viernes, 7 de marzo de 2014

Dani Flaco:... Y El Fuego En Que Arde El Amor Y El Desamor



¿Como le cantas al desamor tras más de setenta canciones que se aglutinan en  cinco discos?
¿Como enfrentas tu vida, la vida que vives, alejada de la del autor, con sus grandezas cotidianas, sus miserias a tropezones en un día a día donde se hace la compra, se espera en la consulta del médico, se padece una sinusitis, ardor de estomago, se toma unos vinos enfangado en la cotidianeidad de los que se cruzan contigo, de los que se toman un chato a tu lado?
¿Como haces para mantener a la poesía que duele, las palabras que arrancan fuego que parecen lágrimas en noches demasiado largas, o demasiado cortas cuando quieres asesinar a la pena?
¿Como vives una vida normal, tío. Como haces para que ese Hyde no se te coma el alma y no vivas neurótico y abrazado al personaje que malvive en tus canciones...eh, Dani, tío?

Sexto disco y doce canciones más. Doce historias hermosas y dolientes. Doce poesías que se agarran a las esquinas de las vidas en continuo tambaleo emocional. Palabras que son gemidos, que son impostura, que son belleza de ocaso, que son ecos, en muchas ocasiones de días o noches desarropadas de cualquier amor. Canciones reflejadas en tu retina, en tu corazón, en tus sueños...canciones, al fin y al cabo.

El de Bellvitge sigue haciendo lo que mejor sabe hacer; desgranar los sentimientos que más duelen cuando el desamor se adueña de los pasos que das, del peso que sientes a cada respiración entrecortada por la pena, y ese sentimiento que se desborda de tu alma cuando sientes que todo tu amor se pierde en el oleaje, que no golpea el corazón, que es acantilado y por el que vives, por el que sientes, al que sueñas a tu lado.

¿Cansa? Para nada. Ames o no, sientas o no, sufras o no, las canciones de Dani Flaco acarician el corazón henchido de sentimiento de todos aquellos que vivan una vida con el apasionamiento que se desparrama. Con la emoción de sentir cada palabra hermosa, cada nota poderosa en una tormenta imperfecta, rota y resquebrajada, plagada de contradicciones, errores y acierto a destiempo. Una vida, o algo que se le parece.

Está escrito en su página oficial: "Dani Flaco ha elaborado un trabajo mucho más acústico y tranquilo que los anteriores, donde encontraremos detalles más próximos al Folk que a los registros rockeros." Pues si y no. Las guitarras eléctricas no poseen cada esquina de las canciones y los sonidos que por aquí hemos venido en llamar Americana, se pasean cómodos entre estrofas, estribillos y notas. Pero es Dani Flaco en estado puro. Es su visión de la vida, son sus canciones, sus poesías hechas música, son pedazos de él enroscados cada uno de los doce temas, y esto, es lo que yo necesito.
Porque siempre necesitaré un Rock N Roll y emocionarme con palabras, dulces y dolorosas. Y enamorarme, a cada segundo, más y más de ella. Y dejar que su risa me guie, y dolerme los océanos de ausencia que se precipitan cuando la pierdo de vista, de beso, de tacto. Y entonces, las canciones de Dani Flaco reconfortan, no porque otro esté jodido de verdad, si no porque la poesía es un bálsamo cuando flotas en el vacío de las horas. Y también porque el amor y el desamor son, a veces, lo mismo; sentimiento, pasión por la vida, esa que siempre corre más que tú.

"El mayor de todos mis miedos", la deliciosa "Actores secundarios", "Cincinnati", "Versos y madera", "Luci pistolas",  la curiosa y bonita versión que hace de una canción que hace años que no oía, " Nos ocupamos del mar" de javier Krahe, "No lo voy a luchar" y esa belleza que me ha estrangulado el corazón y por la que mataria por ser su autor titulada "Si quieres"; son pedacitos de amor, de desamor, de vida, de ausencia, de esperanza y de su pérdida. Son canciones que laten con la sangre de la poesía que a veces ves tambaleándose al amanecer, apoyandose en paredes que amenazan con derrumbarsele encima.

Dice, acertadamente y mejor que yo, el periodista J.M. Hernández Ripoll en la página oficial de Dani Flaco: "se descubren amores y desamores en un manojo de canciones narradas en primera persona y cantadas con una voz que se desgarra aun más si cabe porque brota de las profundidades. Son once temas elaborados a fuego lento en la intimidad de un taller artesanal, porque éste es el único sistema para crear el ambiente idóneo en el que desnudar los sentimientos. No me cansaré de escribirlo, el amigo Dani Flaco es un tipo con la cabeza sobre los hombros." 

Pues a eso, amén. o, mejor, quitenle la tilde que queda infinitamente mejor.

Dani Flaco: Por Lo Menos


Dani Flaco: No Lo Voy A Luchar









5 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

La verdad es que me gusta mas que Quique Gonzalez, secretos y Cia Gracias por p0stearlo

Rafa dijo...

Aunque me gusta más su anterior trabajo, gran disco (y gran crítica, por cierto) de mi cantautor de cabecera. Dani Flaco en estado puro: un lujo...

Carolynn Underground dijo...

La primera vez que escuché a Dani Flaco fué porque tú me cantaste una de sus canciones...quiero que sepas Dani que hace ya algún tiempo que el sol está en nómina, prueba con la luna cuando no esté llena...tu poesía me ha envuelto en muchas ocasiones de emoción, palabras y sentimiento que hago tan mios...Sí quiero ;)
Buen Finde

Javier de Gregorio dijo...

Magnífico el texto de "Por lo menos", verdadera poesía, además a tono con una música fluida y fácil de asimilar. Bien por el Dani Flaco.
Saludos,
JdG

TwoHeadsOneBrain dijo...

Gracias por pasaros por aquí queridos amigos.
Bernardo, no creo necesario compararlos. Aunque coincido contigo en mi debilidad por el de Bellvitge.
Rafa, las cosas de este tío, decaeran o no llegaran del mismo modo que otras, pero siempre hay una frase, un riff, un pedacito de alma.
Carolynn, preciosa...te cantaré todas las canciones bonitas del mundo..y de Dani Flaco, te las cantaré frente al mar..que es lo suyo para darle envidia a loas olas del azul de tu mirada...
Y Javier..es un lujo que alguien con el gusto que te caracteriza, piropees de este modo mis palabras..Un lujo...
En fin, gracias a todos por venir a saludar y hasta otra.