
Cómodo como vivimos. Con la mayoría de los problemas solventables y llenando nuestras panzas físicas y emocionales con cualquier cosa que se sitúe al alcance de las manos, terminamos, sin darnos cuenta, criando un plácido estado de indolencia y asumiendo un estado de las cosas blando y displicente.
Y que conste que no critico, o no lo hago de manera excesiva, esta situación. Al parecer, parecemos dirigidos, tal vez genéticamente, a este estado de las cosas.
La contrapartida negativa de este asunto. Además de adormecer las neuronas con una música excesivamente blanda. Es la probable esclerotización de los ánimos más salvajes e instintivos.
Es por ello que, de cuando en cuando es vital y necesario dar un puñetazo en la mesa. Un tirón de orejas al área emocional del cerebro motivando un cambio de sonidos para descongelar y quebrar la herrumbre y el barro reseco de nuestros oídos facilitando el paso de aire fresco ora vez.
La perorata sirve de cansina introducción al nuevo disco de los británicos Terrorvision. Banda que no nos ofrecía nada nuevo y, sobre todo, digno desde hace ya unos cuantos años.
La pena de ver que una buena banda se pierde por caminos de hastió queda olvidado cuando pones la primera canción de este magnifico Super Deluxe, la llamada “Demolition Song”. Que es toda una declaración de intenciones y una brújula genial para indicar el camino que las once canciones del disco terminan por señalar.
Los de Bradford se han marcado un discazo a la altura de aquella cachonda maravilla titulada “How To Make Friends And Influence People” del 1994. Después con “Urban Survivors” mantuvieron el tipo para, desgraciadamente, perderse con “Saving Peaches” y “Good To Go”.

Los miembros originales, más Cameron Greenwood a la batería y Milton Evans a las teclas, reivindican el Rock n Roll festivo y cañero sin más complicaciones y un solo deseo: hacer mover al escuchante el corazón y la cabeza. Temas como “Neighborhood”, “Babylon”, “All The Girls Wanna Dance” o “This Is Suicide” son un cañonazo sonoro que saca las telarañas del espíritu y promete unos minutos de gloria efímera y totalmente prescindible y que, sin embargo, hace que mires a un horizonte frío y gris de una manera más risueña y despreocupada.
Terrorvision. O como hacer arder la ciudad interior siendo tú el puto bombero.
Terrorvision - All The Girls Wanna Dance
Terrorvision - Neighbourhood
Terrorvision - Friend In Need