viernes, 13 de marzo de 2015

James Maddock: No Es Fácil Ser Verde


...Cantaba Renato, el sobrino de la rana Gustavo, de Barrio Sésamo. No es fácil afrontar un nuevo álbum de un tipo al que admiras musicalmente y que, además, cae bien, personalmente.
Su obra anterior, "Another Life"pecó, tal vez, de excesivamente calmada e intimista. Un reconcentrarse en los barrios más ocultos del alma que dejaron ecos de sueños que no terminaban de crecer. Aún con grandes canciones, yo esperaba más del músico de Countesthorpe. Yo, esperaba "The Green" Diez canciones que, con la salvedad de un engendro horroroso, que parece mangado a los Manolos,(la puta manía de los guiris por hacer su versión particular de los hispano y olé) ofrece al mejor Maddock. A ese músico intenso, apasionado, de voz tormentosa y cargada del retumbar del trueno en montañas ocultas por la niebla.

El disco ha sido parido gracias al concepto de Pledge Music, y es un honor tontorrón el saberse involucrado en el proceso del álbum. Y en las diez canciones que componen la obra destaca la pureza intensa y emocional del autor británico en la composición de canciones que, ¡joder!, sorprende por las texturas musicales con que impregna dichas canciones. Si, está el Maddock lírico y cargado de acústicas y sonidos emocionantes y emocionales, "Once There Was a Boy Part 1 y 2", Speaking For the Man"o la deliciosa versión acústica del single de 2012, "My Old Neighbourhood". Pero entre esas canciones surgen temas como "The Green", que parece haber sido compuesto tras visionar Maddock, las pelis de James Bond de los setenta y y escuchar, sobre todo, sus bandas sonoras. Mientras que "Driving Around With the Windows Down" suena a un Marvin Gaye hipersexual y en plena forma musical.  La poderosa "Rag Doll" y la versión de estudio de " Too Many Boxes", que solo habíamos escuchado en directo, muestran al mejor James Maddock. Ese tipo que sonríe siempre, que vive sus canciones como si fuera la última vez que las va a cantar; que busca la complicidad del público, del oyente que se va envenenando con su música y olvida que, pocas veces el mundo es verde y desgraciadamente, muchas veces es gris.

Mención aparte para los magníficos músicos con que se ha rodeado Maddock: - Cindy Mizelle, Jo Harman,Tony Shanahan, Brian Mitchell, Steve Holley, Alan Grubner y su banda habitual, Oli Rockberger, Aaron Comess, Ben Stivers, y Jason Darling. Los cuales han sabido impregnar las canciones de James de una fuerza y una cadencia y un crepitar ardiente y lleno de esa pasión que te empuja a bailar a cantar y a tararear todos los temas..menos el puto tema número ocho que, ni ciego de absenta me lo cantaría; y eso que la voz de Maddock y las guitarras finales, hacen que sea menos arduo e indigesto.Espero que no sea culpa de los productores: Bill Reynolds (de Band Of Horses ) y Jason Kingsland, los cuales, por otra parte, han realizado un magnifico trabajo con canciones que hacen que uno ya tenga un solo deseo, ver a este tipo y su banda en directo. Así que ¿a que cojones están esperando los promotores y las salas de conciertos de este país para traer a este pedazo de músico por aquí, en por ejemplo un festival con su amigo del alma, Willie Nile y algún que otro tesoro escondido como el también británico Jersey Budd?

Uno se siente confortado por la voz poderosa e intensa del músico que parece apartar todos esos momentos ingratos que crecen alrededor como mala hierba. Cierras los ojos y alcanzas a ver la belleza de las cosas pequeñas. Esas cositas que como briznas de hierba surgen a cada segundo en la vida y, si le prestas atención, impregnan todo de ese verde maravilloso del cual está hecho la vida. 






2 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

No se puede negar que el tío, talento tiene. Me recuerda un poco a Tyla, de los Dogs D Amour, no sé si estaré flipando, pero ahora que lo dices, también algo a Nick Drake. Así lo veo yo.

Carolynn Underground dijo...

Un grandisimo disco, James Maddock es para mi un mar en calma, es lo que me transmite en cada una una de sus canciones, y no porque no tengan absoluta intensidad y rock and roll, todo lo contrario, pero su voz y actitud son de una elegancia dificil de superar.
"Speaking for the man "es una prueba de ello, una pequeña muestra de lo que significa este disco.
Enorme regalo para mis emociones TwoHeads, muy buen finde.