lunes, 9 de septiembre de 2013

"El Drogas",Tres Puntadas: Comiéndose La Vida A Versos



A Enrique Villarreal, "El Drogas" Le gusta la vida que llevan los libros prestados, esos que se dejan querer, que pasan de mano en mano; a veces con forma de beso.
Para mi, El Drogas es un ser humano al  que quieres querer y su pasión y talento pasan de corazón en corazón. A veces con forma de canción, de gesto. Otras, con forma de poema, de verso arrancado a dentelladas del alma. Escupido con rabiosa ternura a ese cielo que envidia al infierno porque, en él, mueren condenados para una eternidad dictada en ese paraíso de sotanas y miedos, todos esos espíritus inteligentes, beligerantes, puros. Ese infierno al que irá en deliciosa zambullida Enrique Villarreal dentro de varios siglos y al cual espero encontrar y poder conversar, sin prisas por vivir de nuevo, de literatura, de poesía, de vida.

Poder hablar de su primer libro, de su primer poemario: "Tres Puntadas", publicado por Desacorde Ediciones el cual ya podéis pedir anticipadamente, y dedicado por el autor: http://www.youtube.com/watch?v=gTzAjPp3XWI
Para mi fortuna, lo pude adquirir en el festival Nvivo en Bilbao hace una semana y he podido degustar de manera apasionada pedazos de humanidad de un ser especial, intenso, absorbente, poderoso y de inusitado talento. He tenido la suerte, en definitiva, de enfrentarme emocionalmente ante un escritor. Para mi, un gran escritor. Alguien que sabe moverse entre lo más granado de la escritura clásica, acrósticos, pleonasmos, aliteraciones, poderosas metáforas y carne y sangre transfigurada en tinta roja y negra, no puede ser de otro modo, que crecen como letras, estallan en palabras y arrancan a volar llenas de poesía. La edición, preciosa y precisa de "Tres Puntadas" es un lujo que ninguno debería perderse. Todo en él, posee esa magia mundana de lo inaprensible, de una sangre roja burbujeante que impulsa las emociones más allá de la gris ciudad y los grises pensamientos que la dominan. El libro tiene un bonito diseño, una maravillosa introducción del escritor Patxi Irurzun y alberga la promesa de que no será en una semana o en un mes cuando te despidas de él, tras leer sus páginas; porque "Tres Puntadas" es como una flor extraña y eterna a la que puedes volver las veces que quieras y libar de sus palabras toda la poesía que necesites para seguir volando libre y cargado de fe atea en las personas, en algunas personas, al menos.

Y es que El Drogas es un submarino. Uno de esos extraños especímenes humanos que son capaces de navegar lejos y sobre aguas envidiosas y traicioneras. Para, después, sumergirse abajo muy abajo hacia profundidades de las cuales muchos no han oído y sobre todo no han querido oír hablar. Porque son incómodas. Porque están plagadas de demasiados recuerdos que molestan, de demasiadas verdades que espantan. 
Y también de cadáveres. De cuerpos que se desentierran de las cunetas, de los alrededores de los cementerios, del olvido obligado. y del otro,que es peor. Ese olvido blando y conveniente que enarbolan todos aquellos que miran su puto ombligo confundiéndolo con el futuro.

Enrique Villarreal es un submarino. Y este libro es un periscopio. Uno de esos periscopios algo lastrados, historiado y retorcido en sus acabados, con el bronce pulido, ajado por el uso pero de una precisión milimétrica para ver la verdad.
Un periscopio que mira la belleza y la música de las palabras con la misma intensidad con que mira al pasado. Para no olvidar que siempre hay que recordar las cosas que merecen la pena. Para plasmar en versos cargados de la magia cotidiana de las cosas aquello que fuimos y que construyó lo que somos.
El Drogas es un periscopio que mira al futuro, a esos chavales que, igual acaban de cumplir un año, o esos otros de diez años que le mangan las baquetas a Brigi Duke en conciertos de barrio. Y mira también a esos adolescentes que, ¡¡joder con los putos crios!!, le tiran, en su delicioso baile de una vida a bocaos, el kalimotxo al Flako, porque se los come la canción con la que se sienten vivos, fuertes, eternos. Y también mira hacia el futuro, entre las arrugas y el blanco dixan del pelo de todos aquellos que tras años de Rock N Roll se emocionan, se embelesan y alucinan con canciones que suenan a poesía, con poemas que son Rock N Roll, con versos que parecen punteos de un Txus poseído por la esencia del Jabberwocky de Carroll.
Enrique es un periscopio que mira  a los lados, porque, esos a los que ves, serán, con toda seguridad, con los que puedas contar si hace falta apretar los dientes o hincar los pies en el barro segundos antes de lanzarte a esa batalla que, puede que al final, si que tengamos que enfrentar.

Todas las palabras que El Drogas tatúa en cada página de este libro, esta colección de miradas aceradas, tiernas, poderosas, de imágenes embriagantes, de retorcidos juegos de espejos, de subyugantes maneras de definir el sentimiento, las ausencias, los dolores que causa la vida, no serian tan sinceras, tan intensas, tan desgarradoras, sin la presencia de gente maravillosa que define a Enrique. Gente que camina a su lado, gente de la que extrae recuerdos, manga imágenes, liba palabras y construye versos. Volviendo, a su vez, poemas a las personas.

Enrique Villarreal es un periscopio que mira la vida de manera única. Que ve como a través de un caleidoscopio, las pesadillas chapoteando en manantiales de bocas que rugen idioteces. De personas compuestas de arañas e iguanas y de viajes a la luna en decorados de cartón piedra, de sapos salidos de las bocas de hermanitas ensotanadas y de diamantes surgidos del alma de putas de buen corazón, de títeres con hilos cortados y olvidados en un desván polvoriento, de sonrisas rellenas de goma industrial y rockeros de izquierdas que viajan en limusina y de gárgolas que hablan a gritos cuando llueve y cuchichean cuando arrecia el viento... y de pasados ignorados , cargados de la épica de lo cotidiano. De héroes que se levantaban a las cinco de la mañana y envolvían sus sueños con el periódico del día anterior.De todas esas sensaciones que pasan a tu lado y tú, estás tan ocupado pensando en como vives la vida, que no las ves.
Es por eso que alguien tiene que ordenar esto y gritarlo en palabras que suenen con notas eléctricas o como un rasgar de la pluma sobre el papel y, si afinas el oído, el susurro de la tinta sobre él.
Esa tinta ácrata e incómoda que puebla "Tres Puntadas". Necesaria para caminar por este país sin fronteras ni banderas llamado Enrique Villarreal y pasear por sus poemas. Poemas que son él, imposible que fuera de otro modo y, a un tiempo, son ese algo que crece dentro de cada uno y necesita gritar bajito, a golpe de susurro, regando, en la aridez de una vida que crece si le das palabras que emocionen, si le das imágenes que epaten ese algo que te conforta, que dulcemente te entristece y te aleja de ese sargazo que es la nada que nos imponen. Y así, poder bailar la vida. Enredarnos el alma, tropezarnos con los cordones del amor y caer a los pies de todo aquello que amas.
 Sentir... Con rabia, con amor, apasionadamente, con ternura, a besos, a versos, la vida.

http://www.desacordeediciones.com/






3 comentarios:

Carolynn Underground dijo...

Me has regalado Enrique muchos, muchísimos minutos de conciertos en los que me he vuelto adolescente loca, he disfrutado y he visto disfrutar a mi gente a golpe de tu Rock and Roll, intenso...pero nunca me hubiese imaginado que me ibas a hacer el regalo de volver a ser niña, que el universo que me arropa todas mis noches, me leería tus versos en forma de buenas noches, para terminar siendo una nana hasta cerrar mis ojos, y te digo Enrique, yo tampoco soy director de coros...pero sí palabras de boca y beso.
Gracias por tu regalo

Addison de Witt dijo...

El libro me esta encantando, se lee con intensidad y te devuelve paz, paz y belleza, lo tengo como un tesoro, ademas de ser una bella coleccion de poemas se trata de un regalo muy, pero que muy especial por los protagonistas que me lo regalaron.
Ademas se puede leer y releer hasta el infinito.
Abrazos como el libro, infinitos.

TwoHeadsOneBrain dijo...

Gracias mis queridisimos amigos..el ver que vuestro corazón se ha sentado unos minutos para dejar vuestro cariño y pasión por un gran tío como Enrique Villarreal, engrandece este post y este blog..Un abrazo grande...y mañana...Rock N Roll