jueves, 5 de junio de 2014

Matty James: Es Mi Rock N´ Roll



Es un tintineo de cascabeles que se tornan eléctricos cuando comienza a bailar.
Es lo que trae las tormentas en las tardes de verano, ese comenzar de nuevo tan puro, tan fresco y necesario.
Es la mirada de la zingara, su danza, su risa, como si la Esmeralda de la obra de Víctor Hugo se colgase una Gretsch blanca, de esas de media caja,  y se conectase a un Marshall con los potenciometros al diez, o al doce.
Es una canción cantada con acento de Absenta, de esas que hablan de cruces de caminos y los pactos que en ellos se hacen,de atravesar páramos del alma bajo tormentas de Bourbon y sudor, de amores de callejón y de amaneceres que se tambalean junto a noches pasadas de vueltas. Y, siempre, siempre...de Rock N Roll.
Cuando ella se mueve es como ver todos los bailes del mundo al filo de la navaja en uno solo. Cuando danza la vida se afina en La mayor y todo comienza de nuevo, esplendoroso, por primera vez.

Y hoy su baile encaja a la perfección, como un guante de seda, con la música del irlandés Matty James.
Una banda sonora perfecta, cruda, carnosa, efervescente. Su música se confunde con la de Matty James e ilumina mi vida como un foco el escenario. Cada risa suya es como un Riff que me hace a mi un Raff.
Hago mías canciones como " Don’t Turn Your Light Out On Me", "Same Old Me (Brand New You)", " By The Cold Light Of Night" o "Uncertain Times"  porque son suyas, porque son ella.

Tan sencillo, tan honesto, tan vivo, tan refrescante tan glamouroso y necesario como poder gritar afuera lo que que te arde dentro. Igual que la música del de  Fermanagh, en Irlanda del Norte y el disco de larga duración con el que debuta. Tras un magnifico EP del año pasado llamado "Uncertain Times" con cinco deliciosas y adictivas canciones como " A World Away", "State Of Mind" o "Someday" el multinstrumentista nos ofrece este maravilloso tratado de Rock N Roll cargado de rimmel y pachuli, de sudor y Bourbon, de acústicas desvencijadas y guitarras eléctricas de media caja que aúllan su Rock N Roll callejero y sudoroso que enarbolan orgullosos su sonido garitero y decadente. Diez canciones que hacen de este "Last One To Die" una rosa de vertedero, un poema declamado en cementerios, una risa alcohólica que se eleva en los amaneceres vagabundos con los que muchos soñamos.

Como solista, Matty James ha cultivado un sonido que, al igual que la criatura literaria que parió Mary Shelley en 1818, es, a partes iguales, romántico y perdido, garitero y buscabullas y pura alama apasionada. Mientras, se afana en realizar un trabajo diario duro e intenso, el irlandés ha ido creando un equilibrio sin esfuerzo entre el tumulto de los amores perdidos y ganados y las alegrías poco profundas del primer cigarrillo del día, de la noche perdida, del amor que se desvanece, su mezcla de Rock N 'Roll borrachuzo y adictivas baladas de una intensidad y belleza memorables ha ido creando un sonido característico que engancha y emociona.
 Tomando como referencia a viejos  y desvencijados trovadores como Tyla de The Dogs D'amour, el cual colabora en la canción que da título a su nuevo disco, Willie Deville y Johnny Thunders, Matty realiza en un entorno acústico e  íntimo obras que se deben escuchar en esos momentos en que la vida te reclama un sosiego doloroso y, a la vez, placentero. No en vano, Matty inició su carrera discográfica como solista, tras abandonar a la banda Philty Angels, con dos EP,  "Another Night In Solitary' (2012) además del ya mencionado  "Uncertain Times" y  "Live Acoustic Rock N 'Roll Vol. 1, disco que ofrece lo que reza el título.

Matty James camina por bosques espesos donde los gitanos del Rock N Roll practican sus aquelarres eléctricos y cantan a deidades pasadas pero nunca olvidadas como New York Dolls o Rolling Stones.
Las huellas petrificadas en el barro seco de los caminos circundantes señalan pasos antiguos de botas de punta de aguja, de botas de piel de serpiente, de danzas salvajes a la luz de una luna vagabunda, de cuero y seda. Y en los carromatos, cuelgan las camisas piratas, los fulares de colores locos, los chalecos y las casacas polvorientas de tantas noches de Rock N Roll.
Hay una atmósfera de incienso y pachuli, de hogueras que calientan el alma y de cigarritos de la risa, como cantaba el poeta, que atrae y engancha. Todos los sombreros extravagantes, los anillos y los pendientes, los abalorios y los ecos de tanto Rock N Roll al alcance de las manos y del corazón de Matty James, hace que su música se impregne de todos esos grandes perdedores que arrastran sus glorias y sus miserias por los garitos y los callejones de las ciudades. Los Tyla J. Pallas, los Michael Monroe, los Johnny Thunders, los Willy Deville, los Spike, los Jacobites, los Andy McCoy...todos esos zingaros que cantan canciones perversas a la luz de lunas llenas donde ella danza hasta que el sol se abraza a su cuerpo y sonrie como una estrella recién nacida. Canciones que dicen que ella es música, que es danza fuego y amanecer...que es mi Rock N Roll.





5 comentarios:

Alberto Secades dijo...

Buenísimo.
"State of mind" es la bomba.
Gracias.

21st Century Schizoid Man dijo...

Cojonudísimos enlaces y espectacular entrada. Le echaré un vistazo, ¡bravo!

Carolynn Underground dijo...

Me encanta, su música, su ropa, su maquillaje, sus sombreros su desparpajo, sus piercings y tattoos, weeiiiii... esa maravillosa locura, que suda Rock and Roll y que como canta el poeta ;) golpea mis venas.
Maravilloso
Un beso tras otro

bernardo de andres herrero dijo...

Me ha encantado State of mInd cancionaza

TwoHeadsOneBrain dijo...

Queridos amigos..puro Rock N Roll vuestras palabras..Maravillosa locura como dice acertadamente mi amada Carolynn..Todo cancionacas, todo Rock N Roll y para eso estamos por estos lares Vosotros en vuestros salones de baile particulares y yo en el mio y en el de quien quiera aguantarme...
Weeeiiiiii..para todos y para ella...