miércoles, 28 de agosto de 2013

James Younger: ¿Donde Estabas Tú En El 79?



Te conocen pero no saben de qué. Tu cara, tu nombre les suena pero, ahí estás, en un semianonimato que puede ser soportable o incomodo, a veces hasta tirante, como una cicatriz que no ha curado como debiera y la piel ha intentado, vanamente, cubrir un algo que chirría, porque, amigo, tú chirrías. No en el anonimato, o casi, como es el caso de este estupendo músico, sino en tus actos, en tus pequeños o grandes gestos, esos que te definen o te podrían definir como ser humano. Las aguas estancadas que uno no ha sabido expulsar o purificar, los pensamientos retorcidos y miseros que una inercia de años han anclado a tu ser como rémoras que no facilitan tu vida, que, más bien, la entorpecen..¿Que haces con ello, como te salvas a ti mismo de los ecos que tu estupidez ha creado y siguen rebotando en una vida que la deseas, la necesitas y la vives con pureza de actos, de gestos, de vida fresca y llena de luz de luna llena y estrellas?
Tal vez una canción como " Sleeping Alone" sirva. Tan sencilla, tan brillante, tan intemporal e inocente como esa vida que llevabas con quince o dieciséis y que proyectabas al futuro con la intensidad de un sueño cargado de más sueños.

El semianonimato de James Younger provoca que utilice sus canciones, las deliciosas canciones de su primer disco en solitario:"Feelin´American" para limpiarme a mi mismo de una costra que nunca me ha gustado, que más bien he repelido y me ha tensado verlo en los demás y que no la quiero en esta vida. Y, no, no es una impostura. Creo que la gente, si se lo propone y da todo lo que lleva dentro, puede mejorar y cambiar aquello de ella que no le agrada o le resulta desagradable. También creo en el poder curativo de las canciones, en la sutil modificación del alma a través de temas que no exceden los cuatro minutos y que te dan la chispa suficiente para que, esa pólvora que tú llevas dentro, arda.

James Younger es el otro compositor de la banda canadiense, concretamente de Vancouver, Sun Wizard.
Y en esta aventura en solitario se ha lanzado en una hermosa y alocada carrera hacia el final de los años setenta, su pasión. Ese fin de década donde la música poseía la deliciosa indefinición de estilos que provocaba que en discos sonase el Hard Rock, el Power Pop, la New Wave, el sonido Disco Rock, el Soul de ojos azules y todo aquello que el autor considerase valido.

En las once canciones de este álbum, Younger se pasea por lugares llamados Tom Petty, XTC, The Records, The Babys, The Cars, y, según él, el puñetero año 1979. Canciones como " Two of a Kind", "Do It Again", " Quiet Life" o la deliciosa "Here And Gone" hacen a mi corazón respirar puro oxigeno que limpia mi sangre de inercias, la impulsa hacia lugares donde los cielos azules no son un lujo sino una razón de ser, una vida.

James, me has dado, desde ese lugar donde la gente no mira porque lo tapan los grandes, o los que algunos listos dicen que tienen que ser los grandes, un empujón necesario, sencillo como los que una persona que te quiere te da para que aprendas a andar en la bicicleta de la vida.
Pues..gracias tron.


James Younger:Two Of A Kind

James Younger: Sleeping Alone

James Younger: Here and Gone



lunes, 26 de agosto de 2013

Michael Monroe: El Alma Que Arde Nos Hace Sudar Rimmel



Ha regresado. Él malincuente más pasado, cachondo y trabajador de este mundillo infernal llamado Rock N Roll. Y, como cantó en su momento, no sé si Alice Cooper, Mick Jagger o Blackie Lawless:"Tengo un gozo en el alma..."
Y es que el finlandés ha hecho dos grandisimas cosas en su vida. La primera, cambiarse de nombre porque, llamándose Matti Antero Kristian Fagerholm, no llegas ni a la esquina de tu portal antes de que te apedreen. Mejor Michael Monroe, ¿donde vas a parar?. La segunda dedicarse en cuerpo y alma a esto del Rock N Roll.
Y es que, los momentos gloriosos que Monroe me ha regalado, se cuentan por miles, quien sabe si millones.
Actitud, rabia, pundonor, creatividad, fuego en el corazón, sudor, alcohol , drogas y el deseo de epatar, de clavar el alma y demoler el cuerpo de cualquiera que vaya a verlo son el jumelaje que Michael Monroe  posee y ofrece en cada actuación. Este auténtico Working Rock N Roll Hero es un volcán estallando en cada concierto. Un alma Punk dentro de un cuerpo de puro Glam Rock al que envuelve una aura de Cho-tokkyu , el  tren bala japonés. Así es Monroe en directo. Y sé, que los que habéis tenido la fortuna de verlo en directo, tanto con su proyecto en solitario, como con los Hanoi Rocks, estaréis totalmente de acuerdo conmigo.

Han pasado dos años desde su último y poderosisimo disco "Sensory Overdrive", adoro "78", y el finlandés no ha parado. Conciertos, giras y creación de canciones que han derivado en este contundente "Cuernos Y Halos". Un disco con once canciones, trece si sois tan chulos como los tipos que regentan este blog, que mantiene el altisimo y demoledor nivel de sus álbumes anteriores. Rock N Roll, Punk-Rock y energéticas interpretaciones de temas que siguen la linea establecida por el ex-Hanoi hace años: más, fuerte, más rápido, más arrollador. 
Desde el original logo de la portada (idea de Dregen, el guitarrista ex-Hanoi Rocks, ex-Electric Boys) hasta el modo en que ejecuta sus composiciones, todo, es puro Michael Monroe. Su paseo por el lado peligroso de la vida ha ido dejando secuelas y cicatrices que se adivinan en sus canciones, ". Ballad Of The Lower East Side", " Stained Glass Heart". Pero todo lo que Monroe pueda, o no, arrastrar, queda diluido en cuanto la electricidad recorre su cuerpo y la anfetamina del alma le da el subidón necesario para lanzarse en picado hacia canciones como "Happy Neverafter", "Saturday Night Special" o "Soul Surrender".
Su antigua adicción al Crack a la Heroína y a la Anfetamina no parecen haber hecho mella en el modo en que afronta cada concierto, cada canción. Hay una desesperación, un modo casi suicida de interpretar sus temas. El sudor corre el rimmel, sus gestos se vuelven guiñolescos, arrancando sus músculos faciales todo ese magma ardiente que bulle en el alma del autor. 
Una muñeca desesperada por atraparte en una orgía de electricidad y pasión de nihilismo decibélico, de sudor y éxtasis..de puro y puto Rock n Roll.
Damas y caballeros...Michael Monroe en estado puro.

Te echaba de menos cabronazo.


Michael Monroe:Saturday Night Special



Michael Monroe:Stained Glass Heart










viernes, 23 de agosto de 2013

Cody Beebe & The Crooks: Adentrándose En La Oscuridad Con Una Sonrisa Iluminándote El Camino



¿Conocéis esa sensación tan embriagadora que es el entrar en lo desconocido? Entrare de verdad, no atisvando por esa rendija minúscula por la que entra un ridículo haz de luz que, ni ilumina, ni desvela ni marca el camino. Entrar en un mundo con reglas nuevas, con física exclusiva, con todo empezando de nuevo por primera vez. Es la ostia, es absolutamente embriagador, venenoso, etílico, único.

La gente que se mete en el mar con el culo apretado y el gesto contrito, ¿de verdad están vivos? Yo alucino..mírame a mi, tío a mis trescientos años de edad, sin saber nadar más que para el fondo insondable, me acerco más al horizonte que muchos. Y no porque sea un machote de pelo en pecho y mear en pared, sino porque fascina la vida, enamora lo desconocido y apasiona aprender, como es un puto lujo equivocarse, reconocerlo y tratar de no columpiarse más.

Ah, claro... y el miedo..Si, está, lo ilógico seria que no estuviese, que no formase parte de la propia esencia de la especie. Una raza asustada, una raza que busca, deseperadamente, sobrevivir. El miedo, marcado en los genes con una intensidad de pacto diabólico, te retiene cuando las veleidades suicidas tipo lemur 101, amenazan con hacerte saltar del acantilado de las emociones, de la propia vida. Y así, si eres inteligente, y en mi caso aún está por ver, te proyectas a tí mismo hacia adelante, hacia lugares que ignoras, hacia la belleza de una vida que nunca soñaste con tener, vivirla y, sobre todo hacer de ella tu horizonte, tu camino en la noche de tus años.

Esta diatriba absurda y totalmente automática viene a cuento de la demencial improvisación que estoy teniendo a cabo. Hoy, y os hablo..¡¡uuuuuuuhhhhhhhh ..deeesdeee el aaayeeer!!, iba  a hablar de una banda que, para mi contrapartida unicerebral y para mí han sido grandes y apasionantes. Y con el feliz lanzamiento de un nuevo e inesperado disco, nos la prometíamos como Tony Montana de vacaciones en Medellin. Pero mira, no sé si es la preciosa luna llena que me ha acompañado en esta noche, o el sol de  medianoche que me hace cosquillas en el alma, que me he lanzado en pos de unos absolutos desconocidos para mi.

Cody Beebe & The Crooks. Un  quinteto de Seattle compuesto por Cody Beebe, guitarra y maravillosa voz solista, Joe Catron, palmas y voces, Eric Miller, bajo y voces, Aaron Myers, teclado, organo y voces y Brian Paxton a la batería y las voces; los cuales acaban de sacar al mercado su segundo disco: "Out There". Once contagiosas canciones llenas de alma y pasión por la música. Once pedacitos de sentimiento que basculan entre el Southern Rock de " Alleyway" o "Never Too Young" al American And Roots o la música intemporal de "Out There", acojonante, "Better Run" o "Sweep", tan psicodélica, tan luminiscente, con ese punto Beatles pasado por el turmix de los Estados Unidos.

Tras su álbum debut de 2009: “Friends of the Old Mill”, este "Out There" confirma que la grandeza puede pasar desapercibida y que la buena música, así como la buena vida y la felicidad, son casualidades que, si, de verdad existen y que basta con creer en ellas y echarle un pedacito de valor, (incluso el león de el mago de hoz tenia algo) y salir al mundo con la sonrisa en la cara, el Rock N Roll en las venas y el horizonte lo más lejano y atractivo posible en el alma...
                                                                 ....Lo demás, viene sólo y con maravillosa banda sonora








miércoles, 21 de agosto de 2013

Dirty Wings : No Necesito Más



A menos de  una semana de mi cumpleaños, pienso en todos los que le han precedido. Pienso en años atrás, acumulados como hojas en blanco con la promesa de que, alguna vez, las llenaría de canciones, de poesía, de palabras pequeñas que describirían grandes actos, grandes personas viviendo esas pequeñas vidas que se vuelven invisibles para la masa. Hojas en blanco que, en la mayoría de las ocasiones, terminaban acumulando polvo y desidia, pereza y olvido. Hojas en blanco como años vividos en una simulación de existencia, una pantomima, una parodia sangrante de lo que debería de haber sido un volver la vista atrás con sosiego, con dulzura, incluso con orgullo.

Las losas que nos echamos encima. Las absurdas acumulaciones de momentos fallidos,de lugares equivocados, de errores cometidos y, peor aún, de errores no consumados, me empujaron, porque yo quise, también es cierto, a un abandono de la vida que tenia que haber vivido. Una claudicación consciente y penosa de esa existencia que nos es tan preciada y a la que maltratamos estúpidamente porque consideramos que vamos a tener otra oportunidad..siempre otra oportunidad.
Absurdo ¿verdad? las cosas no suceden como en una novela, las oportunidades se disipan y nunca más se enroscan en tu alma cantando esa canción que te eleva del mundo grisáceo y polvoriento en que tantas veces se convierten esas necrópolis llamadas ciudades en las que tantos cuerpos deambulan abandonados a su suerte.
Porque las historias de amor no existen en la vida real. Y tampoco las redenciones, ni las segundas oportunidades ni la salvación enfundada en una sonrisa esplendorosa y en unos ojos de un azul abismal.
Porque esas cosas, si pasan, le pasan a los demás. 
Pero no a mi.
Aunque...a veces...El destino sonríe como un niño travieso y juega a un juego cuyas reglas se van inventando sobre la marcha y cuyo futuro está envuelto en una niebla que danza alrededor de unos corazones que han esperado toda la vida a latir como un Rock N Roll.
Y entonces...

 ¡Joder!, no sabéis lo bien que sienta sentir, gritar sin razón alguna, o cargado de ellas. Gritarle a las tormentas igual que Percy Bysshe Shelley, retándoles a que les hicieran sentir vivo de verdad. Gritar alto que si, que acepto la vida, que me propongo vivirla, que la sonrisa es mi camino, la risa mi horizonte y ella, mi  luna y mis estrellas, la luz que me guía hacia el hogar.
Mis maravillosos " Sweet, Sweet, Little Eyes" como cantan tan acojonantemente bien los Dirty Wings.

Sabéis que existen esas canciones que enamoran. Que poseen esa luz que las hace brillar de dentro afuera e inundan y envenenan tu corazón para siempre. Y los Dirty lo han logrado con esta cancioncita sencilla, dulce, intensa y cargada de amor. Amor por la persona que te llena de vida, de risas, de Rock N Roll, por la pequeña Sophie, que podría ser la preciosa perrita que se ve en la portada del single, que podría ser esa hija a la que Sam Rasiotis, guitarra y cantante de la banda compone una nana o esa persona que está, ahora mismo, esperando escuchar de tí ese "Wake up, wake up" que a mi me tiene pillao.

El verano seca los campos, agosta un poquito la vida y vuelve reseco los cauces de los ríos musicales de los que nos nutrimos. Entonces, cualquier gota, cualquier pequeño, delicioso y refrescante riachuelo te salva la vida y te llena el alma de mar y horizonte. Estos dos singles: " Sweet, Sweet, Little Eyes" y "Kiss the Bottle.",  una versión de la banda Jawbreaker, han llenado mi vida de olas que cantan a la luz de la luna y, por supuesto, de las estrellas...No necesito más.



Dirty Wings - Sweet, Sweet, Little Eyes



Dirty Wings - Kiss the Bottle




lunes, 19 de agosto de 2013

Barracus : Saltándose Mugas Para Llegar A La Frontera



Estanterías, anaqueles, vitrinas. Etiquetas, definiciones y concreciones varias...La puta necesidad de tener controlado todo. El histérico modo en que las personas necesitan definir lo que tienen enfrente y, peor aún, lo que ni les va ni les viene y, sin embargo, persisten en dejar a las cosas, a las personas, al arte, a la vida en general, pinchada con un alfiler en una caja como un entomólogo colecciona cadáveres de mariposas.

El puto control. La estúpida necesidad de poseer, de que nada se salga del renglón...La necedad.

Aquí donde vivo, la música estaba entendida en una sola dirección, la definición de esta ciudad, musicalmente, y, bueno, socialmente también, era eso, y nada más que eso. Hay una desgana, un tedio navarro que arrastra y precipita a la cultura, a las personas hacia un horrendo maelstrom emocional y vital que esclerotiza cada pensamiento, cada emoción y deja poca rendijas para que entre el necesario aire fresco.

Pero entra. Y es la ostia de necesario para oxigenar el alma. Bandas en esta ciudad que llenan mis pulmones de música. Ademas de esa tempestad txantreana que impulsa las velas de mi ánimo hacia las estrellas y el gran norte, he descubierto, con gloriosa fortuna y de manera fortuita a una banda de la que sólo conocía su nombre y a la que, estúpidamente, por mor de dicho nombre, encajaba en otros estilos que no me son particularmente atractivos. Y mira, por esa memez mía de encasillarlos en un estilo, casi me pierdo a una gran banda de Rock de sonidos netamente Americana, Folk-Rock y Country-Rock. Esos sonidos que marcan mis fronteras emocionales a fuego y me facilitan la acumulación de asfalto y vertiginosas curvas con una sonrisa en la cara y horizonte en el alma.

Barracus es una banda de Pamplona formada por Gussy de El Color de la Duda y Lucas de El Señor Ramón, bandas éstas, con una más que intensa y dilatada experiencia y existencia en esta ciudad tan gris.

Con dos discos en su haber: "Cruce de caminos" del 2010 y "Gran Hotel" de 2011, más un álbum/ DVD en directo, el sexteto se ha afianzado en un sonido intenso, poderoso, emocional donde las influencias de los más grandes, Johnny Cash, Tom Petty, los primeros y mejores Black Crowes y también sonidos de gente que ha pululado por este blog y que resultan del todo desconocidos para el gran público, se dejan ver en textos trabajados que utilizan de manera inteligente esas letras típicas de Honky Tonk y de Country donde los garitos, las carreteras, las chicas malas, los corazones rotos y las botas esparciendo gravilla tras una precipitada huida, brillan y cuentan su historia.

En una entrevista realizada por el blog Histéricas grabaciones, los propios Barracus definían sus dos discos de este modo: "Se podría decir que “Cruce de caminos” es un disco de cantautores y “Gran Hotel” es un disco de banda. Estamos contentísimos con como nos ha quedado el resultado y parece que a la gente le ha gustado,  aunque aun tenemos que recorrernos media España para enseñarlo en directo, que es donde de verdad nos lo pasamos bien y la gente conoce a Barracus."

Y es que, ademas de pasárselo bien ellos en directo nos lo hacen pasar bien a nosotros. Te oyes "Salir Corriendo", " Exceso de equipaje", "Gran Hotel", "¡Hey Tú!", "Todo lo pactado" o "Accidentes leves" y extrañamente te hinchas de orgullo al oír buena música, interpretada con corazón y alma en un entorno tan vacío, tan gris, tan de cortijo franquista. Es como respirar hondo muy hondo y tomar el aire de esos horizontes inacabables bajo un cielo eternamente azul y un sol que sonríe con una dulzura y una intensidad que a veces, hasta duele.

Parafraseando a aquel tipo genial ...: "Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía." Y, a veces, hasta viven , por fortuna, en tu misma ciudad.

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