lunes, 24 de octubre de 2011

LIVE AID: Un Don Nadie en la cima del mundo


Conciertos benéficos. Sólo con escuchar esas dos palabras mágicas, me entran sarpullidos, comienzan los temblores y sudores fríos, y huyo como si me alguien me fuera a contagiar la peste bubónica. No puedo con ese tipo de eventos. Nunca he entendido que proponen ni que es lo que buscan, aunque me lo expliquen a mí siempre hay cosas que no me cuadran. Por ejemplo quienes se apuntan al carro para relanzar su carrera, o directamente para chupar del bote. Y no podría haber elegido mejor ejemplo de ello que el Live Aid 1985: o cómo un músico mediocre, prisionero de una única canción (que para colmo de males es un coñazo) se convierte de pronto en el salvador del mundo. Bob Geldof se llama la criatura, y de ser un mindundis que cantaba aquella tonada, “I Don’t Like Mondays”, pasó a ser una especie de gurú mundial propuesto incluso para el premio Nobel de la paz. Tócate los cojones. Y es que la historia se las trae.


Primero de todo: que conste que para mí, la intención es buena. Lo de recaudar fondos para ayudar a erradicar el hambre en Etiopía o actualmente en la zona del cuerno de Africa me parece digno de elogio. Es algo imposible, utópico, pero digno de elogio. Lo que no me parece bien son las formas. Y la ausencia de transparencia por saber dónde va a parar la recaudación. Y es que, por lo general, el dinero no suele llegar a su destino en su totalidad.

Porque veamos: Teóricamente, un concierto-festival benéfico tiene por misión recaudar fondos para la causa en cuestión. El gurú encargado contacta con los artistas, éstos van al concierto (con todos los gastos pagados, por supuesto), tocan sin cobrar ante un estadio sold-out, salen en todos los medios como salvadores de la causa (publicidad gratis), y se marchan. Entonces ¿cual es el grueso de la recaudación?. Pues los euros de las miles de personas que pagaron su entrada y llenaron el estadio, y los euros por los derechos televisivos. ¿Y los músicos?. ¿Cómo colaboran monetariamente hablando?. ¿Tocando cuatro canciones?. Eso no es colaborar. ¿No sería más justo que añadiesen a la recaudación total lo que cobrarían si el concierto no fuese benéfico?. Es lo mismo que los partidos de fútbol benéficos, en los que los jugadores echan una pachanguita gratis y unas risas, mientras el público paga religiosamente su entrada. Y luego los elogian en el Marca. Sport, As… diciendo lo solidarios que son. O esos jugadores de baloncesto que donan X dólares para tal o cual Fundación por cada punto que anotan. ¿y si no anotan ninguno? Joder, que sois multimillonarios, si verdaderamente lo sentís, mandad un cheque y dejaos de hostias.


Bueno, pues todo esto viene a cuento porque en julio me sorprendió ver en telediarios y periódicos diferentes artículos y reportajes dedicados al Live Aid. ¿Por qué no lo hicieron el año pasado que sería lo lógico (se celebraba el veinticinco aniversario)?. Misterios de la ciencia. Y allí estaba, la foto del zopenco de Bob Geldof dando de nuevo el coñazo, puño izquierdo al aire cual Che Guevara postmoderno. Y en uno de los artículos periodísticos venía una muy interesante disección del personaje que voy a compartir con vosotros:

"Se recaudaron 150 millones de libras (170 millones de dólares), y a partir de ese momento la figura de Bob Geldof empezó a subir como la espuma. Junto a Bono (otro que tal baila) comenzó una carrera como activista contra el hambre en el mundo que le llevó a entrevistarse con el Papa, Bush, o Tony Blair. Él, que se autodefinió en su momento como punk y que odiaba a los dinosaurios del rock, empezó a mezclarse con los ases del business. Comenzó a abrir negocios personales vinculados a la producción televisiva y a internet. Daba conferencias al módico precio de 60.000 euros. Combatía el hambre en el mundo viajando a todos esos países a todo lujo, tanto en vuelos como en hoteles. Fue candidato a premio Nobel de la paz (¿¿¿¿????). El “negocio” solidario hace que viva a medio camino entre su mansión de Kent, o su increíble piso de Londres. Mientras, algunas ONG’s critican que la ayuda enviada a Etiopía, contribuyó en realidad (sin que él tuviera conocimiento de ello, que conste) para que el gobierno de ese país pudiese trasladar a millones de personas al suroeste para hacer una limpieza étnica".



En el año 2005 la criatura organizó el Live 8, desconozco si por convicción, o si tenía el “síndrome de Teddy Bautista”, ya sabéis el S.D.R.O.C. más conocido como “síndrome de recaudación obsesivo-compulsivo”. Yo voto por la segunda opción, ya que el objetivo principal se publicitaba de la siguiente manera:
“a diferencia de Live Aid, la campaña Live 8 no pretendía recaudar fondos directamente, sino concienciar a las sociedades (especialmente a las de los países del G-8) y que presionasen a sus gobernantes para acabar con la pobreza”
Hay que joderse. ¿Entonces donde fue a parar la recaudación? Contó con la participación de grandes estrellas como The Who, Paul McCartney, The Cure, U2, Sting….. y decenas más entre las ocho localizaciones en las que se celebró. Y como siempre, la contradicción continua que es la vida de este hombre salió a relucir al invitar como estrellas absolutas del evento a Pink Floyd con su formación clásica. Grupo al que por cierto detestaba cuando todavía se autodenominaba punk y estaba en Boomtown Rats, pero ello no fue óbice para su interpretación de Pink en el film “The Wall” (lo único bueno que ha hecho en su carrera), papel que no quería interpretar, pero que finalmente aceptó ante la insistencia de su manager y ver la cantidad de ceros del cheque. Manda huevos, los promotores del mundo se han tirado media vida intentando reunir a Pink Floyd, y llega éste capullito de alhelí y lo consigue tras una llamada. ¿Con qué nos sorprenderá en el futuro?



11 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Yo todas estas cosas supuestamente beneficas y en favor de....Me parecen mas bien marketing puro y duro.Las organice Geldof como Keith Richards.La musica es musica y el hambre ,hambre!
Son las iglesis y los goviernos en ayudar y no el arte.
Un abrazo

Chals dijo...

Te hablo de memoria, creo recordar que después de aid de 1985 Geldof cayó en una profunda depresión, por lo visto se dió cuenta de que se trataba todo auqello, en muchos años no se volvió a saber de él, para mí Geldof fue una marioneta en manos de cuatro caciques. El caso es que volvió con el tema ¿hasta el culo de prozac? Muy buena reflexión, tampoco me gustan nada estos eventos con doble moral, quizás el Concert for Bangladesh de Harrison haya sido el más honesto de la historia del rock. Saludos TwoHeads

Mansion On The Hill. dijo...

Primera vez que entro en tu blog. Me ha gustado mucho. Te enlazo.

El Live Aid...Yo lo tengo en DVD (son cuatro discos) y me limito a disfrutar de buenas actuaciones, que las hay. Porque para eso me lo pillé. Lo demas, siempre me ha dado un estraño tufo al peor oportunismo. Como bien comentas, porque no pagan todos de su bolsillo y se dejan de memeces?

Yo a Geldof le detesto. Posiblemente sea al "musico" que mas detesto de todos los tiempos. Nadie habla de lo que le hizo a su ex-mujer y a Michael Hutchence cuando estos se hicieron pareja. Menudo pajaro.

Un saludo!

El Predicador dijo...

Suscribo lo de Mansion. A mí también me parece el ¿músico? más detestable de todos los tiempos. Boomtown Rats son una gran balsa de estiércol, y el el ¿hit? ese de los Mondays canta paradojicamente como su ultraodiado Roger Wates, en plan melodrámatico. En serio, escuchad la cancioncilla de marras y escuchad las cantadas por Waters en The Wall y veréis la conexión. Yo es que no puedo con éste tío. Un saludo.

El Predicador dijo...

Suscribo lo de Mansion. A mí también me parece el ¿músico? más detestable de todos los tiempos. Boomtown Rats son una gran balsa de estiércol, y el el ¿hit? ese de los Mondays canta paradojicamente como su ultraodiado Roger Wates, en plan melodrámatico. En serio, escuchad la cancioncilla de marras y escuchad las cantadas por Waters en The Wall y veréis la conexión. Yo es que no puedo con éste tío. Un saludo.

Benet García dijo...

Quisiera añadir los comentarios que corren de que las fundaciones, empresas y demás business del Sr. Bono de U2 han sido acusadas de no destinar apenas nada del capital que se suponía iba a fines sociales a tales fines.

Pijus Magníficus dijo...

Bono, Geldof, Sting, Collins y demás gurús sólo son el equivalente europeo a Teddy Bautista. He dicho.

Pijus Magníficus dijo...

Por cierto, se me olvidaba: Don't Like Mondays: que suplicio de canción, joder!!! es fea, mala, repetitiva, deja mal cuerpo. Candidata a la peor canción jamás cantada por humano alguno. Junto a Sussudio (o algoa así) de Collins. Que horror!!!

luther blues dijo...

Toda causa benefica contara con las miradas desconfiadas de la gran mayoria sea quien sea el que la organize .
Geldof aprovecho su primavera y le salio bien
Un abrazo mami

LoRbAdA dijo...

Desconocia esta historia por completo. Hay ciertas iniciativas que están bastante bien pero por lo general me chirrían mucho y desconfio. Es cierto lo que dices, que donen una gran cantidad de pasta y se vayan al carajo con tanta publicidad solidaria.

Te cuento mi experiencia. Hace 6 años estuve trabajando para una productora que organizaba conciertos enormes para 7mil personas y que tenia un programa de radio en una de las cadenas más importantes de este país en la cual terminé trabajando. De esta productora podría hacer una sección en toda regla en mi blog que se podría llamar "sin escrúpulos" pero os cuento solo un detalle. En una navidad acabábamos de organizar un concierto de esto con grandes figuras del panorama pop español. Le pagaron a los artistas y los empleados nos llevamos 2 meses sin cobrar xq invirtieron nuestro sueldo en dichos conciertos. Pero ahí no acabó la cosa. Se montaron un royo de hacer un villancico solidario con artistas de OT, del hip hop y del pop y el flamenco para venderlo al módico precio de 2 euros en centros comerciales con la excusa de que era para los niños pobres de Aldeas Infantiles. Yo vendia persona por persona unos 300 o 400 discos diarios parando a la gente y apelando a sus conciencias. Varias semanas despues por fin nos pagaron a los empleados y tuvieron tan poca verguenza de ni siquiera disimularlo, dándonos bolsas con monedas de 1€ y 2€, las mismas monedas de la recaudación del proyecto solidario. A Aldeas Infantiles les dijeron que apenas vendieron discos y se quitaron un problema económico gracias al royo solidario y a aporvecharse absolutamente todo el mundo. Absolutamente despreciable... hay que tener estómago.

Ni que decir tiene que terminé follándomelos en los juzgados pero eso ya es otra historia.

Un saludo.

The Mother Of Norman Bates dijo...

LoRbAdA: me dejas de piedra. Sabía que la hijoputez sin escrúpulos estaba instalada en el mundillo musical de éste país, pero no que lo hacía a esos niveles de bajeza. Es increíble. ¿que más se puede decir que no hayas contado? Bueno sí, algo más: Después de lo que cuentas, me gustaría saber como funcionan, monetariamente hablando, esas clásicas telemaratones navideñas que se sacan de la manga todas las televisiones. Tiene que ser la hostia saberlo, ¿no?

Chals: Sí, tienes razón, quizás el concierto de Bangladesh fue lo único honesto en éste tipo de eventos. También recuerdo el "Hear & Aid" que promovió Ronnie James Dio, aunque aquel no fue un concierto, sino un disco benéfico que quien lo deseaba lo compraba y quien no lo quería no lo compraba y punto. En este caso varios artistas metaleros cedieron los derechos de varias de sus canciones para que salieran en el disco, y entre todos ellos grabaron un sensacional tema,"Stars", que comentamos en su día en éste blog.

En cuanto a los comentarios sobre Bob Geldof de los que habláis, pues que queréis que os diga, colegas... A mí también me parece un aprovechado y uno de los músicos (por decir algo) más insufribles de la historia. Lo mejor: lo que comenta Mansion On the Hill: colaborar comprando el LP. Por lo menos tienes el disco, eso que sales ganando. Y tampoco tenía ni idea de lo que dice
Benet García sobre Bono. Joder, que fauna.....

En fin people, que paséis buena semana. Gudbai.....