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viernes, 1 de junio de 2012

UFO : The Wild, The Willing and The Innocent



Es inevitable. Cada una, cada uno, tiene un Beatle favorito, un mosqueperro que te gustaba más que otro, una estación del año, un helado o una cerveza favorita.

Y, por supuesto, también un disco de ese grupo que te vuelve loco, loco, loco. En el caso de los UFO, y  para este que os habla, ese disco es esta puta maravilla llamada   "The Wild, The Willing and The Innocent". Con el que culminamos esta semana UFO de la cual, evidentemente os habéis dado cuenta todas y todos.

Tenía este organismo bicelular y unicerebral de hacer sonar la sirena del recuerdo en orejas atrofiadas de tanta novedad y, de paso, reivindicar a uno de los grupos más maravillosos del siglo pasado. El cual nos ha regalado tanta emoción, tanta magia, tanta pasión y tanta energía en sólo siete puñeteras notas y un gusto más grande que la elipsis del planeta Júpiter.

"The Wild, The Willing and The Innocent" es el noveno álbum de la banda y el primero que los UFO se autoproducen. La portada sigue siendo del grupo artístico Hipgnosis y sufrió cierta controversia una vez que el vinilo estuvo a la venta.

Hay más novedades en este disco. Paul Raymond abandonaba la formación para unirse al Michael Schenker Group y su puesto fue ocupado por el ex Wild Horses Neil Carter que se hizo cargo de las teclas, la guitarra, los coros y tocó, maravillosamente el solo de saxo en la poderosa “Lonely Heart”.
Chapman, Way, Mogg y Parker están absolutamente soberbios en las composiciones e interpretaciones de las ocho canciones del álbum. ¡¡¡Y qué canciones, la ostia!!!. No sé, para explicar lo que este disco me provoca, debería compararlo con algo de similar intensidad..A ver qué tal esto: Imaginaos que estáis besando apasionadamente, como no puede ser de otro modo a la persona que amáis más que a vuestra vida, esa persona que os quita el aliento, que provoca que olvidéis, incluso, como se respira. Fundidos en un beso que podría volverse eterno, cada fibra de vuestro cuerpo clama porque ese estado, esa magia no se termine nunca.

Lo mismo sucede con "The Wild, The Willing and The Innocent" La poderosisima “Chains Chains”deja claro que este disco no es otro disco más de una banda de hard Rock al uso.

La canción que da título al disco te hace estremecer y “It's Killing Me” te deja clavado al sitio y cierra la cara A del álbum provocándote la necesidad de más bellezas, más fuerza. Da igual que sean brisas y susurros o tormentas y mares embravecidos. “Makin' Moves", una de mis favoritas de siempre, abre la cara B y anuncia maravillas como “Lonely Heart” "Couldn't Get It Right"o la inconmensurable “Profession of Violence”con un Phil Mogg que te pone los pelos de punta y un solo de guitarra de Paul Chapman absolutamente arrollador. Y que culmina esta puta obra maestra de la música que es “The wild, The Willing And The Innocent”.

Supongo que otros tendréis un disco favorito distinto de los UFO, que algunos echéis de menos a Schenker, pero tendréis que reconocerme que The Wild posee magia y fuerza como para separar la Luna de la Tierra y escaparse volando en ese pálido planetilla hacia el otro lado del universo, como si de un objeto volador no identificado se tratase.

UFO niñas y niños. Una de las mejores bandas de Rock de la historia de la música del siglo XX.
El agradecimiento que este organismo bicelular y unicerebral tiene para con este grupo se sale de los medidores de potencia desarrollados por ser humano alguno.
La macarroneria y contundencia de Way, La elegancia, conjunción y gusto de Raymond, Peyronel y Carter, la intensidad y el poderío de Parker, la arrolladora fuerza y savoir faire de Schenker y Chapman. Y la voz. La voz de Phil Mogg a la cual me veo incapaz de colocar adjetivo o comparativa alguna. ¡¡Es Phil Mogg ostia!! Óyelo y entenderás todo.

UFO. Grandes muy grandes. O, como dice una buena amiga:¡¡¡ Guau..!!!










miércoles, 30 de mayo de 2012

UFO : No Heavy Petting




El  grupo artístico Hipgnosis creó en 1976 la portada, onírica como pocas, del quinto álbum de los UFO. Nueve canciones llenas de magia y poderosas canciones que le levantan a uno la boina del alma y te hacen sonreír  moviendo la cabeza de manera compulsiva a puro golpe de Hard Rock.

El quinteto británico, aunque en sus filas contase con el argentino Danny Peyronel que se ocupaba de las teclas y el grandísimo Michael Schenker a la poderosa Fliyng V y con seis increíbles composiciones del germano junto al volcánico Phil Mogg.

Composiciones de la talla de "Natural Thing","On With The Action", "Can You Roll Her","Reasons Love" y la absorbente, desgarradora e intensísima  "I'm A Loser". Una de esas canciones que, en esa típica pregunta chorra de que diez canciones te llevarías a una isla desierta, que en nuestro caso, no podrían ser diez, a no ser que fueran diez toneladas de canciones,; pues una de esas diez seria esta maravilla llena de fuerza y pasión. Intensa como un primer beso, un primer amor o un polvo en medio de cualquier sitio.

Señoras y señores ante ustedes una puta obra de arte sonora llena de alma y talento.




lunes, 28 de mayo de 2012

UFO : No Place To Run



Si echo la vista atrás, con cariño y sin dolor por los años pasados, sino con el regocijo de haber vivido experiencias que me han hecho, nos han hecho, mejor dicho, las personas que somos ahora. Podemos constatar, gozosos, que vivimos una época magnifica para la música. Un momento lleno de bandas irrepetibles, canciones maravillosas y portadas de discos llenas de glamour, fuerza e intensidad.

Portadas como la que poseía el octavo disco de la banda británica UFO, “No Place To Run”.

Una puñetera gasolinera en la que el quinteto de músicos posa a caballo entre la indolencia y el desafío. En ella, el germano Michael Schenker ya no figura como guitarra solista. Tras las continuas desavenencias entre él y Phil Mogg, cantante de la banda y poderoso y absoluto frontman. De esos que, al menos a nuestro humilde parecer, faltan hoy en día, Aunque…¿Dónde encuentras una voz como la de Mogg?

La cuestión es que sería Paul Chapman, demoledor guitarrista que ya había formado parte de la banda Lone Star y de Skid Row, la de los setenta, sustituyendo, mira tú por donde a Gary Moore, el que se ocupase de las guitarras de este magnífico álbum que sería grabado en enero de 1980 y producido, ni más ni menos, que por George Martin. Conocidísimo productor de los discos de los Beatles.

Este hecho me maravilla. La desinhibición que las bandas de hard Rock de la época tenían a la hora de versionar títulos apetecibles, los propios UFO en este disco con el clásico que popularizó Elvis Presley en los cincuenta, “Mistery Train” o tener a  monstruos de la producción como Martin en este disco, o Bob Ezrin en el “Destroyer” de los Kiss, por poner dos ejemplos; dan muestra de ese cariño por la música obviando fronteras y éticas más o menos, infantiles.

Las diez canciones de “No Place To Run” son un compendio de maravillas sonoras  llenas de potencia y melodía.  Lettin' Go, “Young Blood”, "Gone in the Night" o el soberbio inicio del album, “Alpha Centauri”

Chapman ejerce junto al ya clásico tándem, Mogg, Way de compositor con un sobresaliente en los desarrollos instrumentales y ese gusto por el Rock más cañero envuelto en vaporosas gasas de melodía adictiva.

Andy Parker a la batería, Paul Raymond  a los teclados y la guitarra rítmica, el poderosísimo Pete Way al bajo y ese portento vocal que es Phil Mogg, junto al propio Chapman, firmaron, hace treinta y dos años uno de los mejores discos de Rock que estas orejas pegadas a la bicabeza han escuchado.

¿Quién quiere correr cuando podemos escuchar esta maravilla?








lunes, 21 de mayo de 2012

Suzi Quatro : "She´s In Love With You"




Año 1979. Susan Kay Quatronella, más conocida artísticamente como Suzi Quatro y, a pesar de un talento más que evidente, no pudo ser profeta en su país natal, Estados Unidos. En 1971,tras haber pasado por un par de bandas de chicas (Pleasure Seekers y Candle),Suzi decidió emigrar al Reino Unido, donde, tras ser fichada por el cazatalentos y a la sazón productor de los maravillosos Sweet, Mickie Post, que en dura pugna le ganó la partida a otro cazatalentos de la época como era Jac Holzman. Post se llevo el gato, la gata, perdón, al agua o mejor dicho aún, a Suzy a Inglaterra.

Preguntada al respecto, Suzy expuso una razón de peso, aplastante: “Jac, quería hacer de mi la segunda Janis Joplin y Mickie la primera Suzi Quatro. No había color.”.

Después de un primer sencillo “Rolling Stone” sin apenas trascendencia, Mickie hizo que Suzi se uniera al equipo creativo de Nicky Chinn y Mike Chapman. En 1973 lanzan el sencillo “Can The Can”, convirtiéndose en numero uno., tanto en listas Británicas como Australianas. A partir de ahí y en plena época dorada del Glam, Suzi y su equipo fueron cosechando éxito tras éxito. En el periodo de dos años canciones como “48 Crash” que alcanzo el nº3, “Daytona Demons”, “Devil Gate Drive” que fue nº1 y “The Wild One”, “Your Won’t Like Me” o “I Maybe Be Too Young”, todas ellas extraídas de sus mas que recomendables cuatro primeros L.P.s triunfarían en las listas y darían termino a lo que podíamos denominar como su época dorada.

Suzi siguió grabando discos, aunque en mi modesta opinión de menor calidad y siempre enfocados a los sonidos que a finales de los 70s triunfaban en las listas, como por ejemplo las baladas tipo Frankie Miller y su preciosa “Darlin” o canciones Disco-Rock como hizo Rod Stewart y su “Da Ya Think  I am Sexy?” o Kiss y su “I Was Made For Loving You”. No obstante en esos discos siempre podías encontrar tres o cuatro temas que te hacían recordar lo grande que era nuestra querida Suzi.

Así nos presentamos en 1979 cuando edita lo que seria su sexto álbum,  titulado “Suzi…and Other Tour Letters Words” del cual extraemos para vosotros el single “ She’s In Love Whit You”. Una canción a los que los pinchadiscos de la época consideraban como “canción puente”. Un puente, entre el final de la sesión de música disco que tocaba a su fin y la introducción de la sesión rockera que se avecinaba.

De hecho era una de las canciones preferidas de esas chicas rockeras que a golpes sexys de cadera y miradas un tanto intimidatorias  iban echando poco a poco a los últimos bailongos que se resistían a dar por terminada su sesión.

Personalmente a las dos cabezas de este vuestro blog, nos sigue pareciendo una gran canción. Con esa línea tan chula del bajo, tan marcada, tan fuerte y tan trotona cual Steve Harris en su doncella de hierro.

Y otra reivindicación de nuestra Suzi. Antes de que el tolay de Sid Vicious,
 o Dee Dee Ramone, o Duff McKagan o todos esos bajistas machotes del Hard o el Sleazee Rock, decidieran colgarse el bajo por debajo de los huevos en plan,"mira que malote y  chulo que soy" la Suzi llevaba ese bajo tan molón que tocaba, casi en las rodillas.

Y dicho esto, dale al play y disfrúta la canción, ella esta enamorada de ti.






lunes, 7 de mayo de 2012

Rage Against The Machine : Killing In The Name







En 1992 los Rage Against The Machine sacaban al mercado capitalista, ironías de esta sociedad, el primer single de uno de los discos más representativos del grupo.

La portada del disco, con esa foto del monje budista Thich Quang Durc quemándose a lo bonzo en Saigón en 1963, como protesta contra la invasión norteamericana de Vietnam, marca las intenciones de la banda y su deseo mediático de trascender, al margen de ser una banda de Rock.

Escrita sobre la revolución contra el racismo en los organismos de seguridad, "Killing in the Name" es, además de un puñetazo al sistema, una de las mejores canciones de la banda y, compositivamente, un techado de estructura, ritmo,  y desarrollo musical.

Desde la línea de bajo inicial, al enrevesado ritmo que le sigue y culmina con ese grito de Zack Delarocha que arrasa las orejas de aquel que lo escuche.

Toda la canción está impregnada de una fuerza arrolladora. Su sonido es una tormenta que se despliega en las orillas de tus orejas amenazando con anegarte en puro poder sónico.

Cumpliéndose la semana que viene el primer aniversario del 15M, con sus errores y sus aciertos, hemos creído conveniente empezar a despertar esa conciencia adormilada con esta maravilla musical.

Como anécdota resaltar que La canción apareció versionada en el año 2012 en el anuncio de la cadena de televisión española Antena 3. Tócate los……




lunes, 23 de abril de 2012

Styx : Paradise Theatre




América estaba saliendo de la loca y liberal década de los setenta para adentrarse, o despeñarse, en la reaganiana, ultraconservadora y cadavérica de los ochenta. A punto de aterrizar en una crisis de proporciones desconocidas por los felices moradores de los setenta.
 Llegarían los recortes, los despidos, las quiebras, el Sida, la censura, las guerras encubiertas, la cocaína se adueñaría de la napia de todo dios y el mundo se volvería, casi de golpe, más triste, más rancio y más cruel. Y eso que los setenta no adolecían de todo esto..pero, al menos, había creatividad.

En los ochenta, ésta brillaría en contadas ocasiones y alumbraría, menos mal, la soledad de todos aquellos que presenciaban la ominosa sombra de ese leviatán terrible que daba sus primeros pasos y que hoy en día, es un adolescente hijoputa lleno de miseria y resentimiento. Pero de este mundo de hoy en día no versa este post, sino de cinco tíos que le vieron los dientes a todo esto y grabaron uno de los álbumes más maravillosos del siglo XX.“Paradise Theatre” es el onceavo disco de la banda norteamericana Styx. Grupo este que ya conocía las mieles del éxito, no por nada llevaban tres triples discos de platino de discos anteriores y eran mayoritariamente aclamados en los U.S.A.

Pero, la banda no quería pararse ahí. En esa Arcadia de papel maché donde se acomodan tantos grupos. Así que se dispusieron a crear una obra conceptual en donde se contaba la historia de la aparición, auge, decadencia y clausura de un lugar idílico y lleno de magia que atiende por Teatro Paraíso, ubicado en la ciudad de Chicago y que los Styx utilizaban como metáfora para contar el doloroso tránsito de América de la década de los setenta a los rancios ochenta.

Las once canciones que componen la obra son toda una clase magistral de cómo se debe componer, arreglar, interpretar y grabar un disco. 
No hay una canción de relleno, no hay fisuras ni bajones creativos e interpretativos. Desde esa intro que abre paso a esa maravilla titulada “Rockin´The paradise” soberbiamente interpretada por un Dennis DeYoung en estado de gracia y un Tommy Shaw a la guitarra solista que te pone los pelos como escarpias, a ese "Too Much Time on My Hands" interpretada por Tommy Shaw con ese  sonido cercano al omnipresente sonido Disco que también se advierte en  "Nothing Ever Goes As Planned" con un brutal solo de saxo alto de  Steve Eisen. Ésta da paso a la obra central del disco, una de las más hermosas canciones compuestas en el siglo XX, al menos para mí. "The Best of Times"  está llena de amor por la música, deseas estar enamorado para poder, aunque sea, grabar, cantar ya es pedir mucho, esta belleza a esa chica de tus sueños.

Dennis DeYoung está en estado de gracia. ¿Alguien se ha parado a pensar en la hornada de cantantes que dio Norteamérica en la década de los setenta? Dennis Deyoung, Rik  Emmett, Gil Moore, Steve Perry, Kevin Cronin, Brad Delp, Bobby Kimball…etc y esto de memoria, que seguro que me dejo muchos y muy buenos.
Las canciones en esta maravilla se suceden con un creciente asombro aural. “Lonely People”, "She Cares", con ese toque tan Springsteen tamizado por el sonido A.O.R. James Young, Dennis y Tommy se turnan en lo vocal al tiempo que los hermanos Panozzo, Chuck y John, ofrecen un poderoso colchón sonoro con el bajo y la batería.
Por cierto que la canción “Snowblind” tuvo que sufrir la estúpida polémica que la petarda ultraderechista de Tipper Gore y su patético PMRC, denunció que el tema contenía, ”Sigh” mensajes satánicos ocultos. Cuando en realidad era un apunte al creciente consumo de cocaína en los U.S.A.

Hacían bien los Styx en denunciar la deriva moral en la que estaba cayendo su país. El ejemplo de esta estúpida polémica era una buena muestra de ello.
Si te escuchas el disco ahora, sigue sonando fresco, rotundo, emocionante y lleno de grandes canciones..¿Qué más se puede pedir de un álbum?
Daros un paseo por la calle Recuerdo y, con suerte, hallareis una callejuela que lleva directamente al Teatro Paraíso. No lo dudéis ni un instante....pillaros una entrada.   



lunes, 16 de abril de 2012

Kansas : Masque


En 1975, Kansas sacaba al mercado musical su tercer disco “Masque”. Tras el sonido contundente y poderoso de su obra “Song From America”, este Masque encaminó sus notas hacia una estética más accesible que, para el público de la época, resultó un agradable cambio tras el escaso éxito de “Song From America”, el cual, a pesar de poseer grandes canciones, obtuvo poca repercusión.
El tirón de los de Topeka con este disco fue tal que en 1976 publicarían Leftoverture, continuación, literal, de la última canción de este “Masque”:”The Pinnacle”.

“Masque” posee algo mágico, vaporoso en su primera impresión que, poco a poco va adquiriendo una solidez de montaña sonora. Como encontrar, tras una noche flotando en el mar de la música, rodeado de nieblas insustanciales, algo poderoso, interminable, sólido y que empuja a abrazarlo a perderse en sus canciones a sentarse a disfrutar a la sombra ominosa de uno de los mejores discos de los setenta, con permiso de su inmediata continuación musical, “Leftoverture”.

Ver videos de los Kansas de la época es una grata experiencia. Los conciertos en directo de la banda son una pura oda al gusto, al talento y a la energía. Con sólo mirar, mejor, admirar al violinista Robby Steinhardt y la manera en como toca su instrumento uno puede imaginar que muchos guitarristas de heavy darían su cardado por poder sacarle toda esa energía, todos esos sonidos y toda esa intensidad a su guitarra.

La voz, angelical de Steve Walsh y sus desarrollos sonoros en las teclas se hermanan a los enrevesados vericuetos sonoros del guitarrista Rich Williams, el guitarra y teclista Kerry Livgren, el bajista Dave Hopey el baterista Phil Ehart a los cuales se une el saxofonista Earl Lon Price en la primera canción del disco, "It Takes a Woman's Love (To Make a Man)".

Kansas, poseen, además de un innegable talento musical, un gusto maravilloso a la hora de elegir portadas para sus discos. Adoro, la pintura del disco del 79, “Monolith”. Y para el “Masque” eligieron un cuadro del pintor del siglo XVI Guiseppe Arcimboldo. En concreto la obra titulada “Agua” del año 1566.

Las letras, la tormenta musical, la voz extraterrenal de Steve Walsh, ¿no os emociona escuchar el estribillo del “Icarus” :”Sail on, sail on I will rise each day to meet the dawn So high, so high I've climbed the mountains of the sky”? hacen que uno se pierda en las interminables calles y valles de este estado musical que se llama Kansas y no quiera salir de él nunca más,
A todos los chavales que flipan con los sonidos contundentes de las bandas de hoy en día, les sugiero que le den una oreja a esta apisonadora sonora que es el “Masque”. Seguro que les sorprende gratamente.







lunes, 9 de abril de 2012

The Rolling Stones “Respectable”


Año 1978. El 9 de junio de ese mismo año, en pleno esplendor de la música disco y del reciente auge del punk, se edita el magnifico Some Girls, del cual se extraerían como sencillos “Miss You”, “Beast Of Burden”, “Shattered” (en Estados Unidos) y la canción que hoy nos ocupa “Respectable” (en Reino Unido).

Se podría decir que si “Miss You” fue el guiño a la música de las pistas de baile, este “Respectable” lo fue también a esas incipientes y jóvenes hordas de punks. Los cuales proclamaban a los cuatro vientos su descontento con los que denominaban como dinosaurios del rock, a los cuales acusaban de anquilosados y caducos.

En aquella época en la que todavía no podíamos disponer de este invento llamado Internet. Esto motivaba que la información de nuestros ídolos rockeros era bastante escasa y dispersa. Al final, lo que funcionaba era el boca a boca, con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva.

De esa forma y por boca de un, vamos a llamarlo veterano del rock and roll, llegó a mis jóvenes e inexpertos oídos, el rumor de que esta era la canción con la que los Rolling Stones pedían un respeto a los punks, para con todas esas bandas de “dinosaurios” que los punks denostaban y pretendían hacer desaparecer.

Años más tarde, después de comentar el tema con gente que sabe mucho de los Stones, y bastante inglés, claro; me dijeron que ellos no habían oído nada sobre esta historia y que al repasar la letra de la canción, a no ser que hubiera un doble sentido, de lo que se hablaba mas bien era de una chica de moral distraída para la cual pedían respeto.

Así lo dejé, pensando que aquello no había sido más que la típica historieta o más bien vacilada del veterano que quiere impresionar al joven aprendiz. Pero hete aquí que con la reedición del doble CD y DVD del Some Girls, el recuerdo del”listo”, volvió a mi cabeza,. Y, aún sabiendo que todo era un bulo, lo recuerdo con cariño y todavía estoy viendo la pasión que ponia al contarme esta historia y las ganas que tenia de darles un puntapié a todos aquellos punks que osaban meterse con sus queridos Stones.

Ante tal disyuntiva lo único que se me ocurre es lanzaros la pregunta a vosotros amigos bloggers . ¿Alguno/a de vosotros podría confirmar la veracidad de esta historia o en su caso desmentir lo que creo yo que fue, una quedada del veterano?

Mientras tanto disfrutemos de este pedazo de rock and roll, con el que nos obsequiaron los Glimmer Twins y sus chicos.

Feliz semana a tod@s.



lunes, 2 de abril de 2012

K.C. & The Sunshine Band “That's the Way (I Like It)”


Para un día como hoy, tan absolutamente lunes, traemos un poco de disco-funky-music, si se me permite el término.
Una canción que fue editada en 1975 y está extraída del segundo álbum de aquella maravillosa orquesta llamada KC. & The Sunshine Band.

Una canción a la que los pinchadiscos de la época recurrían muy habitualmente para llenar las pistas de baile de las discotecas de mediados y finales de los 70s.
Por aquel entonces era muy habitual que los propios empresarios y dueños de la salas discotequeras aleccionaran a los pinchas de cómo querían que funcionasen las cosas. Recuerdo alguna frase como: “Chavalin, tu lo que tienes que conseguir es que bailen mucho suden más y así tengan que acudir a la barra cada dos por tres”. Cosa ésta de lo más normal, me parece a mí, cada uno mira por su negocio y el bien de uno era, al final, el bien de los otros.

Pero la cosa cambiaba cuando dentro de lo que podíamos considerar el orgullo profesional del “pincha”, la pista se mantenía llena más de lo que las previsiones del propio dueño consideraba como rentables y, podía, peligrosamente empezar a ser poco rentables. Estamos hablando de un país de claro acervo paleto, rancio y con el soplo franquista en el cogote.

Claro está que os puedo asegurar y aseguro que esta magnifica “That's the Way (I Like It)” a pesar de estar editada cuatro o cinco años antes de que uno se pusiera a los mandos de aquellos geniales platos Lenco, era, junto a un buen ramillete de emblemáticos temas, una de las canciones que más ponían a la gente a bailar y a sudar como locos, y mas enfadaban a los…jejeje . Incluso hoy en día, aún puedo ver la mirada amenazadora del jefe, cuando veía a la gente abandonar la barra al compás de los primeros acordes del “That´s The Way”.

Pero bueno basta ya de cháchara. Nos enfundamos unos pantalones acampanados, blusas abiertas, (con cuerdillas para atar) y poder enseñar peloenpecho, zapatos de tacón alto y cadenas de oro y plata colgando del pescuezo, y nos lanzamos a bailar, que no solo de rock and roll vive el hombre y la mujer.

lunes, 26 de marzo de 2012

Bob Dylan "Changing Of The Guards"



Año 1978. Mañanas de domingo y misa obligatoria, sino, no recibirás la paga, hay que joderse. Tan jóvenes y tan sometidos a los dictados del cristianismo y sus, un tanto forzados seguidores. Después de la anodina, meliflua y aburrida homilía, reunión con los amigos en el bar de siempre, eso, es un cambio sustancial y rotundamente encaminado hacia algo mucho mejor.

Partidas de billar, futbolín, ping-pong y pin-ball se mezclan con los maravillosos sonidos que salen de esa añorada sinfonola que nos guió, sin nosotros saberlo hacia caminos maravillosos y con la que ya estamos todos más que familiarizados. Muchas monedas de esa bendita paga dominguera invertidas ahí. Han traído discos nuevos, se oye decir al amigo Pedro, y uno de ellos de Bob Dylan. ¿Que porque dice eso?, pues porque el anterior sencillo que todavía esta en la maquina, el sensacional “Hurricane” ha sido una de nuestras favoritas en los precedentes domingos y días de guardar que dirían nuestras abuelas.

Que conste que por aquel entonces no teníamos ni idea, que tanto “Hurricane” como “Changing Of The Guards” pertenecían a álbumes diferentes y que el reponedor de discos nos había omitido el primer single del Street Legal, el magnifico “Baby Stop Cryin”. Es lo que tiene la inocencia de unos mocosos de catorce años.

B-5 es la clave, dice Pedro. No se oye el refrito ni el golpeo de la aguja en el disco, es probable que en esos momentos estemos desvirgando ese vinilo. Empieza a sonar y mientras los demás siguen con sus juegos recreativos, Pedro y yo nos miramos y afirmamos con nuestras cabezas, que lo que estamos oyendo nos gusta.

No se si será su mejor o peor canción, eso se lo dejamos para otros. Pero si se, que es una de mis favoritas y una de las que mas hizo por mi particular cambio de guardia musical de por aquel entonces.

Gracias Bob.


Bob Dylan - Changing Of The Guards

lunes, 20 de diciembre de 2010

Richie Havens "Going back to My Roots"


Pasas años de tu vida y terminas constatando que te quedan más recuerdos en tu mochila que sueños o deseos no cumplidos, tal vez porque no has llegado a ellos, o porque si lo has hecho y han terminado por decepcionarte.
Si, a veces la memoria pesa, pero otras, es un dulce bálsamo que te marca una sonrisa en la cara y endulza momentos anodinos o miserables.
Buceando en ese desván del recuerdo, que es puro cambalache, encuentras una canción que, de manera persistente, vuelve, pasados los años, como muchas otras y que suponen, para uno, ese algo que te hace ser tú. No estoy hablando de discos, músicos o momentos asociados a tal o cual escucha o momento. Sino a esa ocasión mágica en que LA CANCIÓN se apodera de tu emoción, atrapa tus sentidos y se encaja en tu ADN para acompañarte hasta el final de ti como tú.
El chaval que era yo en aquel momento en cuestión, estaba, como todo crío mareado por las hormonas, desafiando al mundo y demostrando que era el tipo más duro del barrio. Los parches de Saxon y Motorhead se disputaban espacio con los de AC DC y Kiss. Todo tenia que ser duro, rápido, contundente y voraz. En la radio, en serio, se escuchaba a U.F.O. a Journey, a Billy Joel, a Pink Floyd y muchos etcéteras más.
Un día ese chaval tan duro y combativo escucha en la radio una canción que, a priori, se encuentra en las antípodas de su mirada musical. El tema en cuestión comienza con piano, de un ritmo contundente, arácnido y sólido. Un piano que hipnotiza y te arrastra hacia la canción. A ese piano se le va uniendo el chaston, la caja, el bajo una guitarra con ese maravilloso sonido tan Isaac Hayes, los coros femeninos que, como en un sueño, te lanzan al redoble que, tras un minuto veintinueve segundos, dan paso a la rotunda voz de Richie Havens el cual conduce la canción hacia ese sonido firme y sólido que hizo vibrar a un criajo que, en su corta existencia hubiera imaginado que una canción podía sonar como esa, sin guitarras aceleradas, punteos llameantes, baterías como apisonadoras y estética dura y desafiante.
“Going Back To My Roots” habla de la conciencia de un hombre negro de su pasado y de lo que significa ser negro en un mundo que, veinte años antes, segregaba a los de su raza y los marcaba como ciudadanos de segunda. La canción estaba incluida, como sexto tema, de un disco del año 1980 titulado Connections en el cual, el cantante interpretaba temas tan dispares y variopintos como el “You Send me” del gran Sam Cooke. “We Got tonight” y “The Fire Down Belong” del fantástico Bob Seger o una animada versión del “Ol´55” de Tom Waits, perteneciente al primer disco del etílico cantautor. Havens era ese tipo de cantante que, igual que Rod Stewart, Tom Jones y muchos más, interpreta temas de otros autores y logra hacerlos suyos imprimiéndole ese alma, ese sudor.
En aquel momento no tuve conciencia. Ahora, pasados los años, sé que mis orejas iban a llegar a todo tipo de estilos y personas, ritmos y maneras de vivir, por la geografía interminable de este planeta llamado Música.
Richie Havens, Going Back To My Roots. Pura vida.