lunes, 19 de julio de 2010

Blue Cheer "Vincebus Eruptum"


Por fin!!! Acabo de adquirir en una tienda de discos (sí, discos, vinilo, todavía existen tiendas así) la reedición que acaba de salir al mercado del famoso disco de debut de Blue Cheer. Joder, que queréis que os diga, tras años intentando conseguirlo en formato original, fue como volver a la adolescencia. La presentación del Lp es una pasada, portada en relieve, todos los detalles del disco original, me sentí como cuando con 16 años pillaba las 800 pelas que tanto me costaba conseguir, y me iba a la tienda de discos a gastármelas en el disco al que anteriormente había echado el ojo. Era llegar a casa, ponerlo en el plato, colocar la aguja, y disfrutar de lo que sonaba por los altavoces mientras contemplaba la carpeta, portada-contraportada. Y si era carpeta doble, pues ya ni os cuento. Sí, ya lo sé, podría habérmelo bajado hace tiempo de Internet, pero éste es uno de esos discos que necesitaba tener físicamente en mis manos, tocarlo, escucharlo…. No se si me entendéis.

Porque el disco se las trae. Nadie en aquel lejano 1968 tocaba con tanta brutalidad como ésta banda. Sí, sólo es blues, pero tocado como nadie lo había hecho hasta entonces. Según he leído por ahí, los historiadores califican éste disco como precursor del Heavy Metal, y la verdad es que no andan desencaminados, es el equivalente a lo que Motorhead nos ofreció una década más tarde. Para empezar, tienen la osadía de destrozar un clásico como “Summertime Blues”, destrozar en el buen sentido del término, o sea, dinamitarlo, aniquilarlo, volarlo en mil pedazos de distorsión y mala leche, más rudo si cabe que la famosa versión del tema que hicieron The Who en el directo “Live At Leeds”. Vamos, que lo suyo no es un simple calco, está claro lo que querían hacer con la canción y lo hicieron. Es evidente desde la primera escucha que la calidad técnica y el virtuosismo no va con ésta gente. Lo que nos ofrecen es rock pesado despojado de cualquier arreglo o floritura. Escuchad por ejemplo la versión que hacen del “Rock Me Baby” de B.B. King, un blues clásico fenomenal que ellos convierten en lo más parecido al caminar de un mastodonte lanudo. El bajo en todo el disco es atronador, machacante, el término “bajo” se define en éste disco como en ningún otro. Espectacular. “Doctor Please”, “Parchmen Farm”, “Out Of Focus”, “Second Time Around”..…… psicodelia, guiños a Hendrix, improvisación, jam, caos. Son solo seis canciones, pero menudas canciones.

En la época se les calificó de malos, pésimos, desafinados, horribles, ruidosos….. pero lo cierto es que pocos grupos de entonces influenciaron tanto a quienes vinieron detrás, sobretodo en cuestión de actitud (¿Lemmy?). Demostraron que cualquiera puede hacer música si se lo propone, y eso es mucho. Si quieres convertirte en el ser más odiado del vecindario, conecta este artefacto a todo volumen y Blue Cheer harán el resto. Te echarán de la comunidad, fijo.

2 comentarios:

TwoHeadsOneBrain dijo...

Muy buena esa apreciacion de la version del Roc Me Baby "lo mas parecido al caminar de un mastodonte lanudo" definitorio de lo que luego seria el metal pesado etc, etc,...Un Saludo Brother

The Mother Of Norman Bates dijo...

"lo más parecido al caminar de un mastodonte lanudo", "lo más parecido a una taladradora neumática de la de las obras", "lo más parecido al trotar de un tiranosaurio hambriento"... anda que no hay definiciones que le vienen al pelo a la música de ésta gente.... saludos people!!!