viernes, 3 de octubre de 2014

Canciones Desde Adentro: Jungleland De Bruce Springsteen & The E Street Band


"A los Rangers les dieron la bienvenida
En Harlem anoche a última hora
Y el Rata condujo su coche reluciente
Atravesando la frontera de Jersey
Una chica descalza sentada en la capota de un Dodge
Bebiendo cerveza caliente bajo la suave lluvia veraniega
El Rata entra en la ciudad, se arremanga los pantalones
Juntos dan una oportunidad a la aventura
Y desaparecen por Flamingo Lane......." Así comienzan nueve minutos y treinta y siete segundos de épica, de intensa emocionalidad, de corazones dispuestos a arder en un fogonazo absurdo y mágico, en una historia como cientos, como ninguna. Una historia que habla de amores y derrotas, de luchas callejeras y de honores ridículos, de personajes empujados a un limite histriónico, arrebatador, adictivo y borracho de una poesía desordenada, intensa, ebria de una pasión por desgranar ese pedazo de grandeza de callejón, esa locura de acera agrietada que enloquece por no poder hacer el amor al asfalto que tan cerca y, sin embargo, tan lejos está de ella.
"Jungleland", la canción con que Bruce Springsteen y su E Street Band cerraban su poderoso disco de 1975, "Born To Run". "Jungleland"....¡joder!, ¿que se puede escribir de ella que no hayan hecho cientos antes que yo, con, seguramente, más tino y fortuna?
La introducción del violín de Suki Lahav y el precioso piano de Roy Bitan ya prometen que no estás escuchando otro tema más, que ese inicio tan lírico, tan envolvente, te agarra por los huevos el alma, estrangula tu sentido de la emoción y saca de tus tripas la noción de drama más grande que la vida que llevas dentro. "Jungleland" es otra vuelta de tuerca en la forma de contar historias a través de la música, con una estructura muy similar a las novelas del estilo de Hubert Selby Jr. en su "Última salida Para Brooklyn" con esos personajes extremos donde casi todos están frustrados, quieren otra cosa: el sindicalista que detesta a su mujer y desea en secreto a los maricas; el tipo que prefiere salir de juerga y emborracharse antes que cuidar de sus hijos; el travesti enamorado de un hombre rudo; el vago que prefiere a cualquier tirada antes que a su mujer. Y esa frustración acaba degenerando en violencia, sea verbal o física...sin embargo, Springsteen Adereza con pedazos de poesía al más puro estilo Dylan Thomas, pedacitos de personajes y situaciones y la noche cerrada se torna claroscuro, desesperanzado, si, pero aún en pie.
La obra es una película, de esas que influenciaban a Springsteen en sus comienzos.El estilo cinematográfico con que el de New Jersey dota a sus canciones es algo reconocido por autores de la calidad de John Sayles, el cual aseguró que "Jungleland" y "Meeting across the river" (también incluida en"Born To Run"),tienen más fuerza en pocos minutos de lo que yo conseguí en una película entera, ("City Of Hope") .

El poderoso  sonido de Clarence Clemons, con uno de los solos más épicos, intensos y emocionales que he escuchado en mi puta vida, es una de las piedras angulares de la canción al que se une los arreglos de cuerda, y unas guitarras rítmicas que parecen las puertas del Valhalla cerrándose por última vez tras el advenimiento del Ragnarok.
El Rock n´Roll en que se convierte la canción, tras una cadencia de silencios y aperturas instrumentales dotan al tema de una poderosa y dramática intensidad que envuelve cada fibra de tu ser, a poco que sientas la música como algo mágico y único.

"Jungleland" es un tema épico casi diez minutos de una historia de amor  en un horizonte de violencia y bandas callejeras en un sitio cualquiera de unos Estados Unidos desesperanzados, que habían sido testigos apáticos de la derrota de sus ejercito en Vietnam, y la dimisión del chanchullero de Richard Nixon tras el Watergate.
La obra, en su texto, es un patrón espejo de todo el álbum, comenzando con un sentimiento de esperanza que se va deslizando, tenuemente, como la sangre derramada del Rata, acribillado por su propio sueño, Mientras el eco de disparos llena los pasillos en la noche y nadie observa cuando la ambulancia se va alejando, ni mientras la chica apaga la luz de la habitación  hacia la desesperación y el fracaso.
Las dos caras del disco "Born to Run" fueron pensadas para ser una el espejo de la otra. Así, la canción es similar en tono y tema a “Backstreets”, la pista final de la cara 1.
 Backstreets, aunque acaba también con nota pesimista, no tiene un final tan acentuado en la desesperanza, dejando abierta una puerta a la posibilidad de algo mejor. No así el final de "Jungleland" con los propios sueños del Rata matándole con esa apatía de los de alrededor, simplemente, mirando o, ni tan siquiera eso. Es el final del optimismo desesperado y los sueños, articulados desde el comienzo del álbum.
Escuchar La tierra de la jungla, una diez cien, mil veces y agarrar tu corazón y estrujarle lo poco o mucho que es capaz de sentir, acoplarse al sonido que, la banda, como un organismo vivo que transmite emociones es capaz de crear es uno de esos raros y necesarios lujos que necesito sentir de vez en cuando. Y, no solo con esta canción de Springsteen, "Hungry Heart", "Thunder Road" "New York City Serenade", "Incident On 57 Street", "Thundercrack" "Open All Night", "Atlantic City", "Racing In The Streets" o "Prove It All Night" son, por citar unas cuantas, chutes emocionales que el alma precisa. Es un horizonte necesario al que caminar. Hacia esos lugares donde el amor brilla, eterno, como el primer día en que sus ojos raptaron tu alma para siempre..esos lugares donde el amor duele lo suficiente como para escribir los más hermosos poemas, donde los perdedores no acaban tirados, o no del todo, en el arroyo de la desilusión y la desesperanza y se vuelven épicos en una caída que se antoja eterna mientras su ser se difumina como niebla. 
Esos lugares, en definitiva, donde no creces del todo, donde la realidad no te alcanza y desuella tu  alma mientras prostituye tu esperanza para que los días anodinos se la follen sin placer ni vicio, por pura violencia y humillación.

Decía Springsteen que el Rock n´Roll nunca fue un hobby para él, fue una razón de vivir. Y uno, escuchando sus canciones, siente que está escuchando Rock n´Roll  por primera vez en la vida. Tal es la capacidad de este tipo para llegar hasta lo más profundo del alma. Y, "Jungleland" logra ese objetivo a cada escucha que hago de ella. Ver el DVD en que un joven y desaliñado Springsteen  sale al escenario del Hammersmith Odeon en 1975, contemplar como, por momentos le supera todo lo que en aquel momento le estaba sucediendo y, sin embargo, cabalgar con la entereza y la obstinación de un kamikaze todo el concierto, abrazar la vida con rabia, dominar los miedos y volverlos adrenalina para que el corazón marque el ritmo de lo que es estar gloriosa, poderoso y jodidamente vivo es, como "Jungleland", algo épico.

La mayor parte de los directos de Bruce se caracterizan por su larga duración ( a sus 62 años de edad, sigue ofreciendo conciertos de más de tres horas) y la energía que desprende en ellos, su intensidad y pasión y la absoluta entrega a sus fans . y este, desde luego es uno de ellos.
Bruce Springsteen en 1975, un pintas, un matao, casi un delincuente, con la barba descuidada y embutido en un gorro de lana, sale al escenario para ofrecer su alma, más que eso, su sentido de lo que significa estar vivo, de lo que es vivir con electricidad en las venas y poesía en la mirada...un puto lujo.....
Mientras...Afuera la calle está ardiendo
En un auténtico vals mortal
Entre lo que es real y lo que es fantasía
Y los poetas de por aquí no escriben nada en absoluto
Simplemente observan y dejan que ocurra
Y en el vértigo de la noche
Esperan su momento
Ofreciendo una honrosa resistencia
Pero acaban heridos, ni siquiera muertos
Esta noche en la tierra de la jungla.


4 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Ya sólo por esa introducción de teclado, merece la pena escucharse el 'Born To Run' de Springsteen entero. Una pasada lo de 'Jungleland'. Por cierto, te aviso que esta entrada la compartiré en Twitter y Facebook. Incomensurable.

Carolynn Underground dijo...

¿Quien no cierra los ojos y se abraza a un sueño con ella? Imposible no hacerlo...sublime

bernardo de andres herrero dijo...

Me gusta esta sección . tal y como escribes me da unas ganas locas de pinchar el tema y envidia de nos aber expreasr emociones como las escribes.

TwoHeadsOneBrain dijo...

Agradezco vuestras palabras muchisimo..siempre Pero en un post tan especial como este, mucho más.
¡¡Que lujo estar cerca de personas maravillosas, la ostia!!