lunes, 19 de octubre de 2015

Michael Monroe: Píntame Los Labios De Rock And Roll


53 años se aprietan a sus pantalones de cuero. 39 de ellos enganchado a la música. Imitando, desarrollando, creando, disfrutando, sorprendiendo, apasionando... Matti Antero Kristian Fagerholm..el puto y, afortunadamente incombustible, Michael Monroe
Su"Blackout States" es uno, si no el mejor álbum en solitario del finlandés para mi gusto.Trece canciones cargadas de un fuego avasallador. Canciones incandescentes que hacen palpitar el corazón al borde de un glorioso y extásico infarto.
¿Porque me tiene tan  enganchado este menda? ¿Su espectacular puesta en escena, su arrollador carisma, su incansable búsqueda de ese concierto absoluto, preñado de todo lo hermoso y decadente,. lo brutal y lo tierno, lo lúdico y lo sensual, la rabia y la gloria del ser humano expresada en canciones que se corean, se sudan, se bailan, se viven como parte del bagaje vital de cada uno.?
Monroe es inteligente. A unas canciones vigorosas
y teñidas de todo lo bueno que el Rock and Roll es capaz de ofrecer, incorpora a unos músicos que, en lo suyo, podríamos decir que son la cumbre del Rock and Roll, Glam, Punk, Sleaze y lo que te apetezca añadir. En esta nueva encarnación de la banda del de Helsinki, ha reclutado a musicazos de la talla de Steve Conte a las guitarras. Autor de discos de Rock and Roll apasionados y colaborador de bandas como The New York Dolls.  Rich Jones, también a las seis cuerdas, conocido por haber tocado en formaciones como la banda de Ginger Wildheart en su trayectoria en solitario o The Black Halos. A la batería Karl Rockfist, que estuvo un tiempo con Glenn Danzig, Y mi querido Sami Yaffa al bajo, compañero de múltiples batallas con Monroe con quien compartió tiempo, vida, muerte y resurrección en los míticos Hanoi Rocks o en los maravillosos Demolition 23.

¿Y las canciones? ¡Joder, maravillas como "This ain’t No Love Song" arrancando con toda una  más que contundente declaración de intenciones."Old King’s Road" o como hacer un single fogoso y cargado de memoria y melodías donde Punk y Hard Rock envenenado se enrollan en los bateres del Rock and Roll
El disco alterna temas más duros como "The Bastard’s Bash", " Six Feet In The Ground", "Permanent Youth", toda una declaración de intenciones y, sobre todo, "Good Old Bad Days"; con Rock and Roll, cargado de melodías y coros maravillosos como en "Dead Hearts On Denmark Street","Goin’ Down With The Ship", "Blackout States" o “Keep Your Eye On You”. 
Pongas donde pongas las orejas y el corazón hay una melodía que te atrapa, un guitarrazo que te subyuga, un coro que necesitas tararear, una sensación de plenitud, de emoción desenfrenada que busca la calle para gritar, los garitos para bailar y emborracharse al ritmo macarra y malincuente de una banda que está tocada por el vudú eléctrico y la magia sudorosa y eternamente joven del mejor Rock and Roll.
Le llaman fuerza de la naturaleza al tipo este. Le llaman loco y pirado, histriónico y pasao. Michael Monroe es eso y más. Es un tren a punto de descarrilar, un alma desbocada, una tormenta que aulla siete notas en un cielo negro para volverlo luminoso y cegador con un relámpago repleto de canciones que se te meten dentro y te enganchan el alma para siempre.
¿La parte negativa? La portada horrorosa y tan terriblemente noventera y que Monroe, y las empresas dedicadas al asunto este de la contratación de conciertos en este puñetero país aún, no haya anunciado una gira de esas que te levantan la tapa del cráneo y envenenan tu corazón para siempre.







Para Matarlo ¿que no?





miércoles, 7 de octubre de 2015

Matty James: El Alma Del Mar Y El Corazón Del Desierto


El desierto busca un mar que lo ame. El poema busca notas que le hagan volar, que lo lancen al corazón de la persona que busca magia en las palabras, alas en la música y un horizonte al cual dirigir su emoción.
Canciones de desierto y mar del norte. De tierras verdes recortadas contra cielos grises y mares ansiosos, de horizontes que arden en inmensidades vacías, heridas por carreteras que las atraviesan como un tatuaje que  promete noches de silencio y pasiones alumbradas por lunas vagabundas.

"La poesía levanta el velo de la belleza ocultada del mundo", decía Percy Bysshe Shelley. La música de Matty James, canta sobre los hijos bastardos de esa belleza. Sobre la búsqueda de esa poesía en desiertos que buscan el mar, en mares que oyen el susurro del desierto y anhelan un beso ardiente, deshaciéndose en miles de gotas que sueñan con ser granos de arena que se vuelven roca, que se torna carretera, de esas que van a No Town.

El chaval este, del condado de Fermanagh, en el norte de Irlanda es un soplo de aire fresco en la actual escena musical del Reino Unido. A pedazos Rocker de los de antes, de esos caballeros bandidos que robaban tu corazón con una sonrisa envenenada,a trozos baladista aferrado a una guitarra acústica, a pedazos sucia muñeca del Rock and Roll sucio y travestidos de gente como Dogs D´Amour o Hanoi rocks, Matty James se enborracha, como el mejor Faulkner o Fitzgerald con influencias que van desde el Blues al  Folk, Punk, del Glam-Rock al Rock and Roll y, "The Road To No Town" está plagada de curvas y vericuetos que se acercan a puebluchos que se llaman Cash, Haggard, Williams, Warwick; apreciables en las diez maravillosas canciones que componen este grandisimo disco.

Abandonando, en parte, una electricidad que sonaba con rotundidad en su anterior obra "Last One To Die" de 2014, las nuevas canciones de Matty abundan en sonidos fronterizos, terrosos, cargados a un tiempo de la espuma del mar que golpean con rabia las costas de Irlanda, y del agreste paisaje lunar de los desiertos norteamericanos. Los violines, del grandisimo Pat McManus, guitarrista, a la sazón del grupo de Heavy Metal, Mama´s Boys, revolotean casi todas las canciones del disco imprimiéndole a cada una de ellas, ese aire Folk que se enrevesa con las guitarras Country al más puro estilo Cash o Williams.
Las apasionadas letras y melodías infecciosas con que James dota a cada tema del álbum empuja al escuchante a  ir cantando cada canción y hacerle coro becerro a esa voz de whisky empapada y aires de barítono del irlandés.
Y, ¿sabes? es un lujo paladear palabras cargadas de sabiduría que dan la impresión de llegar de un alma mucho más antigua, quebrada y, por lo tanto, irrompible. Entre las diez obras del disco de James, hay lugar para todo. Ironía, rabia, belleza, soledad, poesía, luces y sombras, risas y lágrimas. Encajan entre sus frases las palabras del poeta:"Estoy profundamente borracho en alegría esta noche, no probaré ningún otro vino". Pues, es, al final, la sensación que provoca escuchar "Money The Devil", "Sticks Stones", " Win Or Lose", " Oh My Darlin" o "Cut With Dust". En ellos, escuchas los ecos de Johnny Cash, de Kriss Kristoferson, de Tom Waits, del "Belfast Confetti" de su paisano Ricky Warwick, maravillosamente interpretados por The Irregulars, la banda de apoyo de Matty James, que, en esta ocasión la componen Philthy: Mandolina,  Banjo y Coros, Johnny Danger. Guitarra solista y Coros, Pat McManus: Violín y Guitarra solista en " Win Or Lose", James Cooke: Trompeta y Kevin Mc Hugh: Coros...¡Ah! y Matty James: Voces, Guitarra Rítmica y Solista, Bajo, Batería y Harmónica.

Hazle un favor a tu corazón, a tus orejas a ese bicho loco que disfruta con las maravillas que la música y la poesía son capaces de crear y comprale a Matty James su "Road To No Town" aquí: http://www.pledgemusic.com/projects/mattyjames

Disfruta con todo lo que un tipo es capaz de hacer con corazón y alma, siente lo que eres capaz de hacer tú, con ese paisaje extraño de mar y desierto y busca horizontes entre el cielo y el suelo.