lunes, 30 de mayo de 2011

IGGY AND THE STOOGES “Metallic KO” Historia de una agresión sonora


Odio, rabia, mala leche, mala hostia, cabreo, enfado, ira, Iggy and The Stooges: Metallic KO. Dentro del diccionario de sinónimos podrían convivir tranquilamente todas y cada una de las definiciones anteriormente descritas, y se podría añadir el título del disco que nos ocupa, ya que nada mejor que eso es lo que transmite este “tour de force” sonoro. Los Stooges siempre lo dieron todo sobre un escenario, pero lo aquí documentado escapa a todo pronóstico y comprensión.

Todos conocemos las hazañas de esta banda. La violencia e intensidad, tanto sonora como física con la que se comportaban sobre las tablas. Los golpes, arañazos, contorsiones, cortes auto inflingidos por Iggy, los insultos e increpaciones al público, la distorsión y el volumen…… todo ello significaba que la audiencia nunca salía indiferente de sus shows. Shows que raramente llegaban a buen fin, pues las intervenciones policiales eran una constante. Por ello era habitual que tras tocar dos o tres canciones se diera por finalizado el concierto con la policía dando hostias por todo el recinto. Lo lógico era que el público se mantuviera expectante ante lo que consideraban como algo inesperado e inaudito, y salieran finalmente con la boca abierta ante lo surrealista de la propuesta. El problema para The Stooges era cuando tocaban ante públicos hostiles y propensos a la pelea, ya que ni el público ni el grupo se cortaban la más mínimo, y eso es precisamente lo que se documenta en éste disco.
El crítico Lester Bangs denomina al álbum una "documentación del holocausto Iggy en su forma más nihilista fuera de control". Esta fue su experiencia:


“La audiencia, que consistía en gran parte en motociclistas, fue inusualmente hostil, e Iggy como de costumbre, alimentado por esa hostilidad, le dio vuelta a la situación y la absorbió en una aterradora simbiosis extraña. "Muy bien", dijo finalmente tras interrumpir una canción a la mitad "bien, éstos gilipollas quieren oír “Louie, Louie , pues nosotros le daremos “Louie, Louie ". Así que los Stooges iniciaron una extraña versión de "Louie Louie", incluyendo nuevas letras improvisadas por Iggy: "puedes chuparme el culo / motero maricón", etc… Pero ahora el odio en la sala avanza como una enorme ola, e Iggy señala un provocador que ha sido particularmente ofensivo: "Oye, cabrón, como me interrumpas una vez más iré allí y te patearé el culo." "Vete a la mierda, que poco punk", responde el motorista. Así que Iggy salta fuera del escenario, pasa por el medio de la multitud fuera de sí, enzarzándose en una pelea con el motero, poniendo fin al show, y acabando en una habitación de hotel acompañado de un médico. Entro en el vestuario, donde me encuentro con el gerente del club dispuesto para golpear a quien sea de la banda. Al día siguiente, la banda de motociclistas, que se llaman a sí mismos los Scorpions, llama a la emisora WABX-FM y prometen en antena matar a Iggy y los Stooges si tocan en el Palacio de Michigan, el jueves por la noche. Al final nadie murió, pero Metallic KO es el único álbum de rock que conozco donde se puede escuchar el lanzamiento de botellas de cerveza contra las cuerdas de una guitarra”.


El álbum debe su popularidad, aparte de a lo histórico de lo grabado, a la fecha de su lanzamiento, durante la primera oleada del Punk, lo que contribuyó a vender más de 100.000 copias en Estados Unidos solo en su primer año. Lo cual no deja de ser paradójico, ya que el grupo ya no existía, los trabajos anteriores habían tenido muchas menos ventas, y lo más importante: en realidad se trata de un disco pirata!!!! Eso sí, uno de los piratas más famosos de la historia. Posteriormente James Williamson se hizo con las cintas originales reeditándolo, y actualmente se considera un disco semi-oficial dentro de la carrera de The Stooges.

Básicamente lo que aquí nos encontramos es la grabación del último show que dio el grupo (hasta su reunión en 2003), el día 9 de febrero de 1974 en el Michigan Palace de Detroit. Durante años ha sido editado en diferentes discográficas, con diferentes formatos, y parece ser que lo único que se ha respetado ha sido la portada. La edición que hace unos pocos años hizo Munster Records y que es la que yo tengo, resulta espectacular. Carpeta doble plateada, doble vinilo de 180 gr. y en el interior un póster de Iggy en acción. También se ha editado otra versión con el añadido de un show anterior del 6 de octubre 1973 grabado en el mismo lugar. ¿Las canciones? Que mas da…… aquí lo que importa es lo que suena, no las canciones, valga la paradoja. Pero siendo la gira de Raw Power podéis imaginaros el tipo de material que tocaban: “Gimme Danger”, “I Got Nuthin’”, “Heavy Liquid”, “Raw Power”, “Search & Destroy”…. Eso sí, aviso para navegantes: es un pirata, o pirata semi-oficial, como queráis llamarlo, por lo que la calidad de sonido es mala. Las canciones se escuchan bien, pero no esperéis un directo al uso. Eso sí, como documento histórico es impagable.

viernes, 27 de mayo de 2011

Steve Labate: La sombra de los Replacements es alargada, II


Cuando uno es joven y ama la música, lo primero que quiere es sonar como esa banda o ese músico al que adora. La mayoría de las veces, todo se queda en un sueño que se diluye frente a una realidad pertinaz que se empecina en mostrarte la cara más fea y amarga de eso que llamamos vida. Sin embargo al margen de hacer condenadamente bien esa máxima que escribió no sé quien de que la gente está demasiado ocupada, bien muriendo, bien naciendo,; se da la milagrosa circunstancia de que algunos tipos cumplen sus sueño y acaban tocando su propia música y, aquí viene lo cojonudo, sonando muy parecido a aquella banda que te hacia vibrar. A mí, personalmente, uno de los grupos que más he seguido y adorado y de los que siempre quise hacer versiones y sonar como sonaban ellos, eran The Replacements.
La banda lo tenía todo. Sonaban bien sin ser excesivos, tenían melodía y guitarras sucias, estridentes y poderosas. Tenían grandes canciones, ironía y muy mala leche. Se auto titulaban como:”La mejor banda amateur del mundo” y a fe mía que lo eran. Eran mi grupo de cabecera. E, imagino, que lo mismo le debía de pasar al colaborador de la revista norteamericana “Paste”, colaborador, asimismo, de libros dedicados a bandas como Drive By Truckers y Wilko y flamante padre de un magnifico disco titulado:” The Dead Art Of Letter Writing”, (Maravilloso título, por cierto) Steve Labate, originario de Atlanta, Georgia. E iniciado en esto de la música con este Álbum de debut.

El autor habla con sorna del parto del disco y alude a cosas tan variopintas como:”Un apartamento incendiado, un matrimonio, un divorcio, tres rupturas, una suspensión de seis meses del carnet de conducir, un atraco a mano armada, la sobriedad, un perro adoptado, dos amplis quemados, tres baterías, cuatro bajistas, un club favorito quemado docenas de pastelillos Shepard, miles de rezos y tres años para hacer un disco de Garaje Rock al que la gente que lo oiga, según el autor, olvidará en dos semanas.


Algo del corrosivo humor de los Replacements subyace en la actitud de Labate. Pero con eso uno no hace un gran álbum, para eso necesita canciones y, afortunadamente, el de Georgia anda sobrado de ellas. En sus doce temas el autor se trabaja estilos tan variopintos como los Replacements del Don´t Tell A Soul o el All Shock Down, sobre todo si te oyes las geniales” Reckless Hearts” o “-Cellophane Rocket”. Dejando su amor por la banda época Tim o Let It Be con “-Cops In Alley” , “Wind Up Toy” o “-Rats Kellar”.

El autor grabó el disco en Nashville y esa impronta queda reflejada en canciones de la valía de “Serenity” o “-Brown Eyes Hell To Pay”.

Lo que logra Labate es enamorar al estar él mismo enamorado de la música que interpreta y del sonido Replacements que le inspiró y que persiste en todo el disco.

Me dijo una vez un gran dibujante de tebeos. “Si vas a imitar a alguien, por lo menos que sea bueno”

Steve Labate suena muy Replacements, pero posee su propia perspectiva del mundo. Y, aunque no fuera así, suena genial. ¿De verdad necesitamos más?

Steve Labate - Reckless Hearts

Steve Labate - Cellophane Rocket

Steve Labate - Serenity

miércoles, 25 de mayo de 2011

Guerrero Garcia : El placer de volver a casa de nuevo por primera vez


Imaginad el inmenso placer que supone para mí escribir y comentar un disco cuyo cantante es el añorado, al menos por este que suscribe, José Antonio García, el que fuese frontman de uno de los mejores grupos que ha dado nunca el Rock ibérico, los míticos , 091.

Os aseguro que cuando puse el cd y escuché los primeros acordes de la canción “Mundo Al Revés” ya sonreía; pero fue sentir el chorretón de voz de J. A. García, el sentir como se come la canción y la eleva al cielo del Rock N roll, cuando mi corazón se salió del pecho y se puso a cantar la canción junto al puñetero bafle, cosa que no me importó, si soy sincero, ya que en aquel momento sólo necesitaba orejas para escuchar y boca para sonreír y tararear.

Guerrero García nace en la ciudad de Granada con José Antonio García como factótum de la banda. Después de su larga trayectoria como vocalista y armónica de 091, grupo con el que publicó siete discos de estudio y un disco en directo, José Antonio fue miembro de los grupos Sin perdón y Mezcal y es en el año 2004 cuando junto con Tony Guerrero, crea Guerrero García. En ese momento se unen a la formación Carlos Muñoz (guitarra), David Santiago (bajo) y José Rueda (batería).

La banda se empieza a mover por la zona y graba un EP de cuatro canciones, algunas de las cuales son utilizadas por la banda en su primer disco de título homónimo y publicado en 2006, Este trabajo se grabó entre Granada y Madrid y fue terminado en Italia a cargo de la producción de Luca Germini, y del propio grupo.


En 2010, Guerrero García ficha con Diagonal Producciones, radicada en Granada y, a finales de 2010, el grupo se traslada hasta Guadalajara donde, de nuevo bajo la producción de Luca Germini y Carlos Muñoz y, de la mano del sello Diagonal Music, graban su segundo álbum “Preparados”. Este segundo trabajo supone un salto cualitativo en el sonido del grupo y eso que su primer disco es fantástico y posee canciones tan maravillosas como ”Camino Perdido”, “Tengo La Luna” o “Ella Es Un Bolero” y es difícil superarse el nivel creativo que posee uno. Sin embargo, te escuchas “Dentro De Ti” y, sobre todo, “Quiero darte” donde el cantante granaino canta como nunca ha cantado de bien. Y esto sí que es difícil; porque, superar lo que García hizo en 091 es, casi imposible. Sin embargo en las doce canciones que componen este “Preparados” es un compendio de estilos maravillosos donde desde un sonido propio se calzan unas botas llenas de rock, blues y country y elevan el nivel musical hispano a cotas donde ya era hora que estuviese.

A pesar de que Tony Guerrero se marchó en 2008, la banda ha logrado parir un discazo en donde los temas de puro Rock se dan la mano con letras hermosas y apasionadas. Constatando, este que suscribe, que no sólo el genial José Ignacio Lapido puso el talento y la imaginación a la hora de crear aquellas míticas canciones de la genial banda.

Es un PLACER, así con mayúsculas volver a escuchar a este cabronazo de voz arrebatada y emoción a flor de piel, arropado por una banda que suena como un trueno en el horizonte.

Bienvenidos Guerrero García…¿ para cuándo el tercer disco?


Guerrero García - Quiero Darte

Guerrero García - Botas De Piedra


lunes, 23 de mayo de 2011

Steve Jones : Fire And Gasoline


Mi primer contacto con éste disco, mi primera noticia de su existencia, fue cuanto menos curiosa. Acababa de comprar un CD, el “Lies” de Guns & Roses creo recordar, y al llegar a casa y quitarle el plástico, la sorpresa fue que en el interior de la caja, el CD que venía era éste de Steve Jones. ¿Steve Jones? ¿Que narices hace aquí Steve Jones?, pensé. Si la caja estaba precintada…. Cómo llegó allí es un misterio, tanto para mí como para el dependiente de la tienda de discos donde lo compré. En cierto modo la conexión Steve Jones/G’ N’ R existía, como veremos más adelante. Meses después llegué a escucharlo en varias ocasiones en el garito donde nos juntábamos los amigos a echar unas cañas, y la verdad es que me gustaba mucho como sonaba, pero seguía sin prestarle mucha atención. Varios años más tarde, mi compadre Tim de Atlanta, del que ya os he hablado aquí en alguna ocasión, en una de sus visitas a éstas tierras me regaló la edición americana del CD, y fue entonces cuando me enganché de por vida.


El disco en sí estaba condenado al fracaso comercial incluso antes de su edición. Steve Jones no era una figura lo que se dice popular entre el público de la época, pero sí entre los músicos. Desde la extinción de los Sex Pistols sólo las pequeñas colaboraciones aquí y allá le habían mantenido en un cierto nivel de popularidad, la más importante la grabación de “Instinct” de Iggy Pop y su correspondiente gira. Eso sí, seguía siendo una leyenda. El estilo que nos proponía en ésta nueva aventura era Hard Rock angelino clásico, nada que objetar, de no ser porque se grabó y salió al mercado en 1989, justo cuando el grunge comenzaba a abrirse paso a patadas en el panorama musical llevándose por delante a la mayoría de bandas de Hard Rock, o Hair Metal como lo llamaban entonces. En el librillo y las fotos promocionales se nos muestra una imagen del inglés totalmente alejada de los Pistols, musculoso y con una larga melena, toda una declaración de principios. El CD es una macarrada total, la lista de colaboradores te deja sin habla, es un All Star en toda regla, y si llega a salir cinco años antes seguro que en la actualidad estaríamos hablando de otro Steve Jones (posiblemente más rico). El inicio con “Freedom Fighter” arrasa con todo, con esa voz tan personal emparentada con Lemmy. Con “We’ re So Saints” llega la primera colaboración, canción compuesta a medias junto a Nikki Sixx (que toca el bajo y hace coros, por supuesto). En “Trouble Maker” quienes colaboran en la composición son nada menos que Rose Tatto, y eso se nota. “Leave Your Shoes On” y “Get Ready” están escrita junto a Ian Atsbury (The Cult), que también canta y hace coros en todo el disco. Pero lo mejor es la versión que se monta de una desconocida, o no habitual, canción de los Pistols, “I Did U No Wrong” en la que se reparten los coros Astbury y Jones, y la voz principal corre a cargo de Axl Rose que literalmente se deja la garganta. No tiene nada que ver con la original, si ésta canción hubiera estado en el “Apettite….” no hubiera desentonado en absoluto. El resto del material son canciones originales de Jones, himnos ideales para bikers y convenciones de Harley Davidson, para que os hagáis una idea. Como postre incluye una versión del “Suffragette City” de Bowie que consigue que terminemos la audición con una sonrisa en el rostro. Las guitarras del CD, además de Steve, corren a cargo de Billy Duffy de The Cult. Menuda pandilla, ¿eh?.


“Fire & Gasoline” actualmente suena igual de bien, no ha perdido fuerza con el paso del tiempo, y si bien en su tiempo fue bastante incomprendido, ha acabado convirtiéndose en un disco de culto. Un clásico del Hard Rock.

Como curiosidad decir que, si hacemos caso a las biografías que corren por ahí, el señor Jones es un cleptómano. De hecho el equipo utilizado en las grabaciones de Sex Pistols fue robado a Bob Marley durante su visita a Londres. (¿Os imagináis a los Sex Pistols en un concierto de Bob Marley?). Otras de sus famosas víctimas serían Roxy Music, Rod Stewart, o Keith Richards. Pero su mayor logro, según cuenta la leyenda, fue robarle una Gibson Les Paul de color crema al mismísimo Mick Ronson, en un concierto de David Bowie, cuando los Pistols se hicieron pasar por miembros de su roadcrew. Guitarra con la que se le ha identificado durante toda su carrera, y precisamente con la que sale en las fotos del librillo interior de éste CD. Incluso se cuenta que Malcom Mclaren aceptó ser el manager de los Pistols por miedo a que Mr. Jones le robara. Luego ocurrió justo lo contrario, lo que son las cosas……..

Steve Jones - I Did U No Wrong

Steve Jones - Fire & Gasoline


viernes, 20 de mayo de 2011

Ben Arnold : Un café,un cigarrilllo y Ben


Desconocido, magnífico y previsiblemente olvidado por los pocos que sepan de él si no nos ponemos a ello los que andamos por los Blogs, que, querámoslo o no, revitalizan la música infinitamente más que lo que lo hace y lo hará nunca la monstruosa industria discográfica.

Ben Arnold es uno de tantos grandes autores con talento que, desgraciadamente queda eclipsado por lo que sea que ahora reclama la masa.

Arnold colabora con la banda US Rails y, a un tiempo, mantiene unas prolífica carrera en solitario que ha dado paso, desde los años noventa, a siete increíbles discos que hablan mucho y bien del músico de Phyladelphia. Pero el talento de Arnorld no se circunscribe a sus discos y el músico es capaz de juntarse con una serie de autores de su ciudad y crear la mini-mega banda 4 Way Street compuesta por el propio Arnold, Joseph Parsons, Jim Boggia y Scott Bricklin. Los cuales entre 2003 y 2004 realizaron una serie de conciertos al más puro estilo Crosby, Stills, Nash Y Young; plasmando un disco publicado en 2003 que llevaba por título:” Pretzel Park”.

Después de la banda el ritmo compositivo e interpretativo de Arnold continua en constante progreso y colabora con músicos como Joseph Parsons, Tom Gilliam y con un viejo colaborador de 4Way Street, el batería Matt Muir en el proyecto Pistol For Ringo.


Las once canciones de este séptimo disco de Arnold es un genial combinado del llamado blue-eyed soul, combinado con sonidos piano rock y pedacitos de Blues Folk-Rock y cierto acento Americana.

“Depend Of Love”, "Love Don't Lie" y el magnífico "Fishin'" al más puro estilo Randy Newman. Músico este, que es un referente en este genial álbum el cual produce junto a la inestimable colaboración de su guitarrista cómplice desde hace años, Barrie Maguire.

Nunca lo verás como portada de revista, ni nombrado en radio formulas o radios de esas ssseeeleccctasss en las que, no entra ni el bigote de una gamba si su locutorrrrr dirigente no lo acepta. Pero lo indudable, lo seguro es que si te escuchas cualquier disco de Ben Arnold, vas a disfrutar de la MUSICA, así, con mayúsculas.



Ben Arnold - Baby Let The Tears Roll Down

Ben Arnold - Slow Learner