 y esta joyita recién parida, descolocar mi status de señor maduro al que le gustaba en su juventud el Heavy  y que bueno..a mi el Heavy noooo...¡La madre que los parió, es que son buenos! Y no solo son buenos , muy buenos músicos, son excelentes interpretes de sus canciones y grandes versioneadores de temas ajenos, logrando, en ocasiones, y que  te  den Axl, hacer la canción mejor que la banda original.

Pero es que Estrella, es mucho más. Son unos chavales que tienen una intensa y contagiosa fe atea en su música. Y son capaces de agarrar cualquier situación, por imprevista y, un poquito humillante, la verdad, y darle la vuelta, volviendo un momento gris en un arco iris de Rock and Roll y Hard Rock. Y esto último viene a colación por el modo en que conocimos a los Estrella. Imagina que la banda contratada por una sala para un concierto no llega por motivos más que ajenos al deseo de la banda de tocar. Imagina que hay un montón de peña con la entrada comprada y tú, en el garito, no tienes música que ofrecer. Imagina que, a la desesperada, llaman a una banda a la que, la verdad no se le conoce ni mucho, ni poco y le piden, trágate el orgullo, suplir ese hueco, sabiendo que nadie ha ido a la sala para verte a ti. Imagina la presión. Imagina que los tíos le echan mil pares y se comen el escenario desde el principio. Imagina nuestra cara de bobos, al constatar que esos desconocidos darían el mejor concierto, con una distancia estratosférica, de la noche. Imagina, pues, porque me encanta esta puta banda.
Honestos, sinceros, poderosamente arrolladores en su puesta en escena, los hermanos Paul Gunn (Frontman) Luke Gunn ( Guitarra solista)  Nathan Gunn (Bajo) y Leo McPherson (Batería) se comen cualquier escenario que sus botas camperas puedan pisar. Hazme caso, si estos tipos van por tu ciudad, te guste o no, como a mi, el Heavy, vete a verlos porque vas a vivir una maravillosa noche de Rock and Roll. Con canciones como "Hold On","Reason", "We Will Go On", "Rock City", "Hard To Get." de su nuevo álbum o " Come Out to Play", "Shout (I Wanna Hear You)", "Do It Til' We Drop ", o " She's Got It " de su primer disco, por nombrar unas cuantas, que se te meterán dentro del hueso del alma y empujaran a tu cuerpo a poner cuernos Heavy y mover la cabeza al ritmo machacón del mejor Hard Rock de estos momentos.

Mamando de los mejores del momento, la banda escocesa suena a pedacitos de Cheap Trick, de Aerosmith, de Def Leppard, algo de  Van Halen, de  AC/DC incluso de  Bon Jovi; pero, sobre todo, suenan a ellos. Frescos, emocionantes, creyéndose cada segundo lo que hacen y trasmitiéndolo a guitarrazos, a gritos imposibles de imitar, lo he intentado y ni pa dios,.. ¡sus muertos como canta  Paul Gunn! enarbolando esa actitud que nace con la persona y que es imposible de imitar.
Por fortuna, aún tengo pelo,, ¡que digo, pelazo! y el cuerpo resiste y necesita rock and roles porque nos prometimos, mi estrella particular y yo, ver un concierto entero de la banda ¡y por San Judas que lo hemos de lograr!





miércoles, 1 de julio de 2015

Billy Joel: Canciones Del Ex-Boxeador


Los días que se precipitan como aves ardiendo en caída kamikaze al corazón de las personas han hecho blanco en mi. Y ese desasosiego producto del azogue que el fuego exterior provoca en mi, arrastra esa desgana por músicos que, como yo, esquivan la ardiente luz y ocultan sus obras a mis orejas. 
Así paso las horas repasando a esos pequeños grandes autores que, por fortuna, he tenido la posibilidad de encontrar. Pero el alma necesita agua fresca, algo que mitigue la sed de interior, que colme mi alma y ahogue la apatía en el océano de la música.
Así paso las horas chapoteando mis recopilatorios de Dylan, gracias Bob por "Not Dark Yet"y "Working Man Blues", The Who, joder "Baba O´Riley", "5.15", Cheap Trick o Frank Turner.
Y, de repente, las canciones me atrapan, y cogen mi cabeza con poderosa determinación, hundiéndola en el agua de la memoria y las canciones, joder, las canciones me ahogan deliciosa y maravillosamente. Y el destino, retorcido e impredecible, me enfrenta a la lectura de una biografía de uno de esos tipos únicos, extraños y absolutamente Rock & Roll que parió el comienzo del siglo veinte, Arthur Cravan. Cravan fue “Uno de los poetas más interesantes del Siglo XX”; “Era boxeador,  ¿no es sorprendente que fuera poeta?”¿Un poeta boxeador? Pues sí. “Boxeador, escritor, poeta muy desconocido, y uno de los motores del dadaísmo, el surrealismo y las performances”; “Fue nadando y desapareció" Sobrino político de Oscar Wilde, descendiente de aristócratas ingleses, enamorado de la vida, provocador, boxeador y poeta..Y esa frase última bailaba en mi cabeza, tarareada como un estribillo..boxeador y poeta..Y la memoria me aulló, recordé al boxeador músico, sus canciones, la pureza, la intensidad de sus interpretaciones;recordé a su abuelo, alistado en las brigadas internacionales, peleando por la libertad de un país, sin saber siquiera su idioma; recordé a William Martin  Joel, recordé a Billy Joel..y en mi cabeza hay música y una suave brisa que vuela desde el atlántico.

Canciones tan hermosas como repletas de energía. El Rock & Roll, el Soul, la mezcla alquímica del Pop con el Folk, el Du Woop con el New Wave y el Rock & Roll cincuentero, las baladas apasionadas y dulces como el primer beso..las letras ácidas y románticas, la manera rabiosa e inocente conque el músico desgrana pedacitos de si mismo en el escenario; y el modo en que te llega al corazón, con una nota, una gota de sudor, un grito de amor...

Billy Joel, apasionado de la música clásica al tiempo que se moría por Little Richard o Jerry Lee Lewis. Su interés por la música en un barrio del sur del Bronx, fue la causa de muchas discusiones y riñas desde que era un crío hasta llegar a adolescente. Por ello, Billy tomó clases de boxeo; y no lo debía hacer mal ya que peleó de forma exitosa en el circuito amateur del "Golden Gloves" durante un corto tiempo, pero abandonó el deporte tras un combate donde, además de su nariz, quedaron rotas esperanzas e ilusiones de llegar a algo en el ring.

Como a Cravan, actor y artista de perfomances en teatros, el escenario le semejaba a Joel un cuadrilátero más amplio con más adversarios, miedo a decepcionar, a aburrir, a dejar indiferentes a un público que, esperaba en esa esquina monstruosa que son los palcos. Pero los guanteas de Billy, golpeaban el piano con una pureza y una fuerza raras veces vista sobre un escenario. Las canciones que, como pasos de baile sobre el ring desplegaba el neoyorquino dejaban, dejan, mi corazón en Knock Out, "Captain Jack", "Honesty", "It's Still Rock And Roll To Me", "Allentown","You´re My Home", "New York State Of Mind", "The Longest Time", "Goodnight Saigon","Just The Way You Are", "all for leyna"..tantas, tan bonitas, tan arrebatadoras, tan simples, intensas y puras como solo una canción puede ser. Y todas están ahí, con la guardia levantada, esperando a que seas capaz de salir al ring de la vida y enfrentarlas con una sonrisa...
Como escribió Guillaume Apollinaire, el cual retó a duelo en Paris a Cravan:"Acérquense al borde, les dijo. No podemos, tenemos miedo, contestaron. Acérquense al borde, repitió. Y se acercaron. Él los empujó... y levantaron vuelo"...Así pues..os reto...







domingo, 21 de junio de 2015

Justin Kaleb Driggers: Para Tu Vida Diez Canciones Y Mira Anochecer


Sueño con algo que, aún, y quiero seguir creyendo en ello, no ha sucedido pero todavía puede suceder. Sueño con la emoción que nace desde adentro cuando algo que ha crecido en ti, florece y se bebe la luz del sol, estalla en tu corazón y salpica las orejas y el alma de las personas que se escuchan los pedacitos de ti que has plasmado en diez canciones, en doscientas páginas, en quince versos, en una tela o en cuarenta y seis páginas o más o menos de comic.

Justin Kaleb Driggers ha soñado diez canciones bonitas, intensas, cargadas de luz y sombra, de lluvia y amanecer, de historias que duelen, de cuentos que emocionan, de vidas que pasan por la tuya en tres minutos y pico. Justin Kaleb Driggers ha grabado un sueño titulado "Homesick Blues" cargado de belleza y vidas agrietadas, de pedacitos de historias que se expanden en tu corazón, en tus orejas en esos momentos que necesitas escuchar trozos de vida y, joder, tienes la fortuna de que este músico te la regala en su primer sueño, su primer disco, un poema en diez versos llamado El Blues Del Nostálgico.

Criado en las montañas de Ozark del oeste de Arkansas dice Kaleb Driggers de si mismo:"-A medida que fui creciendo, las historias cantadas por Woody Guthrie y Willie Nelson me atrajeron. Bruce Springsteen me impactó, al igual que Johnny Cash, Kris Kristofferson y Chris Knight. Esas historias musicales dichas verso a verso cambiaron mi vida. Y no puedo pensar en una mejor manera de honrar a aquellos músicos que continuar el legado contando historias con mis propias canciones y mi propia voz.
El álbum que voy a grabar está llena de mis historias, y ocho mil dólares hará que sean una realidad. El dinero va a comprar tiempo de estudio, músicos de estudio, las ilustraciones del álbum y su empacado. Y es que, evidentemente,Justin Kaleb Driggers es uno de los muchos creativos que han tenido que aferrarse al micromecenazgo para poder hacer realidad pedazos de si mismo que muchas veces empujan desde dentro tan afuera que te elevan del suelo que pisas.

  En este álbum de debut, escuchas historias que van desde el amor perdido y el asesinato, a los cuentos de fantasmas y victorias. De Justin Kaleb Driggers cada letra pinta un cuadro vívido en la mente del autor que se vuelve película o poema en el  oyente que evoca una amplia gama de emociones.
 En "Homesick Blues" encontrarás canciones alegres como "Until Dawn","Taylor Nichole", "Best I Can" y "Forever Mine", complementado por cuentos oscuros y cargados de esa esencia del gótico americano  como "6Pm" y "Sally Jo" que te arrebatan el corazón y clavan tu emoción a un pedazo de cuento que, a veces es Palahniuk, otras John Connolly y otras Sam Shephard. 
Esa literatura de tres minutos plasmada tan contundentemente en "Sally Jo"recuerda a la frase de Palahniuk “Uno se puede suicidar de mil formas distintas sin morirse de verdad.”  Ya que la canción, las canciones, más bien, te agarran el corazón y exprimen su sangre tiñendo de rojo tu sentimiento y coloreando tu vida con una intensidad y una pasión que, yo la menos, considero necesarias para mirar la vida de frente y seguir de pie.

El músico de Nashville tiene un horizonte maravilloso ante sí. Arrancar su carrera con una belleza preñada de claroscuros y amaneceres como "Homesick Blues" es ilusionante, imagino que para él, pero también para todos  aquellos de nosotros que paren su vida diez canciones y se dejen llevar por el atardecer que es Justin Kaleb Driggers.






martes, 16 de junio de 2015

Ike Reilly: Trece Besos Apasionados De Rock & Roll


¡¡Un lujo..un puto lujo, joder!! el toparme con un viejo amigo del blog al que, mea culpa, tenia olvidado por mor de los demás autores que acaban copando mis intereses y amores sonoros.
No obstante, el de  Libertyville, Illinois, no decepciona, aún más, emociona. Reverbera el alma con un Rock & Roll cargado de décadas de sonidos que se esculpieron en el alma del casi irlandés, con sonidos estilos e influencias que son más que palpables en esta puta maravilla macedónica en cuantos a estilos que es "Born On Fire".
Trece canciones que se zambullen en una miríada de sonidos que transpiran Garaje-Soul, "Do The Death Slide!", "The Black Kat", Americana, "Am I Still The One For You", "Underneath The Moon", " Paradise Lane", con el ex-Rise Against The Machine, Ton Morello, en cuyo estudio ha grabado el disco Reilly, el Rock & Roll poderoso y cargado de una locura contagiosa y necesaria, "Notes From The Denver International Airport", "A Job Like That (Lasalle & Grand)", con ese modo neurótico de utilizar las bocinas de los coches de un atasco, o el sonido Roots y de Blues  eléctrico de John Lee Hooker o Paul Butterfield,de canciones como "Upper Mississippi River Valley Girl", "Let's Live Like We're Dyin´" o “Two Weeks of Work”.

Ecléctico, vitalista, efervescente y dotado de una rabia contagiosa que alcanza tu corazón y lo empuja a bailar, en mi caso, "Do The Death Slide!", con una sonrisa y un sentido escaso del ridículo. Y ¡que coño!, de algún modo tendremos que desasirnos de tanta inercia y tanta tensión acumulada. Y, creo, que las poses épicas funcionan cuando son precisas, pero en ningún caso deben de convertirse en pauta.
Y es que este, su séptimo disco,"Born On Fire" se embadurna de una hábil mezcolanza de  R&B, Punk, Blues, Folk, New Wave,  Rock & Roll, y esos besos venenosos de Soul que nos lanzan desde lejos en sus coros The Assassinettes...¡deliciosos!, a los que añades el serpenteante Farfisa tocado por Barrel House Chuck, y  una deliciosa sección de viento liderada por la leyenda del saxo Mars Williams; más los habituales Ike Reilly Assassination:Dave Cottini a la batería, Pete Cimbalo al bajo,  los guitarristas Phil Karnats, y Tommy O’Donnell junto al organo y la ocasional guitarra de Adam Krier. Todos, dotan a las trece canciones del álbum de una rotundidad y una poderosa intensidad que se contagia e incrusta en tu interior empujándote a sonreír, a bailar, a hacerles coros becerro al Ike en sus temas..a vivir..o al  menos, a empeñarse en ello y salir, al menos creo yo, indemne del lance.