miércoles, 10 de marzo de 2010

Nick Curran "Sombras Negras en Zapatos de Gamuza Azul"

Me llamo Nick, Nick Curran. Y hoy salgo de prisión.

Han sido seis largos años. Seis años alejados de las calles, de los garitos, de la gente, de la vida.

Cuando pongo los pies en el asfalto resquebrajado, al otro lado de la puerta del monstruoso edificio y trato de paladear los primeros segundos de libertad, una fina lluvia comienza a caer, unos pájaros lejanos, en el cielo, cruzan hacia el sur. La puerta de la prisión, tras de mí, vuelve a cerrarse con un sonoro “clank” metálico que tensa todo mi cuerpo provocándome un respingo involuntario.

Mi banda está a diez metros frente a mí. Apoyados en un desvencijado Cadillac del 55. Mis Lowlifes, retazos de mi anterior banda, los Nightlifes, con algún que otro añadido. Buenos chicos, buena gente.

La cabeza empieza a adaptarse a la nueva realidad. Me pasan un canuto con gusto a Little Richard. Lo saboreo, sienta bien. El humo dibuja en el aire las palabras “Tough Lover”. Es un buen titulo para una canción y para comenzar un disco. Exprimo el cigarro hasta el final, arrojo la colilla a un charco, ésta, chisporrotea como una serpiente de Nueva Orleáns atravesada por un cuchillo, distorsión y ritmo de los pantanos, pienso; y el título “The Reel Rock Party” me viene a la cabeza. Suena a canción de The Cramps, me digo. Es bueno tener presente a los clásicos.

Necesito comer algo, saborear una cerveza. La que bebo, sabe a Ronettes y Supremes a producción de Phil Spector fresca y pegadiza fría y espumosa como una chica la típica canción que yo pondría como título para un disco. Irónica y sugestiva, “Reform School Girl”.

Salgo a la oscuridad de la noche. Los chicos, benditos sean, están ensayando todas las canciones que he ido desarrollando durante mi estancia en la penitenciaria “No grabarás un disco”. Han sido años duros. Estar allí dentro, alejado de los escenarios, de los tugurios donde 60 años antes, Louis Prima tocaba para lo más selecto de la sociedad y de la Mafia de la ciudad. Alejado de la gente que aprecia como se hacian las cosas antaño. Ese Rithmyn and Blues tan barriobajero, ese incipiente Rock And Roll, ese Stomp y ese Swing. No son muchos los que saben reconocer la esencia y la pureza de ese tipo de sonido, pero por dios que los echo de menos. La banda toca seguidos “Kill My Baby” y “Psycho” espero que ese público del que hablo lo sepa apreciar.

En prisión tuve que trabajar para mantenerme. Por un tiempo, toqué la guitarra para la banda de Blues The Fabulous Thunderbirds, sustituyendo a Jimmie Vaughan. No era un mal curro pero, ya sabes, no era mi charca. Yo necesitaba crear sonidos que rindieran homenaje a todos los grandes que me han precedido en este mundo tan revuelto que es el Rockandroll. Quería sonar como Howlin´Wolf, como Jerry Lee Lewis, como Little Richard, como Fast Waller y con canciones como “Baby You Crazy”, “Ain´t No Good” “The Lowlife” o “Sheena´s Back”, creo que lo he conseguido.

Con este golpe con este nuevo disco, quiero poner patas arriba la música. Quiero hablar de sexo, de rencillas entre bandas de marginados y corazones rotos, de un modo de vida ya extinguido, de esa extraña simbiosis entre la música negra y los sonidos del blanco.

Tengo que hacerlo ya. Y tengo que sonar duro, arrollador, apasionado. Tal vez no me quede mucho tiempo. Me han diagnosticado un cáncer de lengua y necesito cantar y tocar mientras pueda hacerlo. Los matasanos dicen que la medicina ha evolucionado mucho, que hay posibilidades, pero, ¿no dicen eso siempre? Al pensar en esto me quedo un momento inmóvil, como muerto, tal vez preparándome para lo que puede llegar. Un viento frío despeina mi tupé e involuntariamente pienso en mi colega de golpes musicales Sean Costello, demasiado rápido, demasiado pronto, susurro involuntariamente.

Me sacudo el mal rollo de encima. Vuelvo con la banda, el ambiente quema, Bourbon, cerveza fría, cigarros, humo, sudor amplis al diez y la música volviéndome eterno durante tres minutos. Ya sé como acabar el disco, lo comento con los chicos, todos de acuerdo, como no.

Las baquetas marcan el tiempo y nos lanzamos sin frenos a por una versión de los AC DC. “The Rocker”, ¿Cómo no? Eso es lo que soy, eso es lo que seré. Mientras haya electricidad, cerveza y tabaco y tú ahí fuera para escucharme.



Nick Curran & The Lowlifes - Tough Lover

Nick Curran & The Lowlifes - Reform School Girl

Nick curran & The Lowlifes - Baby You Crazy


6 comentarios:

The Mother Of Norman Bates dijo...

Bravo!!! Clap, clap, clap, clap...... (salva de aplausos) ¿Que más se puede decir?

TwoHeadsOneBrain dijo...

Me congratula tal efusividad. En serio, se agradecen mucho los comentarios. Un abrazo.

Erika dijo...

TwoHeads,estas poniendo con los articulos el listón muy alto,me uno a los aplausos de The Mother..
Hablando de portadas,me parece muy buena la foto de ésta.
Y que decir de Nick Curran,cañero cañero.. me gusta. Mención especial al saxofonista y al contrabajo,muy muy buenos..

The Mother Of Norman Bates dijo...

Al loro gente: hablando de lo de la portada que menciona Erika, si buscais en google imágenes de éste disco, en realidad hay dos portadas. Ambas atómicas, por cierto. Y ya sabes, Twoheads lo que opino de una buena portada. ¿sabes algo? Besitos.....

Erika dijo...

Mother.. A mi me gusta mucho más la primera portada.Es más sutil.

Y algun día ya nos contarás a los demás "Qué Es Lo Que Opinas De Una Buena Portada.."

Saludos

TwoHeadsOneBrain dijo...

Mami: He visto la otra portada de Nick Curran y he de decirte que me gusta mucho, pero estoy con Erika,esta es como mas insinuante...aunque las dos son chulas de narices....todavia no se nada mi mamasita.... Saludos a todos brothers.