martes, 23 de octubre de 2012

Jeff Lynne : Días de radio bajo cielos azules



Escribir sobre las nuevas obras de Jeff Lynne es escribir sobre uno de los creativos más importantes y talentosos del siglo XX, al menos para mí. Lo que supone para este blog la obra del británico son recuerdos maravillosos e inolvidables aferrados a melodías de una factura y un poder mágico que hacían palpitar al corazón, mirar por una ventana gris y ver, siempre, el cielo azul.

Decir que Lynne es un autor que está a la altura de Lennon y McCartney, de James Brown, de George Gershwin, de Igor Stravinsky o de Bruce Springsteen, por citar unos pocos de los más grandes autores musicales del siglo pasado, es un acto de justicia y de honor para con un músico tocado y amado por Euterpe.

Me resulta tremendamente absurdo y ridículo los comentarios de algunos genios de la razón absoluta que critican al desarrollador de aquel hito musical llamado ELO, que se sienten decepcionados porque Lynne ha sacado un disco, una declaración de amor, diría yo, de versiones de canciones que le hicieron vibrar y soñar cuando era adolescente, y una serie de re- versiones de un puñado de grandísimos temas de la orquesta de la Luz Eléctrica, pasado por la visión particular de un Lynne del siglo XXI, que mira las canciones de aquel Lynne del siglo XX y hace su particular interpretación de temazos como “Mr. Blue Sky”, “Do Ya”, ”Telephone Line” ,” 10538 Overture”,” Don't Bring Me Down”, “Evil Woman” o “Turn To Stone” entre otros.

Y si nuestro corazón no estaba ya lo suficientemente acelerado por escuchar esta ELO 2.0, Lynne saca al mercado “Long Wave”, toda una declaración de cariño y respeto hacia todas esas canciones que alimentaron el alma del joven Jeff con versiones de gente tan dispar como Charles Aznavour con “She” ,Etta James con “At Last”, Chuck Berry con “Let It Rock”, Charlie Chaplin con “Smile”, estándares americanos compuestos por Rogers y Hammerstein, el “So Sad” de los Everly Brothers  el “Mercy Mercy” de Don Covay o la magnífica e impresionante versión del “Beyond The Sea” del gran Bobby Darin. Sólo la Royal Crown Revue han estado a la altura al versionar este grandioso temazo. Y, Lynne, como no, lo borda.
El disco está interpretado absolutamente por Jeff Lynne, el cual toca todos los instrumentos, menos las cuerdas que corren a cargo de Marc Mann; Además de producir el álbum y mezclarlo junto a Steve jay.

Los críticos dicen que esto es una obra menor. Que 22 años después de su disco “Amchair Theatre” se esperaba algo más…los críticos, la mayoría, son idiotas. Si al escuchar este disco de Lynne no entienden lo que significa amar la música, no comprenden que no es necesario sorprender cada puto día de la vida con lo nunca visto, porque, desengáñate, eso no existe, ofreciendo al público una puta mierda intragable sólo por la necesidad de parecer original, entonces, olvídate de escuchar este disco y haz caso al tonto critico de turno que te llevará a escuchar a un aburrido con ínfulas existencialistas y más soporífero que ver un caracol subiendo por un espejo..

La música, como aquí la entendemos y amamos y, puede que también lo haga Jeff Lynne, es otra cosa. Es sentir, es emocionarte, es recordar. Es la nostalgia de aquello que te hizo un poquito más, la persona que ahora eres.
Después de haber grabado canciones inolvidables, de esas que permanecerán en el tuétano del alma hasta los últimos segundos de la vida, ¿alguien tiene los cojones de exigirle a este tío que haga algo que le sorprenda? ¡¡¡Venga ya!!!

Jeff Lynne - She

Jeff Lynne - Beyond the Sea






viernes, 19 de octubre de 2012

Kevin Bowe : Ilustre Desconocido



Vale..Kevin Bowe..eeehh..no me suena, no nos suena, imagino. Pero, siempre hay un pero; sólo dos palabras: Paul Westerberg.
Kevin Bowe es un músico de Minneapolis. Ciudad del grande, grandísimo Paul Westerberg el cual colabora y co-compone en la maravillosas “Fallen Satellites” y “Everybody Lies” extraída del nuevo disco de Bowe, “Natchez Trace ”, diecisiete canciones, ¡diecisiete! Que mantienen un nivel notable en casi todas las canciones del álbum con sonidos cercanos al bueno de Westerberg,a Springsteen,a Petty.

Esta nueva obra termina con la sequia del autor, el cual no había  sacado nada al mercado desde hace doce años con su banda The Okemah Prophets.
Bowe toca la guitarra de puta madre, de hecho, Westerberg lo pilló como guitarra para su gira de 2005 “Paul Westerberg & His Only Friends”. Además compone de una manera tan versátil que gente como Lynnyrd Skynnyrd, Etta James, Chuck Prophett, Delbert McClinton, Richie Sambora o Robben Ford han contado con él para crear temas o como productor.

La música de Bowe está plena de melodías grandiosas, sonidos que se mueven  cómodos entre esa estética norteamericana cercana a todo lo que ha creado el país del Rock N Roll por antonomasia. “LA Dogs”, “Devil's garden”, “Power Trip” o “Haven't you heard” poseen esa mística y esa mítica tan querida por este Blog; donde se aúnan las reminiscencias cincuenteras, con el Rock macarra de Minneapolis o el Roots N Roll que sienta las bases en ese todo que es la música Rock.

Que no conozcas a este tío, que pasa ya de los cincuenta, no implica que no tenga el mismo nivel que todos los músicos más reconocidos o algunos santones que llevan sin exprimir las neuronas desde hace años. Así que, ábrete de orejas y disfruta.


Kevin Bowe - Fallen Satellites

Kevin Bowe - Just Restless


miércoles, 17 de octubre de 2012

Lannie Flowers : Un verano invencible



El verano se resiste a viajar hacia la cara oculta del mundo dejando a su paso amaneceres llenos de luz, de sol, de tardes calurosas que obligan al cuerpo, al alma, a desperezarse, a bostezar lánguidamente y a mirar al mundo más pausadamente.

Otoño, comprensivo, se deja pasear por sus jardines y bosques alfombrados de hojas secas, crujientes como algunas personas, por ese verano reticente a desaparecer.
Así, la música de otoño se hace un poquito a un lado y deja que Lannie Flowers nos inunde de poderoso Power Pop guitarrero y lleno de melodías esplendorosas como sonrisas, luminoso como los atardeceres y desenfadado como los juegos de los niños en esas tardes interminables.

Lannie Flowers lleva en activo desde 1976, momento en que el músico natural de Kennedale, Texas, fundó la banda The Pengwins, cuyo nombre proviene de la absurda ocurrencia de su bajista Delbert Raines,, al sugerir que sesenta y nueve pingüinos haciendo coros en alguna canción seria lo idóneo. Si, la pregunta es ¿qué coño se metía el bajista y donde se puede comprar lo mismo?

La banda aguantó hasta los primero noventa pero, llegado un momento, Lannie decide que el proyecto pingüino se ha agotado. Así, en 2008 saca al mercado un disco extraño, ya que se trata de 36 canciones comprimidas en menos de un minuto de duración cada una que son el germen de posteriores canciones desarrolladas en su segundo álbum, “Circles” de 2010, que posee un maravilloso compendio de canciones Power Pop que te fuerzan a sonreír, a bailar a mirar al mundo con  un gesto más amable, menos torvo y forzado. Y, ¿vivir la vida no va un poco de eso, de dejar las cosas más bonitas, más sencillas, más afables?.

Con este concepto, el músico tejano se embarca en un glorioso tercer disco, “New songs old stories”, nueve canciones, esa es la única pena, que poseen una  maravillosa carga positiva de canciones plenas de sonidos limpios, brillantes , contagiosos y adictivos con guitarrazos de categoría en obras tan maravillosas como “ Another Weekend”, “Tired of Being Alone”, bellezas como “Come On Girl”, “You, Yeah You” o “Another Boy Like Me”.

El alma se ilumina con cada coro, con cada melodía, con cada guitarra, bajo y batería que golpea el corazón con poderosa dulzura. Gracias a Lannie Flowers a la voz y la guitarra, Alan Davis, a la guitarra y las teclas, Rodney Bollinger a la guitarra, Neil Schnell al bajo y Brandon Bumpas a la batería y las teclas el verano permanece en nuestros corazones. Parafraseando al gran Albert Camus, “En medio del invierno descubrí en mí un verano invencible”

Lannie Flowers - Come On Girl

Lannie Flowers - Another Boy Like Me



lunes, 15 de octubre de 2012

Records Of Interest : Beth Hart, Rayland Baxter, The Cadillac Black, Greg Fleming and The Trains

Te están vigilando. Las compañías discográficas, las más grandes y las más pequeñas saben todos tus secretos. Te espían todos los días y todas las noches..demasiados discos demasiados grupos, tan poco tiempo…
Las compañías lo ven todo , bandas de Rock, bandas de Pop, bandas de americana, de Alt-Country, de Heavy Metal, de Rockabilly, de Blues..Los grupos en sí, no van a actuar para presentarse ante ti..Por eso hemos decidido actuar nosotros. Trabajamos para ti...Sea el estilo que sea, si consideramos que merecen la pena los encontraremos para ti.


                             Beth Hart - Bang Bang Boom Boom - 2012



                             Rayland Baxter - Feathers & FishHooks (2012)



                             The Cadillac Black - The Cadillac Black - 2012



                    Greg Fleming and The Trains - Edge Of The City - 2012



viernes, 12 de octubre de 2012

Rick Springfield : Corazón y alma, fundidos a una guitarra



Cuando, para mi asombro, voy pasando meses que se convierten en años y sigo aquí, no indemne, pero aún en pie. Me doy cuenta de lo absurdo de muchas de las cosas que acumulamos en nuestro transitar por la vida, del empeño necio en retener lo que ya se ha ido. Esa necesidad peligrosa del recuerdo nos hace daño, más débiles y desesperanzados ante un futuro que tememos por desconocido.
Y sé de lo que hablo porque he sido uno de tantos enganchados a ese pasado ya pasado. Cosas de familia, provengo de una estirpe de yonkis con mucha raigambre.
No obstante, las cosas no son, creo yo, así. Mirar para adelante debe de ser el único camino lógico y descargarse de tanto peso y tanto recuerdo, lo necesario.

Rick Springfield es de esos tipos que mira para adelante. No ha tenido, creo yo que desde hace décadas, la intención de hacer un “Working Class Dog, Second Part” ha avanzado en su manera de componer creando canciones maravillosas y, también, cagadas monumentales, pero siempre, siempre, sabiendo que los caminos se hacen andando hacia adelante, no marcha atrás.

Bajo ese pensamiento sólido y decidido, el australiano acaba de publicar un acojonante disco de Rock N Roll con poderosas melodías Power Pop y guitarrazos que te levantan el tupé.
“Songs  For The End If The World” es un prodigio de canciones bien ejecutadas, magníficamente compuestas y llenas de una variedad de estilos y ritmos que hacen del álbum algo totalmente adictivo, al menos para mí, ya sabéis, el gen yonki.

Dieciséis canciones, en la edición que he adquirido, con versiones en directo del tema “Jet” de Paul McCartney en vivo y alguna demo. Y a destacar prácticamente todas.
El músico, adquiere en este disco una estética retrofuturista, muy Steampunk, si te metes en su página, alucinaras un rato de cómo se lo ha montado.
“Wide Awake”, “I Hate Myself”, “Our Ship's Sinking”, “A Sign of Life”, “My Last Heartbeat”, “One Way Street” son buenisimas muestras de como se puede hacer un Rock de sonidos accesibles sin por ello quedar como una mierda de pavo. No olvidemos que, en su tiempo, los Rolling, los Beatles, Queen o The Who estaban en los charts y no por ello crearon canciones mediocres.

Springfield sabe hacer buenas canciones, sabe crear grandes ritmos y alcanzar esa parte emocional y emocionada que hace que muevas la cabeza y desees bailar.
Yo no dejo de escuchar esta maravilla plagada de Rock N Roll creada por un tío fundido a su guitarra. Música del siglo XXIII, con estética del siglo XIX en este maltrecho siglo XXI. ¡¡Y la falta que me hacia!!