miércoles, 14 de enero de 2015

Lichis: Como serpiente Mudando Piel


Acepto las criticas. En serio, Considero necesario que alguien ajeno te diga que vas con el culo al aire y que, desde luego, no es un culo tan bonito como para andar exhibiéndolo.
Decía Jules Renard al respecto de la critica: "Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener" Y yo, desde luego no me veo capaz de criticar a nadie en este blog. Por eso los discos que aparecen aquí, son discos que me gustan. Y acepto a personas, personajes y personajillos que denosten este sitio amparados por el anonimato. 

Y de criticas, ataques envenenados y malafolla envuelta en potestad y palabrería del final del mercadillo sabe bastante Miguel Ángel Hernando, alias Lichis, alias el tipo aquel de La cabra Mecánica, alias el nuevo post del blog necesario, para odiarlo, criticarlo e, incluso, amarlo de Necesito un Rock And Roll.

 Con "Modo Avión", Lichis ha vuelto a la música, tal vez ilusionado por primera vez en años. No solo a componer, sino hacia la música en directo tras más de seis años trabajando en el estudio de grabación y produciendo discos de otros proyectos musicales. 

En su nuevo disco, fusiona sonidos como el Country, el Americana y el Blues con esas letras vitriólicas y cargadas del mejor de los sarcasmos y la más afilada de las ironías.

Grabado en Estados Unidos con músicos de altura que han colaborado con notas de esos que copan las portadas de las revistas y hacen babear a los críticos, hipsters, y profesionales de oficios liberales, el disco de Lichis es un disco bonito. Si, esa es la sensación que me queda tras escucharlo. Buenas canciones, buenas letras, algún estallido de glorioso talento y pedacitos del chaval este que se reinventa con acierto en las diez canciones del álbum.

"De todo lo que he hecho, este es mi primer disco autobiográfico", dice el músico. y es cierto que en las letras, hay espacios donde se adivina la piel mudada y muerta de la persona que fue y se cansó de ser. 
Añade:"Las letras de este disco cuentan cosas bastante terribles pero quería que la música tuviera un aire más amable. El Blues y el Country afrontan el dolor desde una óptica menos dura". Y oyendo la obra uno atisba a los grandes músicos norteamericanos que han dejado miguitas de talento para que el de Barna construya temas intensos, profundos y cargados de una bonita tristeza que te empujan a escuchar las canciones una vez más.

Y termino extrayendo esta frase:"Cada año me cuesta más encontrar estímulos y encontrar algo nuevo que me sorprenda" Y amén a eso. En los blogs, en la música en donde quieras apuntar, nos empeñamos en llegar a lo inabarcable, a lo inconmensurable de ese día creyendo que viene en el contrato de vida que, al parecer, viene siempre con bonus track.
Entiendo al Miguel Ángel. ¿como plantas cara a la vida cuando expones tanto de ella a cada segundo, como sorprendes y, en donde encuentras el talento para sorprender?. Jules Renard decía, mira, hoy me ha dado por ahí, :"¿qué es nuestra imaginación comparada con la de un niño que intenta hacer un ferrocarril con espárragos?" 
Yo creo que deberíamos ser más sencillos en esto de la música y de la vida. Dice Lichis en esa canción maravillosa titulada "Salir a asustar" : "Ser felices con tan poco parecía demasiado".

 Al final, los paseos por la vida, las carreras por sus lindes, apretando los dientes del alma para que no se note el miedo, volviendo la cara una risa rota, una mueca rara, son pérdidas de tiempo que terminan por sufrir el cuerpo y el alma y que siempre acaban llegando, como las perdidas de orina  que nos esperan en una esquina cabrona de la vida.

“Televisión de madrugada”, "Salir a asustar", "Tics raros", que suena muy Tom Waits, o El Drogas más blusero, "Tan Felices" o “Enemigos”, una de esas canciones en las que se trasviste la desnudez emocional del autor en soledad dramática con una voz  rota como la historia que canta, acompañada de un piano que se ancla al corazón y lo fuerza a bombear más despacio “Por favor, para esta mierda, estoy dónde querías” gritan las primeras estrofas de la canción.
Melancolía vestida de pena. Risa socarrona asomando por el colmillo de la creatividad y un modo tan bueno o tan malo como cualquier otro para avanzar una casilla hacia la vida que queremos vivir.
".Dinero por nada",  "Tal vez Buenos Aires" o "Casi Rock and Roll" reflejan, lo quieras o no, partes de ti. Lo que has sido, lo que no quieres ser, lo que puedes ser o lo que nunca serás.
Lichis en Modo Avión, un gran disco...Espero vuestras criticas víboras.



1 comentario:

bernardo de andres herrero dijo...

las unicas criticas de este disco son altamente positivas para mi sorpresa me ha parecido magnifico