jueves, 5 de febrero de 2015

Ted Wulfers: La Felicidad Es Un Ukelele


Me regalaron hace días una sonrisa. Si, tengo los huevos de empezar un post con un topicazo de esos que rayan lo nauseabundo.
Me regalaron una sonrisa y quince canciones que empujan a sonreír. Quince temas cálidos y vacilones, de esos que muchos músicos parecen guardarse para sus días de cumpleaños, no vaya a ser que se me joda la pose de tío duro, o torturado, o serio, o concienciado.
Pero estas canciones, de ¡ji! fácil y tontorrón, de mares serenos y azules, de playas acogedoras e interminables, chocan como dos expresos siberianos en una carrera suicida hacia tierras cálidas en días gélidos como los que se han cernido sobre nosotros en estas semanas. Nos arrebujamos, aún más hondo en nuestras múltiples capas de ropa y seriedad y olvidamos que el mar siempre está cerca, que el sol nunca es una promesa sino una certeza y que su calor está escondido en una sonrisa, en un abrazo, en una canción.

Quince temas de playa y sombrilla, de calor y risa de temas que no van a ningún lado, ni a la esquina a por un mojito, sino que albergan la luz y el calor del sol en cada nota, en cada estrofa y poseen pedacitos de poesía y amanecer en las esquinas de cada canción.

A finales de noviembre del año pasado, el músico de Chicago pero angelino de adopción, Ted Wulfers, sacaba a la luz (del sol) su octavo álbum:"You Are Here", Un, delicioso compendio de canciones luminosas y llenas de sueños de noches de verano. 
"You Are Here" es, en palabras de Wulfers un disco de Rock N Roll ukelele. Y, es cierto que el instrumento que predomina en la música de las islas Hawái, Tahití e Isla de Pascua, se pasea por cada tema del álbum como un crío de cuatro años correteando entre notas y versos. Pero también es cierto que la versatilidad del músico multinstrumentista se cuela por todas las rendijas de las canciones y los pianos, harmónicas y maravillosos coros femeninos impregnan los temas del disco con una liviana, cálida y ensoñadora luz veraniega.

El tipo podría grabarse el disco solo, no en vano toca la batería, la guitarra, el piano, el bajo, el ukelele, el órgano , el Pedal Steel y el Lap Steel, el Dobro y canta de cojones; Peeerooo, una de las cosas más bonitas del disco, es la interrelación que existe entre Ted y los músicos que colaboran en la creación e interpretación de sus canciones, "Find Some Peace", "Lucky Guy", "Cat In The Window", la vacilona y tierna versión del "Dont Worry Be Happy" de Bobby McFerrin en hawaiano, "Lau Wiliwili Nukunuku 'oi 'oi", la hermosa "Even Hula Girls Get the Blues" la luminosidad de "Somethin' Special o "That Old Song" invitan a  sonreír, a exhalar el aire retenido en el pulmón y en el alma dejarse llevar por la brisa y por la risa, a no pensar tanto y a sentir más.

Ted Wulfers nos ha regalado un trocito de verano, del mismo modo que regala canciones. El tercer vídeo que os muestro (debajo mismo de este tocho) es una canción que compuso para la audiencia, diecisiete minutos antes en un concurso vacilón donde los haya en los a los músicos les dan un título y, a partir de ahí, deben desarrollar una canción en la mayor brevedad posible. 
Ese es Ted Wulfers, regalando canciones y sonrisas, de las cuales, afortunadamente, a mi me regalan un montón...Soy un cabrón afortunado.




domingo, 1 de febrero de 2015

James Maddock: Soñando Con Horizontes


La noche trae hermosos regalos. La noche y la tecnología se confabulan para regar el corazón cansado y el alma errabunda y necesitada de magia con gotas de tormentoso Rock and Roll.
El sueño de Tesla, la ciencia al alcance de todos para lograr que crezcan nuestros sueños, que crezcamos nosotros como seres humanos o, al menos, que pugnemos por elevarnos por encima de la miasma adocenante de la masa y soñemos con música, con las canciones que canta la realidad, el universo y todo lo demás, (si Adams me permite el robo indiscriminado del título de su libro).

Un día no muy lejano, hablaré de las deliciosas noches de Tablet And Roll que estoy teniendo el placer de disfrutar. Hoy solo presento un sueño, una mirada intensa y hambrienta del horizonte que pronto vendrá y que me hace sonreír sintiendo esas diminutas gotas de lluvia eléctrica que en un par de meses, o tal vez menos, se convertirá en tormenta.

James Maddock está ultimando la grabación de su nuevo álbum:"The Green", vía Pledge Music, http://www.pledgemusic.com/artists/jamesmaddock  Y, al igual que hice con el amigo Ricky Warwick, me siento orgulloso de contribuir a la grabación de, lo que promete ser una maravilla de disco, si he de atenerme a lo bien que suenan las dos canciones que el músico británico ofreció en directo hace cuatro días en The Cutting Room de Nueva York, "Once There Was A Boy" y "Rag Doll".
 Poderoso, intenso, divertido y apasionado, el puto James Maddock asegurando que "The Green" es un disco cargado de "rockin', groovin', swinging musical feast for the lug holes (ears)!" Y yo no lo podría describir mejor.

Os invito a soñar un poquito con lo que pronto será un paseo por la belleza eléctrica de la música y la pasión, de esa  que todos sentimos cuando comienza a sonar una canción.

miércoles, 28 de enero de 2015

Canciones Desde Adentro: Bruce Springsteen, Drive All NIght



El amor. Esa extraña entelequia que, a veces, incluso es real.
El  amor, la sensación de sentirte parte de algo más grande, mucho más grande que tú mismo y tus sueños. 
Cuando respiras partes de magia y una emoción que se desparrama a cada segundo de tu existencia y expiras el dolor lacerante de la ausencia, la perdida absoluta del suelo bajo tus pies cuando ella no está, el silencio ominoso y cruel del mundo sin su voz. Y esa electricidad que hace que todo estalle en colores y estrellas arrancadas del más profundo del corazón del universo cuando te roza, cuando te mira y, ¡¡joder!! cuando te sonríe.

Cuando escuché por primera vez "Drive All NIght" , me dolió. La pureza del tema, la sencilla crudeza de la interpretación, la arrolladora intensidad de una canción que suena como el latido del corazón del puto universo es algo que no se experimenta muy a menudo. Pero eso, aún siendo ya mucho, no era la causa de esa lacerante y desasosegadora sensación que se cernió sobre mi corazón como la más cruel de las tormentas. Me dolió porque no sentía en mi esa magia capaz de cantar y contar una historia tan grande e intensa con la épica del susurro, de la espera que habita el mundo entre el relámpago y el estallido del trueno.
Me dolió porque era hermosa y ajena a mi.
Me dolió porque no estaba enamorado.
Y era como sentir el calor del sol y no poder ver su luz iluminando el mundo. Y la puta canción era, es, tan hermosa, tan simple, tan bonita que el alma reclama sentir amor para entender en cada milímetro de tu vida porqué conducirías toda la noche sólo para comprarle unos zapatos. Porqué atravesarías lluvia, viento y nieve y llegarías al confín del universo soñando con volver para dormir en sus brazos.

Springsteen convirtió la tercera canción de la cara D de su álbum doble:"The River" en un lugar de peregrinación para mi alma, para mi emoción para el corazón ávido, yonky de algo más grande que mi vida. 
Decía el músico respecto de las canciones del disco:"Sentía que no era lo suficientemente grande. Quería capturar los temas sobre los que había escrito en Darkness. Quería mantener esos personajes conmigo" De hecho, partes de «Drive All Night», ya estaban siendo interpretadas como una larga interpolación dentro del tema del "Born To Run" "Backstreets" en los directos del Boss.

En un disco tan cargado, a partes iguales, de dolor, crítica social, amor por el Rock and Roll, necesidad de risas y todos los amaneceres del mundo, "Drive All Night" se convierte en la canción de amor. Apasionada y cargada del dolor, del miedo a la pérdida, y también de la esperanza y la fe en la redención, en la creencia de que el amor deshace y hace desaparecer cualquier muro amargo, cualquier puente roto, cualquier giro inesperado hacia el acantilado.
El amor es mientras uno respira despacito para no despertar al destino o a la mala suerte y devora kilómetros alumbrado por la tenue luz que la ilusión de estar haciendo algo bien ilumina el camino hacia el sueño que quieres cumplir y de vuelta, a sus brazos.

El amor, te hace conducir toda la noche, toda la vida, solo para ver su sonrisa, solo para sorprender su corazón, solo para sentir que todos esos kilómetros que te separan, son un modo de sentir que, regresas a ella.

Drive All Night: "Cariño, cuando te perdí, a veces pienso que también perdí el coraje. Desearía tanto que Dios me enviara una palabra, que me mandara una señal, algo de lo que temo perder.
 Tendidos al calor de la noche como si hubiéramos sido prisioneros toda nuestra vida, los escalofríos recorren mi espalda. 
Todo lo que quiero hacer, es abrazarte muy fuerte. Y juro que conduciré toda la noche, aunque sólo sea para comprarte unos zapatos y saborear tus dulces encantos. Y sólo pienso en volver a dormir esta noche de nuevo entre tus brazos, sí. 
Esta noche hay ángeles caídos, que nos esperan afuera, en la calle. Esta noche se escuchan voces de extraños, puedes escuchar sus gritos y llantos de derrota. Deja que continúen, y que se marchen. Déjalos ir, bailando sus danzas de muerte. Déjalos que continúen, cariño, ahora seca tus ojos, cariño mío, y vámonos, marchémonos, vayamos a la cama, cariño. Y juro que conduciré toda la noche, aunque sólo sea para comprarte unos zapatos y saborear tus dulces encantos.
 Y sólo pienso en volver a dormir esta noche de nuevo entre tus brazos, sí.
 Hay armas y munición en las afueras de la ciudad. Están ahí pueden ser alquiladas, cariño. Pero ahora no podrán hacernos daño, ya no, Porque tú tienes, tienes mi amor, Tienes mi amor haga viento, llueva, nieve o diluvie. Tienes  mi amor. Así que tómatelo con calma, cariño. Tómatelo con calma. Ya no llores más, ahora no hace falta llorar, no llores más cariño mío. Seca tus ojos y no llores más, que me tienes en cuerpo y alma. Tienes mi amor, me tienes en cuerpo y alma. Y juro que conduciré toda la noche, aunque sólo sea para comprarte unos zapatos y saborear tus dulces encantos. Y sólo pienso en volver a dormir esta noche de nuevo entre tus brazos."



miércoles, 21 de enero de 2015

Ryan Bingham: Viendo La Vida Por El Parabrisas


El cowboy escucha el murmullo de la llanura, escucha el susurro del viento, oye la música que cantan las estrellas a su paso por la noche queda de Nuevo México. El cowboy siente la vibración poderosa y adictiva de las canciones que aún están por parir. Se tensan los tendones, como las cuerdas de su guitarra, se ensancha el alma como el cielo de su tierra. Todo gira y aletea y caza y huye y se esconde y busca y aúlla y está vivo en una noche que es una canción.
El cowboy toma aire, mira al universo reflejado en las estrellas y sonríe...la tristeza y la oscuridad quedaron atrás. 
Ryan Bingham toma su guitarra toma aire, se llena el alma de vida y comienza a cantar y a contar su vida y, ya no hay miedo, solo música.

Ryan Bingham sonríe, es un tipo, se podría decir que feliz. Y esto, para alguien que entonó en su último álbum de 2012, "Tomorrowland" "Algunos dicen que los ángeles están mirando hacia abajo. Sólo vi buitres dando vueltas alrededor," marca un necesario y esperanzador cambio de perspectiva.

Algo más lejos quedan ya todas las tormentas que se cernieron sobre el músico en esos momentos. Escribir y cantar sobre las consecuencias de la muerte de sus padres, su madre debido al  alcoholismo y su padre por suicidio, marcaron desazonadoramente aquellos días. Y, aunque su pérdida aún pesa mucho en el corazón de  Bingham, el de Nuevo México cuenta con más días buenos que malos, afortunadamente.
Y ¿como retas a la muerte, al pesar, al dolor a que abandone ese pedazo de alma que ha ocupado en ti? Con vida, con agua fresca del riachuelo a punto de nacer que será el primer hijo del cantautor y de su mujer, Anna Axster.

A su modo, de esa manera desértica y sobria, cargada de un fuego interno que quema casi como el hielo del espacio exterior, Ryan Bingham y su "El miedo y el sábado por la noche" , explora el nuevo gozo de tener a alguien a su lado, de esperar esperanzado algo nuevo e inocente mientras te mueves desde la oscuridad hacia la luz.

Canciones al estilo de Bingham, nada de sonidos luminosos que reflejen las playas de California. Temas autobiográficos como" Nobody Knows My Trouble ", "Hands of time" con esa idea necesaria de tratar de moverse en una sola dirección: hacia adelante.y dejar  de mirar la vida por el espejo retrovisor y simplemente, comenzar a mirar por el parabrisas. o esa belleza que es "Broken heart tattoos ", "Nobody knows my trouble" o "Top shelf drug", poseen ese sonido tan Bingham, ese sonido agreste, poderoso como unas vacaciones de Led Zeppelin en Austin.
Todas estas canciones han sido escritas por Bingham en unos días en que éste, se recluyó en un remolque Airstream en las montañas de California alejado de todo, sin, supuestamente, acceso al mundo ni a sus comodidades.

Las letras del disco tienen un aire descaradamente romántico. Se susurran palabras, se cantan guiños emocionales que solo dos personas pueden entender.
Dice Bingham;"El matrimonio era la única cosa que me ayudado a tirar para adelante en los momentos más jodidos. Esa ha sido la única cosa en mi vida que ha sido tan estable. Así que es lógico que el álbum gire alrededor de Anna, el bebé y la vida delante de mí. Se trata de cosas que está pasando, cosas buenas.
Y este hecho se nota en todo el disco. Son canciones bonitas, brillantes pese a su textura árida y machacona. Temas como "Broken heart tattoos", una carta apasionada que el músico le escribe a su hijo no nacido y realizada, curiosamente, cuando Bingham ni siquiera sabia que su mujer estaba embarazada, destilan una belleza intensa y hermosa. Al igual que ese anochecer en el corazón que es la maravillosa "Fear and saturday night" una de esas canciones que se aferran al alma para siempre.
Bingham otea el mundo con una mirada nueva, o, al menos, más limpia. La banda sonora que inició años atrás suena más esperanzada y brillante y las canciones que suenan en su vida, tienen un bonito motivo para ser cantadas y eso, es lo que realmente importa.

Ryan Bingham:Adventures of you and me

Ryan Bingham: Fear and saturday night:




lunes, 19 de enero de 2015

Canciones Desde Adentro:Bruce Springsteen, Hungry Heart


Hay canciones que poseen una magia única y  especial. Hay canciones tocadas por la mano caprichosa del destino que se engarzan en tu corazón con la fuerza de la última tormenta que caerá sobre este universo antes de que desaparezca con un susurro.

Hay canciones que clavan sus uñas a tu corazón de una manera tan absoluta y poderosa que, casi,compiten con el sentimiento arrollador que se padece cuando te caes en los ojos de aquella persona a la que , sabes, amarás siempre.

La puñetera "Hungry Heart". ¡Joder! Una canción sencilla. casi simple si la analizas de ese modo adusto e idiota que suelen utilizar los que todo lo saben e ignoran y consideran un obstáculo el sentimiento, la pasión, la emoción pura e inocente que es capaz de provocar en el corazón un Do, un La mayor un Re mayor y un Sol con el que se inicia un paseo maravilloso por un pedacito de ese tío anónimo y algo patético que cree que sabe más del mundo de  lo que, al final, todos creemos saber. 

"Como un río que no sabe dónde va, hice un mal giro y seguí"
"Todos tenemos un corazón hambriento, Haz tu apuesta e interpreta tu papel,Todos tenemos un corazón hambriento"

Palabras sencillas, frases que, o has pensado o has escuchado. ¿Quien no ha tenido un corazón hambriento alguna vez?
La puñetera "Hungry Heart" y el de New Jeresey que la parió....Una de las canciones, otra, de mi vida. Irrenunciable, aferrada a mi alma, anclada a mi respiración, cargada de la sístole y la diástole de mi como persona, con ese sonido sencillo, casi garrulo e inocente con que respiraban las primeras canciones de Rock and Roll allá por la mitad de los años cincuenta. Esos coros angelicales que la E Street Band deja resbalar, como una palabra de amor susurrada al oído, a ese algo que yace muy muy adentro de la persona que amas. Una melodía que se incrusta en tu alma con la sencillez de un rayo cayendo desde los cielos que termina impactando en medio de tu corazón.

"Mi primer gran éxito en el Top 10 y supongo que mi entrada real en la industria Pop para el gran público", dijo El Boss y añade:"Conocí a los Ramones en Asbury Park y Joey Ramone me pidió que escribiera una canción para ellos. Volví a casa esa noche y escribí ésta. Jon Landau la escuchó y ganándose su sueldo, me aconsejó que me la quedara”.
Y, joder, no puedo, aunque lo intente, pensar en esta preciosidad interpretada por los neoyorquinos, que no lo hubieran hecho mal, ni mucho menos, pero no hubiera tenido esta belleza, sencilla, como de riachuelo cantando su alegría por llevar agua dulce y fresca para los corazones sedientos de maravilla.

Los Ramones se quedaron sin "Hungry Heart"y Springsteen firmó uno de, al menos para mi, sus temas míticos.
La intención de incluirlo en una obra que se titularía "The Ties That Bind", álbum que, nunca vio la luz, ya que, la mayoría de las canciones acabaron siendo incluidas en el doble LP de 1980 "The River"; álbum que acabó siendo el primer gran éxito en Europa de Springsteen cuyo single terminó  siendo nº 5 en las listas y elevó al autor a un reconocimiento masivo permitiéndole realizar su primera gran gira europea en 1981.

La primera vez que Bruce Springsteen la tocó en directo la presentó como esa sensación gloriosa y única en los que te enamoras y piensas que ese amor va a ser para siempre, aunque de repente deja de serlo por alguna razón.

Hungry Heart es ese tipo de historia triste que se oculta como un veneno shakespiriano en una melodía alegre y adictiva. Un grito, un lamento una lágrima que acaba resbalando en una sonrisa, de esas de media comisura, ese je, muy flojin del que hablo Javier Krahe... “Todos necesitamos encontrar un amor para llenar nuestro corazón vacío”.
Para los muy cultos y/o enteradillos como este que suscribe, decir que el título está extraído de una línea del "conocido" poema de Alfred Lord Tennyson, "Ulysses"

A mi, al margen de la letra, me hace sonreír, a veces con lágrima y otras veces, iluminado por el sol.."Hungry Heart" es deliciosa, sus teclados, su bajo sencillo, en apariencia y cabrón en su ejecución, sus coros, ¡¡dios que no existe que putos coros más maravillosos!!, la ironía con que el de New Jersey la interpreta, la batería de  Max Weinberg al inicio de la canción hace que el corazón quiera echar a correr y pone toda mi alma y mi cuerpo en  la imperiosa necesidad de cantar y bailar la puñetera canción.
Hambre de amor, canciones, sonrisas que esconden trocitos de pena, bailes en noches que se hacen demasiado largas o demasiado cortas y la música que te cambia la vida en tres minutos y diecinueve segundos.