lunes, 10 de diciembre de 2012

Planet Of The Abts



Atención, pregunta:  Se abre el telón, y aparecen desperdigados por ahí los siguientes objetos:  varias trompetas, unos cuantos saxofones, un órgano Hammond, el Dark Side Of The Moon de Pink Floyd, el Electrid Ladyland de Jimi Hendrix, una guitarra eléctrica, un pedal de distorsión, un caleidoscopio, una batería, una pila de Marshalls, un tripi, un bajo atronador, unos pantalones de campana, el primer disco de Black Sabbath, un póster de Hawkwind……  Se cierra el telón.  ¿Cómo se llama la película?

Dificilillo, ¿eh?  Pues bien, ahí va la respuesta:  Planet Of The Abts, (gran título por cierto), una irónica parodia del nombre de la saga “Planet Of The Apes” (el Planeta De Los Simios en España), y se trata de la comida de coco psicodélicohardrockera más alucinante que he escuchado en mucho tiempo.  Capitaneada por Matt Abts, el simpático batería de Govt Mule, lo que aquí se escucha es una especie de medley  del panorama musical de los años 70, pero no limitado a una idea o un concepto de aquella época, no….  Lo que el Sr. Abts y sus colegas han hecho con éste disco es coger una cocktelera, introducir entera la década de los 70, mezclarla bien, y servirlo en ocho partes, ocho canciones que increíblemente, y teniendo en cuenta las influencias, tienen identidad propia, a pesar de que inevitablemente recuerden a tal o a cual banda (a veces incluso demasiado).


Para el que se acerque al disco por primera vez, escuchar el comienzo es un ejercicio de perplejidad.  Una lúgubre sección de viento irrumpe en los altavoces, y cuando el oyente todavía está en plan ”¿pero que demonios es esto?”, comienza un machacón ritmo que recuerda a los temas principales de películas como Misión Imposibe o James Bond, pero con el detalle de la sección de viento, que le da un nosequé difícil de explicar, pero que suena de miedo.  “Planet, Part.1” se titula la criatura, y el hecho de que abra el disco ya es una rareza en sí misma, porque no tiene mucho que ver con el resto.  

¿El resto?  Pues navega entre la psicodelia guitarrera de Jimi Hendrix (“Of The Hook”), los paisajes oníricos de Pink Floyd en “Dark Side of The Moon” (“Circus”, “Planet Pt. 2”), la contundencia de unos Black Sabbath (“Deep Into Self”), el blues rock potente de tipos como Pat Travers, Rick Derringer, o Pat Thrall (“Dressed Up Looking Fine”) o un ejercicio de Rock Progresivo como “Trying To Be Myself”, con el que termina más que dignamente la función.  Un montón de influencias que incluso pueden llegar a manifiestarse a la vez en una misma canción.  Especial mención al tono de la guitarra, menudo sonido se han sacado de la manga!!.  Lo dicho, la década de los 70’s enlatada en disco.

Un disco que no es ninguna novedad, tiene ya un año de vida, por lo que intuyo que Govt Mule, la banda madre, nos deleitará pronto con su nueva música.  Hasta entonces, no está de más amenizar la espera con discos como éste, o “Man In Motion”, el guapísimo disco que Warren Haynes sacó en solitario el año pasado.  Esperemos pues. 




2 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Tengo el disco desde que salio hace año un tiempo!Pues aun no me he puesto con el!Ahora ya me has despertado el gusanillo!!!
A+

santoro nick dijo...

Muchas gracias, un sonido peculiar, muy atmosférico, felicidades por tu blog!