viernes, 29 de marzo de 2013

Ted Russell Kamp : Hay Sonrisas Que Son Como Un Rio De Estrellas



Despierto cada mañana buscando el sol. Un sólo gesto, y ahi está, brillando sólo para  mí. Sin importar que este invierno ominoso se mantenga aferrado al nuevo día. 
El sol  brilla siempre. Su luz y calor reconforta el alma y te coloca un espejo frente al ánimo con que deberiamos de empezar la mañana, con que deberiamos de afrontar la vida.
Ayuda, desde luego, contar con buena gente a tu lado. Ese tipo de personas que piensan en como hacerte sonreir, en como reconfortarte el alma en momentos quebradizos.Si, lo sé, todo el mundo desea tener amigos así, pero muy pocos se esfuezan en ser uno de esos ¿No os parece?

Afortunadamente existen esos seres humanos, esas personas que, como contó no sé quien, son esa parte de la raza humana con la que uno puede ser humano. Personas que te procuran esa chispa que hace arder el fuego de la emoción, de la ilusión.

Reencontrarme con Ted Russell Kamp, músico por el que en Necesito Un Rock N Roll se siente cariño y ¿porqué no? amistad ha sido un lujo y una apasionante forma de saludar al mundo hoy. Y todo ha venido por la mano amable y desinteresada de un amigo al que tengo el gusto de tratar y conocer, aunque nunca nos hayamos puesto ha hablar cara a cara.
Y es que el trapicheo sonoro que llevamos ejerciendo por este mundo blogero, facilita, además de la adquisición de bellezas que no estaban al alcance de nuestras garras, la sensación de que las personas hacen cosas muy grandes con gestos pequeños.

Decia Cervantes que Amistades que son ciertas nadie las puede turbar. Y uno constata este hecho en esos gestos que salen de la persona de manera natural pero que para tí suponen un puente frente al abismo asesino de la vida. Conozco a una de esas personas, la veo sufrir y encabronarse por las injusticias y miserias que vierten sobre esa otra persona a la que llama amiga. La veo dolerle el dolor ajeno, tensar el alma y sacar dientes de rabia frente a hechos insanos y deplorables. Y con toda esa rabia, con toda esa furia, esta persona envuelve de cariño, de risas, de orgullo a aquellos que están jodidos...¡¡Es la ostia..es admirable, joder!! Y alguien te lo tiene que decir.
Y no sólo a tí, sino  a esas personas que te mandan discos porque sí, "porque creo que  te gustará" Y joder, sí, me gusta, pero más me gusta tu gesto ¿vale?

¿Y el disco? Pues una puta maravilla. Las catorce canciones de este soberbio "Night Olw" están repletas de sonidos puros y limpios de imagenes que evocan esos anocheceres del que habla el titulo del disco. Esos sentimientos que afloran cuando el sol, ese dulce sol, declina y llama a la luna para que nos susurre canciones como " Smile Alone" como " Another Love Song" como las hipnóticas "Santa Ana Winds" y " I Been Watching You" O esa belleza de sonido rural, antiguo y eterno de " My Heart Has a Mind of It's Own" Todas canciones que se visten de emoción y y cariño por la música, por la gente que va a tener la suerte de disfrutarlas. Canciones que te hacen respirar despacito, para no asustar a esa gacela que es la sonrisa del alma, esa que hace rugir a la que nos debería estallar en la cara cada puto día de nuestras vidas.









miércoles, 27 de marzo de 2013

Bryan Estepa : “Todo el dinero del mundo no puede comprar la felicidad que nos merecemos”



Quedar con mi padre cada semana, aunque sólo sea por un corto espacio de tiempo, es una de esas cosas de las que estoy realmente orgulloso. Poder mirar ese rostro machacado por años y kilometraje, literal y de ese otro más doloroso y profundo al que hacía referencia ese filósofo y doctor en arqueología apellidado Jones, es un lujo para el alma. La verdadera vida representada en surcos que parecen el  fondo de mares prehistóricos, secos cientos de miles de años atrás, la dulzura y la necesidad de emocionarse, pese a la extenuación de una vida oscurecida que resonaba con dolor a cada paso que se daba en ella. Esa vida  que casi se reía de ti y te susurraba en las esquinas de los días interminables y las noches asesinas del sueño: - No importa hacia donde te dirijas ni cuanto camino pongas de por medio; ni siquiera a donde llegues, porque siempre estarás a la misma distancia del sitio en que has caído. Y mi viejo, en eso de caer, tiene una puta cátedra.

Reivindico a mi padre, reivindico a los padres de personas maravillosas a los cuales he tenido la fortuna de conocer. Padres que siempre te ven como ese chavalín o esa mocosa por la que darían su vida. Por la que siempre sacrificarían lo que tienen e, incluso, lo que nunca poseerán.

Cuando años atrás mi padre y yo mirábamos durante horas paredes blancas, en una espera atosigante que fundía el tiempo como esos relojes de queso que Dalí plasmó en algunos de sus cuadros, el silencio era terrible. Porque, hay silencios donde desaparece, a dolorosos pedazos el corazón. Silencios que son una manera de quedarse vacío, atrapados en una madeja de hastío y desesperanza. Y, cuanto más tratas de desenredarte, más lejos te quedas de cada uno de tus sueños. Y entonces nada tiene sentido y la vida y la esperanza eran son puta mentira travestida en calles largas y vacías y viejos hospitales y salas de espera y lluvia lenta que viste la ciudad de latón y nieblas.

Mirando en retrospectiva a ese ayer ya neblinoso y en fuga hacia el olvido, me pregunto:¿Por qué a la buena gente no le pasan cosas buenas? Tras buscar denostadamente el disparador que pusiese en marcha los mecanismos de la suerte, abandonabas el objetivo con la frustración adherida al alma como el petróleo se queda pegado a la piel.

El exorcismo necesario para que esas imágenes queden relegadas al olvido ha venido de la mano de un pequeño australiano que parece haber descifrado el canto de los ángeles vertiéndolo en canciones llenas de un delicioso Pop-Rock y que atienda al nombre de Bryan Estepa.

El cuarto disco del músico de Sydney: “Heart VS Mind” contiene once luminosas canciones plagadas de una vitalidad, una poderosa calma entre tormentas y una lucidez compositiva e interpretativa asombrosas.

Escuchar “(If You Follow) We Just Might Get Near”, (tío, que título: si tú continuas  tendremos que avanzar ...) obliga a mi mente y a mi corazón a sonreír a ver la vida con un sosiego y una deliciosa pereza emocional. Me empuja a querer ver la vida de mi padre, de todos esos padres y madres que se dejan la puta piel del alma por sus hijos con una admiración y un reconocimiento que, raras veces les llega y que tanto merecen.

¿Significa esto que el disco de Bryan Estepa está dedicado a los progenitores? Desde luego que no. Simplemente la música del álbum posee esa luz que yo veo en mi viejo, derrotado cientos de veces, pero nunca vencido. Con esa fuerza  con la que se mira la vida desde ese rincón del ring que parece a punto de desgajarse del cuadrilátero.

Oyes “Overnight”,”Restless”, “She VS Him ” o “Them Fighting Words” y entiendes esa conexión entre Fortaleza y sosiego, atardeceres en calma y luz de sol jugando con la vida que todos deberíamos vivir pero que muchos abandonan a sus suerte esclerotizándola y obligándola a claudicar. Alguien dijo: “El que muchas personas hayan muerto, no significa que, en realidad, hubieran vivido” .

Veo a mi padre y a otros padres y madres que he tenido la fortuna de conocer y admirar sé que ellos si han vivido. Con lágrimas de dolor y rabia, de miedo y pena pero calientes, saladas, vivas. Y, cuando esa congoja se desvanecía, el sol, ese sol luminoso y lleno de esperanza, surgía al ritmo brillante y contagioso de una vida que sonaba como las canciones de Bryan Estepa.

Espero que muchos viejos y muchos hijos seamos capaces de cantar ese  delicioso estribillo de la primera canción de este maravilloso disco: “Todo el dinero del mundo no puede comprar la felicidad que nos merecemos”.

Bryan Estepa - (If you follow) We just might get near

Bryan Estepa - Them Fighting Words






lunes, 25 de marzo de 2013

David Ford : ...Y Entonces...Cantarte Una Canción



Te veo sentada, tomando la taza de café con ambas manos. Tu mirada, vagando quien sabe por qué mares de recuerdos, por qué nubes de sueños inalcanzados.
Te veo sentada, como cada día desde hace meses, a diez pasos de mi, a diez vidas de distancia. Creciendo para dentro en flores de sentimientos que yo querría oler, que desearía envolver en manojos de pura belleza y enlazarlos, como enlazo mi mirada a ti.

Querría ser  David Ford y cantarte “Isn't It Strange” y decirte que no te conozco, que no sé si alguna vez podré escuchar tu voz, mirarte a los  ojos a la distancia de un beso de ti; pero que no es extraño que desee tomar una guitarra e, igual que en esas extrañas y aterradoramente horteras, películas musicales, cantarte canciones con la voz de este tipo de  Dartford, en el condado de Kent, allí, en Inglaterra. Y me gustaría saber si te gusta Inglaterra y me gustaría pasear contigo por sus calles húmedas, decadentes, con esas casas de ladrillos que parecen haber sido colocados hace siglos tan manchados del hollín de las chimeneas que no recuerdan su color original.

Me gustaría ser David Ford y tener ya cuatros discos llenos de canciones para poder cantártelas todas. Porque, aunque el primer álbum sea de 2005, yo llevo esperándote todos los  años de mi vida.  Me gustaría ser David Ford para poder interpretarte con esa voz desgarrada, dolorosa, llena de alma y tensión emocional, las  canciones de su último disco: “Charge”. Levantarme de esta silla que me separa de ti metros que bien podrían ser millones de kilómetros y cantarte, mirándote a esa mirada que me ha clavado a tu  mundo, esa belleza de apasionadas texturas titulada “Philadelphia Boy” o bailar ese seudo tango de hechuras tan Tom Waits que es “The Ballad of Miss Lily” y tomarte de la mano y susurrarte, como lo hace tan sentidamente David Ford, “Moving On” y hacer precisamente eso, movernos, salir al mundo para no volver nunca más a nuestras vidas y enfocar ese horizonte que nos ha estado vedado a los dos con esa belleza de canción de banda sonora o, tal vez, “What's Not to Love” con esa orquestación tan brillante y luminosa.

Me gustaría caminar contigo, conquistarte  y vacilarte con esa inflamada “Perfect Soul” que me hace soñar elevando mi alma con esa sección de viento tan sexy y ese coro de chicas que, deben de ser tan bonitas como tú.

Me gustaría ser David Ford y asediar tu corazón y llevármelo de marcha al ritmo de “Every Time” y dejar que las luces del amanecer se mueran de envidia y los pájaros dejen de cantar para escucharme a mí cantándote el disco entero de ese músico que, igual, o seguro, no conoces; porque, ¿sabes? David Ford pudo haber sido más famoso y conocido por la gente después de que abandonara Easyworld, la  banda que le dio cierto prestigio. Pero Ford escogió una mirada del mundo con colores  más íntimos, más honestos quizá, más desnudos. Su guitarra, su voz, su harmónica y el corazón y el alma.

Desvarío…lo sé, me pierdo en pensamientos y sueños que tal vez, no se cumplan jamás. Pero sigo fantaseando con cantarte todas la canciones del disco, con que tu mirada se clave en la mía y enredar la telaraña de emociones que, cada día que te veo, tejo, con la tuya hasta confundir ambas en una canción, en un concierto interminable, una jam sesión que dure toda la vida…Y tomarte de la mano y salir del café cantando los dos “Moving On”


David Ford:Perfect Soul



David Ford:Every Time








viernes, 22 de marzo de 2013

Southside Johnny And The Asbury Jukes : El Alma a Bocajarro



Vuelvo la vista atrás con una sonrisa. Si, otra vez. Lo de mirar al pasado con esa nostalgia que se nos pone, pasados ya unos años, es un ejercicio que muchos consideran obligado, otros deplorable y yo, casi milagroso.

La sonrisa, en la gran mayoría de las veces, tiene que ver con la música; con aquel disco, aquella canción o aquel concierto que dejó esa huella, como de primer beso en la piel, que difícilmente olvidas.

Vuelvo la vista hacia atrás, en un deseo de reencontrarme con las sensaciones que viví en aquel momento y compararlas con estos sentimientos que albergo hoy.

Así, me enfundo la mirada del yo de 1982, rebusco las sensaciones que le producía el observar el careto mal encarado y pendenciero de Steve Van Zant “Apoyao en el quisio de la mansebia” que diría la copla de Miguel de Molina, presentando su primer disco en solitario. “Men Without Women” Primer proyecto en solitario de Miami Van Zandt, como se le conocía en la E Street Band de Bruce Springsteen.
El guitarrista comenzaba a grabar, En noviembre de 1981 el álbum en los estudios neoyorkinos Power Station, uno de esos discos que han quedado impresos en mi ADN emocional para siempre. El pequeño gran músico se rodeó de músicos, valga la redundancia, de la propia E Street Band y  de los Asbury Jukes, banda de su queridísimo colega Southside Johnny y también de los Miami Horns.

Entre las canciones grabadas en estas sesiones están cancionacas del calibre de "Inside Of Me", "Princess of Little Italy" y " I've Been Waiting,", originalmente escrita por Van Zandt para el álbum de los Asbury Jukes, “Heart Of Stone”. Asimismo, Springsteen también participó en estas sesiones, metiendo coros en "Angel Eyes"y  "Until  The Good Is Gone" y "Men Without Women ". Contribuciones de Springsteen, que, sin embargo, se fue sin acreditar pero que Van Zant confirmó en su momento.

En verano de 1982, Van Zandt había contratado a su propia banda, The Disciples of Soul, con gente como Dino Danelli o el, por aquel entonces bajista del grupo de Punk The Plasmatics, Jean Beauvoir , más Benjamin King, La bamba, Crispin Cioe, Arno Hecht, Paul Litteral y Monti Louis Ellison.
 Ver las fotos del interior del álbum(Y sip, conservo el vinilo..) posando como una banda de atracadores de peli de Sam Peckinpah es algo que mi retina ha guardado con cariño y pasión. Porque, cariño y pasión y entrega y corazón y alma y fuerza y ganas de comerse el mundo a bocaos es lo que destilaba “Men Without Women”. Diez canciones que se me metieron en el alma y me hicieron crecer, un poquito, como persona.

Amar este disco ha contribuido a mi más que agradable sorpresa al hallar esta puta maravilla que es “Southside Johnny And The Asbury Jukes: Men Without Women Live” Grabado  en Julio de 2011 en el  the Stone Pony  con el amigo Little Steven Van Zandt en alguna que otra canción.

Con estos antecedentes, ¿Qué podría salir mal? Absolutamente nada. El resultado es un testamento majestuoso al poder y al amor por la música. Un canto, además, a la amistad, la verdadera amistad, esa que está ahí, siempre que es necesaria, y  un más que reseñable acto de reafirmación de lo poderoso, anímico y perdurable del sonido Jersey Shore popularizado por estos artistas  y gente como Bruce Springsteen y la  E Street Band.

Este espectáculo podría haber ido y venido y vivido siempre como grabación pirata o en  bootlegs jujanos pero por suerte, Johnny Lyons y su tripulación,se aprestó a llevar el barco a buen puerto sonoro. El resultado es que está producido y masterizado con precisión, con mimo, con mucho amor y dedicación.

El puto Southside canta  apasionadamente, su voz no sólo ha resistido el embate de una vida realmente vivida, sino que se ha afianzado en la tierra de New Jersey, en las tripas, en los huevos en como canta "Inside Of Me" "Princess of Little Italy" , "I´ve Been Waiting  Such a Long Time" "Angel Eyes" o  "Until  The Good Is Gone". Temas   que fueron escritos originalmente por Van Zandt . Al principio de "Waiting", Southside, incluso admite que tiene problemas para recordar todas las letras. ¡¡Que tío….!!

Además de la Jukes, algunos de los originales Discíples Of Soul  como Soozie Tyrell, que ha estado de gira con Springsteen durante gran parte de la última década en los coros y el violín participan en esta fiesta. Y justo cuando crees que las cosas no puede ser mejor, Van Zandt se presenta para meter esa voz cazallera en canciones clásicas de los  Jukes, o de los fabulosos Sam y Dave con esa fantástica "Broke Down Piece Of Man".

El alma se  alimenta de  estos pedacitos de gloria. De estas copas de vino blanco que refresca el corazón y emborracha los sentidos para ver la vida de esta manera…Llena de Soul, de pasión, de rabia de vivir…Que dure…que dure para siempre.








miércoles, 20 de marzo de 2013

Southside Johnny & The Poor Fools : Carta a un viejo Amigo



Querido amigo Southside: No sabes la alegria que me he llevado al recibir tu inesperada carta, en forma de disco. Hacía tanto que no sabia de tí que ha sido una absoluta y deliciosa sorpresa.

Ya sabes,pasas por la vida apurándola, con la intención de que ésta sea una sonrisa, un beso que te es devuelto, un amanecer delicioso y lleno de luz y color y olvidas, momentáneamente, a colegas que te han hecho vibrar y emocionarte de maneras que, aún hoy, te hacen sonreír. John Lyons, eres uno de esos colegas que, en nuestra vida, ha pasado como un huracán desde el minuto número uno en que tú, cabronazo, te arrancáste a cantar cancionacas como “Without Love”, "This Time It's For Real"o "Love on the Wrong Side of Town". Esa voz, esa actitud a medio camino entre un proletario a punto de enfrentarse a las “Fuerzas del orden…jiu…jiu…fuerzas del orden...” y un macarra de los bajos fondos. Ese dejarse el alma y cantar con ella, ese sudor, intensidad, pasión y fuerza desde las tripas y el corazón, hicieron, desde nuestra primera escucha, el hacerte, querido Southside Johnny nuestro amigo del alma para siempre.

Y mira que puta alegría, nuestro carnal, ¿Eh guey?, nos das un toque en las orejas en forma de flamante disco al que has bautizado: "Songs from the Barn" y, de paso, presentas nueva banda: The Poor Fools y un sonido que, a priori, nos resulta extraño a los que te seguimos y admiramos.¡¡Cuánto has avanzado tío, desde tu  Neptune Township, New Jersey, natal...La ostia!!. Te has alejado, en cierto modo, de tu esencia sonora habitual, zambulléndote en texturas sorprendentes para nosotros. Pero mira, el alma está ahi, sudando como un hijoputa en la factoria de lunes a viernes por un sueldo de mierda.

Se podría decir que has Americana – izado tu estilo y  mezclado con certeza y gusto Country, Blues, R&B, y rock ‘n’ roll. Me asombra que el  álbum incluya  seis  canciones originales escritas por tí  y tu colaborador y amigo en muchos de los éxitos de años atrás, Jeff Kazee. Junto a  canciones que hemos podido disfrutar  popularizadas en su tiempo por artistas como Randy Newman, Bob Dylan, Bo Diddley, Lucinda Williams o Alvin “Shine” Robinson.

En tu disco, canciones como “Cant´let go”, “Down Home Girl / Something You Got so good”,” Just Like Tom Thumb's Blues”, “I Can Tell” o la que cierra el disco: “Old Kentucky Home” me han dejado un rato parado, sonriendo fuera del planeta como muy pocas cosas lo pueden hacer y una sóla persona, hace siempre. ¡Colega, que manera de interpretar, que modo de cantar y tocar! Sabes que has hecho que tu horizonte sonoro se expanda y, por extensión, nuestro corazón y nuestras orejas.

La música que tú, Johnny y tu banda realizais en este disco es emocionante y emocional. Tu voz se arrastra como arena por cristales de bohemia. La poderosa y cazallera interpretación que le imprimes a las canciones que ruges,ilumina las noches de este invierno que se termina y anuncia el calor y el color que está por venir.

La fortuna de poder reencontrarte, viejo amigo, a tí  y a  tus maravillosos músicos: Jeff Kazee, John Conte, Neal “The Dude” Pawley, Tommy Byrnes, Francis Valentino,  y la Hermana Soozie Tyrell,  todos ellos  Multi-instrumentalistas y cantantes nos arrastra a tomar, del modo que sea, ese tren del misterio que nos ha de llevar a ese mundo de la pasión y los sueños llamados música.

Southside Johnny & The Poor Fools - Old Kentucky Home

Southside Johnny & The Poor Fools - Blood from a Stone

Southside Johnny & The Poor Fools - Beneath Still Waters