viernes, 17 de septiembre de 2010

Shy Blakeman "Huellas en el desierto"


A veces uno cree ver un personaje y, por lo alejado de la forma de vida del que suscribe y de quien se escribe, y por la agónica repetición de clichés con que los U.S. A. nos inunda, olvido que, en realidad existen tipos que viven de verdad así. Que son outlaws, que funcionan de una manera única. Que beben whiskey hecho con agua de pantano. Que patean los desiertos y duermen arrullados por los aullidos de los coyotes. Que van de Honkey Tonk en Honkey Tonk cantando para paletos, miserables, perdedores y rebeldes como él porqué eso y sólo eso, les hace sentir vivos.
Shy Blakeman tiene esa pose, esa actitud, tal vez(o seguramente) se tenga creído ese personaje-persona que es él y, a la vez, no lo es. Tampoco es que importe mucho. Al fin y al cabo, lo que interesa, es lo que hace cuando coge una guitarra y canta. Y, señores y señoras, el tipo lo hace de la hostia de bien.
Outlaw Country, Country-Rock, algo de Soul y Funk. Sonidos Zydeco y Cajun…el bueno de Blakeman se maneja a la perfección en un potaje espeso de texturas en las que caben todos los buenos sabores de la más diversa procedencia.
Wyoming, Nashville, Los Angeles y Kilgore, en el este de Texas. Con esa mixtura de influencias musicales y una madre adicta a la música, el pequeño Shy desarrolló un gusto por el mestizaje musical que dio sus resultados en la carrera musical que ha venido desarrollando; primero con la Whiskey Fever Band y dos magníficos álbumes:”Downtow Women” de 2002 y “The Southern Roots Revival” de 2005 y ahora en solitario con este flamante y genial “Long Distance Man”. Disco para el cual ha contado con la producción y colaboración, sobre todo, de su buen amigo Ted Russell Kamp. Artista, a su vez, y más conocido por su pertenencia a los 357 de Shooter Jennings. Pero además de Kamp, el álbum cuenta con músicos de la talla de Marc Ford, Dough Pettibone, Kenny Vaughan o Gia Ciambotti. Los que andan algo puestos en la escena musical norteamericana contemporánea, habrán reconocido a varias “joyas” de la misma.
En la trayectoria musical de Blakeman, tanto con los Whiskey fever como en solitario, Lynyrd Skynyrd se dan la mano con Waylon Jennings y con Willie Dixon y con el lamento crudo y pantanoso más cajón que imagines. El piano eléctrico Wurlitzer se hermana con el Hammond B3 mientras flota en un mar de coros Gospel y el sonido sexual de las secciones de viento de la stax, seduce a una maquinaria de Rock n´Roll pura y efectiva.
“So many Honky Tonks”, “Swamp water whiskey”, “Old Folks Blues” de este ultimo disco o “Sweet southern woman”. “Going back to Texas”, la hipnótica versión de “Knockin´ On Heaven´s Door” o la genial “I´ll show you Texas” de sus discos anteriores, dan una pequeña muestra de lo que este pisa desiertos es capaz de hacer.
Cálate el Stinson y deja que la luna de sangre ilumine tus noches. Seguro que algún coyote guiará tus pasos hacia el amanecer.

Shy Blakeman - Long Distance Man

Shy Blakeman - So Many Honky Tonks


3 comentarios:

TwoHeadsOneBrain dijo...

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TSI-NA-PAH dijo...

Gracias Jefe! tiene una pinta deliciosa!
un abrazo

Lia dijo...

Wenas!! Para no gustarme mucho el sonido norteamericano (una pequeña manía mía) está bastante pasable.
Saludos!!