viernes, 20 de septiembre de 2013

Tin Horn Prayer : ¿Para Qué Tantas Iglesias?



Somos, emocionalmente, muy maleables. Admitamoslo. Nuestras filias y nuestras fobias se desparraman por doquier en todos los ámbitos de la vida. Uno puede pretenderse muy seguro de si mismo. De sus gustos, de su actitud y de su manera de afrontar cada situación de la vida. Pero, en el fondo, somos niños asombrados, cuando no asustados. 
Supongo que, el admitir esto, puede ser un primer paso a la hora de crecer y desprendernos del efecto hueso y mascota.
En el caso de la música, nos dejamos llevar por la inercia de lo que hay alrededor, de aquello que a tus allegados le estimula. Pero es que, a tus allegados, les pasa lo mismo y, si tiras del hilo enmarañado de la realidad, verás que, al final de todo, están los intereses creados por un grupo de gente que sólo tiene el dinero como objetivo.

Aunque, por supuesto, está el underground. Toda esa música que se escapa por las rendijas que los mass-media obvian y que, sin embargo vigilan constantemente para hacerse, llegado el caso, con lo más novedoso e impactante de la música popular para, acto seguido, despojarlo de aquello que lo hacía distinto, atractivo, interesante. Si lo miras de este modo, parece hasta paranoico. Es como una guerra secreta entre la capacidad humana de crear emociones y un sistema franco-stalinista que se afana en deshacer y hacer desaparecer al mejor estilo orwelliano, el sentido de la música, ese algo mágico que le da vida.

Esta diatriba viene al caso por el cansancio que últimamente estoy experimentando con discos a los que mucha gente encumbra sólo por el hecho de llevar en la portada el nombre de tal o cual artista. El cual, desde luego, ha creado grandes canciones pero lleva tiempo, excesivo tiempo, viviendo de las rentas y de lo que fue hecho hace tiempo. Y, no obstante, ahí está. Con una nueva colección de canciones espantosas o, en el mejor de los casos, aburridas. Y, ya sé, tu me dirás:" joder, pues no lo oigas" Y eso es precisamente lo que hago. Pero, considero que la música es comunicación, la música es un vehículo para sanar las almas de las personas y, por tanto, la música debe transmitir emociones, sensaciones, dicha e iluminar nuestro mundo.

Tin Horn Prayer, banda de Denver, acaba de sacar un discazo llamado "Grapple the Rails" donde demuestran, al menos para mí, que aún existen caminos venturosos para la música. En sus once canciones dejan claro, que no es necesario hacer concesiones para grabar un grandisimo álbum plagado de grandes composiciones. La intro de la obra, " Execution line" deja, meridianamente claro por donde van los tiros. Crudeza sonora y literaria, si te gusta bien, si no, también. " Fire in the jailhouse" te dice como se pueden hacer canciones llenas de fuerza sin forzar estereotipos y llegando al corazón a base de guitarrazos.
Si sigues con el alma pegada al cuerpo, te puedes escuchar la aportación que el gran Chuck Ragan hace en "Rosie" y, a la vez, constatar que Shooter Jennings se hubiera dado de ostias por haber compuesto esta canción, así como "All's well that ends". Y, ya que estamos; tal vez Frank Turner, si se dejase de preocupar tanto por salir guapetón en los videos y quedar molón malote para las nenas, hubiera llegado a crear "Stumble" o "Call a Priest". Y, ¿Que decir de "Moonshiner" o "Fire in the jailhouse" ? Pues que, probablemente, si todos esos papanatas que alucinan con cada puto eructo que se casca el facha de Hank Williams III, le dieran un toque y le sugiriesen que, ya le vale, hubiera sido el propio Hank el que las hubiese compuesto y no estos malincuentes que atienden al nombre deMike Herrera, Andy Thomas, Scooter James, Ethan Steenson, Dan Gilbert y  Eric Epling .Los cuales, tras su disco de 2010: "Get Busy Dying" y un EP de cuatro canciones en 2011, acaban de parir uno de esos discos intensos, poderosos, lúcidos en sus textos y llenos de fuerza, pasión y alma en sus composiciones musicales.

Vida amigas, amigos...Vida desparramándose en cada nota, en cada gemido, en cada grito. Vida que nos eleva y aleja de tanta mediocridad, de tanto altar, de tanta gloria de papel maché.









2 comentarios:

RAFA dijo...

Nuevo tesoro musical para alegrarnos el fin de semana. Eres todo un arqueologo/descubridor.
un abrazo,

Luther Blues dijo...

Asiento en un total acuerdo con lo expresado por Rafa.
Gracias por tanta novedad sonora
Un abrazo