lunes, 13 de octubre de 2014

Dan Adams: Si Dejas Que La Vida Te Alcance


"...Es nuestra voluntad la que así nos encadena al infortunio permitido... podríamos ser de otra manera" gritaba, más que escribir Percy Shelley en uno de sus arrebatados poemas. Es la voluntad las que nos empuja o nos frena para vivir esa vida, para perderla, para esperar vientos de cambio, para que surja el milagro, para que todo eso, lo que sea, pase de largo. Y mientras, somos el tiempo que nos queda, que decía el poeta. Mientras los días pasan o se apelotonan en la puerta o las ventanas de nuestra existencia pugnando por una oportunidad que, muchas veces, no llega.
Empujar a esos días perezosos, forzarlos un poquito a inhalar todo ese aire fresco que tanta falta hace o, reclamarles un poquito de calma, que bajen el ritmo y se asomen al mundo y vean llegar al otoño con ese sosiego necesario, con la música de hojas ocres revoloteando la ciudad, es tan necesario, tan puñeteramente necesario, que no entiendo como, demasiadas veces, tomamos nuestra vida como rehén de nuestros miedos, incertidumbres y miserias y, ésta, no muere en la operación de rescate.

Hoy el día se vestía completamente de otoño. La tormenta bailaba con la ciudad levantándole las faldas y besándole las aceras y las casas con la lluvia fresca y juguetona.
Hoy el día era un paso quedo, reposado. Un mirar prisionero desde la ventana mientras las gotas de lluvia deformaban la percepción que tenemos del mundo.
Hoy el mundo sonaba a canciones desnudas. A palabras arrancadas al corazón con voz áspera y alma honesta.
Hoy, el día sonaba muy parecido a "Under The Live Oaks & Lights" la canción que da título e inicia el nuevo álbum del norteamericano Dan Adams. El de Austin publica, junto a Steve Bowers al bajo, Avery Anderson a la guitarra y el violín y Josh Gore a la batería, diez canciones llenas de Americana, Roots, Blues, Country y Rock. Al más puro estilo de gente como Wade Bowen, Radney Foster, Stoney LaRue o Eli Young Band. Nada del otro mundo, nada que te haga cambiar tu percepción de éste y de tu lugar en él;pero, a veces, canciones sencillas, cantadas con honestidad, sin las ínfulas o las pretensiones con que muchos "talentos" prodigan en sus canciones, son necesarias.

Cantar la vida con la frágil fortaleza de esas belleza tituladas "When The Whiskey Starts", "Under The Live Oaks & Lights", darle al mundo la ironía y el jaja necesarios de "Home Is Where The Bar Is", o la intensidad de "Sounds Of A Heart Breaking", "A Little More Yesterday" o "Straight Whiskey & Bent Strings", reconcilian el corazón y el alma con el pensamiento tambaleante y la sinrazón asesina del día a día. Nada que descubra esa entrada secreta a la felicidad o la palabra mágica que nos convierte en superheroes; solo la  honestidad en cada gesto, la intención de hacer la cosas desde dentro con la pasión, la rabia y el deseo de que sean perfectas dentro de su bizarra y retorcida naturaleza.
El otoño dentro. Las canciones revolviéndome el pelo y cegando, de  manera intermitente, mi percepción del mundo..las hojas, escribiendo en las aceras poemas que solo puedes leer si te tomas tu tiempo y dejas que la vida te alcance...

Dan Adams:Straight Whiskey & Bent Strings

Dan Adams:When The Whiskey Starts







3 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Qué texto tan bonito y qué capacidad la tuya para escribir lírica y prosa. Y qué interesante es este Adams, con sus maneras a lo Tom Petty y The Allman Brothers

bernardo de andres herrero dijo...

Como siempre con tus elecciones musicales me ha encantado me recuerda mucho a Chris Church tanto en formas como en fondo. un buen disco que me ayuda a tener un poco de fe en esto de la américana

Carolynn Underground dijo...

En cada estación año tras año descubro un disco que me aporta grandes sensaciones, hace poco fué con "Bobby Bazini", maravilloso, y al que lo llevo a diario, hoy ha sido "Dan Adams", canciones de otoño que reconfortan y me llevan a lugares muy mios, estaciones en otras ciudades que guardan momentos para volver a revivirlos junto a un Rock and Roll.
Besos suavecitos...como copos de nieve