miércoles, 9 de marzo de 2011

John Popper & The Duskray Troubadours "La brillante luz del ocaso"


Llevamos tres meses de este año y uno de esos discos que que uno busca con una sonrisa está en mis manos. El deseo de decir: ¡joder! que pedazo de disco acaba de sacar John Popper¡ Si, ese John Popper que cantaba y tocaba la harmónica en los Blues Traveler. Aquella fantástica banda de finales de los noventa y primeros diez del nuevo siglo.
Lejanos ya, afortunadamente los últimos discos de la banda y ese proyecto fallido de Popper en solitario y, para mi, sus discos sin horizonte. Este “Oldrocker” recién nacido en un soplo de aire fresco y, sobretodo, limpio que eleva las orejas y el alma de quien escucha las doce canciones que el magnifico cantante y su nuevo grupo, apasionados y técnicamente soberbios que recrean un maravilloso compendio de músicas que se pasean por el Rock, el Americana, el Soul y los sonidos más eminentemente norteamericanos.
No sé si Popper pensará lo que este disco me dice a mí; pero me da la sensación que el de Cleveland, a aprendido la lección y se adentra en un bosque más sosegado y, sobretodo, alejado de toda pretensión de ganarse al gran público o hacerse un grupo de seguidores, habitualmente, alejados del sonido que el ex –Blues Traveler sabe hacer a las mil maravillas.
Sólo escuchar su primer tema: “Loves Has Made It So”, compruebas que estas en un lugar maravilloso y lleno de luz, agua fresca y verdes colinas encuadradas entre frondosos y centenarios árboles del medio oeste norteamericano. La canción es de esas que te reconforta y pinta la sonrisa en la cara para todo el día a la vez que coloca unas gafas que hacen que veas el mundo, al menos durante cuatro minutos y veintidós segundos, más limpio, más inocente, más luminoso.
Pero una canción no hace un álbum. Y Popper y sus Duskray Troubadours saben como parir once canciones que te llevan de la mano por ese campo húmedo y radiante que es la música bien hecha. Realizada a partes iguales de amor, talento, pasión y buen gusto.
“Somenthing Sweet” se viste de ese Soul sosegado y lleno de elegancia que los grandes de los sesenta y setenta supieron plasmar. Y ese espíritu sigue entre las notas de la vacilona “Don´t Tread On me”. Popper pasa con naturalidad del Soul Rock al Americana y ritmos más suaves con elegancia y mucha distinción que queda reflejada en temas como “What Can I Do For You” o “End Of The Line” con interpretaciones del cantante y la banda que le ponen a uno los pelos de punta.
John Popper está de nuevo entre nosotros y con una salud musical envidiable. Ojala que permanezca con nosotros durante tiempo y nos siga ofreciendo discazos como este. Sólo me queda parafrasear al magnifico y ya desaparecido filósofo mexicano Mario Moreno Cantinflas:-“Grasias mi gordo”

John Popper & The Duskray Troubadours - Love Has Made It So

John Popper & The Duskray Troubadours - Make It Better


7 comentarios:

Rafa dijo...

Me das una alegría, porque para mí Popper siempre fue una referencia, y últimamente había perdido el rumbo. Si sus primeros discos con BT son una maravilla, e incluso su primer solitario (Zygote) está más que bien, sus últimos proyectos han sido terribles. Flojísimos los últimos álbumes de BT, infumable el John Popper Project, y tampoco me sedujo demasiado aquella megabanda llamada Frogwings...

Vamos a ver si con los Duskay Trobadours se redime, no sabes cómo deseo que si.

Saludos desde la Calle del Bourbon.

TSI-NA-PAH dijo...

Buena noticia, se le echaba de menos.Justamente el otro dia estaba con aquel mitico "Four" de los Travellers!
Un abrazo

RAFA dijo...

escuche el primer tema por Amazon y no me dijo demasiado..pero el video me ha gustado mucho. Voy a investigar más a ver que tal. Gracias,

J.M.B. dijo...

No está nada mal, no sabía que hubiese sacado este disco. Gracias!

Un abrazo

manel dijo...

Pues habrá que ver si Popper ha enderazado el paso. Que andaba bastante errado últimamente. Saludos.

Joaquim dijo...

El Popper anda recto recto, enderezado totalmente, ¡peaso disco!

Anónimo dijo...

estupendo disco gracias con el alma