lunes, 6 de febrero de 2012

CANCIONES PARA UNA VIDA (3º Parte)


Todos hemos tenido algún primerizo héroe musical, aquel que te marcó porque el suyo fue el primer disco que compraste, o porque lo viste en directo y flipaste como los críos (bueno, es que eras un crío), aquel que te dejó huella como las cicatrices.
A principios de los años ochenta, ese peligroso virus llamado Rock And Roll se había empezado a apoderar de miles de chavales de Pamplona y sus alrededores. Chavales que contábamos con 15, 16, 17 años, y que ya empezamos a seguir a las bandas que por aquí se iban formando. Pabellón Negro, Tensión, Eros, Mugre, Porkería T, Farenheit, Camelot, Barricada, Kafarnaun, Ligarza, las chicas de Belladona….. una gran cantidad de gente haciendo sus cosillas, mucha si tenemos en cuenta la población de Pamplona….. El boca a boca era suficiente para promocionar los conciertos, que se celebraban en lugares que han quedado para la historia del rock Pamplonés: el Parque Antoniutti, la Plaza del Rastro de la Txantrea, la Plaza de Orvina, los modestos escenarios de las fiestas de los barrios, la Plaza Ezkaba, el Toxo Gorri de Ansoáin….. Por estos sitios pasaron la casi totalidad de los grupos locales.
Entre toda aquella tormenta musical, había un grupo que a mí me encantaba, asistía a sus actuaciones sin pensármelo dos veces cada vez que confirmaban un bolo: se llamaban Tubos De Plata. Llevaban más tiempo rulando que los demás, eran como los hermanos mayores del resto de bandas, y tenían una excelente calidad musical para los tiempos que corrían, a pesar de que sonaban, quizás de forma premeditada, de forma cruda y directa. No eran heavys, no eran punkys, no eran rock urbano. Eran Tubos De Plata. Lo que más llamaba la atención era la voz de Jose Miguel, su cantante. Fuerte, chillona, única, algo parecido a un desafine perfectamente controlado, y los secos riffs de guitarra de Luis Pardo, del que no sé dónde he leído que formó parte de una de las diferentes formaciones de los míticos Tapimán (aunque ese dato a mí no me suena). Poco a poco se convirtieron en una especie de ídolos locales, actuaron mano a mano con Barricada en el Pabellón Anaitasuna, compartieron escenarios con el resto de grupos en Pamplona y alrededores, y ya tenían una fama más que merecida.


Editaron un single, “Luz Verde/Dando Bandazos”. “Luz Verde” se convirtió de inmediato en el tema clásico, en el himno de la juventud roquera pamplonesa. Hoy en día todavía encuentro amigos que me cantan el estribillo cada vez que sale el nombre de Tubos De Plata a relucir. Posteriormente compartieron disco con Eros y Camelot en el que metieron tres nuevas canciones: la trepidante “Laberintos”, la rockera “La Bestia”, y la joya del disco, “Cicatrices”, canción que me tuvo enganchado durante años, en mi modesta opinión la mejor canción parida en Pamplona en aquellos años. Increíble tema, en un principio triste y dramático, con un aire a Pink Floyd, y que va subiendo poco a poco hasta acabar a guitarrazo limpio convertida en una tormenta eléctrica. Una de las canciones que más y mejores recuerdos me traen de aquella época.
Total, que a las puertas de entrar a grabar su primer Lp, inesperadamente deciden dejarlo, desaparecen del mapa, y dejan el mundillo musical pamplonés con el escaso bagaje de cinco canciones editadas en plástico, y un video casero que circula en You Tube, “Sorpresas En La Noche”, canción bastante dura, en la que rozan el heavy metal. Fin de la historia. Posteriormente circuló por ahí la maqueta de lo que iba a ser el disco, maqueta que se podía conseguir en cassette en tiendas de discos locales, pero llegué tarde y desde entonces estoy buscándola sin resultado (por cierto, si alguien me puede decir como conseguirla, le estaré eternamente agradecido). En la actualidad, escucho por ejemplo a Barricada y lo disfruto (no olvidemos que Barricada es LA BANDA pamplonesa por excelencia). Pero cuando pongo en el tocadiscos a Tubos, me vienen a la cabeza instantáneamente aquellos tiempos, eso es lo que me transmiten. Es curioso como cuando me junto con amigos que vivieron todo aquello, todos, absolutamente todos, pronuncian las mismas palabras: “Joder tío, Tubos de Plata, que buenos eran, ¿te acuerdas?”. Por lo menos dejaron huella, que no es poco.


Tubos De Plata - Luz Verde

Tubos De Plata - Cicatrices


5 comentarios:

Edumtr dijo...

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manel dijo...

Todos tenemos alguna banda local especial de cuando empezábamos a interesarnos por esto..En BCN hubo muy buenas bandas a las que agarrarse..Bandas a las que escuchas ahora y te llevan en volandas hacia unos tiempos apasionantes de descubrimiento y emoción. Bonito texto. Saludos.

Addison de Witt dijo...

Hombre en aquellos mediados ochenta un servidor se volvio loco, como no podía ser de otra manera en aquel Bilbao, de las combativas bandas de Rock Radikal Vasco, Kortatu, Baldin, La Polla y demás... Hace años que no escucho nada de esto pero en aquella época marcaron mis primeras salidas nocturnas y los primeros pedos adolescentes... Buen post, y si que suenan bien estos Tubos de Plata.
Saludos.

TwoHeadsOneBrain dijo...

Se me agolpan los recuerdos Mami.....Ya lo creo que suenan bien los Tubos de Plata, y en directo eran la bomba joder,la pena es el poco legado que nos dejaron....
En fin, buen post Mami.

Adrián González Saiz dijo...

Quizás te interese un programa en el que entrevisté al ex-bajista de los "Tubos de plata" en una radio libre de Oviedo, llamada Radio QK. http://dias-sin-huella-qk.blogspot.com.es/2012/10/especial-tubos-de-plata-191012.html Un saludo! Muy buen blog, te enlazo.