lunes, 16 de julio de 2012

LEMMY: THE MOVIE 49% motherfucker, 51% Son Of A Bitch



Icono:  según el diccionario de la lengua española, en una de sus acepciones, icono significa  “signo que identifica una idea o un objeto”.  Un ejemplo: “La estatua de La Libertad es uno de los iconos de los Estados Unidos”.  Si el ejemplo lo llevamos al terreno del rock mas duro, existen una serie de iconos conocidos e identificables al instante. Hasta los que no siguen activamente el mundo de la música  saben, por ejemplo, quienes son Ozzy, Slash, o Alice Cooper.  Cualquier buen fan tiene en los altares a Bon Scott, Joey Ramone, o Phil Lynott.  Todo el mundo sabe quien es Angus o Gene Simmons.  Tienen una imagen reconocible, un estilo inconfundible, han hecho una imagen de sí mismos identificable incluso viendo simplemente su silueta.  Son iconos del rock & roll.

Pues bien, uno de los iconos definitivos del rock es el protagonista de ésta película-documental, Ian Fraser Kilmister mas conocido como Lemmy, 65 años resumidos en casi dos horas de film, 65 años dedicados a tocar rock & roll sucio y ruidoso, 65 años consumidos a tragos de Jack Daniels con Coca y humo de Marlboro, e influidos (ahora menos) por infinidad de sustancias dopantes (excepto la heroína.  El no haber consumido esta droga es, según nos cuenta, el secreto de su longevidad).  Un milagro genético digno de estudio.  Un documental hecho desde el corazón, en el que tras esa imagen de killer fuera de la ley se esconde ante todo una buena y entrañable persona.  Porque eso es lo que aquí se nos ofrece:  la persona.  El icono queda para el escenario.  Desde la devoción con la que habla de su hijo (protagonista junto a Lemmy de varias escenas), hasta la resignación con la que nos cuenta el día que el médico le diagnosticó diabetes “me dijo que llevara un estilo de vida saludable….. pero a éstas alturas que más da”.  La sencillez con la que nos muestra su adicción a los videojuegos, o la pasión con la que nos habla de su gran afición:  la memorabilia y parafernalia militar, en especial la alemana de la 2º Guerra Mundial.  Uno de los momentos algidos de la peli es cuando nos muestra su colección de dagas y espadas, alguna de ellas verdaderas piezas de museo, así como cuando perfectamente uniformado, galones incluidos, visita un campo en el que otros entusiastas como él restauran tanques y otros vehículos.  Impagable la imagen de satisfacción de Lemmy, uniformado y engalanado, subido en la torre del tanque mientras este abre fuego.  Digno de una portada de Motorhead.

…  

Como si de un Jack Daniels con coca se tratara, a pequeños sorbos nos va mostrando lo que ha sido su vida.  Así nos cuenta su carrera musical, con especial atención al resquemor que le queda aún a día de hoy de su expulsión de Hawkwind, la formación de Motorhead, o su proyecto Headcat, todo ello intercalado con los testimonios de sus amigos músicos, desde Slash, Henry Rollins, Metallica en pleno, Dave Grohl, Scott Ian, Ozzy, Alice Cooper, Dee Snider, Fast Eddie Clarke… hasta gente en principio tan alejada de su estilo como Steve Vai o Dave Navarro.  Las cámaras le siguen de gira, filman su vida en el modesto apartamento de alquiler en el que vive, nos muestran el día a día del personaje, le acompaña de compras, a una emisora de radio, o al único santuario personal en el que si te atreves a molestarle eres hombre muerto:  Un rincón del Rainbow en el que hay una máquina tragaperras, donde se tira horas echando monedas con un Jack Daniels con coca en una mano y un cigarro entre los dedos mientras piensa en sus cosas..… 


Mientras tanto, y entre una historia y otra, el documental nos muestra a sus amigos contando ante las cámaras anécdotas divertidísimas, especialmente la que cuenta Scott Ian sobre unos pantalones cortos es hilarante, esa la tenéis que descubrir vosotros, no voy a estropearos el momento.  Su sentido del humor es otro de los rasgos que le caracterizan, baste el ejemplo de otro momento estelar: cuando Lemmy comenta que lo que se cuenta sobre que se ha acostado con 2000 mujeres es un mito, “No, no es cierto.  Habrán sido unas 1000.  Así que conociendo mi edad, y si te pones a hacer cuentas, verás que no son tantas cada año”.  Otra que cuenta su hijo:  “Cuando yo tenía 17 años, se me acercó y muy serio me dijo:  - hijo, prométeme que nunca tomarás cocaína.  – No, no tomaré, no te preocupes.  – Unicamente toma Speed, será mejor para tí…”  Todo un personaje, un icono, un estandarte del rock.  Las verrugas más famosas de la historia.

Baste como epílogo una frase que pronuncia un fan tras un concierto:  "Si hubiese una hecatombe nuclear los únicos supervivientes serían las cucarachas y Lemmy".  Seguro que es así.










8 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Qué grande es, muy, pero que muy grande. Vi la película y es un auténtico crack.

Víctor Hugo dijo...

Vi esta peli en la 2 o por ahí muy de noche. Siempre me gustó su música, luego en el programa de radio en el que tenemos un espacio dedicado a las curiosidades me empecé a dar cuenta que estaba ante un tipo muuuy peculiar (es un fijo en la sección podríamos decir) y ya tras esta película puedo decir sin temor a equivocarme que Lemmy es el Rock:)

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

En el número dedicado a su vigésimo quinto aniversario, Ruta 66 publicó una entrevista con Lemmy que creo sirve de complemento perfecto a esta película. Para mí es como Bon Scott o Little Richard, un icono, como dices.

Saludos.

Mr. Sabbath dijo...

Este documental es de obligada visualizacion, me encanto, Lemmy es muy grande y verle contar ciertas cosas...........es parte de la historia viva del rock.

Saludos!!!!

J.M.B. dijo...

Lemmy es Dios! Tengo el documental con audio latino y es aun mas surrealista! Me lo tengo que comprar jajajaja.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Lo prometido es deuda, estuve en Pamplona y el transporte público es la leche, sobre todo por los conductores y por la música que ponen!!
Gran BLOG!! seguid así!!

Anónimo dijo...

Me lo he pasado bomba viendo este documental. Gracias.

The Mother Of Norman Bates dijo...

Vaya, parece que todos coincidimos en que el amigo Lemmy es un crack!!! Por cierto anónimo, si algo tiene bueno Pamplona son los conductores de autobús!!! En especial unos que yo me se.... Saludos.