miércoles, 22 de septiembre de 2010

Matt Hill "Sudando Blues & Boogie"


Imagina tiempos oscuros. Largas colas de parados en cada ciudad en cada pueblo. Más de un millón de personas viviendo de las ayudas sociales. Un futuro desesperanzador, un mañana mísero, un hoy frío y pesado como un ataúd.
Aunque esto no implica que la gente se libere de sus miedos y desesperación con asuntos tan triviales como el deporte, o más excelsos, como la música.
El mundo racial, a pesar de los avances sociales, sigue dividido y la música de los blancos no es, ni por asomo, la de los negros. La curiosidad, el morbo o la pura necesidad de sentir esa otra manera de entender el ritmo de la otra parte, hace que muchos chicos blancos se lancen a devorar ese sonido tan salvaje, tan primitivo, tan ajeno del hombre negro.
¿Estamos en 1931, en 1947? No, amigos y amigas. El año es 2010 y la música diabólica que los chicos blancos acarician es una versión salvaje y cruda del más primitivo de los estilos musicales desarrollado por los negros, el Blues. Pero este Blues que realizan gente joven y rabiosa como los que nos ocupan, lleva un paso más allá el sonido retorciendo su crudeza y exagerando su intensidad y distorsión. Asimismo en un alarde de buen gusto y honestidad, son tremendamente respetuosos con la tradición y con todo ese panteón de grandísimos músicos de los años veinte, treinta y cuarenta del pasado siglo que crearon, a contracorriente, en un mundo asfixiante, ultraconservador y mojigato(y esto resulta intercambiable con la década que vivimos ahora mismo) un sonido libre, salvaje, forajido. Con canciones que incitan, y hablan de vivir los extremos del goce humano; borracheras gloriosas, sexo carnal, sudoroso, embriagante en sus olores y gemidos, caminos de tierra, horizontes imprecisos, vagabundeos y vidas vividas al día.
Tanto el magnifico cantante y guitarrista de Carolina del norte, Matt Hill, como, por ejemplo, los componentes de la incendiaria banda que atiende al nombre de The Jim Jones Revue, están cultivando un Blues, Boggie salvaje y desenfrenado. Al que casi se le podría bautizar, si se me permite el palabro de Hardcore Blues o Speed Boggie.
Y no es que aceleren y ya, es que toman la esencia real de aquella música desarrollada en garitos y prostíbulos, en casuchas de baile y alcohol clandestino hechas de madera y chapa donde se sudaba como se cantaba y se tocaba como se follaba.
Matt Hill comenzó tocando en la banda Buzzkillz donde ya se estaba desarrollando el gen que ha dado paso a este grandísimo disco titulado “In The Floor” en el cual el músico pone toda su vida en cada canción. Rindiendo, asimismo, homenaje a todos los grandes que le han inspirado en su desarrollo musical. Así ves claramente las negras sombras de Howlin´Wolf, del primer Muddy Waters, del mismísimo Robert Johnson del gran Elmore James, de Lightnin´Hopkins y tambien de Jerry Lee lewis, de Carl Perkins, de Link Wray y muchos muchos más que enriquecen con su esencia un álbum que tenéis que saborear al máximo volumen con la intención de sudar de mirar más allá al horizonte o, tal vez, de ignorarlo.
Esta música incita a hacer lo que el chaval de Carolina hace cada vez que se sube a un escenario, transformándolo en un poseso del Rithmyn And Blues que se convulsiona, interpreta y sacude a cada nota terminando entre la audiencia tocando salvajemente la guitarra o arrastrándose por los suelos del escenario o entre el público con la mirada desencajada y la expresión lunática del que está más allá de la lucidez. El tío es todo un espectáculo y de igual modo cuida su interpretación escénica como la musical. Porque si algo tiene este disco, es canciones, grandisimas canciones que van desde el sonido rural y crudo de “Stolen Bride” y “Poor Circle” a los Boogies incendiarios de “Griddle Bread Boogie” o “Gasoline” y los Blues intensos y clásicos del estilo de “I´m Gonna Hit That Highway” y “Children (That Ain´t Mine)”.
Un bálsamo para estos tiempos de depresión y futuros inciertos, tan patéticamente parecidos a las primeras décadas del siglo XX.
Y es que tenia razón Mark Twain, la historia no se repite, pero se copia miserablemente.
Suerte que los chavales como Matt Hill aúllan en la noche y ésta, nos puede parecer menos oscura.

Matt Hill - Gasoline

Matt Hill - Why The Fuck (Do You Think I Cuss)


7 comentarios:

TwoHeadsOneBrain dijo...

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El rey lagarto dijo...

YEAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, gracias hermano negro por esta dosis de rock and roll y blues negro de mano de esta gente.
Ylos Buzkillz también suenan de cojones.

Buena manera de comenzar la mañana.

TSI-NA-PAH dijo...

Gran post amigo,lo has descrito mejor que nadie!
gracias
Un abrazo

txinomandinga dijo...

JODERRRRRRRRRR...Rock & Roll del buenoooo... que post mas kojonudo...he flipado con este Matt hill... a por él!!!

luther blues dijo...

Que tal amigo,gracias por el enlaze ,te devuelvo el favor y me tendras por aqui si me lo permites en este lugar tan copado que encontre a traves de tu visita al mio .Enhorabuena .
Un abrazo

TwoHeadsOneBrain dijo...

Lagarto-Tsi-Txino: Me alegra que os haya gustado y gracias a vosotros por estar aguantándome la brasa...Saludos y Abrazos

Luther- Me alegra y sera un placer el tenerte por aqui. Un saludo

The Mother Of Norman Bates dijo...

Menuda marcha, colega!!!!! Que bueno, oye. Estos tíos son geniales!!!! Nos vemos.