sábado, 27 de febrero de 2010

Lapido "En otro tiempo, en otro lugar"

Si hubiera justicia en este mundo, a José Ignacio Lapido, se le tendría que haber reconocido ya como uno de los mejores compositores y escritores de este país.

Pero, desgraciadamente, esta es una tierra de leyes excesivas y poca justicia. Y por lo tanto, a lapido sólo lo disfrutamos cuatro o cinco.

Únete al grupo, si así lo deseas, y siente una música que parece pertenecer a otro tiempo y otro lugar.Aqui.

viernes, 26 de febrero de 2010

Billy Squier "No sin mi disco"

Hablar de “Don´t Say No”, es hablar de un mundo que se ha diluido en recuerdos a los que, inevitablemente, se les aplica una pátina de bondad y cariño que, en muchas ocasiones, no tuvieron. Sin embargo este discazo de Billy Squier, del año 1981, tiene para mí una connotación especial pues, de manera retorcida nació de él el principio de una gran amistad que, milagrosamente, aún perdura.

En aquel momento, tan lejano para mí desde el hoy, existía un ansia por acaparar y escuchar a cuantos más grupos y músicos, mejor. Yo guiaba mis pasos hacia personajes alejados del llamado mainstream, El ego, mal bicho, me empujaba a buscar sonidos de gente que no se escuchaban con asiduidad, o directamente, no se escuchaban. Ya había conseguido a Triumph, a Saga, a Rush, a Vic Vergat, a Riggs, a Aldo Nova a unos Aerosmith que por aquí, casi nadie sabia de su existencia, a los Romantics, etc…Así que cuando compré el disco de Billy Squier, sabia que había adquirido otro gran músico, de talento con la guitarra, buen cantante y magnífico compositor. Lo que no sabía era lo poco que iba a tener ese disco en mi poder. Y es que tambien por aquel entonces comencé a frecuentar a un par de compañeros del trabajo, flamante nuevo trabajo, ávidos de música, como yo. Los comienzos siempre son precedidos por un cierto desconcierto, pero mi amigo y yo conectamos bien. De ahí a pasarnos discos para escuchar y, posteriormente, grabarlos en cintas de casette, ¿vale, señor presidente del asgae? Y disfrutar de una nueva adquisición, fueron todo uno.

Desgraciadamente, el destino jugaba en mi contra. La avidez, la desmesura acaparadora de mi amigo, no conocía límites. No se contentó con grabarse ese disco, DE MI PROPIEDAD, en una cinta de casette, ¡joder, si hubiera sido necesario, te habría dado una de cromo, que eran mejores!, como digo, por el motivo que fuera, el “Don´t Say No” ejerció sobre él un influjo maligno y dominado por la avaricia,¡¡¡se quedó con mi disco de Billy Squier y nunca más me lo devolvió!!!

El muy macho cabrio adulto, adujo que me lo había cambiado por un disco de moñas ingleses que hacian un Glam-Rock de segunda o cuarta fila. Nunca pudo probar tal hecho. Yo, por mi parte, barajé diversas posibilidades para recuperar el disco; con resultados infructuosos.

Con el paso de los años y la adquisición, profundización y diversificación de gustos musicales, “Don´t Say No” quedó envuelto en un velo de olvido y enterrado por demasiadas canciones y grupos nuevos. Aunque, de cuando en cuando surgía el tema de la propiedad del puñetero vinilo. Con los mismos resultados que en anteriores ocasiones.

Yo, de naturaleza bondadosa, no quise elevar el tono de la contienda hacia terrenos más bélicos, aunque en mi fuero interno, cual Gollum narigón, clamaba en secreto por la recuperación de miii viiiniiilooo.

Vosotros hubierais hecho lo mismo que yo, era, es, en realidad, un disco de los de antes; americano de 70 milímetros de grosor con funda de cartón rígido, con ese peso tan característico de los discos de importación.

Pensé, años después, y en un acceso de locura transitoria, en raptar a La Loba y a Mr. PSP Fifa 2010, allegados muy cercanos del ladrón de discos, pero viendo el panorama que me esperaba con ambos..Desistí.

La historia se ha mantenido tal cual empezó. Mi disco de Billy Squier se halla oculto entre la ingente cantidad de vinilos de mi amigo, maliciosamente camuflado. Mi colega, el muy cánido, se ufana ante mí, y con una hipocresía digna de un político, me asegura con voz meliflua, que el disco está bien cuidado y que puedo verlo cuando quiera; como si eso bastara.

No renuncio a luchar por la recuperación de mi “Don´t Say No” aunque mis fuerzas son cada vez más escasas. Donde quiera que esté, mi disco es mío.

Y aún no se ha dicho la última palabra.

Que lo sepas.

P.D. “Don´t Say No” es un discazo. Con canciones como “In The dark”, “My Kinda Lover”, “Whadda You Want From Me” o “The Stroke”. Pero no me hagáis hablar de ellas.

Aún duele.




jueves, 25 de febrero de 2010

Butch Walker "Un nuevo fuego desde las cenizas"

En este primer mundo en el que vivimos, la existencia es tan monótona que terminamos por buscarle un sentido a todos los hechos aleatorios y circunstanciales con los que nos tropezamos. Esa búsqueda de una dirección lógica a cada acontecer, normalmente, nos cubre de decepciones pero, a veces, nos da un motivo para avanzar en una carretera que, de otro modo, hubiéramos ignorado.

No sé si Butch Walker cree en el destino y la interconexión de todo pero los hechos fortuitos que acaecieron el año pasado en California, con miles de hectáreas calcinadas por un fuego, tal vez provocado por el hijoputa de turno, a sueldo, tal vez, de un hijoputa mayor, han empujado a este músico californiano en una dirección a la que sólo puedo calificar de esperanzadora.

Tras su álbum de 2008 Sycamore Tree, la fórmula compositiva de Walker comenzaba a dar muestras de agotamiento creativo, aunque mantenía el tipo en varias canciones del disco, aquello comenzaba a sonar a ya escuchado con anterioridad. Pero la casualidad, aunque se travista de hijoputa, dejó al autor de pie, mirando como ardían su casa, sus pertenencias, sus nuevas composiciones y todo aquello, material, que una vez había sido Butch Walker.

Lógicamente, después vino la depresión, el abatimiento, y un replanteamiento existencial. Quien más quien menos, ha tenido este salto al barreño del porvenir, creyendo que éste, es un mar desconocido. La cuestión para Walker era fácil, con los cuarenta cumplidos, un hijo recién nacido y nada en tus manos de lo que hasta ese momento había sido, lo más sencillo era dejar de ser ese Walker de los discos de antaño, que se movía en una onda Pop-Rock de influencia punk-californiano y dirigir sus pasos hacia terrenos cercanos pero, todavía sin hollar.

De estas reflexiones, imagino, nació “I Liked Better When You Had No Heart” de irónico titulo que parece hacer un guiño al butch walker pre-desatre igneo. Este disco recién salido al mercado nos ofrece once nuevas canciones con la firma compositiva de Walker, esto es como el ADN, no puedes escabullir tu estructura musical aunque la dirijas hacia terrenos distintos a los habituales. Lo que sí tiene de novedoso son canciones realizadas por el placer de crear ese tipo de música que te apetece hacer en un determinado momento. “Trash day” es Walker puro pero las guitarras tienen un tratamiento distinto, no necesitan de una distorsión exagerada y engranan perfectamente con la segunda canción del disco, “Pretty Melody”, canción ésta, que bien podia haber formado parte de cualquier disco de la época dorada de los británicos Eletric Light orchestra. Los arreglos de cuerda insuflan un aire casi festivo a la canción, que hace honor a su titulo. Otra composición parece haber sido, al menos, producida por Jeff Lynne, la titulada “House Of Cards” que transmite ese juego de melodía beatles, unido al característico sonido E.L.O., masas corales con cierta grandilocuencia, arreglos orquestales y mucho, mucho talento compositivo. Talento que se mantiene en canciones como “Stripped Down Version”, “Temporary Tittle” o “She Likes Hair Bands” donde Walker desarrolla toda una gama de historias con un poso de ironía y cotidianeidad que hacen de ellas un placer para el oido.

Mención aparte merecen las tres últimas canciones del disco ya que, tanto en la número ocho como en la nueve, Butch sigue la estela de la E.L.O., pero por la otra vertiente que fascina a la banda, el Rock And Roll años cincuenta. Tanto en “They Don´t Know What We Know” como en “Days, Months, Years”, el sonído camina de la mano de Eddie Cochran, en la canción 9 y de las bandas de Doo Woop en la anterior.

La composición que cierra el disco me ha llegado al corazón. En ella, Walker canta a su hijo recién nacido una balada, a modo de nana, en la que, con una cierta aproximación al poema de Rudyard Kipling “If”,le da consejos de cómo encauzar su vida y como aceptar el mundo que heredará. Una magnifica canción, que es toda una declaración de intenciones titulada “Be Good Until Then”. Gran colofón para cerrar un gran disco.

Curioso este año que comenzamos que está ofreciendo grandes obras musicales como este “Me gustaba mucho más cuando no tenias corazón”



Butch Walker - Trash Day

Butch Walker - House Of Cards


miércoles, 24 de febrero de 2010

Sean Costello "Otra estrella fugaz"

Otra estrella fugaz en el firmamento del rock n’ roll a la que pronto se le apago la luz. Otra lagrima de San Lorenzo en el cielo azul, a la que no pude ver su estela para pedirle un deseo. Otra vida truncada por las drogas y las depresiones de una ruptura amorosa. Otra madre de amor irremplazable, que se fue antes de tiempo dejando solo a su retoño. Otro bluesman, que se nos quedo en el cruce si saber ciertamente lo que paso. En definitiva otro de los buenos que se nos fue.

Nacido en Filadelfia, Costello se trasladó a Atlanta a la edad de 9 años. Trastorno obsesivo de la guitarra desde muy temprana edad, se quedó atrapado por el blues tras la compra del álbum de Howlin 'Wolf “Rockin' Chair Album”.A los 14 años el joven prodigio causó un gran revuelo en una tienda de guitarras de Memphis, donde un empleado de la tienda y compinchado con su propio padre, le apuntan a un concurso de talentos auspiciado por la Sociedad “Beale Street Blues”, concurso que ganó, y en el que también participaba la gran Susan Tedeschi, ahora mujer del guitarrista de Gov’t Mule, Warren Haynes. A los dieciséis años, Costello grabó su primer álbum, “Call The Cops” de 1996 el cual le sirvió para salir de gira con la propia Susan por todo el país. Tres discos más y algún que otro nombramiento al prestigioso premio “WC Handy” como guitarrista revelación nos lo presentan en el año 2008, en el cual grabó este magnifico “We Can Get Together” que aquí os presento, donde parecía que su estrella estaba brillando con mas fuerza que nunca, hasta que lamentablemente y tan solo dos meses después de la publicación de su ultima, réquiem, pero sublime obra, se le apago la luz a uno de los artitas mas prometedores de la escena del blues de la ultima década.
Aunque siempre nos quedara su música, para recordarnos que cada vez que miremos al cielo y veamos una estrella fugaz pasar, pensemos que puede ser nuestro querido Sean Costello que va corriendo a dar un concierto al club donde se reúnen todas las Shooting Stars del firmamento rockero.



Sean Costello - Anytime You Want



martes, 23 de febrero de 2010

Will Kevans "Sonidos sobre un lienzo pop"

Los pasos que están dando los músicos para salir airosos de la debacle que la industria discográfica ha creado y que, (con un poco de suerte, se la llevará por delante), pasan por promocionarse de todas las maneras posibles. Y en el caso del autor que me ocupa, pasa por promocionar su música en salas de arte en las que su mujer expone.

Will Kevans, además de músico y compositor, es dibujante e imagino que su perspectiva de las cosas se transforma al ser vista a través de ese cristal único. Es, además, otro autor londinense que se une al grupo de músicos como James Morrison o James Blunt que se mueve en ese terreno extraño que es la tierra del Pop con base acústica, incluso Folk., y querencia hacia el Brit- pop de los sesenta, estilo Kinks.

Sin embargo este cantante se acerca, en ocasiones, a los sonidos que músicos como Don McLean, Leo Sayer o el primer Elton John, el de “Goodbye Yellow Brick” no el del pomposo hortera en que se ha convertido después. Y es que Will Kevans sabe planear con talento en ese difícil cielo que son las canciones de estructura Pop, incluyendo arreglos orquestales, melodías intensas y bases de Folk. Inglés de la década de los setenta. ¿Canciones? “Heaven”, “Sand Makes A Pearl”, “Here To Stay”, “Shoot You Down” y la que da titulo al disco. Mención aparte la canción “SuperCasanova” con un sonido setentero y un teclado Hammond B3 que subyuga.

La voz de Kevans y las guitarras sobrevuelan el disco ofreciendo un sonido intenso, dramático, en ocasiones. Y repleto de frescura y canciones adictivas. Ideal para estas tardes de puro invierno en las que flota el anhelo de un rayo de Sol, o de Luna, y un cielo claro e inmenso.



Will Kevans - Heaven

Will Kevans - Super Casanova


lunes, 22 de febrero de 2010

Dennis Hooper


Que tal. Nuestro protagonista de hoy es uno de los considerados “Bad Boys” de Hollywood. Un hombre hecho a sí mismo, que no rinde cuentas a nadie, salvo a unas cuantas ex - esposas. Problemas con las drogas, con el alcohol, con sus compañeros, con la industria, con sus mujeres, con la policía…. un angelito.

Motero en “Easy Rider”, fotografo pirado en “Apocalypse Now!”, trabajó con el gran James Dean en “Gigante” y “Rebelde Sin Causa”, con Burt Lancaster y Kirk Douglas en “Duelo De Titanes” y con Mickey Rourke y Matt Dillon en “Rumble Fish” en una interpretación genial. Sólo con su interpretación en estas seis pelis, y podría haberse retirado para siempre y vivir en paz profesionalmente hablando. Otros hubieran matado por participar en éstas películas. Estamos hablando, efectivamente, del gran Dennis Hooper, actor de fuerza, garra, temperamento. Todo ello lo trasladó a su vida diaria, llevándole a vivir “al límite de los sentidos”, como él mismo describió su filosofía de vida.



Debutó en el cine con un papel en las míticas “Rebelde sin Causa”, “Gigante” y “Duelo De Titanes”, casi nada, participando después en varios films menores, pero con un gran proyecto propio en mente, “Easy Rider”. Ya a finales de los años 60, su estado físico y sobre todo mental no era el más adecuado. A sus juergas nocturnas y su comportamiento extravagante, se sumaron las primeras agresiones a su esposa. Estaba totalmente fuera de control, lo cual no impidió, junto a su compinche Jack Nicholson, buscar financiación para “Easy Rider”. El éxito de la peli fue tan apabullante que le dio carta blanca para, practicamente, hacer lo que le viniera en gana, tanto dentro como fuera de los platós. Mención aparte merece su banda sonora, que cuenta, entre otros, con Byrds, Jimi hendrix, The Band, y sobre todo Steppenwolf, que con su tema “Born To Be Wild” patearon el trasero a toda una generación de moteros.

Coleccionista de esposas, más bien de ex – esposas, su abuso sobre ellas es sólo comparable a su abuso de drogas y alcohol. Debido a ello fue ingresado en un hospital psiquiátrico, y posiblemente eso fue lo que le salvó la vida. Sus desfases son legendarios: En los 80 pasó una temporada en la cárcel en México al ser encontrado deambulando por la selva, y pidiéndole a la policía que le pegara un tiro. Poco después estuvo hospitalizado en Los Angeles al intentar subirse al ala de un avión en marcha. Lo verdaderamente sorprendente es que, a pesar de sus desfases, ha participado en multitud de proyectos. Capacidad de trabajo no le falta. O quizás esté en la necesidad de ello, a fin de mantener su particular estilo de vida.



Una de las anécdotas que más se recuerdan de su vida es, paradojicamente, una de las que menos duró. Su matrimonio con Michelle Phillips. ¿Y quien es Michelle Philips? Pues nada mas y nada menos que la guapísima cantante de The Mamas And The Papas. ¿Os imagináis eso?. El matrimonio duró una semana, debido a las peticiones sexuales depravadas de Hooper. Sin comentarios……

En el momento de escribir éstas líneas, el actor está postrado en cama debido a un cáncer terminal de próstata. Y mientras espera su final, planea su última actuación: divorciarse de su actual esposa, a fin de que se lleve el menor porcentaje posible de su testamento. Cuando en los momentos en los que llega el fin, la mayoría de las personas intentarían reconciliarse con sus seres queridos, el irreverente Dennis no se casa con nadie: Si hay que divorciarse, da igual que esté en el lecho de muerte o no, uno se divorcia y punto. Genio y figura….

Por todo ello le dedicamos éste homenaje en vida. Cuando muera ya se encargarán los demás.

domingo, 21 de febrero de 2010

Torsten Goods "Irish Heart"

Hoy visita nuestra sección La sinfonola el joven Torsten Goods, guitarrista, compositor y cantante de Jazz alemán, el cual grabó en 2006 este magnifico disco titulado “Irish Heart”, en donde mezcla canciones de composición propia con cuatro versiones del gran Van Morrison, de hay el titulo del disco. Ideal banda sonora de fondo, para una cena intima con tu pareja, enciende las velas y relajate. AQUÍ.



sábado, 20 de febrero de 2010

La Dama y La Muerte

El granadino Javier Recio Gracia después de conseguir el Goya con su cortometraje La Dama y La Muerte, intentara hacer el doblete con su nominación al mejor corto de animación, en la ceremonia de entrega de los premios Oscars 2010, con esta magnifica forma de tratar en clave de humor un tema tan delicado como es la eutanasia. Good Luck!!!

viernes, 19 de febrero de 2010

Vic Vergat "Içi Une Ami"

Echando la vista atrás, uno se asombra a veces al pensar que una vez tuvo 17 años.

Y el mundo no era brillante, ni esperanzador, pero existía una capacidad de asombro que parecía infinita. Asombro provocado, sobre todo, por la música que ya estaba allí, que siempre estuvo allí, y que sigue, caminando a mi lado hoy en día. Asombro que me provocaban autores que iba descubriendo día a día, en un momento en el que parecía inagotable la cantidad de músicos desconocidos y de talento que subyugaban mis orejas.

Autores éstos que, como el caso que me ocupa, no volvieron a hacer nada más (al menos que yo sepa) pero que dejaron una opera prima magnifica.”Down To The Bone” que así se llama el disco del guitarrista y cantante suizo Vic Vergat es un compendio de grandes canciones de Rock And Roll con sabor a Boggie y gotas de Blues que me mantuvieron absorto durante meses. “Breakaway”, “You Never Tell Me You Love Me” o la que da título al disco, son trallazos de grandísimo Rock And Roll que, por momentos, y salvando distancias, podían haber sido interpretado por los Aerosmith de los buenos momentos o al gran Rory Gallagher. El peso del Blues se deja notar en canciones como “I Believe In Love Music” o “I Don´t Wanna Lose You”. Y es que el suizo tenía mucho talento a la hora de interpretar las canciones y desarrollar solos de guitarra que, a aquel chaval que una vez fui, dejaban boquiabierto y hambriento de más canciones como las que acababa de disfrutar. Afortunadamente, aquellos terribles años poseyeron la extraña cualidad de desarrollar la peor época de la música, o de las peores, a mi juicio. Y, al mismo tiempo, parir músicos de grandísimo talento, caso de Vic Vergat o el norteamericano Billy Squier. La nostalgia como ejercicio, es un arma de doble filo. Endulza esos momentos que resbalan por las paredes del recuerdo y, a un tiempo, muestran, en toda su crudeza, los gustos y errores producto de la ignorancia o la inocencia de cualquiera. Esa tierra idealizada llamada “la vista atrás”, es una trampa o un trampolín, según tengas la caldera de tu ánimo en ese momento.

No obstante, mirando los discos que hace ya puuuuuuuuuufff de años, uno escuchaba, aún tengo cierto cariño por aquel chaval.¡Joder, si me fijo un poco, veo a los Triumph, Thin Lizzy, Journey, Eddie Money, Billy Squier, The babys o Rory Gallagher…

Pero eso ya será otra historia.



Vic Vergat - You Never Tell Me You Love Me
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Vic Vergat - Down To The Bone
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Vic Vergat - Mean Mean Cat
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jueves, 18 de febrero de 2010

Doug Fieger "Un Verano eterno"

Doug Fieger ha muerto.

Podría haber escrito esto hace tres días, que fue cuando sucedió. Pero, sinceramente, no batallo por dar la exclusiva de los hechos luctuosos, y, desde luego, no es el texto que más ilusión me hace escribir. Aunque, siendo honesto, el hombre se merece, no sólo un escrito, sino un cierto luto anímico. Porque se nos ha ido uno de los grandes de la música.

Aunque al nacer ya llevemos impresa la fecha de caducidad, sigue afectando el saber que tal persona ha dejado de ser. Eso es algo que siempre pasa lejos y siempre a los otros. Cuando te enteras de que tal o cual ha muerto, pones cara de sorpresa, compungida, y terminas pensando en tu fuero interno:- Mejor él que yo. Y eso que estamos hablando de gente, relativamente cercana. Que cuando se trata, como en el caso, de alguien al que nunca has conocido ni tratado, como mucho te provoco un segundo de inflexión. Y sigues con tu vida. Cosa absolutamente lógica por otra parte.

Pero a veces merecería la pena un poco más de tiempo calibrando el hecho de que tal o cual persona ya no está.

Para mí, este es el caso.

No sé bien cuanto sabes de este hombre, si es que sabes algo. No es ningún concurso ni pretendo dármelas de enterao. Simplemente, es probable que esa persona que te ha hecho menear la cabeza con deleite al son de sus canciones, haya pasado inadvertido para ti.

Decir Doug Fieger, tal vez no signifique nada para ti. Incluso, decir the Knack, a algunos no les diga nada o meramente les suponga un: “_Ah, sii, los de My Sharona”.

Pero es que Fieger, compositor principal de la banda, no fue sólo esa canción. La banda creó a lo largo de una carrera, más bien dispersa y errática, un compendio de canciones Pop- Rock de primerisima categoría. Los discos de los Knack no se quedaron en ese primer super-éxito, aunque, como todo gran hit, probablemente, les hizo más daño que bien. The Knack no fue una banda de un solo éxito. Desde 1979 hasta el año 2000, fecha de su último disco, crearon una serie de canciones maravillosas, magníficas. Un sonido Pop perfecto. Donde guitarras y voces, ritmo y melodía se lanzaban en picado hacia tu corazón con la intención de invadirlo y contagiarte de una alegría sincera, tan extraña de ver en este mundo tan gris.

No pretendo hacer un repaso a la obra de la banda, sólo decir adiós a una persona que, aún sin conocernos, me ha dado momentos especiales y si he de ser justo, debo agradecer.

Ha de estar satisfecho Doug, tras su marcha, algunos pensamos, que algo hizo bien y ese pensamiento, debe de resultar más que satisfactorio en la última hora. Fieger nos ha dejado, para todo aquel que quiera, una obra hermosa, canciones intemporales que llenan el corazón de luz. Y es justo, creo yo, que ahora que no está, os unáis, por un momento, en un agradecimiento hacia ese tío tan genial.

Doug Fieger ha logrado ESO, crear, música que seguirá sonando en las cabezas y los espíritus de personas que sienten un segundo de luz y alegría con siete simples notas. Es para estar agradecido, parafraseando a otro gran autor: “En lo más crudo del Invierno aprendí al fin, que había en mí un invencible Verano”



miércoles, 17 de febrero de 2010

Wynona Carr "Regreso al pasado"

No se si a vosotros os pasara también, pero a mi hay veces, que me satura toda esa sobredosis de información que nos proporcionan estas benditas maquinas llamadas ordenadores. Sobredosis de bandas, grupos o artistas nuevos, reediciones, bandas que vuelven con inusitadas fuerzas, bandas que lo dejan, fechas, datos, números, infinidad de marcas para definir lo que hace este o aquel grupo, en fin, a mi me da la impresión de que es imposible llegar a todo.

Por lo tanto cuando llego a esa tesitura, lo que hago es una pequeña cura de desintoxicación, y no, no creáis que mis curas consisten en dejar de escuchar música durante una temporada no, todo lo contrario, lo que hago es levantar la cabeza, girar la vista hacia la izquierda y dirigir la mirada al pasado esperando a que aparezca el Delorean de mi querido amigo Doc para poder viajar a través del tiempo y aparecer en el año 1955, donde todo era bastante mas inocente y sencillo a la vez que salvaje y novedoso.

Me vuelvo a empapar de los discos y de los conciertos de Chuck Berry, Eddie Cochran o Gene Vincent, me voy de gira con The Moonglows, The Clovers o Frankie Lymon and The Teenagers y además mi querido amigo Alan Freed, siempre tiene la buena y sana costumbre de invitarme a su maravilloso programa de rock and roll llamado “Moondog’s Rock and Roll Party” donde siempre descubro a una antigua, aunque nueva para mi, artista.

Y fue en este ultimo viaje con mi amigo Doc, donde conocí a la gran Wynona Carr, mujer proveniente de las iglesias de gospel de Ohio donde cultivo su magnifica voz, formo The Carr Singers con los que estuvo girando y grabando para el sello Speciality desde 1945 a 1954, años estos que pasaron sin tener demasiada repercusión. Pero no se rindió, una charla con el mandamás de su sello Speciality, Art Rupe, hizo que se pasara al Rythm And Blues y Rock and Roll y entre 1955 y 1959 grabo estas veinticuatro maravillosas canciones recopiladas en este álbum que ella misma me regalo, justo antes de iniciar el viaje de vuelta en el Delorean de mi gran amigo Doc.



martes, 16 de febrero de 2010

Edward Bunker "Escribir desde las tripas"

Edward Bunker fue, ante todo, escritor. Tambien un observador del mundo, con una perspectiva incisiva y demoledoramente sincera. Asimismo pasó parte de su niñez y adolescencia, entrando y saliendo de casas de acogida y reformatorios. Preparativos éstos, para que fuera adaptándose a lo que posteriormente seria gran parte de su vida adulta: entrar y salir de prisión. Debido a su “talento” como atracador a mano armada, traficante de drogas, extorsionador, estafador… ¿es necesario seguir? Edward Bunker nunca fue un santo, aunque redimió gran parte de su culpa y sus pecados con esa otra adicción que le consumía por dentro, y no me refiero a la Heroína, que tambien se lo comió durante una temporada, sino a la literatura. A describir, a contar, a vomitar, en ocasiones, escenas, diálogos, miedos, sentimientos, en definitiva. Y en esto, Edgard Bunker era muy bueno.


La capacidad descriptiva de Bunker se despliega desde la primera frase del libro, envolviéndote de manera natural, arrastrándote a su mundo y obligándote a verlo desde su perspectiva única. Todo se desarrolla de manera tan sencilla y natural que, para cunado te das cuenta, te estás moviendo en el submundo que es la vida de Max Dembo. Alter-ego de Bunker hecho, cual Frankenstein, de retazos de experiencias vitales del autor.

Bunker crea a lo largo del libro que comento: No Existe Bestia Tan Feroz, escenas memorables, análisis tan afilados como un bisturí. Frases como la que sigue: “-Me respetaba debido a que yo era un delincuente, a mi habilidad para robar y a que parte del botín acababa redundando en su beneficio. Me respetaba como el Chacal respeta al León y se aprovechaba de ello del mismo modo” dan muestra del talento de una persona que ve el mundo tal cual es. Lo de que se circunscriba al mundo del crimen es, en cierto modo, circunstancial. Si esa frase la colocas en cualquier otro contexto, verás que sigue teniendo sentido y que la definición de personas así es acertada y totalmente veraz.

Lo que Bunker desarrollaba a través de personajes memorables, perdedores, caídos desde la cuna hasta la tumba. Carne de presidio, de esquinas oscuras con olor a orina, a putrefacción del alma a futuros que terminan en un muro infranqueable. Lo que el autor desarrolla, se extiende más allá del mundo de la delincuencia y es, claramente extrapolable a ese mundo que está más cerca de ti de lo que probablemente, crees.

¿Es entonces necesario pasar por el mundo más sórdido, más cruel, sufrir y caer en la ciénaga del mal para poder contar una historia, una buena historia? Evidentemente, no. Robert E. Howard, Jules Verne, Edgar Rice Burroughs, no se movieron apenas de sus lugares de nacimiento y crearon obras grandisimas que, aún hoy, perduran.

Sin embargo, lo que uno cuenta, tras haberlo sufrido, posee una pátina única, especial. Lo que autores como Jean Genet, Jack London o el propio Bunker relatan en sus obras, te marcan, si posees esa receptividad especial ante una manera de contar única.

Edward Bunker debutó con este libro en 1973. Cinco libros más, además de uno de memorias: La Educación De Un Ladrón. Asesorias para directores y guiones cinematográficos en ese Hollywood que odiaba y amaba. Una candidatura al oscar al mejor guión en 1985 por El Tren Del Infierno dirigida por Andréi Konchalovski y una aparición anecdótica en la película de Tarantino Reservoir Dogs, interpretando a Mr. Blue.

No está mal para un tipo que estuvo una vez en la lista de los diez hombres más buscados del FBI.



lunes, 15 de febrero de 2010

Bernie Torme "Born To Lose"

Ian Gillan Band

Nuestro personaje de hoy es uno de los guitarristas más infravalorados de la historia del Rock. Un perdedor que, como dijo aquel, tuvo sus quince minutos de fama. Porque, ¿cómo si no, se puede definir a una persona que no conoce casi nadie, pero que ha compartido escenarios y/o grabaciones nada menos que con Ian Gillan (Deep Purple), Ozzy Osbourne (Black Sabbath), Dee Snider (Twisted Sister), Clive Burr (Iron Maiden), Phil Lewis (Girl, L.A. Guns) entre muchos otros?. Fue el guitarrista que sustituyó nada más y nada menos que a Randy Rhoads en la banda de Ozzy cuando Randy falleció. Sólo con éste dato, ya tiene un puesto asegurado en las enciclopedias del Rock. La parte mala es que en las enciclopedias del Rock sólo saldrá por eso.

Nacido en Dublín, Irlanda, sus influencias a la hora de tocar son bastante clásicas: Hendrix, Beck, Gary Moore…. Ya muy jóven forma su primera banda. Así lo explicaba recientemente en una entrevista realizada por Popular 1: “A finales de los 70 yo me había vuelto punk, lo creas o no. Porque los Pistols hicieron que todo cambiase, y para mí eran la banda más cool del mundo. Así que yo seguía tocando en grupos de Hard Rock pero me consideraba un punk. Un punk que hacía largos solos (risas)” . En el año 1979 entra a formar parte de la Ian Gillan Band, que también contaba con Colin Towns a los teclados, Mike Underwood a la batería y John McCoy al bajo, con la que grabará tres grandes discos: Mr. Universe (79), Glory Road (80), y Future Shock (81), siendo ésta sin lugar a dudas la mejor formación que tuvo Ian Gillan en su carrera en solitario. Esta banda rockeaba de verdad!!! Siempre me pregunté que fue lo que le faltó a la Gillan Band para conseguir el nivel que alcanzaron Rainbow o Whitesnake. Quizá si hubiera perdurado ésta formación estaríamos hablando ahora de otro grupo clásico en lugar de un grupo de culto. Aunque también es cierto que se personalizó todo en la figura de Gillan, condenando al resto casi a la categoría de “músicos de sesión”. Lo que sí es cierto es que Bernie Torme era el complemento ideal de Gillan, lo tenía todo: presencia escénica, un look impactante, y una maestría a la guitarra que se perdió con los sucesivos sustitutos.

Gillan, Torme y…. Richie Blackmore!!!


Recuerdo con cariño el concierto que dieron en Pamplona, en el Pabellón Anaitasuna. Ya no estaba Torme, sino su sustituto, una especie de clon de Camilla Parker que responde al nombre de Janick Gers, feo como el culo de un choto, y que actualmente ejerce de bailarín oficial en los conciertos de Iron Maiden. A pesar de todo recuerdo habermelo pasado de miedo….. Smoke On The Water, joder, era la primera vez que escuchaba esa canción en directo!!!

En 1981, y ya fuera de la Gillan Band, nuestro protagonista comienza a preparar un proyecto en solitario. Y cuando ya tenía un disco grabado y casi publicado, un tour contratado por Inglaterra, un agente….salta la noticia: Randy Rhoads muere en accidente aéreo. Ozzy Osbourne tras el dolor inicial, decide no tirar la toalla y seguir adelante, y llama a Torme para unirse a la banda. “me llamaron de repente, y me propusieron sustituir a Randy, y mi primera reacción fue decirles que no podía. Pero seguían insistiendo, necesitaban a alguien inmediatamente, y por aquel entonces yo necesitaba desesperadamente el dinero…. Acordamos que sería sólo un mes, de manera que pude retrasar mis compromisos. Una vez terminó ese mes me ofrecieron quedarme. Pero entiéndelo, yo tenía obligaciones no podía dejar tirados a los que habían confiado en mí”.

De gira con Ozzy


Esa fue la vez que más cerca estuvo de conseguir el éxito masivo. Pero prefirió seguir su instinto y no dejar colgada a su gente. ¿íntegro o ingenuo? Quien sabe……

Tras colaborar con varias bandas (Atomic Rooster, Electric Gypsies, Bernie Torme Band), en 1990 montó una especie de “supergrupo” llamado Desperado, junto a Dee Snider (Twisted Sister), Clive Burr (Iron Maiden) y Marc Russell (Widomaker), formación que graba en 1990 un disco, “Ace”, pero que no vio la luz hasta 1996 cuando salió con otro nombre “Bloodied, But Unbowed” y distinta portada, jugarreta que les gastó la compañía discográfica, y disco al que no tiene acceso la banda. Actualmente se puede localizar bajo el título original “Ace”, pero hay circulando dos discos de Desperado que en realidad son el mismo.

“Ace” y “Bloodied, But Unbowed”, dos títulos para el mismo disco




De nuevo el fracaso. En la actualidad se ha juntado con su viejo compinche en Gillan Band John McCoy, sacando al mercado un disco bajo el nombre GTM. Y así sigue, ganándose la vida tocando y girando sin parar. ¿Conseguirá alguna vez dar el “pelotazo”? El tiempo juega en su contra, pero si alguna vez lo consigue, yo seré el primero en alegrarme. Si el azar lo acerca a nuestros escenarios, allí estaré en primera fila para rendirle homenaje.

Dos viejos compinches: Torme y McCoy



domingo, 14 de febrero de 2010

Demolition 23 "Demolition 23"

En el año 1994 dos ex Hanoi Rocks, Michael Monroe y Sami Yaffa, se juntaban con el guitarrista Jay Hening y con el batería Jimmy Clark para formar el grupo Demolition 23, con los que grabaron este único disco de titulo homónimo. Bajo la producción del gran Steve Van Zandt, alias, Little Steven alma máter de la E. Street Band, el cual llegó a declarar que Demolition 23 era la mejor banda de rock n’ roll del momento. Para mi uno de los mejores discos de punk-rock que escuchado nunca…. Y no te olvides de subir el volumen para molestar a ese vecino que te cae mal. Dale caña. AQUÍ.



sábado, 13 de febrero de 2010

Peliculas que hay que ver antes de morir

El año pasado el canal de cine TCM recomendaba las 50 películas que deberíamos ver antes de morir, y aun sabiendo que este es un ejercicio muy subjetivo de los gustos de cada uno, nosotros iremos dejando los videos de las películas que mas nos gustan y recomendándolas a nuestros amigos. Seguramente las habréis visto casi todas o bien por inquietudes cinematográficas de cada uno, o por recomendaciones de algún amigo. Pero lo realmente interesante de estos videos son las anécdotas de rodaje que nos cuentan, donde hay cosas realmente curiosas. Esperamos que os gusten. Cine, cine, cine, cine, mas cine por favor.



viernes, 12 de febrero de 2010

Rick Caballo "Un hombre llamado Rick"


Lo de Australia es un caso curioso de imitación, ósmosis o desarrollo paralelo de una manera de vivir y hacer. Y es que resulta llamativo que un país de la Commonwealth británica, ha terminado por ser un remedo del medio oeste norteamericano. Salvada la natural disposición del país en la cría de ganado y la climatología, sólo en ocasiones, similar a la de algunas zonas de los Estados Unidos; resulta llamativo la adopción musical de actitudes y esquemas netamente americanos. El Blues, pasado por un tamiz netamente autóctono. El Country, con similares reminiscencias de la música irlandesa tradicional y su posterior amalgama de sonido, Americana y Rock And Roll, se están desarrollando en las antípodas del planeta de una manera más que notable. Con ejemplos de músicos que nada tienen que envidiar a los ubicados en Austin, Nashville o California.
Gente como Bob Evans, Scott Miller, Thomas Wynn & The Believers, Matt Joe Gow o este que nos ocupa: Rick Caballo. Al que podemos suponer una ascendencia hispana y que con este su primer disco: Love Retaliaton del 2009, apunta hacia lo alto y marca para sí un lugar en ese espacio exclusivo de grandes compositores e intérpretes de su propia obra.
Durante la primera parte del 2008 e inicios del 2009, Rick fue a los U.S.A. a grabar y mezclar este disco debut. Lógicamente, el lugar escogido para ello fue la ciudad de Nashville donde grabó, mezclándolo posteriormente en Los Ángeles. El resultado es un gran conjunto de canciones que van desde el Southern Rock de “Something You Gonna” a sonidos más cercanos a gente como John Hiatt o, sobretodo, John Mellemcamp al cual semeja en distintas partes del disco en lo tocante al timbre de voz. De este estilo destacaría “Black Jezebel Road ” y “Midnight River”, dos de mis favoritas, en las cuales se es consciente del talento del músico y de que tiene un brillante futuro en el Rock And Roll.
Como nota negativa esa manía de los músicos por dejar una nota de exotismo en el álbum, en disciplinas que no dominan. En este caso, Rick Caballo nos “regala” una pieza de sonidos, o así, fronterizos (horteras más bien) titulada “Mi Amor” chapurreada en espanglish, o algo así, que causa sonrojo. Pero se le perdona porque el resto del disco es más que bueno. Más pruebas: el Country-Rock de “Julianne” o el Rock And Roll titulado “When Rock Was On A Roll”.
Grandes guitarras, sonidos del medio oeste ameri…eeeh, australiano y un piano y organo Hammond que está fantástico en todo el disco.
¿Qué comerán por allá abajo para tocar, cantar y componer así?

jueves, 11 de febrero de 2010

Rock Sugar "Mas vale pájaro en mano que San Pedro se lo bendiga"

L a realidad se aparece ante nosotros como una habitación bien ordenada, libre de polvo y con todas las cosas en su lugar. Aunque a veces, esta propia realidad se pone zancadillas a sí misma y con una sonrisa pícara, desbarata todo lo que la cejijunta y circunspecta seriedad de la cosas se empeña en lanzárnosla a la cara cada dos por tres. Entonces se recrea en crear imposibles por el mero hecho de que se puede hacer y divertido, se lanza a ver que pasaría si… La prueba más palpable de ello es el puñetero ornitorrinco. Y si ha existido un ornitorrinco en esto del Rock And Roll, ese es, desde luego, Rock Sugar. Este grupo, llamado anteriormente, Loud & Clear, se ha embarcado en un proyecto que, a nosotros al menos, nos ha hecho sonreír y maravillarnos de la capacidad que tiene el ser humano, creativo y con talento, para reinventar canciones, más que conocidas, algunas incluso míticas y dotarlas de un frescor y un sentido del humor que, en estos tiempos asesinos que corren, se echaba en falta.

La banda posee talento interpretativo y musical y tiene, sobre todo, ganas de divertirse y tocar esas canciones que uno, cuando toca en un grupo, siempre quiere tocar. Sólo que la óptica es absolutamente innovadora. ¿Cómo si no se entiende mezclar en una sola canción a AC/ DC y Madonna, o a los Kiss y Paula Abdul o Aerosmith. Led Zeppelín y Supertramp?o….¡¡¡Oooostia!!!! Que no, que no queda ni cutre ni hortera, ni forzado ni es una chorrada. Lo que ha hecho Rock Sugar es pasar un buen rato en el local de ensayo e inventar una manera de dejar al mundo boquiabierto con una manera divertida de hacer música. Las grandes canciones que han marcado, creo yo, parte de nuestras vidas, se visten de colores brillantes reinterpretadas por la banda, logrando que suenen nuevas y a la vez, cercanas y conocidas. Asombra tambien que, en ocasiones, incluso las letras se solapan, unas a otras ofreciendo una estructura casi, lógica.

El talento de rehacer una canción que hace que el estribillo del “Like a prayer” de la petarda de Madonna, sea sostenido por el “Hell´s Bells” de AC DC, y pase al “You Shook Me All Night Long” sin que uno se percate de que son TRES canciones distintas. Al igual que TRES canciones son la retitulada “Prayin´ For A Sweet Weekend” mezcla de una canción de Bon Jovi, los canadienses Loverboy y la base rítmica del “Sweet Child O´Mine” de Guns & Roses. Y que conste, los músicos tienen talento, querencia por Journey, asombra la similitud vocal con Steve Perry y las demás bandas.

Asombroso es lo que se puede decir de este “Reimaginator”, divertido, digno, talentoso y totalmente adictivo.

Disfruten damas y caballeros del talento y la imaginación hechos Rock And Roll.

Y es que, como ya dejó dicho sabiamente Voltaire: “La madre que los parió”



miércoles, 10 de febrero de 2010

Santana "Una cadena no hace prisión"

Ahora que el místico paz y amor de mí, en otro tiempo querido y amado Carlos Santana es denostado en el mundo del rock and roll. Cierto es que con razón. No es que vaya yo a salir en defensa de sus últimos años de carrera que han sido bastante lamentables no, pero si seria bueno recordar de vez e cuando que este hombre también fue uno de los grandes en su momento.

Recuerdo que en su época de máximo esplendor, la edición de un disco de Santana y su banda se celebraba por todo lo alto, sobre todo entre sus fans y seguidores que los tenía y muchos. Recuerdo la edición triple de su buscadísimo disco en su momento, “Lotus” editado en una majestuosa caja negra, pero con una limitadísima edición de dos mil o tres mil copias, los discos triples en aquella época eran una autentica rareza, yo solo recuerdo ver una copia autentica en casa de un amigo, el dueño de un artefacto como ese era para nosotros como un Dios, que ni poniéndote de rodillas te lo grababan en aquellas entrañables cintas de casette negras y amarillas de la marca Basf, y en cierto modo era comprensible, el se había gastado un pastón para conseguirlo y lo que tenia en su poder era una autentica joya de coleccionismo. Recuerdo como si fuera ayer, el concierto que nos ofreció en el velódromo de Anoeta de Donosti, alla por 1981 si no me falla la memoria, se hablaba de que era la primera vez que el escenario se colocaba en un fondo o lado y no en el centro como era costumbre, todo ello debido a la masiva afluencia de gente que arrastraba el mexicano, las crónicas de la época hablaban de 18.000 personas, una pasada por aquel entonces.

Otra de las cosas que recuerdo de las visitas a la magnifica ciudad de Donosti, ciudad de peregrinaje para todos los rockeros de entonces, era la famosa tienda Trip que situada en el centro de la ciudad, era algo asi como el templo del merchandising, si ibas a ver un concierto a la Bella Easo, ir al Trip era una visita casi obligada, aunque solo fuera para mirar o chismorrear, los mas pudientes siempre picaban algo y después te lo pasaban por el morro, una típica frase de la época era… “has visto que camiseta me he comprado en Trip”.

Y por ultimo, el mejor de todos los recuerdos y el mas entrañable de todos esos momentos que me vienen a la cabeza cada vez que escucho los viejos vinilos de Santana, es ver a mi padre entrando por la puerta de casa, con un pequeño paquete en las manos envuelto en papel rojo y con la típica pegatina de felicidades en el día de mis 15 primaveras, dejarlo en la mesa… y a mi padre decir, felicidades hijo, el de la tienda me ha dicho que si te gustan las músicas de esos “pelones” con la que nos estas martirizando últimamente, es probable que estos también te gusten. Y si, efectivamente era el “Inner Secrets” de Santana y aun a sabiendas, que no es uno de sus mejores discos, para mí, como podréis comprender es el más entrañable de todos, porque además fue el primer y único disco que mi padre me ha regalado de la música de esos “pelones” como los llama él.

En ese disco Santana y su banda lanzaban y pregonaban a los cuatro vientos, que una cadena no hace prisión y a mi me ha servido para comentaros esa cadena de recuerdos a los que me retrotrae cada vez que escucho los viejos plásticos negros de mi, en otro tiempo, querido paz y amor Carlos Santana.



martes, 9 de febrero de 2010

Jesse Dee "La cara de la moneda que nunca gana"

Si eres Carl Perkins, sabrás que tu vida como estrella se diluye ante el imparable empuje de un muchacho llamado Elvis Aaron presley. Si te llamas David Goodis o Jim Thompson, acabarás tropezando con un muro llamado anonimato mientras gente como Raymond Chandler o Dashiel Hammett triunfan en el mundo de la literatura de serie negra. Y si tu nombre es Jesse Dee, desgraciadamente acabaras en el lado de la moneda que nunca cae hacia arriba. Y es que este mundo es cruel e irónico a la hora de repartir cartas. Y a Jesse Dee, le ha caído una escalera de color mientras que al gran Eli “Paperboy”Reed, le ha tocado un full. Porque, curiosamente, tanto Reed como Dee, son de la misma ciudad, Boston. Se criaron en la misma disciplina musical, tocaron en los mismos garitos y desarrollaron un gusto parecido por los grandes del Soul de los 60 y 70 como Otis Redding, Wilson Pickett, Sam Cooke o James Brown. Y cuando Eli “paperboy” sacó su maravilloso “Roll With You” en 2008, Jesse Dee publicó su no menos maravilloso “Bittersweet Batch”. Un fantástico compendio del mejor Soul de este siglo con todo el bagaje emocional del siglo XX. Jesse Dee fundamenta su música en cantantes como Smokey Robinson, Sam Cooke o Al Green. A diferencia de su compadre Eli Reed que asienta sus bases sonoras en gente como Joe Tex, Wilson Pickett u Otis Redding. Trallazos sonoros como “Alright”, “Alive & Kickin´” la influencia del grandísimo James Brown en “Reap What You Sow” o la festiva y absolutamente Nueva Orleáns Sound de “My Two Feet”, se amalgaman a la perfección con baladas Soul del poderio de “Remember Me”, “Yet To Come” o “Still Here” ofreciéndonos un disco que debería haber estado sonando en los mismos lugares en que sonó, con todo derecho, el “Roll With You” de Eli “Paperboy”. Pero este mundo es caprichoso y consentido y eleva o hunde a personas de manera tan aleatoria y cicatera que uno no acaba de situarse en el esquema de las cosas. Una prueba de ello es el éxito continuado de gente como Sting o U2.

Afortunadamente, podemos darnos por satisfechos ya que, al menos, tenemos la posibilidad de acceder al mejor Soul de este siglo XXI y además por partida doble. Si te gustó Eli “Paperboy”Reed, te encantará el gran Jesse Dee. Palabra.





lunes, 8 de febrero de 2010

La Mecedora de Mamá

Hoy queridos amigos y amigas estrenamos una nueva sección a la cual llamaremos “La Mecedora de Mamá”, en la que el amigo y ahora colaborador “The Mother of the Norman Bates” nos plasmara sus inquietudes en forma de artículos que podréis ver regularmente en la mencionada sección. Para empezar nos comenta sus impresiones sobre la película documental del gran Rory Gallagher “Irish Tour 74”, eso es lo que se dice arrancar con buen pie. Démosle pues, la bienvenida a la mecedora de mamá.

RORY GALLAGHER “IRISH TOUR' 74”


Un joven pasea tranquilo por la calle, junto al puerto. Viste jeans y
camisa a cuadros bajo un chaquetón, cabello largo, peinado hacia atrás,
grandes patillas. Las olas rompen con violencia sobre el rompeolas del
puerto. Algunos jóvenes se acercan a saludarle, pedirle un autógrafo, o
simplemente pasear con él. Ni una mala palabra, ni un mal gesto, siempre
con la sonrisa en la boca, atiende con educación a todos esos chavales que
desean conocerlo. La ¿mañana? ¿tarde? (qué mas da...) está impregnada de una
tenue niebla, llovizna, es el típico clima otoñal-invernal irlandés.
Estamos en Cork, Irlanda, y nuestro personaje se dirige a una tienda de
instrumentos musicales. Allí prueba cualquier cosa que tenga cuerdas: guitarras acústicas, semiacústicas, banjos...... incluso armónicas.



Ésta es una de las escenas que aparecen en el mítico film que documenta la gira irlandesa de Rory Gallagher perteneciente el álbum "Tattoo", el
majestuoso Irish Tour' 74. Una época en la que las películas se hacían pensadas para ser proyectadas en cine, una época de grandes documentales rockeros (The Song Remains The Same de Led Zeppelin, Live in Pompeii de Pink Floyd, California Jam de Deep Purple, The Wall......), películas que, por suerte, tuve oportunidad de disfrutar en la gran pantalla (uno, que se va haciendo mayor) en los pocos días que las mantenían en cartelera. Irish Tour' 74 no llegué a verla en la época, creo que no se llegó a estrenar por aquí (en las grandes ciudades no lo sé), por entonces Rory Gallagher no es que fuera muy popular en éste país, pero hace ya tiempo que está editada en DVD, y la verdad es que está muy bien.

La película se mueve entre escenas cotidianas (como la descrita
anteriormente), actuaciones en directo, ensayos anteriores al show, e incluso clases del maestro sobre como interpretar blues con diferentes tipos de guitarra. Grabado en enero de 1974, tiene como principales escenarios Dublin, Belfast, y Cork, y la banda la componían Rory a las guitarras y voz, Gerry McAvoy al bajo, Lou Martin a los teclados, y Rod De'Ath a la batería y percusión. La mejor banda que tuvo jamás.



La cosa comienza de forma trepidante, con "Walk On Hot Coals" mezclando imágenes en directo con tomas del mar en plena tempestad, como si de un video-clip se tratara. "Tatoo'd Lady", "Cradle Rock", y "Hands Up", es rock and roll salvaje, y Who's That Coming?" blues-rock del bueno, con esa particular forma de cantar. Los momentos de calma se incician con la tremenda "A Million Miles Away", en mi opinión la mejor canción de la peli, y la mejor interpretación, y con "As The Crow Flies", guitarrra y armónica con atmósfera western. Mención aparte merece la famosa "Going to My Home Town", un blues interpretado con.... mandolina!!!!!. Y como apoteósico final "Bullfrog Blues", con Rory volviéndose loco, las cuerdas de la guitarra rotas, la guitarra aullando…….

Resultan curiosas las imágenes de la banda en camerinos después del show, momento de calma anterior a la fiesta post-concierto, con toda la cuadrilla entonando canciones irlandesas mientra trasiegan unas cuantas Guiness (menuda manera de beber.....), o el ensayo y prueba de sonido en el que Rory intenta aprender con la guitarra un tema de música de cámara que está interpretando Lou Martin al piano...... para irse uniendo el resto de la banda y acabar con un boogie a todo trapo.

No importa que en un mismo tema se combinen grabaciones de distintos conciertos (es un documental). Da igual que el sonido no coincida con las imágenes en determinados momentos...... O que en las canciones se noten demasiado los cortes de edición. La edición de la película es la que es, de otra época, una época en la que las cosas no eran tan perfectas como ahora, pero eran mucho más auténticas.

Sobra decir que también es recomendable el doble LP con el mismo título. En realidad no es que sea recomendable, es más que eso, es una obra maestra y uno de los mejores discos en directo que se han publicado jamás, con el añadido de unos cuantos temas que no tuvieron cabida en la película.