
Música que te distrae, música que te arranca de la mente, aunque sea momentáneamente, esa preocupación que lastra tu ánimo. Música, en definitiva, que le da un empujón al corazón y hace que la vida sea, que ironía, para ser vivida.
Lo de esta canción es, curiosamente, algo que se presenta en nuestra vida en demasiadas ocasiones. Algo que promete mucho y que, al final, decepciona. La banda llamada Bad Books presentó en este año un álbum que prometía, si nos basábamos en esta canción, un discazo. Obra ésta que decepciona canción tras canción y que, sin embargo, posee uno de esos temas que hace que un mundo anodino y necio, se transmute por la magia de las siete notas, en una vida que apetece ser vivida, que te marca una sonrisa en una cara acostumbrada al vinagre y a la arruga de la tensión. Una canción que en tan sólo un minuto y cincuenta y dos segundos barre los malos momentos y arrincona, aunque sea momentáneamente, los malos días.
Así que, cierra un segundo los ojos, ábrelos a ese sueño fugaz que es la vida con una canción hermosa como banda sonora y sal a la calle con este “You Wouldn´t Have To Ask” como argumento para afrontar el invierno de nuestro descontento.