viernes, 27 de marzo de 2015

Butch Walker: También Esto Pasará, Butch


Cuando Lennon dijo aquello de que "la vida es aquello que te sucede mientras tú haces planes para ella", además de dejar una frase de esas para fardar en las tertulias, acertó de pleno;o al menos es lo que yo creo.
Cuando los días que pasan, pasan de ti. Cuando los días por los que pasas, mejor que pasasen de ti y cuando pasas por algunos días y desearías no pasar nunca por ellos.
Supongo que Bradley Glenn Walker III, Butch Walker, hubiera deseado no pasar por algo tan normal y tan traumático como es la muerte del padre. Nadie quiere eso y, sin embargo, algo que será, que siempre será, te marca, te aparca en un motel desvencijado, perdido en el culo de la pena y la autoconmisideración, sin gasolina emocional para largarte de allí y sin un mapa del lugar que te indique como y hacia donde moverte.

Walker ha tardado un año en  escribir este álbum, grabándolo en tan sólo cuatro días, un año exacto, después de que su padre falleciese. "Afraid Of Ghost" ha sido producido por el cantante / compositor Ryan Adams en su PAX AM Estudios y cuenta con la colaboración de  músicos invitados como el actor y ocasional autor Johnny Depp , el grandisimo y desgraciadamente desconocido Mike Viola , y Bob Mould, mítico miembro de la banda  Hüsker Dü.

Escribir y componer bajo el peso ominoso, imagino, de la ausencia no tiene porque ser ni positivo ni negativo pero, la realidad, es que marca. Y entonces, ni lo que escribes ni la música que sale desde tu corazón se parece a lo que suena dentro de ti.
"Afraid of Ghosts" continua un camino que ya iniciara el músico de Cartersville, Georgia con el EP "Peachtree Battle" de 2013. Según Walker, el álbum es una manera de "hacer las paces con el pasado y vivir para el futuro." Se trata de "hacer las paces con tus fantasmas, tomando todo lo que más te asusta para convertirlo en algo real" que, imagino, puedas manejar. Y jugar con los hechos circunstanciales que le han hecho derivar en el sonido y las canciones de "Miedo A Los Fantasmas "obliga a hablar de su familia, sus matrimonios, su hijo, el fuego que devoró su casa,los recuerdos, los años vividos en ella asi cómo la muerte de su padre juegan un papel terriblemente importante en el sonido del nuevo disco.
 Podríamos debatir si el sonido contagioso, brillante, intenso, Rockero y Powerpop de Butch Walker "se agotó" o, el músico, acaba de encontrar otra voz, parecida a la suya, a veces terriblemente similar al Walker de sus ocho discos anteriores, otras, más queda, más recóndita, sin miedo a las palabras de otra gente que necesita, como yo, hablar de lo que el músico hace. Y, si hay una cosa que Walker nunca ha tenido, es miedo. Se ha forjado una carrera debiéndole su éxito solo a sí mismo. El tipo, además, ha tenido gran éxito como productor,y se ha podido asignar la libertad de hacer lo que ha querido, Musicalmente hablando, ha estado al margen de la presión de escribir un "éxito de la radio", Walker se ha permitido una libertad que en la experiencia pocos artistas tienen...¡coño el tío hace lo que quiere!

"Miedo A Los Fantasmas" es una colección completa de sentimientos a flor de piel, de frustración, de impotencia, rabia susurrada de pena.Walker se permite la vulnerabilidad de expresar que se siente solo con un sonido desnudo y palabras que se resbalan como lágrimas por la cara. Los resultados son impecables.
Pero no es un disco que me enloquezca.
Aunque reconozco  que tras la primera escucha pensé "no lo voy a oír más, que pérdida de tiempo", las circunstancias me han empujado a escuchar, no solo a oír sus canciones. Y, poco a poco, he ido comprendiendo el paisaje y mirando con la mirada del músico el horizonte que él ve.
El disco es una narración, un exorcismo y, sobre todo, una carta de amor. "The Dark","Afraid of Ghosts", "I Love You", "Chrissie Hynde", "Still Drunk" o "‘Bed on Fire", son canciones que necesita más Butch que nosotros Y que, sin embargo, acabo, yo al menos, haciendo mías e integrándolas en alguna habitación de mi vida.
Hay un cuento chino, como todos los que sirven para desviar la lágrima del alma, que dice que un emperador convocó a sus mejores sabios y les exhortó a buscar una frase que sirviese para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los sabios propusieron:"También esto pasará" El dolor y la pena pasarán así como la euforia y la felicidad pasan..La cuestión es perseguir lo que te reconforta y bregar con lo que te rompe. Yo, por mi parte, espero lo nuevo de Walker, ilusionado, porque dudo que sea como está obra, tampoco, como sus maravillosos discos anteriores..lo que sea..será un misterio y una bonita sorpresa que el tiempo desvelará.






martes, 24 de marzo de 2015

The Alarm: Grita El Alma, Arde La Música... Canta El Brigadista



Y la guitarra rasga un silencio que nadie quiere. Y la voz clama por un momento en el tiempo, unos minutos antes de dejar un atisbo a una memoria que apenas se recuerda. Y las canciones llenan esos momentos de pánico donde la luz se difumina y algo más oscuro que la noche repta hacia una vida que necesita ser vivida a mordiscos, a tragos largos, con la rabia del que conoce un final más cercano del que todos somos capaces de reconocer.
El músico canta, aspira recuerdos, se entretiene en las texturas de años atrás que le traen el rehacer canciones que llevan ardiendo treinta años, en la memoria, en los corazones, en el alma de los que se han enamorado, aún más, de la música con el fuego de temas como "Spirit Of '76", "Deeside", "Father To Son" o "The Day The Ravens Left The Tower".

Para algunos será un tipo viviendo de las rentas, para otro un tío colgado de si mismo y de la estela que su banda dejó en el cielo de su existencia, para muchos es un luchador infatigable y obstinado contra un sistema, contra una sociedad, contra su propio organismo que se empeña en propagar flores de leucemia en su sangre...Para mi, es un amigo, una voz que da oxigeno en el espacio exterior de la vida, un buen tío aferrado, con el gesto eterno de los dioses olvidados, a una guitarra que golpea, que aprieta, que abraza, que estrangula y ama hasta el paroxismo.

El puto Mike Peters..el alma de La Alarma. James Stephenson, Craig Adams, Smiley y Mark Taylor, los Alarm del siglo XXI y la revisitación que la banda y Peters han hecho del segundo álbum de la banda galesa aparecido en 1985. Diez canciones en su momento, once en 2015 y con el orden de los temas totalmente cambiado. Y no solo su disposición numérica ha sido modificada, lo que Peters ha hecho con este " Strength" de 2015 ha sido, verdaderamente, versionar sus propias canciones, dotándolas de un sonido, una estética y un estilo que, en ocasiones, apenas tiene que ver con la canción original. Las guitarras acústicas se abrazan a las eléctricas en una orgía de sonidos y fuego  que crepita desde muy adentro. Los violines de sonido Folk se encadenan a las armónicas del más puro estilo norteamericano, los coros gospel, maravillosas voces femeninas, siembran los temas de una intensidad y una belleza ardiente, intensa. Todas las canciones poseen ese algo oscuro y poderoso, como de retumbar de tormenta lejana, como de profeta loco gritando verdades que pocos escuchan.

No sé quien dijo que The Alarm les recodaba a un cruce entre Bob Dylan, The Clash y Creedence Clearwater Revival, a los que yo añadiría al mejor Springsteen de los setenta cruzado con Woody Guthrie. La actitud combativa y absolutamente zurda de Mike Peters, arde, afortunadamente, hoy en día con más fuerza que nunca. Me pregunto si ese algo que se le come por dentro influye en la voluminosa y frenética actividad que el galés ha ido desarrollando durante estos últimos años o, por el contrario, si fuese inmortal actuaria del mismo modo.

Lo que Peters logra con esta maravillosa revisión de "Strength" es insuflar un aire fresco y brillante a canciones que, ya de por si, brillaban con intensidad. La versión que realiza del tema que da título al disco, con esa base que con guiño "toma prestada" del "Heart Of Gold" de Neil Young o esa estética gospel deliciosa con ese maravilloso medio tiempo que posee " Walk Forever By Your Side",  una canción que no soportaba en el disco original, por ser la puta baladita predecible y ñoña y que aquí, se ha convertido en una de mis favoritas. Aunque, honestamente, lo son todas. Es un álbum repleto de grandes versiones de grandes canciones, al que, Peters, incansable, ha añadido un disco titulado "Majority", con caras B y versiones como el "Knocking On Heaven’s Door" o el "Vigilante Man" de Woody Guthrie.

Adoro este disco. Es pura poesía, rabia dada a besos, fuego y amor por la música, que es lo mismo que decir que por la vida. Es alma desnuda escupida a los cielos, es deseo y necesidad de arder, es magia y pena y risa gritada desde dentro para hacerle sombra al relámpago y desafiar al trueno para que nunca más haya que preguntar, ¿Donde estabas tú cuando estalló la tormenta?






sábado, 21 de marzo de 2015

Tragedy: Que Llueva Siempre La Risa


Ayer, o antes de ayer, escuché el sonido de la carne al reír, vi a un animal hermoso galopar por entre la hierba alta y dos juegos de palabras me hicieron sonreír. Y pensé..joder como la necesito..la risa, la sonrisa, el modo en que escapamos de lo inevitable con la ironía y el jaja venenoso que vuelve al mundo piruleta y a las personas mazapan. 
¿Se roza el ridículo, la parodia, se corre el peligro de volver todo un chiste? como si la vida no lo fuera ya. Es risible, y nunca mejor dicho, que encaremos estos minutos en la tierra con cara de pasa y pose asesina solo por miedo a lo que los demás puedan pensar.

Algunos opinaran que hablar de esta banda que, supuestamente roza o se zambulle en la parodia, es hacerle un flaco favor a la música. Pero, ¿acaso la música no debería de ser diversión, momentos de tobogán entre tantas horas de acera gris? Así, el cuarto álbum de la banda neoyorkina se sigue moviendo por esas veredas psicotrópicas donde el Heavy Metal y el Hard Rock de factura e interpretación impecable violentan cariñosamente el mejor sonido Disco setentero y, en este nuevo disco, titulado:"The Solo Albums", en clara parodia a los discos en solitario que los Kiss hicieron por separado en 1978, Tragedy, además, se atreven con temas clásicos e intemporales de la música popular como el "Africa" de Toto, el " Sweet Caroline"de Neil Diamond" o, como no, una muy suigeneris adaptación del "Beth" interpretado originalmente por Peter Criss, Batería de Kiss en 1976 y que aquí se traviste en " Lance Loves Beth ". Una pena que Divshare esté dando problemas e imposibilite la escucha de estas canciones.
El hecho es que, como en las obras originales de los Solo Albums, en este extenso, dieciocho canciones, álbum, cada canción está interpretada por los variopintos miembros de la banda. Barry Glibb: cantante solista, coros principales y guitarra rítmica solista, Mo'Royce Peterson, cantante solista, coros principales y guitarra solista muy muy solista, Disco Mountain Man: cantante solista, coros principales, teclados solista y cencerro solista,Andy Gibbous Waning: bajo solista, voz solista y coros principales y The Lord Gibbeth: batería solista.
"  Y.m.c.a"de los Village People, las Pointer Sister reversioneadas aquí con un "We Are Tragedy",  Killing You Softly  de, más o menos, Roberta Flack, o "Crazy Train in the Wind" engendro que mezcla a Christopher Cross con Ozzy Osbourne, son algunos de los variados y poderosos temas que se desparraman por este disco que es como si se hubieran empotrado a la música disco en un concierto de los Motorhead y al niño le hubieran puesto Tragedy de nombre.

Son solo guiños a la vida y un "ya se porque sonríes" susurrado a la parca que hacen de los días un horizonte de colores fosforito mientras las nubes grises se vuelven arco iris y llueven lentejuelas brillantes y glamurosas.
Si esta existencia, a veces, es una tragedia, afrontemosla con una sonrisa en la cara y dejemosnos la piel en la pistas de baile de la vida.





viernes, 13 de marzo de 2015

James Maddock: No Es Fácil Ser Verde


...Cantaba Renato, el sobrino de la rana Gustavo, de Barrio Sésamo. No es fácil afrontar un nuevo álbum de un tipo al que admiras musicalmente y que, además, cae bien, personalmente.
Su obra anterior, "Another Life"pecó, tal vez, de excesivamente calmada e intimista. Un reconcentrarse en los barrios más ocultos del alma que dejaron ecos de sueños que no terminaban de crecer. Aún con grandes canciones, yo esperaba más del músico de Countesthorpe. Yo, esperaba "The Green" Diez canciones que, con la salvedad de un engendro horroroso, que parece mangado a los Manolos,(la puta manía de los guiris por hacer su versión particular de los hispano y olé) ofrece al mejor Maddock. A ese músico intenso, apasionado, de voz tormentosa y cargada del retumbar del trueno en montañas ocultas por la niebla.

El disco ha sido parido gracias al concepto de Pledge Music, y es un honor tontorrón el saberse involucrado en el proceso del álbum. Y en las diez canciones que componen la obra destaca la pureza intensa y emocional del autor británico en la composición de canciones que, ¡joder!, sorprende por las texturas musicales con que impregna dichas canciones. Si, está el Maddock lírico y cargado de acústicas y sonidos emocionantes y emocionales, "Once There Was a Boy Part 1 y 2", Speaking For the Man"o la deliciosa versión acústica del single de 2012, "My Old Neighbourhood". Pero entre esas canciones surgen temas como "The Green", que parece haber sido compuesto tras visionar Maddock, las pelis de James Bond de los setenta y y escuchar, sobre todo, sus bandas sonoras. Mientras que "Driving Around With the Windows Down" suena a un Marvin Gaye hipersexual y en plena forma musical.  La poderosa "Rag Doll" y la versión de estudio de " Too Many Boxes", que solo habíamos escuchado en directo, muestran al mejor James Maddock. Ese tipo que sonríe siempre, que vive sus canciones como si fuera la última vez que las va a cantar; que busca la complicidad del público, del oyente que se va envenenando con su música y olvida que, pocas veces el mundo es verde y desgraciadamente, muchas veces es gris.

Mención aparte para los magníficos músicos con que se ha rodeado Maddock: - Cindy Mizelle, Jo Harman,Tony Shanahan, Brian Mitchell, Steve Holley, Alan Grubner y su banda habitual, Oli Rockberger, Aaron Comess, Ben Stivers, y Jason Darling. Los cuales han sabido impregnar las canciones de James de una fuerza y una cadencia y un crepitar ardiente y lleno de esa pasión que te empuja a bailar a cantar y a tararear todos los temas..menos el puto tema número ocho que, ni ciego de absenta me lo cantaría; y eso que la voz de Maddock y las guitarras finales, hacen que sea menos arduo e indigesto.Espero que no sea culpa de los productores: Bill Reynolds (de Band Of Horses ) y Jason Kingsland, los cuales, por otra parte, han realizado un magnifico trabajo con canciones que hacen que uno ya tenga un solo deseo, ver a este tipo y su banda en directo. Así que ¿a que cojones están esperando los promotores y las salas de conciertos de este país para traer a este pedazo de músico por aquí, en por ejemplo un festival con su amigo del alma, Willie Nile y algún que otro tesoro escondido como el también británico Jersey Budd?

Uno se siente confortado por la voz poderosa e intensa del músico que parece apartar todos esos momentos ingratos que crecen alrededor como mala hierba. Cierras los ojos y alcanzas a ver la belleza de las cosas pequeñas. Esas cositas que como briznas de hierba surgen a cada segundo en la vida y, si le prestas atención, impregnan todo de ese verde maravilloso del cual está hecho la vida. 






miércoles, 4 de marzo de 2015

Black Star Riders: El Fuego Más Rabioso Arde Para Nosotros


¡¡¡Adoro este puto disco!!! 
Me enloquece, me tiene agarrado el corazón y aprieta y aprieta a cada nota que suena una y otra y otra vez. Y creo, no, lo sé, que será uno de los discos del año de este blog porque le ha costado a mis orejas ser conscientes de que este nuevo disco de los irlandeses no se parece al primero aunque pisen el barro del Hard Rock y el Rock and Roll con igual firmeza y actitud y sus huellas sean tan, tan parecidas.
“The Killer Instinct” es una de esas obras que, como el mejor whisky, suena árido y correoso a la primera escucha. Comparado con su primera obra, parece perder afinidad emocional y las canciones necesitan, como lo mejor de la vida, que te tomes tu tiempo, centres tu atención y te dejes el alma en el desgranar de las dieciséis canciones con las que  los músicos presentan la edición de lujo de este "Instinto Asesino", título que Warwick explica al referir todas esas injusticias que asolan esta vida. Dice el músico: "La vida no es justa, no lo ha sido y nunca lo será"  Ese aferrarse a la realidad, ese señalar, como lo ha hecho siempre Warwick, por otra parte, todo lo que esta mal ahí fuera, mostrando un mundo descarnado, carente de alma, egoísta y brutal queda cuantificado y magnificado con el increíble y absolutamente demoledor trabajo de la banda.

Y han sido, sobre todo,Ricky Warwick y Damon Johnson los artífices más destacados en la creación de estas maravillas musicales. Canciones que brillan con una poderosa y solida presencia y una rabia adornada de  elegancia a partes iguales,
La canción que da título al disco lanza dentelladas que anuncian la presencia de una bestia indomable. “Bullet Blues" marca el territorio más Heavy, Y, Como contrapunto, la deliciosa y más cercana a la estética sonora del primer disco,“finest hour” que ronronea sexy y divertida con ese shananana tan contagioso como la melodía que despliega de principio a fin. Hay espacio para baladas  como "Blindsided” que va alzando el vuelo a medida que la canción roba minutos de tu vida o el bonus track número once, "Gabrielle" una preciosidad acústica que te mastica el corazón y te hace sonreír con la dulzura que, a veces, se logra perdiendo el tiempo en esos pubs de Londres donde la vida remolonea y mira al mundo como un Setter, irlandés, por supuesto.
Hablando de bonus tracks, asombra que una canción tan acojonante como "The Reckoning Day" se haya quedado como Bonus. Ese sonido tan UFO, de las guitarras y la voz de Warwick que parece robar la garganta de Phil Mogg, mientras que los punteos de esos cabronazos maravillosos que son Gorham y Johnson se meten en tus orejas y amenazan con destrozar tu capacidad emocional con unos solos que son, hay que decirlo, una putisima maravilla en todas las canciones del disco. "Through The Motions", ¡¡su puta madre que punteo!! " Sex, Guns & Gasoline", "Charlie I Gotta Go" o ese curioso guiño Folk irlandés con que la banda nos parece ir obsequiando en cada entrega discográfica. Si en su primer álbum fue "Kingdom Of The Lost", en este nuevo disco es la maravillosa "Soldierstown" y esos coros salvajes que parecen crecer desde lo más hondo del alma.

Warwick, Johnson, Gorham,DeGrasso  y Crane son una maquinaria poderosa, bien engrasada y cargada del fuego más intenso con que es capaz de arder una estrella negra que despliega rayos del más intenso y rabioso Hard Rock de herencia setentera.
 Para el viejo, o casi, que soy, la escucha de estas maravillosas canciones hacen reverdecer al chavalin que,menos mal, aún corretea en mi interior y lo impulsan muy muy alto hasta alcanzar las estrellas para, desde allí hacerme sonreír.

Black Star Riders: Through The Motions

Black Star Riders:Soldierstown