lunes, 18 de julio de 2011

Hank III : Hillbilly Joker


Joder tíos, menuda salvajada se ha sacado de la manga el nieto del gran Hank Williams. Musicalmente hablando es el hombre de las mil caras. Un culo inquieto. Le da a todo, desde el hardcore más ruidoso hasta el heavy metal más contundente, del punk al country. Colabora con todo aquel que se lo pida, toca el bajo en Superjoint Ritual la banda de Phil Anselmo, tiene su propia banda de trash metal llamada Assjack, además de su propia carrera musical….. Pues bien, me atrevería a decir que éste disco es un compendio de todo ello, porque tiene detalles de todo esto y mucho más. Es el disco que se negó a editar su discográfica, que quizás esperaba un trabajo más accesible (ja, ja, ja… más accesible, me hubiera gustado verles la cara tras escuchar ésto), y que finalmente, aunque tarde, ha acabado viendo la luz. Un aviso: este artefacto no es para paladares finos. La cantidad de “fucks”, “motherfuckers” y demás exabruptos que pueblan las canciones del disco es tal, que en ocasiones parece un disco monotemático. Haciendo un símil culinario: no se puede comparar con un restaurante de la llamada “nueva cocina”. Es más bien para quien guste de una buena jornada de caza, barbacoa, cerveza y carne asada, sin más florituras ni pijadas. Son poco más de 31 minutos de salvajada y locura sonora.


Las canciones suenan realmente salvajes, con una contundencia fuera de lo común y con ese espíritu country que flota en el ambiente. El primer tema, “Joker Hillbilly” te deja sin respiro, una especie de punkywestern que suena como si Billy el Niño vistiera chupa de cuero y cadenas y cantara en garitos de mala muerte. Increíble comienzo. Sin descanso y sin habernos recuperado del primer asalto, ataca nuestros oídos, mejor dicho: nuestros sentidos, un riff métalico demoledor que da inicio a “I’m Drunk Again” otro de los momentos claves del disco, de hecho es el momento más contundente, machacón y heavy. Especialmente bien suena ese rifle sincronizado con el estribillo, carga….. disparo. Bang!!! Y si todavía no te has quedado pasmado con lo escuchado, “Life Of Sin” te hará saltar del sillón y bailar pogo, es un tratado de cómo hacer punk rock con sombrero cowboy y desvencijada guitarra acústica y no morir en el intento. Increíble, oiga.


A partir de éste momento, o bien te sumerges en ésta especie de locura, o le das a la tecla de “stop”, y a otra cosa mariposa. Porque ahora viene la parte dura de verdad. Si aceptas el reto, ahí tienes cortes como, “10 Feet Down”, “M.F.J.”, o “Pistol Packin”…. Gritos, samplers, guitarrazos, fiereza. Hay algunos momentos menos inspirados, esos en los que se pasa con los samplers, que me llegan a recordar a los grupos industriales de los noventa!!!, gente como Nailbomb, Godflesh y tipos por el estilo. Lo dicho, el hombre de las mil caras. ¿más ejemplos? Vale, ahí tienes una canción como “Now He’s Dead” que podría haber encajado perfectamente en el “Antichrist Superstar” de Marilyn Manson. Y no, no se me ha ido la olla, en serio!!!! Escuchad la canción de marras y ya me contaréis.


Finalmente he conseguido seguir en la brecha, he hecho oídos sordos a la tentación de darle al “stop”, y mi recompensa no tarda en llegar: el tipo ha dejado lo más cachondo para el final, un corte llamado “Hellbilly” que sería justo lo contrario a “Life Of Sin”: si entonces se trataba de hacer punk con sombrero cowboy y botas, en éste caso es un manual de cómo hacer country & western con chupa de cuero, cresta mohawk, y cadenas en la cadera en lugar del colt reglamentario, todo ello ayudado a los coros con lo que parece ser un burro en celo, algo digno de ser escuchado.

Pensando en ello, lo único que nos podríamos preguntar es si tanta mezcla afectaría a la cohexión del disco, pero que diablos!!! la única cohexión en este artefacto es el puro ruido, lo cual invita a escucharlo selectivamente, en el momento apropiado. Un trabajo en muchos momentos inspirado y en otros totalmente agobiante. Eso sí, en cuestión de fiereza y diversión no he escuchado algo parecido en mucho tiempo, y ese es su punto fuerte. Una vez ha terminado te dan ganas de ponerte la chupa de cuero, el sombrero cowboy, las cadenas y las balas, y salir a pegar berridos mientras te bebes unas buenas cervezas. No apto para oídos sensibles.


Hank III - Joker Hillbilly

Hank III - I’m Drunk Again

Hank III - Life Of Sin

8 comentarios:

Rafa dijo...

Me gusta la música que hace este tío, pero la verdad es que su voz me desentona, me hace chirriar los dientes, y no puedo escuchar más de 4 temas suyos seguidos.

Una lástima, eso que me pierdo. Eso sí, he escuchado los temas que has colgado, e instrumentalmente, una caña.

¡Saludotes!

RAFA dijo...

Estoy con mi tocayo Rafa anterior, me pasa lo mismo. Seguro que es la bomba, pero me produce dolor de cabeza.
un abrazo,

El rey lagarto dijo...

Joder, menuda apisonadora... Esto espabila a cualquiera.

TSI-NA-PAH dijo...

Real Outlaw! Eso se aprecia en estos tiempos de falsos imitadores y gente de poca personalidad!
Un abrazo

ROCKLAND dijo...

Caña bruta y sin florituras.
Me gusta más cuando van en plan outlaw-country. Ya no tengo años para estos meneos, je,je.

Salduos.

luther blues dijo...

Mami con este disco comienzo el lunes a full ,me ha encantado esta poderosa descarga salvaje del nieto
Un abrazo

J.M.B. dijo...

Tengo todos sus discos, este no me llamaba demasiado la atención por ser tanta tralla pero habéis conseguido despertarme la curiosidad de nuevo. Tengo que verle en directo.

Un abrazo

The Mother Of Norman Bates dijo...

Rafas: A mí también me pasa, ya digo que por momentos es agobiante. Es sólo para momentos puntuales, como muy bien dicen Lagarto y Luther, para espabilar. Caña y más caña, según en que momento ¿para que quieres más?. J.M.B.: ¿verlo en directo? Eso sería la bomba, según he leído por ahí, los conciertos de éste tipo son algo así como el pandemonium: Redneks tatuados, punkies borrachos, heavys seguidores de Pantera...

Saludos y feliz semana.